CRONICAS CUMPIANAS. TRIBULACIONES IMPERDIBLES

TRIBULACIONES IMPERDIBLES CON PALILLITOS DE LA ROPA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL.

(Único Arcángel verdadero)

 

PARA ALVARITO…PATRÓN DE LOS IMPOSIBLES.

 

¿Tendría celos y pelusilla el poeta -aún siendo Comandante en Jefe de los Ejércitos Celestiales y ser además, el destinado, Oh! Horreur!! a tocar la trompeta el día del arrebatamiento según indican sus colegas de Tesalia-  por el momentáneo abandono (según el) de este su escriba?

¿Celos y pelusilla, insisto, por el afán demostrado, por el que suscribe,  hacia la obra de otros vates, no menos merecedores de atención y disposición, que el dedicado hacia él, su Arcángel preferido?

Parece ser que si. Que tenía celos y pelusilla, pues así se lo insinuó días pasados cuando, veladamente, amenazó a este su escriba, con privarlo de nuevos manuscritos poéticos.

No obstante, el referido escriba le indicó que no había sido abducido por ningún otro coordinador de palabras. Puesto que él, el autentico Miguel Arcángel, era el que le había dado finalidad a su vida con el otorgamiento del oficio de copista-corrector.

Oficio, debo de reconocer, me está reportando no pocas satisfacciones y complacencias.

Así que una vez convencido el vate de mi buena disposición, pone -menos mal- otra serie de escritos que yo tengo a bien leer una y otra vez, corregir lo corregible y publicar aquí el resultado debidamente aderezado con música e imágenes. Como a él le gusta.

Aunque esta vez, ha tenido el honroso detalle de habérmelos proporcionado debidamente ordenados, numerados y cogidos – para asombro del que suscribe- con unos clips de colores.

Para mí, que se está amariconando. Que quieres que te diga.

Esta es una nueva entrega poética de Miguel Ángel Cumpian “El Pelúo” alter ego de San Miguel Arcángel. Tocador de trompeta arrebatada que es. Tesalonicenses (1° 4, 16),

(Deja que el video se cargue unos minutos y lee)

Escarnio y befa soy

Para mis semejantes.

Entre ellos paso agitando

Mi campanilla de leproso.

                             Juan Miguel González

 # 01

 

DEL AMOR Y OTRAS COSAS

Sabes mi amor?

 Conozco tu mirada hasta de espaldas

La conozco.

El abrazo que me das como si no quisieras

Y el suspiro que vendrá después.

Ya se que no es fácil a estas alturas,

Nada es fácil

Ve donde quieras ir

Tan solo una mirada.

Un abrazo, un suspiro,

Te quiero tanto,

Que con tan solo eso me conformo

Y eso es más de lo que merezco

Pero tu mirada, tu abrazo y tu suspiro,

Serán siempre tuyos y míos.

Aunque luego las cosa no salgan bien

Pero te quiero tanto

Que con tan solo eso me conformo

Y eso es mas de lo yo, y ojala,

Todo el mundo, pudiera desear.

Y esa mirada de soslayo

Dibuja en mis labios

Una sonrisa inmensa.

 # 02

 

 

COSAS PARA PERDONAR

 

De las mentiras sin necesidad,

Como si al que le mientes fuera estúpido

Son como un boomerang

Porque te mientes a ti mismo

Y aun sabiéndolo, la lanzas.

Y estiras el cuello.

Con la frente amplia

Esperas tranquilo el testarazo

Que sin remedio

Sabes que llegará

Como somos, verdad, mi amor?

Podías haberme preguntado

Que de testarazos entiendo mucho

Pero no me acuerdo de la mentira que dije.

Y creo, que nunca he lanzado un boomerang (contraproducente)

Y te aseguro que daño hace,

Supongo que estaría borracho

Se que soy un estúpido

Pero no miento casi nunca

Y ni tú ni yo somos australianos.

Deberías acordarte

A la derecha de mi cama

Estas tú en una foto

Y a la izquierda, en la mesita de noche,

Tengo un Pinocho con una nariz enorme.

 # 03

 

 

LIBROS DE SEPTIEMBRE

 

Y septiembre se acabó

Como se acaba todo

Su corazón se quedó

Blanco y quieto

Se podía leer en sus pupilas

La muerte.

                       (Fernando Merlo /Javier Espinosa)

Curiosidades:

Merlo Espinoso: Tipo de arbusto que solo sale en el corazón de los hombres.

 # 04

 

Cuando fui a acostarme

La cama estaba tan bien hecha,

Que me dio cosa.

Estuve toda la noche mirándola

No fui capaz de acostarme.

