El Malefici de l’Andreu.

Una de las características más terroríficas del poseído por un demonio,

 es la capacidad para poder expresarse en lenguas que el mismo desconoce.

(Padre Damien Carras. S. J.)

 ***////***

¿Do fueron de gardeles los eventos,
perchelero farol?
¿Qué fueron de aquellos Paco Gento?
Se interna, centra y… gol.

(Juan Miguel González, Poeta)

 

El Malefici de l’Andreu.

Se lo dije a Kliva, una querida amiga catalana… Hoy, me voy a ver el partido del Barça y del Madrid a casa de un amigo, Klivi!. Para observar In situ un espectáculo de transformismo fanático-radical.

Mas que nada, continué, para poder presenciar en directo la mutación y la metamorfosis de alguno que se convierte, en segundos, del Dr. Jekyll a Mr. Hyde. Aunque, para que esa circunstancia se dé, le seguí diciendo a mi amiga, debería de marcar el Madrid el primer gol. Si después vienen cuatro más del Barça, me da igual; pero el primero deberá ser del Madrid ! Fue así, Kliva? Mas o menos lo que te dije, verdad?

Antes, una nota aclaratoria y reivindicativa:

A mi, no me gusta el futbol. Así, por las claras; con todas las letras. Y lo digo ahora, porque durante la mayoría de mis años de adulto, he arrastrado casi secretamente, la lacra vergonzante de no ser aficionado al deporte de masas que todo el mundo mundial entiende como Futbol. Aunque, si se piensa coherentemente, el deporte de masas debiera de ser sin ninguna duda: El Sumo.

Tampoco yo sabía que el futbol le gustara tanto a todo el mundo. Alcanzo una etapa en mi vida  -a eso de los 21- en que me doy cuenta, horrorizado, que tenía yo amigos que -siendo personas cultísimas y preparadas- dedicaban las tardes de los domingos no a la tertulia constructiva y edificante ni al honorable hábito de la lectura, sino al dar saltos epilépticos y convulsos oyendo Carrusel Deportivo. ¡No podía creérmelo!

Equivocado estaba. Absolutamente; también a ellos les gustaba el futbol desmedidamente. Cuando yo daba por hecho que los espíritus libres y cultivados, sólo veían los documentales de la 2 y leían a los clásicos.

También hay otra circunstancia que me horripila aún hoy: que es la pérdida de la cualidad de ”amigo” que sufrimos cada uno de los NO aficionados al deporte rey los días de partidos televisados. Quiero  decir que ese día no se cuenta con nosotros para nada. ¡¡ No hacen más que molestar!! Piensan los bellacos futboleros.

Y esto, es lo que pasa:

Pongamos un ejemplo esclarecedor: Juegan el Madrid y el Barça. Dos equipos desconocidos para no herir susceptibilidades. Bien, el aficionado de turno decide generosamente, que su domicilio será sede contemplativa del infausto acontecimiento deportivo. Y eso, le acarrea una especial diatriba… A quien invito?… A quien no! Llamo a los maharas? No los llamo? Y como los dispongo?

Llama a casi todos; y los maharas, sin ser requeridos, se apuntan. Nos apuntamos.

Así que normalmente, esto se suele resolver así:

Primero, llama a los aficionados afines a su equipo. Que son los que disfrutarán de la comodidad de las localidades Preferente- Sofá frente al televisor; disponiendo de inmediato de copa completa (Posavasos incluido) y surtido de menudencias que servirán de piscolabis. Se servirá, también, un ágape en el descanso del encuentro. Algunas – cada día más- mujeres que son también aficionadas, y más chillonas si caben, comparten la categoría de invitado preferencial.La Oíaporculo sin ir más lejos, por poner un ejemplo ilustrativo y asiduo.

Nota 2: Circunscribo esta teoría a mi más íntimo y cerrado (a la par que vicioso) círculo, para no zaherir  a desconocidos lectores que no podrán disfrutar de la posibilidad de suplicarles el más humilde perdón por estas letras. ( Y Para que me sigan, los amigos, invitando a los partidos)

Sigo… Detrás del sofá de los expertos/as, irían  los que gustándole el futbol, pero sin llegar a morir por ello, se limitan a mirar -que no a ver- el partido sin partirse el pecho en discusión alguna  por tal o cual jugada. Les da igual quien gane, pero hacen el paripé para ser invitados en el próximo encuentro. Tienen estos derecho a copa, pero no a piscolabis. Le son servidas (las copas) por los maharas del grupo C ; dentro del cual me incluyo. Los últimos de la fila.

