MANUEL SALINAS. EL POETA AVALADO

 

MANUEL SALINAS.

EL POETA AVALADO.

Tengo desde siempre una “Entente Cordiale” con mi cuasi hermano Luis Centeno -cómico de la legua y poeta indolente- acerca de los futuros amigos comunes.

Una estrategia esta, que una vez aplicada, nos evitaba muchos ratos de indagación, de sondeos y, alguna que otra vez, de suspicacias y desencuentros. Y, además, nos ahorraba un tiempo precioso, que dedicábamos a afianzar sin preámbulos, la reciente amistad acodados en la barra del bar de turno.

Se trataba de La Teoría del Aval. Esto era lo que ahora explico: Luis era- pongamos de ejemplo- muy amigo de Antonio. Y yo, a Antonio, no lo conocía personalmente.

 

Llegaba el día, el momento de las presentaciones; (Nos conocíamos sobradamente, pero de oídas) Luis nos enfrentaba el uno al otro. Me miraba a los ojos y me decía:

–         Álvaro! Este mi Amigo: Antonio! Amigo del Alma.

–         Antonio! -continuaba, mirando ahora a este- Álvaro! Este es Álvaro! Mi Hermano! … Yo os avalo!

En ese mismo momento, Antonio y yo, que sabíamos quien era Luis, nos dirigíamos a la barra del Bar El Vaticano -comprobaréis que este ejemplo es real- y empezábamos a charlar como si fuésemos amigos de toda la vida y a competir, junto al amigo común, para ver quien dejaba de pasear junto a Johnny Walker el uno o quien dejaba de navegar en el clipper Cutty Sark el otro. Para los curiosos diré que yo dejé el footing y me dediqué a la navegación con el amigo Antonio. Antonio el Maceta, para dar más datos.

Viene esto a colación porque desde hace ya muchísimos años, aplico esa estrategia y raramente falla. Porque  -es fácil-  que si tengo depositada mi confianza en un amigo, por simpatía -que apropiada palabra- me fío de el y le tengo que entregar mi amistad a un tercero que dispone de la suya. No sé si me explico; pero funciona.

 

Con Manuel Salinas me pasa eso. Que viene recomendado por alguien. Ese alguien  -JMGdP- que dispone de mi confianza y que, además, posee el don de la bonhomía y la generosidad, ya me había avalado a Manolo Salinas. Así que, sin saberlo nuestro intermediario,  ya se estaba cumpliendo la Teoría del Aval, y se le aseguraba al recomendado mi más completa entrega y disposición.

El amigo común me describía a Manolo Salinas como un poeta delicado, sutil y sensible. Una persona docta -es catedrático de Lengua y Literatura- culta, ilustrada y erudita, me decía. Amena y cordial a pesar de la astringencia del poleo menta sacarinado (Eso lo digo yo).

Conocí a Salinas en la segunda reunión en las nubes. Inmediatamente le otorgué mi aprecio y después de huir de una tormenta de decibelios indeseada, disfrutamos de una tarde divertidísima con el discurso del amigo-enlace, acerca de los majaras y de los enteraos de Málaga.

 

Cuando la reunión tocaba a su fin, pedí a Manolo -con esa displicencia con que se piden las cosas muy deseadas para que no lo parezcan- que si a él le apetecía, podría publicar yo en este blog un post con una tríada de sus poemas para que engrosara las filas de este  -cada vez mas completo- Ateneo’s Alas Consecuencias.

Me dijo inmediatamente que sí. Que pronto tendría noticias suyas. Y ya, las he tenido.

Y son noticias cariñosas y llenas de afecto. Literalmente: “Ahora sé, -ay! gorrión-, que tu compañía es «esponjosa», por eso si alguna vez me diera por inventar una rica magdalena la llamaría: GORGONZOLA. Magdalenas Gorgonzola: grandes, horneadas, calidas, generosas y rellenas de miles de tardes de amigos y de alcoholes. Estoy seguro que contigo, oyendo esa música de la que tanto sabes y amas, van a estar muy a gusto estos versos.”

