AURORA

AURORA

A Aurora – yo lo sé a ciencia cierta- le gusta caminar descalza por el suelo de mi casa. Como flotando. Sintiéndose parte de ella a través del tacto que sus pies desnudos le procuran. Aportando, sin pretenderlo, ternura a la firmeza elástica y acomodaticia de la madera.

Tiene Aurora, la mirada limpia y transparente; la boca fresca y ágil. Esa misma que calma la sed más ávida, deseosa e incontenible del momento exacto. Tambien, la que puede producir un torrente de palabras que hace que una película dure nueve horas a base de pausas cada veinte minutos.

Aurora, vuela libre a través del cielo para anunciar la llegada del Sol. La retirada de la Luna. Y aparte de eso, Aurora es una amiga muy querida. Es consorte putativa, téngase en cuenta, de uno de mis mejores.

Comparto con ella estimas, no pocos vicios inconfesables, y las necesidades exclusivas de los amigos… Y además, convivimos – y disfrutamos- con la enjundia insaciable de la conversación sin fin. De la verborrea perenne y duradera. Porque a los dos, siempre a los dos, nos interviene el temor a que la velada acabe antes de ese tiempo que solo nos pertenece a pocos que es el eterno. El que no tiene fin.

Sólo la indoblegable y firme sugerencia del anfitrión, y el ahogo en los inevitables efluvios de la noche, consiguen acabar con el momento y predisponernos para abandonar la plaza con la dignidad que se nos supone. O que debería suponérsenos.

Cuando la Aurora llega (no es una canción)…Cuando la Aurora llega, aparece casi siempre de súbito; inesperada y repentinamente: Saltamos Santa y yo al verla como un resorte para poderla estrechar entre nuestros brazos. Con ese abrazo tierno, cercano e inabarcable que procura su cálido cuerpo. Y el nuestro, porque no decirlo también.

Sabemos que ella nota ese cariño; más que nada, porque así nos lo ha dicho repetidamente. Y porque, aunque no lo hubiese hecho, tampoco habría hecho falta. Hay cosas que se notan solo con mirarse cara a cara. A los ojos directamente.

A Aurora le gusta caminar por el suelo de mi casa. Sintiéndose parte de ella, ya sabéis. Aportándole terneza y mimo a la rigidez de la madera, también lo sabéis. Aurora es dulce néctar que apaga la sed. Aurora es una granadísima, (no es un error sintáctico) y fantástica amiga. Así que aquí lo escribo y le doy  asiento en butaca de patio en este Blog: Porque la queremos y, porque en los principios de los tiempos se lo prometí, y ya era hora de pagar mi deuda. Los Gorgonzola, siempre pagan sus deudas. Y que los Lannister me perdonen la indebida apropiación del lema.

DE DAVID PADILLA Y LA GALERIA DE ARTE

DE DAVID PADILLA

Y LA GALERÍA DE ARTE.

Son los meses estivales, poco proclives a sentarse delante de un ordenador para –intentando exprimir el magín- elaborar entradas que amainen el hambre desaforada que todo blog que se precie tiene de posts. Insaciables que son.

Pocos están siendo los posts este abrumador mes agosto; más que nada, porque la cabeza está aletargada por las humedades inclementes y por los terrales angustiosos; y porque uno, apenas tiene fuerzas para salir del refugio que representa el habitáculo refrigerado  y reconstituyente de la propia covacha domiciliaria. Aparte de que la imaginación está obnubilada y adormecida por la falta de disciplina horaria y -cierto es- que cuanto más se duerme, más se quiere dormir y -aunque parezca mentira- cuanto más se descansa, más cansado se encuentra uno. Y apenas se está para nada. Es lo que se llama: La enfermedad del sueño. Del taoísta Tsé-Tsé.

Bueno, a lo que íbamos: la inspiración llega de pronto sin haber sido invitada. Y así fue:

Tuve el inmenso placer hace unos días de visualizar una película, protagonizada, producida y dirigida por mi admirado actor Ed Harris y llamada… Pollock: La vida de un creador. Una magnifica película, créanme Uds. que recomiendo encarecidamente. Me hizo recapacitar acerca de, no solo las habilidades de los artistas en general, y de los pictóricos en particular, sino también de esa visión especial que se nos escapa al resto de los mortales.

Al margen de la comprensión lógica que ese es otro asunto en el que no entramos. Jackson Pollock… fantástico.

Así que pensando en eso, se me ocurrió que podría crear en mi blog, una galería de trabajos artísticos. Pero con una peculiaridad. Los trabajos incluidos y expuestos en dicha galería, serían una muestra de cada uno de mis amigos artistas  (¿plásticos se dice?) y que ellos con esa generosidad indefinible, tiene la largueza de ofrecerme. Más meritoria sería la cosa, si encima de eso, tuviesen una cierta y somera dedicatoria –como así pasa- a este que sus escribe. A su blog, claro.

Pedí pues un trabajo a los artistas de los cuales aun no tenia botín artístico: Joaquín Chipola, David Padilla y -a ver si lo hago- Andrés Mérida. Insisto en que son los que no tengo.

