DE MAJARONES ILUSTRES Y ENTERAOS

DE MAJARONES ILUSTRES Y

ENTERAOS.


Uno, nunca ha de fiarse de la primera de las primeras impresiones. Porque es impresión  a medias que puede llevarte, si no al error, sí a la confusión.

Yemispliqueisí! que diría el sublime Quioritién

La primera Reunión en las Nubes -que mantuve en la Plaza del Obispo con el Poeta Juan Miguel González y con su émulo el de Ferisment- fue, tal y como ya dije, una velada absolutamente cautivadora, no solo por la compañía, sino también por lo mágico que aparejaba el primer encuentro con el Maestro y la magnifica oportunidad que tuve de disfrutarlo recitando solo para mi.

Pero a lo que íbamos:

Pude comprobar esa primera vez, que Juan Miguel González no era solo un erudito en Filosofía, en Literatura y sobre todo en Poesía. Era, además, ameno y didáctico; y pasar el tiempo con el hablando, le confería a su interlocutor la sensación de que este -el tiempo- no pasa con la velocidad exacta que se le atribuye. Que se ralentiza



Me dí cuenta también que Juan Miguel era serio. A lo mejor no estrictamente serio, en absoluto circunspecto; pero tampoco me llevé a mi casa -junto con sus libros y regalos autografiados- la sensación de que fuese una persona realmente dada a la broma y al positivismo. Sí amable, generosa, cariñosa y tremendamente educada. Pero me dio la  sensación de que algo le atenazaba el ánimo.

Aunque –ye te digo- nunca hay que fiarse de la primera impresión.

Porque endíñele Ud. al Poeta una tertulia relajada entre amigos. Sitúelo en un lugar agradable al abrigo de tumultos, ruidos y corrientes de aire. Proporciónele un infumable botellín de agua que sustituye el vino que no bebe, y prepárese a disfrutar -entre risas- de un Juan Miguel González que te llevará a un revelador paseo por una Málaga majarona -y cuasi desaparecida- con una indudable gracia y desparpajo. De paso, te mostrará un elenco de personajes que deambulaban por la ciudad y que le dieron a esta ese carácter de malagueña salerosa que tiene.

Málaga siempre ha sido pródiga en  Majarones ilustres. En Pellas y Enteraos. Aventaos, Jabaos y Esnortaos. Notas y Baldartosopas (Baldados hartos de sopa). Una jungla propia de esta Ciudad del Paraíso que, poco a poco, va desapareciendo. Desgraciadamente.

Porque con ellos también se va un lenguaje y un modo de vida.

Hay Majarones ilustres. Algunos entre ellos, ilustrados. Muchos, habitantes que fueron de la Sala 21 del Hospital Civil ( el  Psiquiátrico).

Mariquilla la Loca, (decía el poeta Jose María Alonso que era “andadora de ternuras”). El Matías con sus larguísimos discursos  y sermones que empezaban con un zapatazo. El Lengua.  El Palmitas, Pepeleshe o la sufragista que vendía tabaco frente a la Cafetería Gambrinus. Esa misma de la bandera tricolor, mas ida que venida, que te vilipendiaba sin pudor alguno -cuando le salía del mismísimo ChuHimno del Riego- delante de toda la gente que pasaba por allí. Ya sabéis; eso la “ResPúbica”.

Un amigo este, Juan Miguel -que entre comentarios muy acertados-  imita el deje, el habla y las maneras del malacitano “especial” de mediados del siglo pasado. Y de camino, como para distraerte, te va dando una lección magistral de historia malagueña.

Y es, un experto en enteraos. Conoce mil personajes que -imitando su lenguaje y describiendo su vestimenta- hace suyos y nos los regala.

La historia de aquel que, habiendo viajado a Francia obligado por su padre, (15 días en tren ida y vuelta) volvía a esta su Málaga – habiendo pisado apenas Paris- con el acento y un incontestable aspecto gabacho; enfundado en una camiseta que ponía “Marsella” y una boina  a lo “Gauche Divine” que le confería una extraña apariencia existencialista  mezcla de pintor impresionista y el Puto Pedro.