Tres poemas hermosísimos que corroboran los adjetivos que empleó el amigo común en su definición: Delicados, sutiles y sensibles:” Me perdí en el amor que es un país manchado de leyendas y de historia” dice uno de ellos para confirmar lo que digo.

 

Tengo el enorme privilegio de presentároslos. Poemas de Manuel Salinas. El Poeta Avalado.

Para acompañar estas letras, yo, correspondo al poeta poniéndole banda sonora a estas:


Leedlos! Disfrutadlos!

                                               # 01

 

ENAMORADA PALABRA

“Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan”

Quevedo

                                  

Sé luz: pon la vida en llamas.

Sé ala: abre lenta las piernas.

Sé aire: haz del cielo el mejor lugar de la tierra.

Sé alma: entra dulce en vena.

Sé sal: haz más felices los días felices.

Sé noche, y sueña que hay Dios.

Sé espejo, sé loba, sé sola,

porque te tengo eterna.

# 02

 

 

PUESTA LA MESA

 

A veces

               siento que la vida sabe a poco,

               que es inconstante,

               y con un solo verso otra vez asoma

               esa antigua fe que me alimenta,

               ese aire candeal de tinta malva

               del mundo inocente y recién hecho.

              Puesta la mesa

              todo está soñado y caliente.

 

                                                                      # 03

 

 

 

 

OH, DULCE PÁJARO DE JUVENTUD. 

Oh, Sweet bird of youth.

 

 

 

 

                                   “No hablo  de las cosas que he visto; sino de las que

                                    he soñado”.

                                                           Lord Dunsany

 

 

Me perdí en el amor

que es un país manchado de leyendas y de historia, porque tú

olías a fruta tendida y cantabas turbadoras canciones

de un festín sin fronteras.

Qué mástil, qué jarcia, qué vela desplegada podrá apacentar

ese corazón mío que ruge, amamantado con vino.

Quién recordará que es un don ebrio el curso callado del arte,

y que era abril, y que en cada ondulante trazo, en cada estival sílaba

de tu nombre, anclado sobre la hierba, late el lento perfume

de un verso absurdo, el murmullo desafiante de un baile lejano

donde alguien canta,

                         se vive solamente una vez,

 

con un erizo o una estrella de mar entre las manos,

mientras balancea las ceñidas caderas la cantante

y en la sombra de la luz suena la orquesta:

oh yeah,

                 oh, yeah,

                                      oh yeah.

JUAN MIGUEL GONZÁLEZ. EL OZONO Y LA ÓPERA

JUAN MIGUEL GONZÁLEZ.

EL OZONO Y LA ÓPERA

Debemos de pertenecer, el Poeta Juan Miguel González y yo, a la misma quinta o, al menos, a sus aledaños. Porque cuando lo leo, invariablemente, acuden a mi mente -en forma de recuerdos escondidos- cosas que ya, hacía mucho, habitaban en el retiro de mi desmemoria.

Yo, que soy de esa quinta de la rima premiada y soez -el cincuenta y cinco- recibo esos detalles con la melancolía y el cariño de asumir que aquellos momentos ya no me pertenecen. Porque se van diluyendo en mi recuerdo. Perdidos en el tiempo como lágrimas en la lluvia, que decía el replicante Batty.

 

Pero Juan Miguel, tiene el detalle de destaparlos gloriosamente. De volver a sacarlos a la luz con un lenguaje tremendamente poético. Un viaje a un pasado evocador.

Las agüilis y las alúas son unos ejemplos magníficos para mí; porque son referencias de una niñez vivida a los pies del Monte de Gibralfaro, donde me crié. Tiempos de esa Maruzzella que tanto le gusta al poeta y que yo oía, cuando volvía a casa -después de coger las hormigas voladoras y meterlas en un tarro de cristal-  y oía la canción, en el pikú del Reader’s Digest de mi Tío Ignacio. Renato Carosone, Gianni Morandi o  Nicola di Bari. No olvidemos a Celentano. Cuarenta y cinco revoluciones cada minuto de música italiana que mis padres tarareaban porque les encantaba.