La próxima vez, le diré

Que sea la última vez

Que me la hagas tan bien.

Que yo ya no estoy pa eso.

# 05

COSAS DEL TIEMPO

 

El medico oculista

Muy caro por cierto

Me puso la linterna en el ojo

Muy bien cosido, pero absolutamente roto

Me pregunto: Ves algo? Alguna luz?

Yo le dije: Si! Me parece que veo una luz

Bien, dijo. Y ahora?

Veo como un punto de luz

El medico miró a mi padre

Tenía la linterna apagada

Menudo espejismo!

Bajamos en el ascensor en silencio

Me acuerdo que esa vez,

Fue la vez que mas cerca había estado de el

No digo que no hubiera estado antes

Otras veces cerca de el

Los tres pisos del ascensor

-en el dolor de la incomprensión, cada uno en la suya-

Los fuimos bajando despacio

Al segundo, al primero. A la planta baja

Muy cerca, en el silencio que va

De un tercero al segundo

Y del segundo al primero

Y del primero a la planta baja

Creo que entonces entendí

Lo que era el tiempo

Por eso, ahora, ya no me preocupo.

Si hace sol, me baño en la playa,

Si llueve, abro el paraguas

Incluso cuando llueve, lo cierro

Para que la lluvia me moje.

Estoy absolutamente desolado

El tiempo me da igual

Y aunque lo intento,

No veo ningún punto de luz

Ahora espero, sin prisa

El tiempo me conoce

Y yo lo conozco a el

Creo que no existe

O tal vez si.

# 06

RECORDANDO A FRANÇOISE SAGAN

(Bonjour Tristesse)

Cuando decía, ahora,

Que oigo el ruido de los coches

Que pasan por la autopista cerca de casa

En París, me acuerdo de ti.

Y ahora que ya no estás

Me subo la colcha que me traje de Ronda

Porque ya es final de Septiembre,

Y hace, casi, un poco de frío.

Me doy la vuelta en la cama

Y miro la ventana entreabierta

Y con suerte, puedo ver la luna casi llena

Esbozo una sonrisa y lloro amargamente

Hasta que el sueño me vence

Y tú ya no estás, y yo no sé ya

Si estoy o no. Y luego me destapo,

Porque siempre me ha gustado el frío.

Te acuerdas, mi amor? El frío.

Al niño lo metieron

En un nicho llorando.

En la misa, lloró.

Cuando le taparon con yeso y con las flores

Seguía llorando.

Todavía ahora

Si te acercas al nicho,

Se oye un lamento

Porque había venido a este mundo a llorar.

Y lloraba, Y muy mucho.

UN CUENTO DE NAVIDAD EN NUEVA YORK

 

Este trabajo podría ser, perfectamente, un complemento muy apropiado a otro que hice llamado: Escaparates de Nueva York, en el cual mostraba imágenes de los escaparates de los principales grandes almacenes de la isla de Manhattan durante el periplo navideño efectuado por la Gorgonzola family en el año 2007.

Podéis ver este trabajo aquí:

https://fathergorgonzola.com/2009/09/09/nueva-york-escaparates-navidenos/

Pero en esta ocasión – también de escaparates- las fotos son como sacadas de escenas de cuentos. Porque han sido seleccionadas de varios años atrás (2005-2009) y con una especial incidencia en el gran almacén Bergdfor Goodman en el 754 5th Avenue, aunque  – como no podía ser de otra manera-  también hay escaparates de Macy’s, Saks, y Lord & Taylor. Así tenía que ser.

Como acompañamiento musical he puesto una preciosa versión del The first Noël de Robin Gibb, componente de los Bee Gees.

Espero que os guste.

Podéis bajároslo desde aquí:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/UN%20CUENTO%20DE%20NAVIDAD%20EN%20NUEVA%20YORK/UN%20CUENTO%20DE%20NAVIDAD%20EN%20NUEVA%20YORK.pps

Que lo disfrutéis.

JOSE MARIA ALONSO. DICCIONARIO DE LAS PEQUEÑAS COSAS # 01

   DICCIONARIO DE

LAS PEQUEÑAS COSAS, # 01

  

 

 

Me encontré casualmente con Jose María Alonso un 30 de Septiembre de 1996. Me acuerdo exactamente del día, pues era el cumpleaños de mi hijo. Y del año, porque estaba en el comienzo del Diccionario de las Pequeñas Cosas. Y si! Yo lo vi, lo tuve en mis manos y lo leí (en parte).

Sigo.

Me encontré casualmente con Chico por los alrededores de mi casa -yo salía del trabajo-  y la de sus padres: Maruja y Don Jose María. Nos dimos un montón de abrazos y de besos, pues hacia ya algún tiempo que no nos veíamos.

