EN LA INDESEADA PARCELA DE LA DESIDIA

hola1

No sé si será una secuela de estas últimas fechas de luces, jolgorio y alegría pasadas en compañía del virus de la gripe; ni tampoco sé si será el frío –ese condicionante pálido que te obliga  a permanecer recluido junto a la mesa de camilla– o el propio estado de ánimo también convaleciente y apático. No lo sé. De verdad de la buena que no lo sé. Pero me encuentro ahora –estos días– sumido en una condenada fase de indiferencia y abulia que me lleva contra mi voluntad a realizar, a modo de verificación y partiendo de la nada, una tremenda prueba de esfuerzo para escribir estas letras.

the-untitled

Tiempos son para mí, de inapetencia y anorexia creativa; de insipidez y sosería. No se me ocurren frases ingeniosas; y si me llegan, tampoco tengo las fuerzas suficientes (y la confianza requerida) para participarlas a los demás.

Por ese motivo, tengo las redes sociales abandonadas. Y mi blog, está huérfano de nuevas entradas porque la inspiración –que va siempre acompañada por la disposición y la determinación– o no llega, o no la busco con suficiente ahínco. Con el conveniente tesón y entusiasmo.

return-of-the-venusian

Y hago bien en eso de no entrar en determinados jardines. Porque cuando mi humor no está a la altura de mis posibilidades, refunfuño. Y cuando refunfuño, puedo llegar a ser injusto en mis apreciaciones  o en mis contestaciones. El llevar unos días apalancado en la indeseada parcela de la desidia y la apatía, del desinterés más evidente, no es plato de buen gusto. Así que escribo esto, con la esperanza de que lleguen los tiempos soleados.

Las jornadas cálidas –que no calurosas– que me permitan pasear de nuevo por el vacío irreemplazable dejado por La Sultana en el Puerto de Málaga. Por ese Balneario del Carmen que cada día me resulta más desconocido y antipático o por ese mirador de madera que hay justo antes del túnel que comunica el Peñón del Cuervo con la Fábrica de la Portland. Aunque la verdad, para qué engañarnos, todo lo dicho, todo lo escrito, es para ver si sigo siendo capaz de transmitir algo a través de este pesaroso y melancólico manifiesto. Aunque sean unas dosis de comprensión y condescendencia. Aunque sea la atención de aquel que, de vez en cuando, me lee.

unawakening

Los trabajos que ilustran esta entrada, son obras de Danny Van Ryswyk.

the_wondrous

anthropomorphic

 

 

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2 comentarios

  1. Ánimo Father!! Has de saber que se te echaba de menos !!

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  2. Siento tu sentir de desvanecimiento. Tal vez la baja presion atmospherica que estamos viviendo mundialmente nos tiene capas caídas. Ojala nos alumbre la luz que sigue existiendo detrás de las nubes. No pierdas esperanza.
    Estarás en un tiempo de transición?
    Un abrazo de una leal lectora de to blog.

    Me gusta

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