Así que me puse al tema de la imploración. David Padilla –con ese rasgo que le caracteriza que es la prontitud y la resolutividad- tuvo el detalle de enviarme un precioso dibujo dedicado para que se incluyera en este proyecto de Gallería dell’arte di Gorgonzola (En italiano mola más).

El Chipola me lo tiene prometido… El Mérida…pues ya se verá.

Pero cuando recibí el regalo de David Padilla, no tuve más remedio que pedirle su opinión y permiso -una vez que había visto su producción última- para realizar una nueva presentación y otra entrada en el Ateneo’s Alas con Secuencias de este blog. Y eso –con sumo placer- es lo que hago.

MAREA DE LETRAS. David Padilla. Pinturas.

Marea de letras es una serie de artículos periodísticos incluidos en la edición del Diario El Mundo de Málaga con un nexo común que son las ilustraciones de David Padilla.

Le pedí al artista sus trabajos y aquí los tengo. Aquí os los ofrezco.

Una vez más el realismo se aloja en este blog con referencias a Pessoa, a Goya, a Picasso.  Se instalan por estos lares, la belleza y la decrepitud de los rostros. Esos que comunican paz o tristeza según sea la intención, para nada oculta, del autor. Lo inmerecido de la soledad y la injusta melancolía. Alegorías del lujo, del chisme, de las nuevas tecnologías.

La belleza fresca y esperanzadora de la viajera, la añoranza del otoño que no acaba de llegar porque al verano no le da la real gana. Remolinos de pasiones bajos las sábanas con pies entrelazados. Un mar de dedos. Las dos caras inquietantes de la noche. Málaga, siempre Málaga que se adivina en las calles, en el horizonte, enterrada en la arena de la playa con forma de boquerón atrapado en la red (social).

El amor desaforado y entrañable que le dispensa a su mujer Inmaculada. Publica y notoriamente… La mujer de sus vidas.

David Padilla Martínez. Un lujo para este blog. Un lujo que le agradezco enormemente.

He tenido a bien adornar esta presentación en Power Point con un tema de uno de mis últimos grupos favoritos: Kings of Convenience: Boat Behind. Espero que os guste.

Si queréis ver una presentación con una muestra de sus últimos trabajos, podéis hacerlo desde aquí.

David Padilla. Pinturas

Que lo disfrutéis!!

¡QUE BIEN TE SIENTAN LOS AÑOS!

El Poeta según el Poeta.

Alot según Salinas.

Mi buen amigo, el poeta y catedrático Manolo Salinas, tiene a bien el remitirme un texto comentando la obra del otro poeta, nonagenario este, llamado Enrique Alot. Este texto, ha sido publicado por la revista norteamericana “Creatividad Internacional”

Tuve la primigenia intención de realizar un prolegómeno presentando estas letras, pero, son tantos los insignes que aparecen, que sería una temeridad  el hacerlo.

Así que me limito a transcribir lo remitido e insertar imágenes que le den el descanso y la pausa  aconsejable a los textos; porque así, la lógica de las publicaciones en Internet, lo recomiendan.

Esto es; y se llama…

¡QUÉ BIEN TE SIENTAN LOS 90 AÑOS!

Por Manuel salinas

Asegura Álvaro Delgado-Gal que esta crisis se llevará por delante la cultura.

El argumento es simple: la cultura depende en dosis masivas del dinero público. Las subvenciones a la cultura integran, ciertamente, una porción muy modesta del Presupuesto. Pero como la cultura no importa a nadie, quitando a los que viven de ella, lo esperable, es más, lo natural, es que la Administración meta por ahí el bisturí con mayor desparpajo que en otras partidas del gasto.

Ahora bien, tenemos que recordar que hoy día conviven dos clases de escritores, aquéllos que vienen del modernismo y la bohemia para los que la literatura y la vida son una y la misma cosa sagrada, y ésos otros, para los que la cultura es una externalidad de la acción de los partidos políticos, sus compañeros de viaje. Y como lo que quieren los partidos es ganar las elecciones, no ilustrar a la Humanidad, la cultura no inane, esto es,  la independiente, la libre, la de los otros, la que es lenta e incierta, reúne por consiguiente todos los números de la lotería para quedarse bailando con la más fea después de esta crisis.

Sin duda Enrique Alot Montes pertenece a esos escritores herederos del modernismo, a esos que sólo les interesa la literatura, el ser escritor, la obra.

Mucho me temo, por tanto, que Enrique lleva todas las de perder. Y que tanto a él, como a mí mismo,  o  a Juan Miguel González, como él dice:

“Ni el oro ni el terciopelo,/

ni el bordado ni el encaje/

ni el título ni el linaje/

hará que nos brote el pelo.

1

En principio, y para entendernos, en la poesía de Enrique Alot Montes  suceden más cosas por fuera que por dentro. O para decirlo con precisión: lo que sucede por fuera modifica o determina lo que sucede por dentro.