Preguntaba este, nada más llegar a su barrio de siempre, a sus amigos que lo miraban atónitos: ¿Carranque? Asentían sus colegas con la cabeza, no dando crédito a lo que veían y oían.. Para –inmediatamente- en un arranque insospechado en la lengua de Moliere, y llevándose la mano a la muñeca les preguntaba la hora: ¿Quioritién? Así, tal y como se escribe. ¡Magnífico!

Un buen rato estuvo Juan Miguel dándonos detalles de conocidos (amigos o no) de su juventud e infancia:  Repasó al  Cincouñas, y al Tirili,  al Poca Ropa y al Culo Goma; nos citó al Hahaha, al primo Manolo, al Cagapatrás, al mencionado Quioritién. Siguió con El Tevanterá, el Miguelito el Picote, el Ínclito y por fin… el Poropo

Una anécdota real del Poropo:

Aconteció en aquellos tiempos que del Circo Price -por aquellos días en Málaga-  se había escapado una jirafa. No se sabe como, el Poropo se hizo con la cuellilarga y sin saber nadie tampoco de que modo y de que manera, se las arregló para llevársela a su casa que era una casamata en la Barriada de Carranque. Metió en el patio al pobrecito animal cuyo cuello y cabeza sobresalían por encima de la tapia del citado patio al menos  dos metros. Y cobraba un duro a la chiquillería para que –una vez dentro del domicilio- contemplasen al artiodáctilo en toda su magnitud. Es decir: tórax y  patas incluidas.

De inmediato, se presentó en la casamata la Policía Armada, y se llevaron al animal y al inefable Poropo que juraba –poniendo a Dios por  testigo- que ignoraba como podía haberse colado el animal en su patio sin él haberse dado cuenta. ¡¡Que disgusto!!

En fin…una tarde llena de anécdotas y de guiños malagueños que ahora- sin su permiso- desgrano en este post.

Ante mi pregunta de porque no escribía sobre todo eso, me contesto que no era transmisible -la gracia- sino de forma oral y gestual. Y tengo que darle toda la razón.

Un rato agradabilísimo en compañía de Manolo Salinas, de Pablo Bautista, del Rapsoda de Ferisment Jose Antonio Quesada y del propio poeta Juan Miguel González.




Quedamos en volver a vernos después del concierto Homenaje a Roberto – y despedida de Tabletom -en casa de un común amigo- para descorchar, ellos, alguna innoble botella de Solán de Cabras. Y yo, por seguir siendo fiel al Ron Añejo, una de Barceló  que tantas penas, últimamente, me quita.

Os dejo, como siempre, un par de  poemas de Juan Miguel. Y para distraeros -al final- una canción-

# 01 EL VAMPIRO DE PUERTA OSCURA

¿Iba tras la perdiz? ¿Majaba Esparto?

¿Era de natural concomitante?

¿Fue devoto otrosí del litro y cuarto

y a la sazón de rótulas donante?

Comprobad si dio pábulo en el templo

y si se distinguió con la garlopa.

¿El mismo? ¡Huída! Cambio. Es “Polla Ejemplo”,

más conocido por el  “Poca Ropa”


# 02  REQUIEM POR UN VAGABUNDO

Al único absoluto pie del cojo,

desagraviado por don litro y medio,

seguían las desgracias sin remedio

la gota fría y el pedrisco rojo.

 

Lloraba gratis por un solo ojo

el año todo, el otro daba al tedio

y a musarañas, cuando no al asedio

de bravas mozas, o de algún piojo.

 

Acogido al desprecio ciudadano

y a telenoveladas caridades,

montó en la calle su cancillería.

 

Se echó a morir un jueves muy temprano,

a muñón suelto, sin más amistades

que el polvo y la calina de aquel día.

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