Así que, nos fuimos a un bar de la zona, al Drago, y tras una par de copas y mil recuerdos empezados a trompicones, decidimos irnos a mi casa y bebernos una botella de whisky a la salud y por la larga vida de quien nos viniese en gana, que eso era lo de menos.

Al final, no fue lo de menos; y poco después supe por quien debíamos de haber brindado.

Llegamos a casa. Santa se abalanzó a sus brazos. Y los niños salieron corriendo a saludarlo. Cristina más, porque más lo había conocido. Y después Alvarito. Comenzó la fiesta.

Llevaba Chico una bandolera colgada al hombro con sus cosas.

En ella portaba la cartera…el móvil….un sintetizador pequeño con teclado y con un grabador de cinta incorporado y una bonita libreta de pastas duras en la cual –con letra preciosa- Chico estaba dándole forma a su Diccionario de las Pequeñas Cosas.

Empezamos a beber copas, muchas copas, y a recordar momentos entrañables que nos habían acontecido en los años felices. Años de mil vivencias y de experiencias inolvidables.

Vino, otra vez, mi hijo al salón y salió a colación que era el día de su cumpleaños. Siete cumplía ese día.

Sin pensárselo ni una vez, abrió Chico la bandolera y  cogió el sintonizador para hacerle un regalo musical a mi hijo. (Cómo siento no conservarlo!!)

Oh! Desengaño! No tenía el cable para oír el teclado.  No podrá ser, pensé.

No hay problema, dijo mi amigo. No hay problema. A ver que podemos hacer!

Y empezó a pulsar el teclado -mudo- en un baile de dedos que a mi me parecía desordenado y caótico. Huérfano de sonido.

Así estuvo unos minutos. Oyéndose tan solo una suerte de clacs-clacs, que no llevaban a ningún sitio. Clac-clac. Clac- clac. Clac clac.

Al cabo de ese tiempo, sacó la cinta del sintetizador y se la dio a mi hijo. Felicidades! Le dijo.

Pusimos de inmediato en el reproductor del salón la susodicha cinta para oír que podría haber salido del teclado afónico.

Lo que salió fue una preciosa versión del “Cumpleaños feliz”. Una versión absolutamente original y sobretodo perfectamente medida y afinada.

Así era Jose María Alonso. No voy a reseñar más adjetivos. Así era Jose María Alonso.

Continuamos bebiendo y brindando. Yo feliz porque para mi no sólo era un placer el volver a tener en mi casa al músico, al poeta, al compositor. Volvía a tener en mi casa al amigo. Sin saber -ni nosotros, ni el- que se trataba de una despedida.

Y así, llegamos al momento en el que me enseñó su precioso bloc del Diccionario. Me leyó unos poemas primeros. De la A a la D. A  la F…no recuerdo. Después leí algunos más. Y desde aquel mismo momento, anhelé el poder tenerlo  -ya completo- otra vez en mis manos. Para conservarlo con la consideración debida, en mi biblioteca.

Una noche, no muy lejana de esos días, Jose María perdió la bandolera. Y el maldito imbécil que la encontró- que podía haberse quedado con el dinero, el móvil, la cartera…todo lo que de “valor” llevase Chico- no tuvo la decencia y el tino de tirar ese cuaderno con el DNI dentro en un buzón de correos. A este, le hubiese dado  igual; a nosotros nos hubiese dado mucho.

Pues sabes lo que le deseo a ese mal nacido hijoputa?….Pues que le den muchísimo por el culo. O que no le den, según sea el caso. Gilipollas!!!!

Menos de un año mas tarde, Jose María Alonso, tuvo la desfachatez de dejar ese trabajo inconcluso. Para siempre.

Ahora su biógrafo y amigo Joaquín Hidalgo “Quino” me ha hecho llegar catorce acepciones de tantas palabras recogidas en este espléndido diccionario. Una parte sólo, desafortunadamente.

Aconsejo- como siempre- que pinchéis al link musical que viene a continuación para acompañar el texto del maestro con música. Música de un artista que tanto a el como a mi, nos emocionaba.

Nunca pudo oír este trabajo. No le dio tiempo.

# 01

 

MUERTE

 

Muerte viene conmigo

Desnudo. Pero vestido de ti.

Contigo vine y  cuando tu quieras me iré.

Me iré fiel como el mejor de los amigos

Muerte: Tú nunca me abandonas

A veces te atiendo entre la multitud

Y a veces me murmuras, a solas

Siempre conmigo

Muerte… Oye! No me abandones nunca

Si lo hicieras,  perdería el camino

Y olvidaría tu música…

La música que, en la noche,

Casi nadie escucha.