En la poesía de mi amigo, a las agüilis y a las alúas le siguen -ahora en la memoria gustativa- el sabor del Orange Crush y Gaseosas (reestrenos en el Capitol). El de las Tortas Ramos de los desayunos de aquellos días de amasquillos.

-Dice mi amigo Cristóbal Marmolejo, que cuando un malagueño escribe, siempre, en algún momento, rememora los bares de su vida. Cosa que es, me dice, costumbre muy arraigada en los de esta tierra-

También vuelvo a saborear, acompañado del poeta, un guarrito en la Buena Sombra del Pirri o un blanco en el Anchoita. Y, para entronizar esta nómina de establecimientos, que mejor que una corona de boquerones fritos en Quitapenas, unas conchas finas en Casa el Guardia o un cateto en la Campana.

Visitamos juntos, pero no revueltos, el Túnel del Merlo. El Armenia pasado antes por el Carapapa. El CTB o la Axarquía: aquella de Cumpianes y Villalba.

Leer, y realizar, una selección de poemas de Juan Miguel González -para instalarlos cómodamente en su rincón en propiedad de este blog- resulta agotador y apasionante. Agotador, porque es muy difícil elegir entre tanto bueno; apasionante, porque cada vez que lees descubres algo nuevo. Bueno y Nuevo.

También, es un ejercicio de emoción y de enternecimiento difícil de soportar con la dignidad que se le supone, a uno de cincuenta y seis; que es lo se que maneja.

Esta entrega consta de tres dedicatorias a otros tantos amigos y un turbador poema que a pesar de haberlo leído mil veces -y oído a través de los comunes Tabletom como “La Parte Chunga”- me produce una especie de congoja, un ramalazo del síndrome de Stendhal, que hace que me conmueva de puro deleite. De emoción, ya te digo.

Tener -como es, mi afortunado e inmerecido, caso- unas letras dedicadas por Juan Miguel González es, cuando menos: Un Honor. Quise compensar, muy parcamente, ese detalle, dedicándole a él y a su querido amigo, el Rapsoda de Ferisment, un trabajo que realicé en Power Point sobre ilustraciones del artista Warwick Goble. Ahora, otra vez, ilustro esta nueva entrega del poeta con dibujos de ese mismo autor, pero he tenido la precaución de quitarles el color. Para que armonice con el oscuro de la letra impresa. Con el gris de los tiempos de la agüilis y de las alúas. Con el blanco y negro de la películas de los cines de reestreno.

“Los martes trece de nosotros mismos”, es sin duda, uno de los poemas más hermosos que yo nunca haya leído.

Leedlo. Oídlo. Si no os estremecéis, es que no estáis vivos.

Disfrutad esta nueva entrega de poemas. Están incluidos en su obra ”El ozono y la ópera” Son una delicia. Una verdadera delicia.

 
TRES DEDICATORIAS. Y UN POEMA

 

 

 

# 01

 

PICASSO

 

Picasso tiene el falo de Amianto

y un gran braguero que heredó de Goya.

Hervía capiteles con acanto

y a Venus ofrendó una chirimoya.

 

Un gallardete de papel cebolla,

su vellocino negro y amaranto.

Picasso se dormía con el canto

del oleaje de la mar de Troya.

 

Pedía pan al sol de los botijos,

y justicia a la vid, y alas al hierro.

Rezaba al chivo de los acertijos.

 

Un ángel fue con corazón de perro.

Le fue a por vino al general Torrijos,

Y brindó al minotauro su destierro.

 

 

# 02

 

                                              A Jesús Aguado

 

LA COPA DE CHINCHÓN

 

La copa de Chichón puso a Camila

tres grandes tetas de talabartero,

y una desconfiada e intranquila

salamanquesa negra en el liguero.

 

Brillaba entre los dientes del barquero

la margarita de la camomila,

Y una gota de sangre verde y lila

en la sien del vencido caballero.

