POR EL REINO DE CONDE UREÑA

5866979453_bebb6a03ae_z

POR EL REINO DE CONDE UREÑA

 Sólo si eras muy avezado en la exploración y permanecías atento a los vericuetos del recorrido, podías observar que antes de la gran curva, nacía y subía un sendero urbano con vocación de final llamado Juan Such.

 En ese universo de casas palaciegas y preciosas villas que conformaban la vía principal del Reino llamado Conde de Ureña -que también moría como toda calle noble abrazando un pinar- en medio de ese zona sin ocupar por bloques feos y antiestéticos, había un reducto poco mas o menos íntimo y reservado, personal e intransferible, que no era otro que esa cuasi pedanía que ocupaban tres o cuatro casas familiares.

 En ese espacio verde y en cuesta, viví ¡Que afortunado fui! una de las etapas más felices y divertidas de mi vida: La Pandilla de El Escalón. En la calle Juan Such, vuelvo a indicarlo.

 35989587

Siempre he sido volatera en cuanto a la pertenencia y permanencia a cuadrillas de amigos. Pero, juro por mi honor de caballero fijosdalgo, que guardo como un tesoro en mi cabeza, lo mejor de cada una de aquellas pandas; si no la amistad tangible de muchos de aquellos amigos, si el recuerdo más satisfecho y rememorante.

 De entre las escasísimas Casas dominantes en la pedanía urbana de Juan Such, La Casa Guille y La Casa Troya eran las principales y más notables. Al contrario que los Lannister y los Stark ambas Casas compartían en paz y sosiego la administración y el gobierno. Aunque no les quepa la menor duda de que poco había administrar y nada que gobernar. Se los juro por las Lluvias de Castamere.

 8007000717_3fc5594f0b_z

A la Casa Guille ya me he referido aquí muchas veces. Son amigos tan queridos como duraderos y vigentes. Ya dije en una ocasión que su casa  -y la figura de sus padres- se me antojaban como un reducto de libertad y del “dejavivir” que ni en aquellos tiempos, ni en los de ahora, eran norma de conducta habitual. Una especie de perfecto, apreciado y cordial guirigay para los afectos.

 De la Casa Troya, recuerdo también con verdadero cariño a los progenitores; Don José María y Doña Isabel. Recuerdo esas reuniones a la hora del aperitivo en la terraza charlando todos animadamente -y me incluyo- entre muchas risas. Era ahí donde yo usaba la segunda vajilla de diario de la familia que tanto gusta usar, aún hoy, al articulista Don Curro-Pancho.

 7942642

 La familia Troya, era muy numerosa; quizás por eso  -por lo arduo y largo que podía resultar la tarea de llamar a cada uno por su nombre completo- todos tenían un alias, un mote. Lo que ahora los afectados y lechuguinos llamarían “Nick”. Componían el clan: Momo…  Toto… Nenapaz… Puchucha…Joselete… Cuca… Pancho (Curro) y la última -no sé si me olvido a alguien-  Margarita; que esa era la única que no tenía Nick por ser quizás, la mas chica de la manada  o por tener nombre de combinado. Ramón, ahora!!! Sabía que había uno que se me olvidaba!!!

Los Guille sin embargo, extrañamente, detentaban nombre original y completo. Con todas sus letras: Ana Rosa…Mariajosé…Eduardo…mi querida Luisa (el culito más respingón de la pandi)…Jorge…la deliciosa Curry y, por fin y cerrando el círculo: Carmencita. Otra delicia.

Observará el lector que eran dos familias, repito, muy bastante y asaz numerosas. Se me perdone la reiteración a propósito.

 45255010

En la Pandilla de El Escalón -llamada así porque solíamos reunirnos y sentarnos en una escalerilla de apenas cuatro escalones- viví ese paso de la pubertad a la adolescencia, en un escenario de juegos por los pinares del Monte de las Tres Letras, acompañado por los primeros guateques y fiestas hippies y los primeros acordes de guitarra. Días de piscina en la Casa Troya en la que -por no faltar-  no faltaba en el jardín ni siquiera un enorme “How Long”  (Jaulón en botelliano) lleno de pájaros.

 Fiesta Hippie

Días de Moonshadow y de American Pie. De sangrías y bailes atropellados. De ensayos en el garaje de la Casa Guille. Primer beso largo con lengua regalado por una francesa preciosa llamada Sophie y que me produjo de inmediato el vergonzante “Efecto Alcayata” . De contactos con la música mas avanzada de la época de la mano de mi más mejor de entre todos los Troya: Toto. Toto, amigo que fue y que ahora duerme en el rincón del desuso y el abandono. No olvido a Julia Araújo la más guapa entre las guapas. La más lista entre las listas. La chica que mejor cantaba. La que con mejores piernas andaba.

 Pandilla El Escalon

Hubo, porque la vida entiende de muerte, algunos amigos entrañables que se fueron para siempre: el muy querido Fernando Espinosa y el ampuloso Valentín que todo lo sabía; insufrible y repelente niño Vicente.

