LA SUERTE DEL ESCRIBA

LA SUERTE  DEL ESCRIBA

 Tienen los poetas, los malditos digo, estrecha y embriagadora relación con determinados elixires y sus consiguientes ingestas. Puede parecer que es casual la elección de la palabra “embriagadora”, pero nada más lejos de la realidad. Es palabra acertada, adecuada  y que se adapta y ajusta a lo que el escriba tiene en mente comunicar. Habíanlos Absentistas y ahora son Whiskeysistas

 Tengo la fortuna, o el infortunio, -depende del día que el autor tenga- de ser el encargado de transcribir, a la palabra entendible y razonada, las letras que pone en mi mano el susodicho. Mi particular Baudelaire.

 Hay días que tengo suerte y el trabajo se reduce- a trocar algún adverbio, poner preposición correcta e incluso cambiar algún tiempo verbal inapropiado por el adecuado… Nada del otro mundo para cualquier escriba.

 Esos días, el escriba es feliz. Razonablemente feliz y dichoso; en teniendo en cuenta con quien se está jugando los cuartos.

 Pero hay otros días, en los que la niebla de la sinrazón le cubre sin piedad; irremisiblemente. Y es en esos días- como es este- en  los que el escriba se gana sus inexistentes habichuelas y debe de hacer ingeniería de la palabra para que el simple mortal, no se pegue un tiro el mismo en la nuca. Si, ¡En la nuca! tal es el grado de desesperación criptográfica.

  Ya se…. Ya séee que lo fácil sería pegarse el tiro en la frente, incluso en la boca. Pero el grado de enajenación, según que casos es  insospechado. Así que en la nuca, my darling. Toi même. Yourself que dicen los de la Pérfida.

 Y Uds. -queridos míos- se preguntarán…A que pollas viene esta perorata?  Pues viene que el autor de los artefactos poéticos riza el rizo hasta el límite de la irracionalidad. Y suministra al escriba un texto, para que este difunda y publique una declaración de intenciones y – por que no decirlo- de reconocimiento a la humilde labor del escriba. Este que lo es.

 Claro está que, la labor del escriba, no quedaría absolutamente patente si no fuese mediante ejemplo esclarecedor, demostrativo y convincente del tormento que, a veces, le acontece. Que es lo que a continuación hago.

 ¿Y de que forma? Pues nada más fácil. Poniendo el texto suministrado por el autor, elaborado -parece ser- en las brumosas  Tierras Altas de Escocia, y -también es justo decirlo- con la debida explicación de lo que realmente quiso decir. Pa que yo me haga una idea, vamos.

 Poner el texto original, repito, ayuda muchísimo a interpretar adecuadamente el relato apologético y ensalzador que debe ser corregido con especial afán y empeño por el subordinado ocasional de Don Miguel Ángel Cumpian, autor que es del texto. Pasado por la criba del escriba.

 Pongo primero el texto corregido, pues me honra plenamente que el vate orate dispense algún tiempo a este que escribe y que, no siempre, suscribe. Más que nada para que quede clara la idea que se quiere transmitir. La del abrumador trabajo de traducción.

 Y pongo –al final- el original que ha sido causa de mis pesadillas mas recientes.

 De nada mayfrén!!! Don’t mention it!!!!

LA CRIBA DEL ESCRIBA

Día del Señor primero de Julio.

 No puede, cuando menos, el autor –aunque sea por un día- escribir para el escriba.

Porque se lo merece. Que, ¡Vive Dios! el autor no podría haber encontrado un escriba mejor que el que tiene.

 Porque autores los hay y muchos. Pero estos deben de procurarse un escriba adecuado, porque  escribas buenos… De esos hay menos.

 Cada uno cumple su función, o al menos lo intenta. Y debe, el escribiente, cambiar frases con permiso del autor, Y así, de esa manera, van los dos de la mano.

 Creo que no hay peor autor que aquel que no otorga licencia y consentimiento a su escriba.

 Yo solo soy tu autor. Y yo, existo por ti. Del mismo modo que tu existes por mi; con la indulgencia y el afecto del uno al otro. O del otro al uno. Que es lo mismo.

 Y ahora…

 LA SUERTE DEL ESCRIBA (TEXTO ORIGINAL)

 Día del Señor primero de Julio.

 Hoy 1 de Julio-día del escriba no puedo menos que en su día, el autor escribiera para el escriba, que se lo merece

Y vive Dios que ahora no se podría decir si tuviera buen autor que buen escriba sería nunca podría encontrar mejor escriba el escriba tiene la suerte de poder encontrar mejor autor que los hay y muchos.

 El autor debe conformarse con encontrar a un buen escriba y de esos hay menos.

Cada uno cumple su función, o al menos lo intenta. Y la frase cambia si tuviera buen escriba que buen autor yo sería creo que vamos de la mano

 Creo que no hay peor autor que aquel que no le da palabras a su escriba si que es suyo

Yo solo soy tu autor yo existo por ti y tu existes por mi. Con la benevolencia o simpatía del uno al otro. O del otro al uno.

 Post Scriptum:

  Si no tengo el cielo ganado, que venga el mesmo Dios Padre, su Hijo y El Palomo Santo, y lo vean. Maremía!!!

 DIOS SALVE A CHIVAS REGAL!!!

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Una respuesta

  1. ¡Qué buen vasallo si hubiese un buen Señor……..!
    ¡
    Ah!, y ¡ER COÑO TU PRIMA…..!

    Me gusta

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