Somos nosotros, ya os digo, el lumpen futbolístico; Una réplica de la antiguamente llamada fila de los mancos de los cines de reestreno. La basura de la tarde épica del Clásico. Aquellos que  -en el mejor de los casos- no se les considerarán personas humanas –es redundancia- hasta una hora y media después de finalizado el partido y su posterior tertulia.

Pongamos que tres horas en total. Estos, si quieren disponer de copas, deberán de buscarse la vida y  proporcionárselas ellos mismos, pues -seamos justos- disponen de permiso para servírselas en tristes y capitidisminuidos vasos de chupitos.

Empieza el partido:

¡¡¡Chiiiiissstttt!!!!! Primer aviso.

¡¡¡Chiiiiissstttt, Coooñooooo!!!!!  Segundo aviso.

¡¡¡Joderrrrrrrrr!!!!!!!! Callarse yaaa coooonessss!!!! ¡¡¡Nooové!!! Definitivo aviso.

Callamos los chupiteros de inmediato ante la sugerente y amable indirecta. Por el momento.

Los aficionados del grupo “Élite” chillan como bestias corrupias. Comentan en voz alta las cualidades del trabajo mas antiguo del mundo que desempeñan cada una de las madres de los jugadores -en este caso, del Madrid- y de cuando en cuando, miran hacia atrás -con los ojos afilados de odio y la boca puntiaguda- a los de la fila C por si a estos se les ocurriera decir tan sólo una palabra fuera de contexto. Que decir de una gracieta inoportuna!

Brindamos los mantas a la salud del equipo calladamente. Chin!Chin! Brruuup! Chimpún! Y seguimos, con voz queda, a lo nuestro.

La Fila B, permanece atenta y en muchos casos, las féminas alzadas e Iniestas, como corresponde a la circunstancia. Beben y sisan piscolabis a los “Élite”. Tranquilas, pues nadie -al carecer de afición desmedida- puede sacarlas de sus “Casillas”

La agradabilísima Fila C -entre los que me incluyo, ya te digo- no paramos de libar chupitos; haciendo caso omiso de lo que sucede en el campo de juego –e incluso en la casa- y despreciando la sempiterna  y agradecida tortilla de patatas y demás delicatessen que se sirven como ágape en el descanso.

Empieza a mascarse la tragedia.

Marca el primer gol el Madrid; y ocurre lo que todos nos temíamos: El ínclito y preclaro  amigo de  luenga barba -el llamado Andrés-  comienza espontáneamente su demoníaca e imparable transformación.

El Malefici de l’Andreu, se llama en los Libros de Exorcismos aprobados por la Santa Madre Iglesia.

Ante el tanto marcado, se le agarrotan los dedos alrededor del vaso de whisky que suplíca piedad ante la tortura del apriete. Babea inconteniblemente produciendo un ruido –gló gló gló gló- al gritar, el cual acompaña de un fluir inagotable de goterines de saliva  que espurrrean  la sufrida pantalla plana de 42” y los caretos de la exquisita concurrencia. Dobla la cabeza casi hasta el paroxismo en un giro inexplicable debido a la irritación y al desconsuelo.

Sigue la transfiguración… Los ojos se le ponen en blanco. La Aorta(como el  ex presidente de su club: Joan l’Aorta) se le  hincha y se le asemeja a un bolígrafo que va del  Bic Naranja, al Bic Cristal. Dos escrituras a elegir.

La lengua, colgandona le queda.

Balbucea, tose y carraspea; y obrándose la maravilla -pues se sabe que es hijo adoptivo de Cuevas de San Marcos y más malagueño que el gazpachuelo- comienza a hablar en una lengua extraña y desconocida… ¡Se hacen presente Belcebú, Asmodeo y Lucifer!

Brrrrp. Brrrup. Brrrrep! Brrrreeeeeeeeep! Comienza.

¿¿¿Però heu vist el fill de la gran putaaa aqueeest com li ha entraaaat?????
¡Pita falta mamooó!
¡Aquest partit està arreglaaat !  ¡¡¡Está ‘amanyat’!!!
¡Àrbitre! ¡Els teus putos morts!
¡Brrrreeeeeeeeep!

 

Todos los asistentes, nos quedamos atónitos y estupefactos.