 Otras Casas compartían territorio: La Casa Villodres a la entrada, la de mi muy querido amigo Yeyo ( ¿donde andará? ) en la gran curva: Los Atienza. Los Márquez frente a los Troya y, por fin, que yo recuerde, la Casa de los Verdes, donde habitaba la más preciosa mujer que pudiera haber en toda la Comarca Ureñiana: Chelo. La del hoyuelo en la barbilla, la del color de ojos que, a modo de denominación de origen, daba -tirando a los azules- nombre a su apellido.

 OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Una gran peña de amigos. Una divertida y gran peña de amigos. Aún hoy, tengo relación con muchos de ellos; con los de la Fonda Troya, casualmente con los más pequeños, con Pancho -el llamado Curro- y con Cuca. Con los Guille, con casi todos mantengo relación o epistolar o presencial.

 No he vuelto a subir a Juan Such desde aquella época, porque -tal y como me pasó con mi querida Cañada de los Ingleses- no quiero que mi feliz recuerdo sea trastocado y corrompido por lo que el paso de los años haya podido perpetrar en uno de los lugares más mágicos y apreciados que viví en mi juventud.

 6667799997_f2778e8f79_z

Fue una preciosa época. Unos preciosos y entrañables tiempos que aún hoy, recuerdo con enorme cariño y predilección; y saben Uds. una cosa? casa día de verano que entro en mi casa, ya caída la tarde y huelo las damas de noche, no puedo evitar retrotraerme a esa época de mis días felices en Conde Ureña. En Juan Such. Y solo me faltaría para ser completamente dichoso, saben Uds. el que? Comerme a bocados  un membrillo recién arrancado del árbol, para una vez limpio y abrillantado, saborearlo lentamente sentado en cualquiera de aquellos cuatro escalones.

 membrillo

Y entonces, subo a casa, y me pongo a Cat Stevens en el equipo de música y sonrío con esa alegría triste que te proporciona la nostalgia; para poder, cerrando los ojos, volver a pasear por el Reino de Conde Ureña.

Anuncios

16 comentarios

  1. Mil gracias por los comentarios tan maravillosos que haces de mi persona pero el paso del tiempo me ha pasado factura y poco queda de aquella muchacha que disfrutaba como loca cantando y tocando la guitarra. Hoy en día no canto y apenas toco, sólo me quedan los recuerdos que nadie me puede arrebatar y con los que disfruto rememorándolos continuamente pues soy bastante romántica………Fue aquella época de las mejores de mi vida……..ojalá se pudiera volver a vivir los momentos que más te han marcado…sería fabuloso……..pero ” la vida es así, no la he inventado yo”……….Muchas gracias por todos los recuerdos que has compartido conmigo.¿ Qué pasó con Fernando y Valentín ?

    Me gusta

  2. Yo también te doy las gracias por la parte que me toca, ya sabes que me gusta mucho como escribes , tus relatos son amenos y muy, muy divertidos y este en concreto me ha encantado, al ir leyendo es como si estuviera viendo una película, que tiempos…. Y que bonito poder recordarlos así.besos

    Me gusta

  3. Precioso, Álvaro. Si tienes copia en papel de la foto del escalón, me gustaría hacerle una copia digital a Miguel. Y a ver si quedamos a una caña y te cuento lo del Pancho/Curro 😉

    Me gusta

  4. Estimado cuarto de dolar:

    Vaya manera de tocar la fibra. Eraís la envidia de nosotros, los más pequeños, por esa manera de vivir que se nos antojaba tan libre de vosotros, los mayores. Tocando la guitarra y cantando todo el día, vuestras fiestas con las bultaco, las montesas, las ossas y las vespas en la puerta. Esas maneras de vestir….. Y sobre todo el poder sentarse en “El Escalón”. Aunque a nosotros no nos tocaba participar, eramos los espectadores de un momento fantástico y envidiable de aquella pandilla.

    Un fuerte abrazo.

    Me gusta

  5. Besos para todos. Cualquier día quedamos de nuevo en el escalón.

    Me gusta

  6. !Precioso relato ! Has conseguido transportarnos a nuestra infancia y a tidos aquellos momentos vividos! Aunque yo era de los pequeños siempre nos estábamos fijando en los mayores: su música, su ropa sus motos. Quien salía con quien, ética pesar de estar tb muy lejos de aquel reino por un momento creo que estaba allí en el muro del jardín de los guilles con los más pequeños espiando a los mayores del escalón! Un fuerte beso!

    Me gusta

  7. Sale mi casa en el óleo del principio!!
    En el 43.
    Saludos

    Me gusta

  8. Precioso…nos haces recordar a todos nuestros lugares de encuentro de juventud,cada uno hemos tenido un lugar especial…. nuestra musica, nuestros bailes…ayy que recuerdos tan lejanos
    !!!