#02

 

 

CELOS:

(Interés ardiente y activo por una causa o persona)

 ¡Tú!

Si te extraña mi mudanza…

Que hoy roble y mañana brizna de hierba seca…

Que hoy cordero y león mañana…

Ya seguro, ya incierto…

A veces osado y otras cobarde…

Igual que hay luna, sol, día y noche;

¿Como puedes sentir que  

Ni tan siquiera un instante me entendiste?

Si en cambio comprendiste

Mi vehemente sed de tí.

Y como una hermana amorosa mansamente me calmaste.

Me deseaste un momento. Admito que me has querido;

Y querer es un deber que dignifica a quien lo cumple.

Me dices que no has sentido cuando la locura reclama

Ser la dueña y anfitriona de las mentes todas.

Me cuentas que no has sentido el pavor de que otros labios,

Apenas, rozaran estos labios míos?…

Como podrás entender, sin ser yo mismo,

Tantas madrugadas blancas…

Vacias de sueño y esperanza

 # 03

HAMBRE

 

Hambre:

Hambre de fortuna…de poder…

De pan con chocolate

Hambre de silencio

Hambre:

Entraste a mi vida por los ojos…

Por mis ojos…nunca por mi boca

Y hoy, te siento en mi garganta

¿Cómo puede ser que…

Por el contenedor de la basura,

Se nos esté escapando

Día a día la cordura?

 # 04

 

 NIEBLA

 

Niebla:

Hay veces que la niebla

No empaña los cristales

Ni nubla las retinas

De unos ojos cansados de ver

Hay veces que la niebla

Se visten de neón

Y oculta, complice del sueño,

El sueño de la razón.

Y se hace nuestra, se hace tuya, se hace mía

Como una hermana dulce

Que intenta que no veas

Lo que, a veces,  se oculta

Detrás de la niebla.

Y es entonces cuando

No empaña los cristales

Ni nubla la retina de mis ojos

Ni tan siquiera en Londres

Cuando la noche está en calma

Solo nubla mansamente, a veces, mi alma.

# 05

 

 VOZ

(Grito o palabra. Suspiro o queja)

Voz:

Es tan difícil ser mudo

Como hablar o cantar

Quiza no exista un idioma

Tan temprano como el sueño.

Sin voz.

Pero sin voz, sería un sueño quieto.

Sin música,

Sin el ritmo que las mareas

Regalan cada cuarto día.

Voz:

El jilguero, el lobo, el viento…

El alma escucha… pero…

El lobo, el jilguero, tú y ellos…

Todos oímos esa voz del silencio.

 # 06

 

 ADIOS.

 

Adiós:

Muerte y vida

Anuncia la distancia

O augura el regreso

Principio y final

Pero casi siempre despedida.

Separada o rota,

La palabra resulta peligrosa

A Dios, pero eso es otra cosa,

Adiós sabe ocupar la estancia

Como si fuera la vida.

A veces, saludo invertido…

Mera cortesía.

Otras veces fe de ída

Vocablo de la agonia

Y en algunas ocasiones,

Hermano de la alegría.

Nota del escriba:

Y aquí, como es costumbre, podéis oír al poeta:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/JOSE%20MARIA%20ALONSO/JOSE%20MARIA%20ALONSO.%20A%20VECES.pps

QUE LO DISFRUTÉIS.

COMIDA AMBULANTE EN NUEVA YORK

 

En cada uno de mis viajes por la ciudad de Nueva York, siempre ha habido momentos en los que, por temas de plannings , debía de comer en sitios no previstos y además en un tiempo realmente rápido.

No había problema alguno. Una vez me comí unas deliciosas lentejas al curry a los pies del Puente de Brooklyn. Antes de comenzar la travesía a pié.

Y otra vez nos comimos unos deliciosos perritos calientes en Battery Park cuando nos sorprendió un hambre desaforada a la familia Gorgonzola.

En cada uno de esos casos, la sempiterna presencia de los Food Trucks-literalmente Camines de comida- nos solucionaros la necesidad inmediata.

Los hay de todos los tipos y tamaños. Están situados estratégicamente por toda la ciudad y entre todos conforman un universo de comida rápida -y en muchos casos deliciosa, que te arreglan el día de una manera muy efectiva.

Aquí tenéis la relación de los 25 Food Trucks mejores de Nueva y0rk y de regalo, una lista de las mejores hamburguesas de Nueva York y una relación de sitios donde podréis saborear los típicos perritos caliente (hay miles de carritos ambulante además).