Lo que quiero decir es que la vida real, material, social, la que ocurre por fuera, es la que va construyendo la conciencia en el interior de EAM, y es esa conciencia, su arte, su poesía, como él mismo nos lo indica en estos endecasílabos:

“Porque suele ocurrir lo que me ocurre:

que busco fuera mucho y poco dentro”

En este sentido, su poesía responde a esa línea que abrió uno de los pocos autores de la generación del 27 que no ha envejecido: Luis Cernuda, quién en el “Soliloquio del Farero” se preguntaba:

“Cómo qué llenarte, soledad,

sino contigo misma”

o como escribe Enrique en este verso:  “ a desgana conmigo converso”, que recuerda a aquel de Antonio Machado que decía …“quien habla /  solo espera hablar con Dios un día”.

Mas, a pesar de todo, “LA OBRA” poética de Alot Montes, el soliloquio de este otro farero, gira en torno a tres preocupaciones básicas, preocupaciones en las que podemos dividir sus poemas:

1º – los poemas que pertenecen a una serie ética:                                                        poemas que elaboran motivos del universo                                                    religioso y de una filosofía moral.

2º – la serie amorosa.

3º-  los poemas  satíricos y burlescos.

Y, aunque podamos encontrar estos tres apartados a lo largo de su obra, su poesía es moral y satírica fundamentalmente. Por lo que, las diferencias se dan en el estilo adoptado según las convenciones de estos subgéneros:

-la poesía moral corresponde un estilo más grave, un tono alejado de matices cómicos. Poemas que reflexionan sobre el sentido de la existencia humana, la presencia de la muerte, la fugacidad o fragilidad de la vida, el rechazo de lo contingente.

-Y el discurso satírico en donde hallamos un estilo humilde y un léxico coloquial.

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De su poesía ha escrito Juan Miguel González:

“Enrique Alot Montes, sintió la revelación de la poesía cuando contaba cincuenta y cinco años de edad. En mi opinión, su musa es más aritmética que lírica, más manual que musical “…

…Ha construido con ella ( con “ese sueño que ante mí no se desploma”)  plegarias hermosas etc…

No me extraña, -continúa Juan Miguel en el hermosísimo prólogo,- que nuestro poeta eligiera el soneto como medio de expresión, por lo que éste tiene de ingeniería, de arquitectura rotunda y arriesgada, de reloj espiritual con el que Dios parece que marca el sueño exacto de la eternidad.

Juan Miguel González ha clavado el asunto de una forma bellísima al llamar a su poesía:

“reloj espiritual con el que Dios parece que marca el  sueño exacto de la eternidad.”

Y es que la poesía de Enrique Alot Montes se inscribe dentro de la tradición moderna de la que el poeta inglés Eliot llamó “Il Milior Fabro”. Esto es, del poeta artesano, y su poesía está dentro de la idea de artefacto, de soneto que podemos encontrar desde los sonetos vivos de Carlos Edmundo de Ory o de Miguel Hernández o Blas de Otero, frente a esa otra tradición moderna de río lírico, de torrente de imágenes, que se halla en Pere Gimferrer o en el jovencísimo José Luis Rey.

Pero estas piezas de relojería, no sólo están hechas con manos de artesano, sino que una música celeste las recorre y las convierte en poema, en percusión, en “tan tan”,  en canto:

Tan florida y tan fiel la primavera.

Tan bella y tan hermosa la mujer

Tan chulo es ponerlo por poner.

Tan lírico el tan…tan que se reitera.

Tan vieja y tan gentil la regadera.

Tan vano y peligroso el bien comer.

Tan útil, tan sabroso el conocer.

Tan sabia y parlante la portera.

Y el tantán de la gota al fregadero.

Y el tantán del nervioso con bastón.

Y el tantán del que cuida un relojero.

Y el tantán de la aldaba en el portón.

Y el tantán de la selva, mensajero.

Y el tantán con que avisa el corazón.

Por esto, su obra se compone de magníficos, algunos muy bien premiados, sonetos y sonetillos, bien medidos, bien hechos con  una voz fuerte y una rima que algunas veces recuerda al mejor Miguel Hernández, porque como escribe Enrique “la tristeza siempre enluta”. Oigamos este sonetillo octosilábico:

Cuesta arriba o cuesta abajo

sin comprender lo que intentas.

Ni me ayudas ni alimentas

ni valoras mi trabajo.

En mi faena a destajo

no me cuadraron las cuentas.

Ni tuve las herramientas

cuando ya estaba en el tajo.

Por confiar en lo cierto

por prolongar mi letargo

por falta de un buen injerto

o por mal hecho el encargo

sembré un frutal en mi huerto

y el fruto me salió amargo.

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Pero reparemos un momento en los versos del segundo terceto:

Sembré un frutal en mi huerto

Y el fruto me salió amargo

Es la forma que tiene Enrique Alot Montes de referirse al mundo que refleja su poesía, ese“ fruto amargo”. Y lo expresa magistralmente en este oxímoron:

Y noto la vida hermosa

estando en lo mismo hundido,

envuelto en las mismas cosas.

Son la soledad, la incomprensión, el dolor, la sinrazón,… temas neorrománticos con una música modernista; en fin, son los temas de los que trata la poesía moral de Enrique Alot Montes :

Porque nadie le entendía

un hombre a la luna hablaba

y aunque a veces preguntaba

la luna no respondía.

