SEGUNDO VIAJE A BOLONIA. SEPTIEMBRE 2010

SEGUNDO VIAJE A BOLONIA. SEPTIEMBRE 2010

 

A Francisco Villalta.

 

No vivía en mi sino esperando que llegase el feliz momento de la partida. Return to Bolonia

  La experiencia de Junio con el mismo lugar de destino, no nos ponia las cosas fáciles en cuanto a nuevas experiencias. En absoluto.

 La otrora Pepa de Tarifa – reconvertida este viaje en la inefable Teniente O’Neill-  y sus muchachos, esperaban impacientemente nuestra llegada. pues sabían que yo y solo yo era capaz de domeñar a la ínclita Oíaporculo y al inefable Girilín que ya llevaban por aquellos lares cinco días y no paraban de no ponerse de acuerdo. Rasca y Pica.

 La rubia de Alhaurin  se queda, momentáneamente, viuda de su probador de ropa oficial y nos implora que nos la llevemos.

 Aserme un sitio! Nos dice.

 Le hacemos un sitio en mi coche. Me pongo disimuladamente los tapones de oídos para no oírla, la recogemos en la Gasolinera de Plaza Mayor y nos ponemos en camino.

 Bla Bla Bla Bla Bla  Bla Bla Bla Bla….  La insoportable  locuacidad del ser.

 El camino, afortunadamente, no cambia. Sigue siendo precioso, y África, esta vez, no se adivina. África esta presente en un clarísimo día que te deja ver Tánger a tiro de piedra. Y en la esquina, de la derecha para abajo…nuestra Asilah.

 Durante el trayecto, Santa y La Rubia trasiegan unas cervezas (único momento en el que callan) que a la postre se transforman en unos chupitos gigantes de ron. No se de que se ríen tanto.

Ahora ríen y hablan a la vez. Insufrible.

 Father desiste de la ingesta  hasta que entran en los minutos finales del viaje. Justo a los pies de la preciosa duna de Bolonia… Mi duna querida. Mi querida duna  porque el roce hace el cariño. En la entrepierna, ya lo explicaré en su momento.

 

Llegamos sabiendo que nada sería igual. No habría Feria, aunque ahí estaba como siempre  la S Asociación de. (?)

 No habría, por consiguiente, Codornices putescas. Pero habría, sin embargo, una tortuga de mierda. O una mierda de tortuga. Que Tanto Monta…el escatológico quelonio.

 

Sabíamos que La Cabaña había bajado el listón de la preparación de los mojitos. Queselevasé. Y sabíamos, también, que el factor sorpresa habría desaparecido, porque íbamos a un sitio ya conocido. Repito.

 Pero, como siempre, nos equivocábamos. Resultaría, al fin y al cabo, un magnifico viaje.

  No había feria, pero daba igual. Nosotros éramos la feria.

 La Cabaña, a pesar de ser reiterativa con la música (mala) brasileña y de haber descuidado la elaboración de los mojitos, seguía teniendo en sus haberes una preciosa puesta de sol tras la duna y el acantilado y además…Siempre nos quedaba Dogville.

 Soñando con este momento. (Que llegó)

Nada más llegar, besos y abrazos. Shatiii… komostás? Giriliiin!  Meripíís! Evax! Phoskito! Placi!!! Mi Teniente!!!! Oiíííaaaaapooool!

 Alborozo y júbilo!!! Gozo y regocijo!!!  Albricias !!!

 Chupitos y a la playa!!! . A chapotear que es la costumbre. Allí esta mi playa de arena dura y  amarilla. Allí está  la duna que esta vez está más sinuosa y ondulante si cabe. Allí está el mar turquesa. Allí está también, ya te digo, la costa de Marruecos más clara y nítida que nunca.

 Shati Fishing

Es un placer absoluto, el primer contacto con la playa. La bajada por el camino entre césped. La pasarela de madera que te acerca a la orilla. El sol que dora el agua. Y sobre todo… lo mejor del primer contacto…el saber que todavía te quedan muchos momentos como ese por llegar.

