BATTY’N CHRISTMAS

Batty’n Christmas

Me pregunto si se puede echar de menos a alguien a quien no conoces personalmente. A alguien del cual desconoces hasta su timbre de voz. Sus dimes y diretes; sus preferencias o las cosas que le enfadan y disgustan; me pregunto si se puede tener morriña de alguien del cual, por ignorar, ignoras lo que le gusta comer o si le gusta beber. Si fuma o practica la ancestral danza de los derviches giróvagos de Estambul. Aunque de esto último, estoy casi seguro de que sí; sobre todo cuando baja a comprar el pan al Duane Reade que le coge mas cerca allá por la Tercera Avenida de los niuyores. Estoy hablando de mi amigo en lejanía Jose María. Roy Batty para los que desconocen su verdadero nombre.

Me pregunto, otra vez y termino, si se puede echar de menos a alguien que está al otro lado del profundo océano. Alguien ciertamente quisquilloso que maneja un decepcionado inconformismo natural hacia esta sociedad despreciable y mezquina que navega, irremediablemente, a la deriva.

Este amigo al que sí (y me respondo) echo de menos, vive en Manhattan. Viudo de mascota más que amiga desde no hace mucho que, me imagino, le habrá agriado más aun si cabe, el carácter. Pues bien, me pasa que cada vez que abro el cajón de mi despacho en casa, veo una nota manuscrita –con esa letra impoluta y clara que manejan los dibujantes- donde me felicita el año (con 380 días de atraso, eso sí!) y me manda un regalo para que cuelgue en mi árbol de Navidad de este año 2012 al 13.

Así lo haré, apreciado amigo Batty. Así lo haré.

Quiero decirle también, que no sé como corresponderle a su regalo; a su deferencia para conmigo… Porque como no sé si bebe, desecho la botella de Whisky 15 years old.  Como tampoco sé si es vegetariano, o vegano, o no sé que otra cosa que también termine en ano (lo siento, pero no he podido evitar el chiste fácil) voy y desecho el jamón. Ese de  5 Jotas. No se si fuma menos aún; desecho pues  también la picadura nacional y los derivados jijíjajás de mi país vecino.

Aunque, pensándolo bien… Tengo que corregirme en cuanto a lo que al principio he afirmado. Sí que  conozco sus dimes y diretes. Y sí sé las cosas que le enfadan. También sé las cosas que le ponen triste y las cosas que le gustan.

Por eso, le voy a hacer un regalo. Un regalo especialmente elaborado para él y para Uca. Habitantes que son de Manhattan con derecho a goce. Eso si, les recomiendo que procuren oír la música; porque la música de los Power Points de Microsoft, no suele oírse en los aparaticos Apple. Y esta gente muere por la manzana mordida, esa que está encerrada en un cubo de cristal en el 767 de la Quinta con la 59.

Decirle por fin, y ahora si que acabo, que echo de menos esos divertidísimos rifirrafes  que -al modo y manera de Juanito Valderrama y Dolores Abril- manteníamos on line para gozo y alborozo de muchos y fastidio de algún que otro malapipa. Echo de menos esos fantásticos post que me proporcionaba por Navidad; del desfile del Thankgivins’ Day… La información puntual de las pistas de patinaje. Del Extravaganza de Halloween en St. John the Divine. Sus preciosas fotos que no eran sino un documento vivo y actual de su ciudad (mi añorada ciudad) que es Nueva York.

Todo eso, y más, echo de menos. Mucho, mucho de menos.

Muchas felicidades, en estas Navidades, para Uca y para ti, Batty. Batty’n Christmas.

Si queréis, podéis bajaros esta felicitación desde aquí:

https://skydrive.live.com/redir?resid=9B5AD4B7DBD9E872!2472

Dadle a Acciones de Carpeta> Descargar Carpetas.

Que la disfrutéis

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