Lo hizo de noche, de día,

porque siempre la encontraba.

Y hasta la luna lloraba

cuando aquel hombre sufría.

Y esta poesía  moral y satírica, en la que “el recuerdo y el olvido son palos del mismo signo”, la recorre y la invade una  misma sensación, un mismo clima, una misma atmósfera, esa que se desprende de aquel diálogo de Dickens en el que un hijo le pregunta a su madre si tenía dolores y ésta le contestaba que había un dolor en la habitación pero que no sabía si era ella quien lo tenía.

Recordemos, también, en este sentido, ese sentimiento que abren, como a una dalia, estos versos: “ Todas las tardes en Granada,/todas las tardes se muere un niño” del Diván de Tamarit de Federico García Lorca. Ya que es el mismo sentir el que emerge de ellos.

Así, junto a este difuso sentimiento va apareciendo en la obra de Enrique su tema fundamental, el de lo humano, “ cómo aguanto, no me explico”, escribirá el poeta:

Por culpa de la artrosis que galopa

estoy plantado aquí como una mata.

Debido a otro defecto que no mata

me encuentro condenado a caldo y sopa.

O, en este terceto:

Mi artrosis de cadera y de rodilla,

Y atendiendo del médico el mandato,

Cada seis horas tomo una pastilla.

O:

La pena se estaciona en el poeta.

Su numen poco aguanta ese trago…

Y mi cuerpo que vela su muleta

Por causa de la artrosis y el lumbago.”

Dolor que no sólo es físico, sino que es también es el que más duele:

Noté que se agotaba de repente

mi venero repleto de ilusiones.

Y así este día luminoso y riente en el jardín de la vida se fue convirtiendo en noche oscura:

Si la noche oscura…

….., derrama en tu boca

su cáliz de pena que te sabe a poca,

Apagón, noche oscura sobre la que vuelve una y otra vez nuestro poeta:

Volveré a mi ronda

en la eterna noche,

desolada y fría.

En fin, para leer la poesía de Enrique Alot hay que relajarse y dejarla fluir como un rumor o como una melodía. Es ahí donde aparecen las respuestas. Ésta es la mejor manera de acercarse al autor, y de abordar su obra, que poco a poco, nos va  atrapando en sus manos como una auténtica bomba de relojería espiritual. Porque no hay códigos concretos para descifrarla, sólo los sentimientos como guía, sólo el ritmo de sus versos, sólo pequeñas señales abriendo ventanas que conducen a sendas profundas y a ese completo sinsentido que es algunas veces el sentido de la vida vivida.

De lo que recelaba desconfío.

A lo que me aterraba no hago frente.

A lo que rechazaba no hinco el diente.

Y a lo que me enredaba no deslío.

Con lo que antes me helaba siento frío.

Con lo que me quemaba estoy caliente.

Con lo que yo aguantaba soy paciente.

Y con lo que lloraba no me río.

Lo que no me encajaba no me rima.

Lo que antaño era malo está fatal

Y lo que estaba lejos no se arrima.

Mi hacienda sigue escasa, menos mal.

Aquello que cargaba llevo encima.

Y mi estómago enfermo sigue igual.

“Lo que antaño era malo está fatal”, re-escribe Enrique Alot aquella ley de Murphy en este endecasílabo.

Pero el poeta va más allá  al señalar el fracaso, la desilusión, el dolor como experiencia moral y estética y él mismo reconocerá que escribe, “para hacer armonioso un sufrimiento”.

Esto es, para convertir lo  humano en arte, para trascender. Porque es lo adverso, el deseo, lo que nos hace más hombres, mientras que la realidad siempre va por otro sitio:

El incordio que suelta mi verso

y se aleja prendido a la brisa,

sólo lleva mi amago de risa

y el fracaso marcado al reverso.

A desgana conmigo converso

animando a la mente imprecisa,

y la mente me engaña, me sisa

y me deja plantado en lo adverso.

Frente al mar y en su orilla me huelo

que me falto a conciencia el respeto

cuando amaso a lo incierto y al ripio.

Que mi llanto no tiene consuelo

pues termino con este soneto

y me encuentro peor que al principio.

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Mas la alegría se halla, no sólo en la experiencia acumulada a lo largo de la vida, sino como un “saber vivir” (savoir vivre) y lo escribe en tono moral, desengañado, más cerca del consejo clásico del que huye del mundanal ruido de Fray Luis que de ese árbol apenas sensitivo del poema de Rubén Darío:

“Dichoso el que de alegre se reviste.

El dolor agradece al que lo abona.”

Alegría, dicha que llegará a ser más profunda y alcanzará su verdadero cenit en los poemas de tema religioso.

Magnífico este soneto donde resume, a mi entender, magistralmente, toda la trayectoria íntima de la que venimos hablando:

Tú fuiste de mis noches las mañanas,

el soplo que aventó turbias neblinas,

la luz de mi aposento ¿Te imaginas

lo que es un cuarto oscuro y sin ventanas?

Y luego, desterrando a mis desganas,

me enseñaste que hay rosas sin espinas

y montañas a más de haber colinas

y vuelos de palomas y campanas.