 

Dejemos el edulcorado panorama.

 A Phoskito le pican los cataplines. Ardorosa y arrebatadoramente. Fricciones testiculares que se llaman.

 Phoskito se encuentra en un  estado de Frenesí (A. Hitchcock.1972) debido a una impenitente Micosis (A. Hitchcock, 1960)  en las partes pudibundas; lo que le confiere un aspecto de estar Con la muerte en los cohones. (A. Hitchcock, 1959)

 Vamos para la casa y sorpresivamente, llega Etxema con su bajo. Alegría y exultación, cogotazos de bienvenida. Para celebrar la llegada del culé, Argentina le mete 4 a 1 a la Roja.

 Así que nos vamos a ahogar las penas al Dogville; a tomarnos unos mojitos (estos si deliciosamente elaborados por Oscar) que están que tiran patrás.

 He olvidado decir que como estábamos cerca de Baelo Claudia, bebíamos en Dogville, tumbados en camas que quedaba de los más in.

 Pues bien! Quien estaba justo a nuestro lado? Junto a nuestra cama?  Quien?

 Julián Muñoz!!!. Ex corregidor Marbellí y principal afanador e imputado por los tribunales. Ex Pantoja. Y su nueva amiga rubia.

La oíaporculo me impide levantarme para saludarlo  y hacerme foto con el y con su rubia amiga con la aviesa  intención de colgar la foto en este blog. O vendérsela a Kiko Matamoros, que todo podía ser.

 Pero no! No puede ser. Phoskito le tira una sin flash pero me temo que el caco malayo no sale.

 Mientras todos estamos descalzos en la cama, Cachuli tiene los pies enfundados en unas “andalias” y puestas estas encima de la cama ensuciándola. Un dechado de finura.

 Volvemos a casa para seguir la fiesta, me entretengo en tratar de enseñar a Phoskito a tocar la armónica y casi consigo que dé algunos toques medianos a un blues a la vez que se olvida de la picazón.

 Insisto en el aprendizaje con Etxema, que con su bajo y mi acústica, (además de las armónicas) conseguimos que los miles de estorninos que cada noche llegan a nuestras tres palmeras para dormir, nos caguen sin piedad y abandonen el nido abjurando de la música de Memphis (Tennessee). A las 06.30 de la madrugada, damos las clases magistrales por terminadas y nos vamos a dormir.

 Mañana más.

Anuncios

TODO MAFALDA

 

En mi adolescencia, en mi pandilla del El Escalón, (quien no ha tenido una pandilla llamada así, o la escalera…o la escalerilla…) mis amigos Yeyo y Eduardo, siempre andaban en las manos con un ejemplar de tiras de Mafalda.

De hecho, Yeyo llegaba a ser mas que contumaz, pues leía en voz alta cada una de estas tiras y todos lo celebrábamos entre risotadas. Magnifico Manolito. El hijo de Don Manolo, el propietario del almacén, sin duda, mi favorito.

Mafalda…Susanita…Felipe…Guille… Y también, geniales, las caras que se le ponían a los padres de la protagonista con sus ocurrencias o sus preguntas.

Puede decirse pues, que Mafalda contribuyó no solo a hacer mas feliz esa época de mi vida, sino también, a hacerla muchísimo mas divertida. Y, que duda cabe, a contribuir a desarrollar mi propio ingenio.

Como muchas otras cosas entrañables, se acabaron perdiendo con el tiempo. Pero como todo vuelve, que diría el poeta Centeno, aquí recupero la obra de Quino, en un trabajo llamado Todo Mafalda.

Podéis descargároslo desde aquí:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/browse.aspx/TODO%20MAFALDA/Todo%20Mafalda/Todo%20Mafalda

Que lo disfrutéis.

A %d blogueros les gusta esto: