PARA ÁLVARO (De Juan Miguel González)

Mi querido amigo el Poeta Juan Miguel González, tiene la enorme consideración de regalarme una vasija rebosante de aprecio, cariño y ánimo. Una inmerecida demostración de amistad que le agradezco “Ab Imo Pectore”. Desde lo mas hondo de mi corazón. Y tiene, además, la esplendidez de regalarme -para compartirlo con vosotros- la exclusiva de la letra de un villancico perteneciente a un próximo libro que será editado, estas fechas navideñas inminentes, con el nombre de Maytines(sic) del Nacimiento.

Comparte la autoría con Pilar Bugella y también con la amiga Mariví Verdú. Edita “Calle del Agua”

No quiero hablar de este libro- por ahora- pues merecerá una entrega específica prologada con la palabra amiga de Manuel Salinas. Ahora solo os dejo esta epístola amable y afectuosa que me llena el pecho de satisfacción y de honra.

Muchas gracias maestro. Es un ENORME privilegio. Yo también te hago un regalo musical al final de este post… En mi niñez -y cuando la familia Souvirón nos reuníamos por Navidad- mis tías Lourdes y Pilar, cantaban este precioso villancico. Es algo tan personal que, precisamente por eso, quiero compartirlo contigo.

Málaga, madrugada del 26 de Noviembre de 2011 

 

Querido amigo Álvaro: 

Qué joven me siento cada vez que me asomo a ese ancho y claro ventanal con que tu bondad se empeña en hacerme feliz. 

Ganas dan de correr y abrazarte, de llenar de  castañas y  almencinas tus enormes zapatones de tela peatonal, de auparme hasta tu frente y ungirla de sonetos bien mojados en vino de los Montes. 

La deferencia, el jovial y esforzado ejercicio de estética con que ilustras los versos que con tanta calidad musical ha popularizado TABLETOM, revelan un talento fresco y versátil, que en vano intentas disimular bajo la corpulenta apariencia bonachona de tus dos metros de estatura. En esta bastarda cultura del éxito inmediato, en este execrable muladar subvencionado en que han convertido el arte, consuela y reconforta que alguien como tú se prodigue en aquello que sólo se realiza desde la independiente gratuidad, siempre insumisa, generosa y apasionada. ¡Ánimo, amigo! Gracias otra vez y enhorabuena. 

No quiero despedirme, querido Álvaro, sin antes ofreceros esta canción de Diciembre que, aunque de próxima edición en un libro de villancicos, también os dedico a ti y a tu esposa. 

Siempre agradecido, te abraza, tu amigo. 

Juan Miguel González 

 CON CUANTO AMOR NOS LLAMA 

 

¿Cómo abrirán las breñas 

sus matinales salmos 

si están los montes secos 

y sin pastor los prados? 

 

¿Cómo alzarán los valles 

sus matinales brumas  

si a las dormidas fuentes 

no despertó la lluvia? 

 

De ti, niñez, no queda 

más que la pura nieve 

cayendo en las menudas 

canciones de Diciembre. 

 

¿Quién dejará, de frío, 

morir la dulce infancia, 

oyéndola, en el heno, 

con cuánto amor nos llama? 

        Juan Miguel González

GONZALO MARTÍNEZ PHOTOGRAPHY

GONZALO MARTINEZ

PHOTOGRAPHY

Comenzó mi amistad virtual con el fotógrafo Gonzalo Martínez de manera fortuita e inesperada.

Tan inopinadamente, que la única vez que hemos estado mas cerca el uno del otro , había momentos en que estábamos bajo el mismo techo pero separados por más de tres mil cabezas basculantes. Compartiendo un espacio donde habitaba el calor más sofocante con el decibelio más desatado.

Sala París 15. Coincidimos en el fantástico homenaje que la banda Tabletom brindó a su cantante Rockberto González. Puede que, en camerinos de la zona VIP –donde yo me encontraba, inmerecidamente, gracias a la invitación del letrista del grupo- si que estuviésemos mas cerca. Pero ninguno reparó en el otro; mas que nada, porque no nos conocíamos.

Gonzalo, era uno de los fotógrafos acreditados del evento musical. Y era  -junto a Eduardo G. Magaña- uno de los que se paseaban cámara en ristre, por el escenario, inmortalizando el concierto.

Pocos días después, cuando yo  estaba realizando la reseña de dicho espectáculo para mi blog, pude ver una serie de fotos magnificas que me impresionaron por la calidad que tenían. En blanco y negro eran y me encantaron.

Contacté con Gonzalo con la intención de requerir el pertinente permiso para  usar algunas de sus fotos en dicha reseña; este, con una enorme deferencia y generosidad, me concedió la autorización solicitada.

A partir de ahí, hemos mantenido una relación cibernético-epistolar donde hemos hablado, muy a menudo, (yo se lo propuse) acerca de crear en este blog -que estáis visitando ahora- una presentación en Power Point con una muestra de su trabajo.

Con un altruismo y dadivosidad que no se da con demasiada frecuencia entre personas que apenas conocen, en poco tiempo me mandó una selección para que eligiese las imágenes que yo considerase oportunas. Un trabajo ingrato, cuando la tarea reside en descartar momentos captados desde y con el corazón de un artista.

Semana Santa, viajes, fotos de denuncia social. Portadas de revistas, modelos espléndidas y fantásticos retratos…todos temas universales, pero que, tamizados por el ojo de Gonzalo Martínez, se salen de lo habitual y de los más visto.

Y me puse manos a la obra: realicé una copia de la carpeta  para guardar la original en toda su integridad, y compuse -descartando, sin ninguna pauta preconcebida- la selección que configura esta recopilación que ahora viene.

Las fotos de Gonzalo Martínez es una comunidad bien avenida de imágenes que constituyen en sí –y cada una de ellas por separado también- un reflejo donde conviven paisajes de la India llenos de miradas perdidas con mares de sombras. Ojos negros sin fondo a la orilla del río de la vida y de la muerte.

Mujeres de una  belleza tan inmensa y tan intensa, que parecen irreales; la piel desnuda y sugerente que se arrebuja irreverentemente -en esta presentación- junto a Cristos con los telones fondo que le proporcionan las cristaleras urbanas de colores.

Nueva York en esencia; asomando en la imagen  rincones tan escondidos de la ciudad, que solo el experto puede descubrir -y fijándose mucho- Bryant Park a través de los carámbanos de agua de lluvia helada. Cautivos ahogados en lluvia de pétalos. Caras viejas ajadas y atravesadas por los caminos del tiempo. Músicos amigos y más amigos actores.

Gonzalo Martínez nos abre un universo de instantes. De situaciones que disfrutan de una enorme naturalidad y, que además, no resultan para nada convencionales. Y todo eso, admirablemente, lo comparte de una forma desinteresada conmigo; y ahora, con vosotros.

Para gozo mío, la primera foto que se asoma a este post, es una imagen del citado concierto que, el ahora amigo, ha tenido a bien dedicarme para que se incorpore a mi Muro de los Afectos.

Desde aquí, podéis bajaros la presentación que he elaborado con una parte de su obra, para que podáis apreciar su magnifico trabajo. Gonzalo Martínez Photography.

 https://skydrive.live.com/redir.aspx?cid=9b5ad4b7dbd9e872&resid=9B5AD4B7DBD9E872!2394&parid=root

 

Que lo disfrutéis.

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