Me encanta tu mirar cuando me apunta.

Me has hecho concebir un mundo nuevo

donde mi antigua pena está difunta.

Me gusta cualquier parte si te llevo.

Quizás esto conteste a tu pregunta

y puedas comprender lo que te debo.

Mas, permítanme también recordar ahora el soneto de la página 147, que comienza así:

Buscando claridad topé lo espeso

Y buscándote, Dios, la desventura.

o éste otro de Enrique:

Te he sentido abrazar y te he soñado

regando con Tu Amor mi campo verde.

Te he sentido llorar si al otro muerde

el frío, la ansiedad de lo apagado.

Te he sentido animar si me he cansado,

te he visto dar la mano al que se pierde.

Perdona que al final ya ni recuerde

la estela que al pasar siempre has dejado.

Si te quiero imitar nunca te imito.

Si te quiero escribir confundo el tema.

Si te quiero llamar no sale el grito.

Y siempre acabará triste el poema

si junto a tu calor no me derrito

si el fuego que te abrasa no me quema.

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Mas como recordaba antes, la poesía de Enrique Alot  se podía dividir en Moral-Amorosa y Satírica. Y, como de muestra bien vale un botón, les recordaré dentro de su poesía amorosa ese poema que es un delicadísimo apunte lírico, ese dibujito de trazo rápido que es este soneto, lleno de gracia y con alguna incorrección gramatical, como la de el verbo “ver” que no rige la preposición “de”:

Hoy te ví recorrer la calle estrecha

y te ví revistar como dudando.

Hoy te ví penetrar contoneando

y te ví de a la barra irte derecha.

Hoy te ví la hermosura tan bien hecha

y te ví que a la carta ibas mirando.

Hoy te ví que en el bolso ibas buscando

y te ví de un dragón prender la mecha.

Hoy te ví de fumarte un puro entero,

Hoy te ví de apurar de carne un plato

y te ví de rascarte el trasero.

Hoy te ví trasegar de vino un chato,

Hoy te vi de abonarle al camarero

y te vi de marcharte al poco rato.

Mas también escribí, al principio de mi presentación, que en la poesía de Enrique existe también la línea satírico – burlesca, y como quiero terminar con esa sonrisa de la que habla su poesía, acabaré leyendo alguno de sus versos:

Primavera, calor, otoño y frío,

tapizan mi contorno en su andadura.

Se combinan lo agreste y la hermosura

sobre un globo de inmenso poderío.

Al planeta de todos, también mío,

que se distingue azul desde la altura,

los hombres retocaron su estructura

y alguien dijo: la vida es como un río.

Cada vez que lo pienso me parece

muy caprichoso el río con su lecho

que al mismo tiempo achica y engrandece.

Un traje en sus medidas tan mal hecho

que al más acaudalado favorece

y que siempre al más pobre queda estrecho.

Ironía y sentido del buen humor al que no es nada ajeno su obra y que encontramos por aquí y por allá en este libro, ya cuando le hace exclamar:

¡No sé cómo lo soporto

Sólo me falta un canuto

o en este cuarteto:

Me barrunto un mal cariz

si te está saliendo un cuerno,

porque se me antoja a mí

que no es cosa del infierno.

En fin, ya solo me queda decir que al poeta malagueño Enrique Alot Montes le sientan muy bien sus 90 años y que su obra es una buena lección de saber convertir, lo que la larga vida le ofreció como abrupto, en sutileza.

Málaga , ferragosto.

 

 

 

 

 

 

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La Buena Música (De Father Gorgonzola) The Weepies

La Buena Música

(de Father Gorgonzola)

The Weepies.

Hay veces que te encuentras entradas en el Facebook que son -en cierto modo- como sagas. Una retahíla de número incierto, con un tema común, que conforman un todo con un especial valor: Te ofrecen las preferencias del autor. Y eso -creo que sin pretenderlo- te dan, a veces, el ascua primera que desencadena eso que los espíritus libres buscan y llaman: La Inspiración.

Pongo dos ejemplos por si no me he explicado bien:

Uno)

Mi amiga Marisa Alonso, tiene -y mantiene- la particularidad de insertar en dicha red social (recordad que estamos hablando de Facebook) una preciosa, e insisto, inspiradora muestra de las mas fantásticas pinturas jamás realizadas por los artistas del pincel: “Buscando el Cuadro más Bello del Mundo” se llama. Y esa colección, me ha llevado en mas de una ocasión a realizar alguna entrada en mi Ateneo’s Alas Consecuencias de este Blog. La Inspiración , ya te digo!

Dos)

La misma circunstancia se me dio con otro amigo: Ángel Idígoras. Este tenia un cierta recurrencia en insertar canciones que estaban inspiradas -fíjate que casualidad- en pintores. Fue de esa manera, buscando una canción inspirada en un pintor, y que yo quería regalar al Idígoras, cuando llegué a Chagall a través de The Weepies.

Así que esta entrada va dedicada a estos. A The Weepies.