 

Sobre la marcha misma, alevemente,

sacramentada en su total volumen,

desnuda ya por fin y al aire el ente.

 

Y sin embargo, caprichosamente,

esta es la eternidad, este el resumen,

esta es Ofelia ahogada en aguardiente.

 

 

 

# 03

 

                                      A Jose Antonio Quesada

 

 

RAPSODA DE FERISMENT

 

Bienvenida la vejez

re reverdor gongorino,

si nos recita un sobrino

Agüilis de la niñez.

 

¿Quién declama por la rúas,

a voces de madrugada?

Es Jose Antonio Quesada

que estará cogiendo alúas.

 

Gracias lector avezado,

memorioso hombre de bien,

a fe que serás nombrado

rapsoda de Ferisment.

 

 

# o4

 

LOS MARTES TRECE DE NOSOTROS MISMOS

 

Bella contradicción, enigma amado

la rosa se eterniza en las tabernas.

Lesbiana juventud, muestra las piernas

para que el viejo Dios viva endiablado.

 

A fuerza de ternura y de botellas

logramos que Dios también tangueara

era normal de Dios que se endiosara

y llamase Señor de las estrellas.

 

Pero que emperador fuera del Todo

y vitalicia majestad del Uno,

que fuera el éter y habitara el lodo

y la torta Ramos de mi desayuno…

 

¡Venga, por Dios, un poco de respeto!

Y aquel día perdimos la paciencia,

y en lugar de la Cruz, el amuleto

al cuello nos colgamos de la ciencia.

 

A aquel fisgón abstracto y timorato,

a aquel glorificado absolutista,

no lo mató el materialismo chato

ni la bomba infantil del anarquista.

 

Y es que Dios no es la espiga ni el minuto,

ni la azarosa Historia y sus abismos.

Dios es la copa, el chute y el canuto:

Los martes trece de nosotros mismos.

 

 

 

DANIEL ADRIAN MADEIRO. SARABANDEANDO

 A MODO DE INTROITO:

En el mes de Diciembre, publiqué en este blog, un precioso poema  acompañando al Sarabanda de Haëndel. Así me lo habia impuesto el autor del texto de Poesía Hilvanada: Miguel Angel Cumpian.

Me decia que en esa entrega deberian figurar -como acompañantes de lujo- un cuento sufí de Goytisolo y un precioso poema del argentino Daniel Adrián Madeiro “Sentir sobre Sarabanda de Haëndel” asi se llamaba el poema; ahora lo sé. Asi lo hice. Y sanseacabó. Elaboré y publique el post y ya está.

LO QUE SON LAS COSAS.

Tres meses mas tarde, recibo un mensaje de este último, de Madeiro, en el que me felicita -primero, y es muy de agradecer- por mi blog, pero me indica una inexactitud: Me dice que él no es el autor del poema insertado. Y me solicita que corrija el error.

Le contesto y me deshago en disculpas;  y le indico, a su vez, que yo siempre compruebo las fuentes y que este caso fue un lapsus que no partía de mi. Vuelvo a diculparme y prometo corregirlo.

 

TRES DIAS MAS TARDE

Vuelve a escribirme el poeta asumiendo un Mea Culpa, pues recuerda que – en su día – escribió ese poema para un blog de guitarra que el mismo insertó. Además en un  acto de generosidad que le honra, se puso a mi disposicion para escribirme y enviarme cualquier texto para mi blog.  Poesia..Prosa… Relato corto o lo que fuese menester.

Y entonces vino…

LA DESFACHATEZ POR MI PARTE

Aprovechándome de su laguna mental y del posterior ofrecimiento, le sugerí (bajo amenazas) que sería un detalle de buen gusto que, ya que yo pensaba hacer una entrega de su obra poética con su permiso, sería estupendo, que el primer poema fuese de su elección y que me lo enviase el mismo. Para darle un toque de distinción a la entrega. A touch of distinction

Y ASI LO HIZO.