Vomita espumarajos verdes, esputa trozos de ladrillo, se caga en la Mara de Deu y vuelve a libar el néctar de los dioses de Escocia atropelladamente.

Sigue el partido… Y el Barça empata.

¡Tooooomaaaaaa!
¡Tooooomaaaaaa!

¡Que et donin!
¡Que us doninnn!
¡¡Foteu-vos!!
¡Els teus putos morts!

 ¡Brrrrp. Brrrup. Brrrrep!

Fin de la primera parte. Los ánimos –de según se mire quien- están caldeados.

Final del descanso y del Ágape. Los de la Tercera fila, ni se han dado cuenta. Ni del descanso ni de la tortilla de patatas.

Continúa el partido. Los puristas no apartan los ojos de la pantalla de las42” Tan sólo  -y velozmente- se quitan las gafas para limpiar la lluvia de proyectiles salivales que le están bombardeando los cristales.

La tercera fila ya- a estas alturas- se ha bebido una botella de whisky a chupitos y ya están terminando la primera fase de la Borrachera (Verborrea Incontenible). Entran de lleno en la segunda fase: Exaltación de la amistad. Brrruuup! Imitan al poseído. Poseso!

Marca el definitivo gol el Madrid. Vuelve la posesión infernal.

¡No m’ho puc creureee!
¡No m’ho puc creureee!
¿Ho heu vist, eh?
¿Ho heu vist eh?


Brrrup. Brrrrep!


Mamarrasho.

Mamarrasho

Mamarrrasho

¡Vaja quina merrrrda de partit!
Arreglat, com sempre.

¡Els teus putos morts!

Grita, desaforadamente el malagueño sin tener ni puta idea de lo que dice.

 Mira despreciativamente hacia atrás, y exclama en un último estertor futbolístico – linguista…

I els del darrera !!! a veure si callen d’una puta vegada !!! Mamarrasho. ¡Els teus putos morts!

 Prruuup! Y se pega un cuesco.

Y se va.  Termina el partido y se va. A su casa. Sin decir nada se va a su casa; cantando bajito. Dando como pequeños saltitos que no se sabe a ciencia cierta si son estertores, si está imitando a Chiquito de la Calzada, o está bailando una sardana.

Toooot el camp, eeees un claaam!, som la gent Blau Granaaaa.. Tan se val d’on venim…Brrrrp. Brrrup. Brrrrep!

¡Vaja quina merrrrda de partit!

Mientras, el color verde se le va diluyendo y disipando en una perceptible voluta de humo amarillo y de olor sulfuroso que se va perdiendo en la noche triste y callada…

Al  mismo tiempo en la casa, la Fila C, no deja de brindar por el histórico partidazo que acaban de presenciar y reclaman otra botella. Esta vez de ron.

Que partidasso, niños!!! Que partidasso!!!!  Miraaa!!!….Oyeeee!!!!….. Os quea tortilla e patatasss?

Notas finales:

Dedicado a mis amigos culés (que son todos, menos mi querida Maripaz que tuvo el infortunio de nacer donde nació)

He de aclarar que he escogido como poseído al catalino, por dos circunstancias especiales: La primera, porque lo que cuento es verdad; Y porque, repito…tooodos mis amigos -aunque alguna excepción hay- son del Barça.

 Y la segunda… Porque… que lengua extraña uso en la posesión si el poseído es madridista?

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5 comentarios

  1. Genial !!!! me he reído mucho y en algunas cosas me he sentido identificada, ya sabes que a mi me encanta el fútbol y soy ‘culer’ por genética.
    Y sí, es tal y como lo dices el comentario antes del partido jajajaja aunque yo pensé que seria como me dijiste, primero marcan ellos y si acaso luego ya les meten 4 😉
    Un besazo.

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  2. Me parto contigo…pero es que lo describes genial.
    También estóy rodeada de “culés”,algunos són “realistas” de entrada y luego yá “culés…¡¡¡
    En mi casa tengo terminantemente prohibidas las reuniónes futboleras…así que o lo vén fuera de casa o en casa pero solito,eso si…Daniel y su hermano van comentando todas las jugadas por teléfono…están como abducidos durante el partido…¡¡¡
    Tengo que pensar seriamente como tocarles un poquito los “eggs”…se admiten idéas…¡¡¡

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  3. aunque no estuvimos nosotros somos elite verdad campeon eva y pakito digo

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  4. Ponte otro chupito, cateto, por la fila C, la mejor.

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