Mi querido y admirado Juan Gámez en su página “El Explorador Celeste” dice de ellos:

“The Weepies es un dúo de Massachusetts compuesto por dos cantautores: Deb Talan y Steve Tannen que en 2001 se encontraban desarrollando sus carreras individuales. El caso es que se admiraban mutuamente y cuando se conocieron, intercambiaron ideas y decidieron unir sus fuerzas para componer canciones y cantar juntos. Editaron un álbum independiente antes de fichar por Nettwerk que hasta la fecha les ha editado 3 cd’s entre 2006 y 2010. The Weepies es un término peyorativo, sinónimo de películas románticas que hacen llorar. Su música es muy simple: melodías conmovedoras sin llegar a ser cursis, interpretadas con voces, guitarras acústicas, bajo y batería y  vestidas con arreglos nada recargados.

 

The Weepies son la simplicidad hecha arte. Sus canciones tratan de amores perdidos o inalcanzables, envueltas en melodías brillantes e interpretaciones sentidas que compensan el desánimo producido por las historias contadas. Incluso los relatos más tristes, ofrecen esperanza por sus melodías luminosas y sus empastadas voces.

 

Esta es una muestra de sus trabajos. Que los disfrutéis.

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FERNANDO MERLO:LA AGUJA Y EL DAÑO CAUSADO

FERNANDO MERLO:

LA AGUJA Y EL DAÑO CAUSADO

 

“He visto la aguja
y el daño causado
Una pequeña parte de ella en todo el mundo
Sin embargo, cada adicto
como una puesta de sol.”

Neil Young

“The Needle and the Damage Done”

 

“Leonard Cohen es la mejor forma de alargar un polvo.”

Fernando Merlo. Poeta

Fernando Merlo

(De Wikipedia, la enciclopedia libre.)

Poeta español nacido en Málaga en 1952 y fallecido en 1981.

De estética transgresora y políticamente incorrecta, sus poemas aparecen destacados en la obra Escatófago (1968-1972); libro éste reeditado en 1992, con la ilustración de portada de Miquel Barceló, y en 2004. Fue incluido en la antología Degeneración del 70. Poetas heterodoxos andaluces (1978). Poeta cercano a la revista de poesía cordobesa Antorcha de Paja. En sus poemas hay influencias de García Lorca, Blas de Otero o Miguel Hernández. En 1981 Merlo apareció muerto con una jeringuilla en el brazo tras la barra de su propio bar.

Así de escuetamente describe la Wikipedia al poeta Malagueño Fernando Merlo.

Ese año de 1981 fue un año de muertes indeseadas. Muere Bill Haley y muere Bob Marley. Casi perece nuestra democracia a golpe de golpe de estado. Y, fíjate tu que para rematar el nefasto año, aparece muerto a golpe de aguja, el poeta Fernando Merlo tras la barra de su Túnel. Se le desmayó la vida para siempre. Para siempre.

Al fin logró, tras haber realizado equilibrios por el lado salvaje de la vida, lugar privilegiado en el club de los poetas muertos.

1981

Estaba yo el fatídico día andurreando por la Plaza del Obispo. Iba para coger mi coche con la intención de pasarme por casa de mi querido Salvi y echar un rato buceando por los humos de la tarde.

Me encontré a mi amigo Mario que me comentó…

-Te has enterado?

-De que? Le pregunté…

-Han encontrado muerto en El Túnel a Fernando Merlo; detrás de la barra con un pico en el brazo.

Yo le dije que como iba a ser eso. Hacia poco que había estado pegándome unos tequilas en el susodicho. Pero así, desdichadamente, había ocurrido. Inesperadamente.

Aún afligido por la repentina noticia, me fui para casa de Salvi. Irreflexivamente -sin tan siquiera fijarme en los que estaban en el salón- comuniqué la noticia:

–         ¿Sabéis que han encontrado a Fernando Merlo muerto en El Túnel?

Me di cuenta de pronto que su mas querido amigo -escondido entre cojines y flacuras- saltó como un resorte: el Poeta Francisco Cumpián. Yo, me quedé traspuesto. Ignoraba el sobresalto que le iba a producir. La noticia y el daño causado.

Muchas veces le cuento a Paco la escena de ese día, más como disculpa que como motivo de conversación.

La poesía de Fernando Merlo es apesadumbrada y ,en cierto modo, recurrente con la muerte. Esa que no sé si buscaba afanosamente o le pilló sorpresivamente mientras estaba ocupado en sus menesteres. Tentándola de cerca. Jugando con la parca al “quien puede más” Y perdió. Como se preveía perdió, porque siempre, esa batalla está perdida de antemano.

Esta es una selección de sus poemas. Duros, implacables, muchas veces inclementes (con él mismo).