    Me gusta

    • POR FAVOR, QUE RECUERDOS DE ESA CALLE ,LAS REUNIONES EN LA PLAZOLETA DONDE PARABA EL AUTOBUS . EL Nº 5 .LOS GUATEQUES QUE CADA DIA TOCABA EN CASA DE UNO DE NOSOTROS , MI CASA EL Nº49 VILLA CONSUELO , CON SUS JARDINES , LOS PRIMEROS TONTEOS CON LOS CHICOS , LA MERIENDA EL PAN CON CHOCOLATE DE MAMA .LAS NOCHES DE VERANO EN EL MIRADOR… RECUERDOS QUE NUNCA SE OLVIDAN. DECIR QUE PARA MI FUERON LOS AÑOS MAS FELICES, SIN OLVIDAR A LOS AMIGOS Y ESA ESTUPENDA PANDILLA QUE FORMABAMOS.GRACIAS POR RECORDAR ESA CALLE TAN EMBLEMATICA PARA MI . YA ME GUSTARIA IR ENCONTRANDO AMIGOS DE AQUELLA EPOCA Y PODER RECORDAR UN ABRAZO A TODOS LOS QUE FORMABAMOS ESE GRAN “EQUIPO”

      Me gusta

  9. Detrás íbamos nosotros, Alvaro: Los Hermanos Hidalgo (Le vendiste la Guitarra Eko a Curro),,, yo mismo, que era un incondicional tuyo (Me enseñaste a tocar Moon Shadow), los Garijo, a quien Curro le revendió la Eko, Jose luis Villodres y Julio de la Sierra (ya no están con nosotros) y Josele, con la grasa y el tornillo de las motos) Jorge, sus fiestas, en la misma casa de los Guille, los leal y sus fiestas, las niñas. La gente de Pedro de Quejana, la plazoleta y la subida a Conde de Ureña. Hubo algunos momentos en los que coincidíamos y, aunque erais mayores (supongo que unos cuatro años), (en la adolescencia es mucha diferencia), no teníais problemas para alternar con nosotros. Toto Troya era para mí un ejemplo de vida y cosmopolitismo, ya estaba estudiando en Madrid. Y es verdad, ´como tu dices, era un aventajado en discos, grupos, anécdotas del pop. Luego, empezó a ser importante. Pero siempre he percibido en él mucha cercanía. Recuerdo el dúo tuyo con Eduardo tocando algo de Dylan (De Pat Garret y B. el niño). Ulises, hermano de Chelo (de preciosos ojos verdes…como su apellido) . Yeyo esta de arquitecto municipal en Alhaurín. Me acuerdo que nos reclutaba para la Semana Santa. primero salíamos de nazareno, luego, sacando un trono, pero, eso, sí, siempre por fuera. La cosa es que nunca supe en que cofradía salíamos. Pero eso era cuando nadie se interesaba por la Semana Santa (hoy se pegan tortas. Hoy seria impensable que una panda de diez o quince saliéramos juntos en varal de afuera el primer año.)
    Tú y Eduardo os comprasteis unas Epiphone. Tocabais muy bien. El arpegio se te daba especialmente bien. Tom Paxton y Jim Croce.
    En fin, hoy no quiero seguir más. Me va a dar un ataque de melancolía.
    Estoy muy contento de haberos descubierto.
    Hasta otra.

    Me gusta

    • Querido Nacho!!!
      Que alegría saber de ti de nuevo. La Eko Ranger!!!! sabes que hacía esfuerzos para saber que fue de aquella guitarra?. Nosotros os tratábamos -a la pandilla de los más jóvenes- porque los Sub 21 admirábamos esas continuas e irrefrenables ganas de saber que detentabais. Nos adulaba esas dosis de admiración que nos regalabais tan generosa cómo vehementemente.
      También recordarás que mi primer estéreo -un Bettor Dual- te lo compré a ti. También recuerdo tu extensa y fantástica colección de vinilos y cuando te enseñé Moonshadow a la guitarra e incluso el lugar -fue en unas escalerillas (que nos gustaban los escalones!) que había a la entrada izda. de la calle Subida al Monte Victoria.
      Ha sido un placer volver a “oír” tu voz.
      Recibe un fortísimo y cordial abrazo.

      P.D. Por cierto….la cofradía de Yeyo era La Paloma.A mi también me trajinó para sacar el trono. Prometí fervorosamente a la Virgen, que nunca más en la vida volvería a sacar un trono. Así lo hice y asi lo cumplí

      Me gusta

  10. Maravillosos recuerdos sin duda Nacho y Álvaro de una calle, un barrio y una forma de vivir y no sólo porque éramos muy jóvenes. Juventud callejera y divertida con inquietudes y ganas de vivir. Nuestros recuerdos son interminables y las anécdotas infinitas aprendimos a relacionarnos quizás de una forma bastante alocada y a veces gamberra pero sin duda llena de pálpito vital y simpatía. De todo aquello mantenemos en nuestros íntimos recuerdos una sensación de entrañable melancolía y el cariño y aprecio tan perceptible cuando os reencuentro o tengo noticias vuestras. Mis queridos amigos de la infancia y juventud siempre estáis presentes cuando rememoro aquellos tiempos. Abrazos a todos y que sigamos en contacto por mucho tiempo.
    Álvaro Hidalgo Fernández-Zúñiga.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: