LA FRANQUEZA DEL SINÓNIMO.

 

 

EL HORROR DE LO INESPERADO.

 

(La franqueza del sinónimo)

 

Me lo cuenta un gran amigo. Tal que así:

 

Alguien no se puede creer que, después de tanto vivido en concordia, la historia se repita en los mismos términos que la vez anterior. Pues se daba por supuesto –erróneamente, puedo apreciar-  la enseñanza proporcionada por la experiencia. Pero, impensable e inexorablemente, la historia se vuelve a repetir. A pesar del firme propósito de no volver a caer en la tentación. Más líbranos del mal, Amén.

Pero… Como en las malas películas, se intuye el final desafortunado y previsible. Y llega, infaustamente, el fin de los días (felices)

Uno, no da crédito a lo que está sucediendo, me sigue contando mi gran amigo. Y, cuando lo está viendo venir, echa la culpa a agentes extraños –sin pensar- que el agente culpable no es tan extraño como parece. Sino es que es un virus dormido que siempre ha estado ahí. Agazapado. Esperando el momento oportuno para resurgir y que cuando lo hace, como siempre, lo hace sin piedad alguna. Interesada y egoístamente. Como si tal cosa. ¿No sabes?

Así que cuando a uno le llega, por no sé que conducto, la certeza de lo que está volviendo a pasar, lo primero que se encuentra es… (La franqueza del sinónimo)

Lo INESPERADO: Súbito, repentino, fortuito, ¿casual?, impensado, imprevisto, inopinado, insospechado y espontáneo.

¿Cómo puede ser esto otra vez? Me dice que se pregunta mi gran amigo. No te lo crees -continúa- te rebelas contra lo que la mente y los hechos te señalan. ¡Pero no! Te dices  a ti mismo, que no puede ser. ¿Como va a ser otra vez lo mismo? Pero poco a poco… Poco a poco… Poco a poco… Va pudiendo ser. Imparablemente; y entonces sobreviene…

El ASOMBRO: Pasmo, sorpresa, desconcierto, estupefacción, estupor, extrañeza, conmoción, confusión, embarazo, turbación, aturdimiento, embobamiento, alelamiento, sobrecogimiento, espanto y susto. ¡Sobre todo susto! Y espanto. También espanto.

Porque esa es la sensación –sigue contándome mi gran amigo- que te produce el que alguien te engañe. Por segunda o por tercera vez. Y ya se sabe lo que se siente cuando te pretenden…

ENGAÑAR: Mentir, timar, estafar, burlar, fingir, falsear, equivocar, confundir, falsificar, enredar, chasquear, defraudar, desorientar, despistar, encandilar, engatusar, fascinar, liar, seducir, embaucar, aparentar, traicionar, ¡Decepcionar!

Incrédulamente, tú, no le das pábulo a los comentarios que te llegan. Pero acompañando a estos, indeseadamente, viene la corroboración de lo hechos , y entonces te empiezas, tristemente a..

DESCORAZONAR: Desmoralizar, ¡Decepcionar!, desalentar, desanimar, deprimir, desolar, abatir, acobardar, acoquinar, anonadar, intimidar, amedrentar.

Aguantas un par de años -me dice- luchando en territorio hostil. Territorio minado poco a poco por el enemigo -que sabe- que la batalla la tienes perdida desde el primer momento del inicio de esta. Y es entonces, cuando te empiezas a …

HUNDIR: Desmoronar, enterrar, derrumbar, desplomar, caer, abatir, desprender, arrasar, despeñar, derribar, arruinar, naufragar, zozobrar, desaparecer, tragar… A morir.

Y al final de toda esta repetida situación, casi que no se ve salida. Pues observas con estupor que el  antes amigo -más que amigo, hermano- ha dejado de serlo para siempre. Irremediablemente. Y lo que es peor, sin darme -sigue contándome cariacontecido- ni la más mínima explicación. Porque él, ha sido hábilmente desarmado del consejo desinteresado e incondicional. Y eso, es el principio del fin.

Porque de eso se trata siempre la táctica: De dejar a la victima inerme e indefensa. Así que, en esa postrera circunstancia, ya por último te entra, sin poderlo evitar…

La TRISTEZA: Pena, desconsuelo, aflicción, amargura, melancolía, pesadumbre, pesar, quebranto, tribulación, desdicha, nostalgia.

Porque todo lo recuperado, se ha perdido para siempre. Porque sabes que la estrategia ha consistido en saber jugar bien sus cartas. Ha tenido tiempo para ello. La primera y principal -que es la mas efectiva- no es otra que la disgregación de los tuyos que podrían haber dado un punto de vista distinto. Fíjate que destreza proporcionada por la práctica.

El dispersar a la familia y dejar desasistido el objetivo, ya lo ves.. Para una vez cercado, despojarlo y llevarlo como SIEMPRE, a una situación, que por generosidad, no voy a definir.

Solo ante el peligro.

En fin…cada uno de refugia donde quiere o donde puede. Pero cuidado con los refugios…algunos no son sinceros ni inocentes. Ni lo bastante resistentes para cobijarte del aguacero. Para que soporten todo lo que dura una tormenta.

Yo, siempre le digo a mi gran amigo. ¡No te preocupes! Todo en la vida, vuelve a ponerse en su sitio. Y cuando eso pasa, es entonces cuando empieza…

 

El RESURGIR: Reaparecer, rebrotar, retornar, resucitar, renacer, reanudarse, restaurarse, restablecer. Volver a vivir!!!

Porque todo el mundo, mi querido compañero, sabe del pie que se cojea. Y aunque muchos renqueen muy hábilmente, mi fiel amigo, todo el mundo sabe del pie que se cojea.

Aunque él no puede dejar de preguntarse… ¿Qué nos quedará por ver?

 

 

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