FERNANDO MERLO:

LA AGUJA Y EL DAÑO CAUSADO

#01

 

un cigarro de kifi se te fragua en el dedo
para después despertarse alegre

despertar para ver que la tristeza
poco ha cambiado por el sueño hondo
que disipa el alcohol porque en el fondo
del vaso de tu vaso el vino empieza
fermentando de nuevo    ah la cabeza
herida

despliega las alas convulsas
al ala fría enmudece

habla luego
ala franca para ese amor
ala bella tu cuello
venas procurando venas
avanzando radiante
óyelo

despertar para ver que la tristeza
poco ha cambiado por el sueño hondo
que disipa el alcohol porque en el fondo
del vaso de tu vaso el vino empieza
fermentando de nuevo    ah la cabeza
herida    ah la cabeza herida    ah la cabeza

#02

 

ayer precipitose la cornada
el fuego hacia la ingle atravesando
no sé qué carne mía o de ninguno
el coñac ensartado la vesícula

abierta ¿hay más muerte en una espalda?
mi barco hace agua y la destila
no es el llanto del ojo no es el ojo
el pelo no es el pelo no es el pelo

ni la raíz tampoco no es el pelo
ay el ojo ay el pelo desnúdense
señores ha llegado la hora séptima

desnúdense la piel vagina abajo
ganglio pulmón desnuden las arterias
desnúdense señoras ya hemos muerto

#03

cuda nadalisa
repi nita sava

le quandinaruba
le nuconte taca

adignón sutiva
inantine zala

ibontena oza
legamas legamas

sili sili sili
tama tama tama

#04

 

A mis venas

Estos cauces que ves amoratados

y de amarillo cieno revestidos,

eran la flor azul de los sentidos,

que hoy descubre sus pétalos ajados.

Besos verdes de aguja en todos lados

hieren la trabazón de los tejidos

y denuncian los brazos resentidos,

la enigmática piel de los drogados.

Las que llevaban vida y alimento

son tibias cobras de veneno breve,

blanco caballo con la sien de nieve.

Trotando corazón y sentimiento

que por las aguas de la sangre vierte

con rápido caudal la lenta muerte.

#05

 

Porque yo soy poeta

incluso cagando

quiero dar,

os doy,

una poca de mierda.

La demás para mí.

 #06

 

Párpados los hombros doblan la exquisita osamenta
con harapos celestes de prematuros partos…
en abril o en agosto pero siempre bajo angustia
para encontrarse y perderse por las mismas ciudades
por cadenas túneles cadenas oficinas
cadenas hombres de vientre eslabonado
al correr marchando con los pies muy juntos
con las arterias conexas en la sangre
dentro de un caos convertido en orden
con esperanza de féretro y cemento
los ombligos cuadrados de tanta hormigonera.

  #07

 

Las pupilas de Nafa

(hay en las sábanas

un sudor frío

no es hijo tuyo

es hijo mío)

Quién puede oírte con tanta pesadilla

Quién puede oírte con la muerte hasta los labios

cuajando telarañas en su nombre

Cómo poder acariciar un muslo

llegar lastimando los huesos

las rodillas y cada trozo vivo

con sangre

Solo

entre hombre y azucena lloras

lloras doliendo pensamientos estirando

las raíces duras

para ver tu médula incompleta

sobrevenir y amar sin palpitantes

senos, sin sexos palpitantes;

blancas, después, las pupilas del cansancio.

#08

 

Acostarse es muy fácil, facilísimo
arrojar la esperanza a la basura
cuando, al fin, ni se siente ni se suda
amor, y el hombre se congela vivo.

Pero yo, os lo juro, no estoy muerto;
y no le coloquéis a mis poemas:
(Aquí yace F. Merlo, fue poeta.)
(Poeta, sí, pero poeta con dos cuernos

enormes, como dos armas en vilo
dispuestas a morder, con agravantes
de chulo, de vulgar, y de asesino

de congéneres cursis, de elegantes
poetisos de salón. Ahí queda el tiro,
y a quien le haya jodido que se aguante.

* Dibujos de Fernando Vicente.

HULA HULA. EL INESPERADO ENCANTO DE LA SENCILLEZ

HULA-HULA

 El  INESPERADO ENCANTO

DE LA SENCILLEZ.

Confiesa Father Gorgonzola en esta atalaya, que entre sus muchos defectos detenta uno del cual se arrepiente muchísimo; que no es otro que un cierto cainismo y aversión hacia los artistas de su misma nacionalidad. Ítem más: de su misma ciudad.

Y eso le pasa una factura porque está perdiéndose artistas de una enorme valía.

Me pasa, y sigo confesando, que conozco -pongo como ejemplos- el Rijksmuseum de Ámsterdam y no conozco el Picasso de Málaga. Conozco la Biblioteca Pública de Nueva York y no he pisado el Archivo Municipal de mi ciudad. He asistido a eventos en el Madison Square Garden de la misma ciudad y no he asistido a ninguno en nuestro Auditorio Municipal.

Pues bien, ese alejamiento, esa frialdad y esa indiferencia, me está pasando unos enormes réditos indeseados a los que  -desde ya hace algún tiempo- estoy tratando de ponerle remedio. Compensándolo a través de este blog.

La pasada noche del Domingo, tuve el inmenso placer de asistir a una demostración artística que entre otras sensaciones me produjo la del asombro y la sorpresa ante tanta calidad y frescura musical. Desconcierto en el concierto.

Hula Hula se llama este trío de artistas que son subsede del magnifico Dry Martina.