Asi lo hizo y me envió cuatro escritos los cuales guardo atesorados en una carpeta de documentos inextraviables.

Solo incluyo un poema corto -el primero- pues los demas textos, no encajan (por extension) en este Ateneo’s (Alas con Secuencias) y que acompaña, como es costubre, a cinco más de mi libre elección.

Aunque, no puedo resistirme, a volver a poner el poema  incitador -este irá en útimo lugar- que dio pie a este malentendido. Sin el, al fin y al cabo, no se habria originado esta entrega.

Y porque, además, es precioso.

Quiero agradecerle a Daniel Adrián Madeiro su deferencia y generosidad otra vez.

Para adornar la lectura de sus poemas he puesto un tema de guitarra española  interpretado por Pedro Javier González  que a muchos les sonará. Es para mi uno de mis favoritos, pero con un toque diferente.

Espero que, todo lo que acontinuación viene, os guste.

SARABANDEANDO

 

# 01

 

Estoy envolviendo el envase.

Me pongo

Las medias,

Los pantalones,

La remera,

Las zapatillas.

El envase envasado

Sale a la calle

A enfrentar otros envoltorios,

A ver otros disfraces,

A fingir que es “ese”.

 

# 02

 

 
Escuchen como James
cuenta una historia
de horror,
de cobardía,
de letal humanitarismo.

Escúchenlo aunque no hable.
Él no perdió la vida,
se oyen sus resoplidos,
pero es una piltrafa,
un fantasma que bebe,
que fuma,
que delira.
James Blake
carga veintiuno
y preguntas de guerra
y dedos que al dormir
recuerdan gatillazos.

James Blaker Miller,
luchó en Faluya,
muere en Kentucky.

Y si estuviera sano,
después de tantas muertes,
sería de los miles
que al poder le dirían:
No a la guerra.

 

# 03

 

Sobre tu pecho

Encuentro el sentido,

La razón de las mañanas,

El momento perfecto

Que apaga la noche.

Y me adormezco

Como en un sueño,

Con el alma tranquila,

Con el corazón atento.

Así debiera ser la vida,

Un licor dulce,

Agua fresca,

Miel en los labios.

Agradecido duermo,

Anhelándote vivo.

Un jardín frente a mis ojos,

Un manantial,

Quizá un espejismo.

Puede que se trate

De la realidad.

# 04

 

Un pasillo oscuro,
una fragancia a rosas en el aire.
Viajan las manos
hacia cálidos destinos
de carne.
El rocío empieza en ella,
el vigor se desata en él.
Los labios no descansan,
la respiración se agita.
El instinto
apagó al entorno.
Hay dos,
solos,
vistiendo de eternidad
sus cuerpos finitos.

# 05

 

Cuando yo digo DIOS
estoy diciendo Todo
y a la vez estoy diciendo Nada;
digo Universo Infinito y Big Bang,
y Agujero Negro tragando una galaxia;
digo Luz y Sombra,
Vida y Muerte;
el Resplandor más fuerte,
la Oscuridad más cerrada;
digo el Desierto más grande que imagines
y a un mismo tiempo
la mayor fuente de Agua.
Digo todo lo que Existe y lo que No,
y por si no fuera clara mi palabra
digo CREADOR, pero no digo nunca
deificación de una cosa creada.

# 06 y # 06 bis

 

Haiku 1024

A un trémulo lago

Zarpan desde el árbol

Naves amarillas

     …///…

Haiku 10

Un transeúnte y otro y otros

Solo eso la vida

“transeuntismo”

“Sentir sobre Sarabanda de Haëndel” 

 

Solo, muy solo

Así me siento desterrado de tus manos

Vacío de la esperanza por la cual soñaba

Triste hasta lo más profundo

Privado de una luz que me ayude a sentir

Que la vida vale la pena.

Solo, muy solo

Así me encuentro en esta hora de ausencia

Preso de la lejanía de los buenos tiempos

Desdeñado de tu amor

Ajeno a la alegría de tus labios

Moribundo como las ultimas ascuas de la tarde

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