Laura Insausti, su hermano Rafa y el contrabajo de Gerard Mases, me propiciaron una fantástica velada junto al mar ( como no podía ser de otra manera) con sus ritmos a base de Calypso, Música de los Fifties, Hawaii en vena y sonidos del Pacífico a la orilla del Mediterráneo. No había tiburones, claro; se los habían comido las medusas.

Harry Belafonte, The Everly Brothers, Johnny Cash… todos versionados e interpretados de una manera turbadoramente fresca; absolutamente sorpresiva al ritmo de una guitarra (y una voz) magistralmente interpretada por Rafa, un contrabajo (precioso) formidablemente interpretado por Gerard y, como no, la soberbia y versátil voz de Laura, que se acompañaba de un apropiado y preciso toque se ukelele.

No tuve más remedio que rendirme ante ellos: por el fantástico e inesperado encanto de la sencillez que desplegaron, y con el que me sorprendieron, en la corta noche fenicia.

Desde ahora -ya me lo advirtió el erudito Carlos L.Linares- estoy atrapado en las redes de este grupo: Hula Hula para los veranitos caribeños de Málaga. Dry Martina para todo el resto del año. Desde ahora, insisto, me declaro entusiasta y fanático admirador y seguidor de esta gente. Un lujo para esta ciudad a la que tan maltratada tengo. A la que, ahora, estoy poniendo remedio.

Este post debiera de ir insertado en el apartado de “La Buena Música de Father Gorgonzola” pero considero que deben de tener lugar propio y reservado en el ágora del “Ateneo’s Alas  con Secuencias” porque yo, así lo quiero.

Aquí tenéis una serie de vídeos de Dry Martina para podáis comprobar lo que he dicho anteriormente.

Disfrutadlos. Son buenísimos.

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LISTADO DE CONCIERTOS EN NYC. SEPTIEMBRE 2012

LISTADO DE CONCIERTOS

EN NUEVA YORK.

SEPTIEMBRE 2012

Un mes muy bueno para poder asistir a un concierto este mes de Septiembre en la ciudad de Nueva York,

Que tal si empezamos por Jason Mraz en Jones Beach, o Roxette en el Beacon Theatre. Madonna en el Estadio de los Yankees!!!

La fantástica guitarra de Steve Vai en Times Square. Y en ese mismo teatro a los míticos Kansas, si, esos del Dust in the Wind.

Y Oh! My god!!! Johnny Winter en el mismísimo B.B. King Club.

Afortunados los que vais por allí este Septiembre.

Que los disfrutéis.

Sat 9/1/2012

Jason Mraz 

Jones Beach
New York, NY

Sat 9/1/2012

Rock the Bells 

PNC Arts Center
Outside Metro Area, NY

Sun 9/2/2012

Roxette 

Beacon Theatre
West 70s
New York, NY

Tue 9/4/2012

Il Volo 

Beacon Theatre
West 70s
New York, NY

Thu 9/6/2012

Flying Colors 

Best Buy Theatre Times Square
West 40s
New York, NY

Thu 9/6/2012

Jason Aldean 

PNC Arts Center
Outside Metro Area, NY

Thu 9/6/2012

Madonna 

Yankee Stadium
Bronx, NY

Sat 9/8/2012

Fresh Beat Band 

Beacon Theatre
West 70s
New York, NY

Sun 9/9/2012

Fresh Beat Band 

Beacon Theatre
West 70s
New York, NY

Mon 9/10/2012

The Vaccines 

Bowery Ballroom
Little Italy
New York, NY

Tue 9/11/2012

Steve Vai 

Best Buy Theatre Times Square
West 40s
New York, NY

Thu 9/13/2012

Ramin Karimloo 

B.B. King’s
West 40s
New York, NY

Thu 9/13/2012

Kansas 

Best Buy Theatre Times Square
West 40s
New York, NY

Fri 9/14/2012

Amon Tobin 

Hammerstein Ballroom
West 30s
New York, NY

Fri 9/14/2012

The Jesus and Mary Chain 

Irving Plaza
Union Square
New York, NY

Mon 9/17/2012

Johnny Winter 

B.B. King’s
West 40s
New York, NY

Tue 9/18/2012

Fresh Beat Band 

Beacon Theatre
West 70s
New York, NY

Wed 9/19/2012

Fresh Beat Band 

Beacon Theatre
West 70s
New York, NY

Thu 9/20/2012

B Street Band 

B.B. King’s
West 40s
New York, NY

Thu 9/20/2012

Tedeschi Truck Band  

Beacon Theatre
West 70s
New York, NY

Fri 9/21/2012

Tedeschi Truck Band  

Beacon Theatre
West 70s
New York, NY

Fri 9/21/2012

Kiss 

PNC Arts Center
Outside Metro Area, NY

Fri 9/21/2012

Ed Sheeran 

Terminal 5
West 50s
New York, NY

Sat 9/22/2012

Kiss 

Jones Beach
New York, NY

Fri 9/28/2012

Timeflies 

Terminal 5
West 50s
New York, NY

Sat 9/29/2012

Celtic Thunder 

Beacon Theatre
West 70s
New York, NY

Sun 9/30/2012

B’z 

Best Buy Theatre Times Square
West 40s
New York, NY

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