Todavía recuerdo entrañablemente, unos hot dogs, que nos comimos en Central Park un frío día de Halloween. Impagable.

Que lo disfrutéis. Esta es la información:


Moshe’s Falafel
46th St. and Sixth Ave.
Una pequeña porción de la crujiente y esponjoso falafels (tres por $ 3.75) es una comida, una orden grande (cinco por $ 5.25) es una fiesta

NYC Cravings Truck

http://www.nyccravings.com
twitter.com/nyccravings
Par la carne de cerdo frita taiwaneses o pollo frito con arroz ($ 7) con un lado de anchoas con maní y ají ($ 4).

Rickshaw Dumpling Truck
http://www.rickshawdumplings.com
twitter.com / rickshawbar
La gallina y el tailandés y albahaca (seis por $ 6) son los mejores de estos aperitivos de tamaño creaciones salados

Jiannetto’s Pizza
http://www.jiannettospizza.com/
Su división abuela ($ 2.75) es una delgada corteza de Sicilia que es crujiente (pero no frágil) con la salsa que es dulce (pero no demasiado dulce).

 

Wafels & Dinges
http://www.wafelsanddinges.com
twitter.com / waffletruck
Salvar la variedad más densa de Lieja ($ 5) para el tiempo frío. Smother either in fudge or Nutella. Apague ya sea en dulce o Nutella.

Endless Summer
http://www.endlesssummertacos.com
N. 3rd St. Bedford, Williamsburg
La carne de cerdo jugosa ($ 2.50) o carne ($ 3) tacos con crema de aguacate son deliciosamente mullido.


Street Sweets
http://www.streetsweetsny.com
twitter.com / streetsweets
Las variedades de chocolate y calabaza se cuecen todos los días y el costo de $ peligrosas 2 cada uno.

La Cense Beef Burger Truck
http://www.lacensebeef.com/truck
twitter.com / LCBBurgerTruck
Hay dos cosas en el menú, una hamburguesa ($ 6) y una hamburguesa con queso ($ 6.50). Neither disappoints. Tampoco decepciona


El Rey del Taco
Ave. 30. nr. nr. 33rd St., Astoria
Los bebedores de última hora de la noche son impotentes ante la «sincronizada» ($ 7) – una pegajosa fundido de jamón y queso entre tortillas de harina presionado.

The Brothers L&C Latin Fast Food
18 en la avenida San Sexta.
Por $ 2.50 (o tres por $ 7), obtener una tortilla de maíz doble llena de jugosa, sabrosa carne de cerdo rallado, carne de res o pollo

Red Hook Trucks

Red Hook Ball Fields, Court St. at Bay St., Red Hook
Los tacos, pupusas, y huaraches (todos menos de $ 10) que ayudó a reavivar la relación de Nueva York, enamorado de alimentos en la vía.

Super Tacos
96to St. en Broadway y 14th St. en la 7 ª Avenida.
Pruebe el tlacoyos ($ 3): panes planos largos masa rellena de frijoles refritos y coronada, estilo tamal, con carne de cerdo picante de color naranja brillante, cebolla dulce, lechuga y cilantro.

Van Leeuwen
http://www.vanleeuwenicecream.com
twitter.com/VLAIC
La leche y la nata de las vacas vienen norte del estado, el jengibre es «baby-fibra-libre,» y el chocolate es de Michel Cluizel

Bistro Truck
http://www.bistrotruck.com
twitter.com / bistrotruck
Una especie de sándwich Niçoise, el Bocadillo Tánger ($ 6) se puede mezclar con atún, huevo duro hervido, verduras, mortadela, y papas fritas francés en el interior


GO Burger
http://www.goburger.com/
twitter.com/goburger
Los $ 6 Kobe perro caliente servido en un panecillo de mantequilla y cubierto con chile y ensalada de queso o de manzana y chile jalapeño, mejor.

Frites ‘N’ Meats
http://www.fritesnmeats.com
twitter.com / fritesnmeats
Usted será tentado a pedir un «American Kobe» hamburguesa ($ 7.50), pero el más barato ($ 5.50) alimentados con pasto Angus es un montón de grosor y bastante jugosa.

Steak Truck

47th St. en la Avenida Park.
Basta deliciosos pinchos ($ 2.50), Cheesesteaks ($ 4), y platos de pollo y arroz ($ 4) por un mes de almuerzos sin duplicación.

The Treat Truck
http://www.treatstruck.com
212-691-5226
Una panadería rodante llena de galletas ($ 1 cada uno) y los brownies ($ 2.50 en adelante). The Mexican Chocolate is a real killer. El mexicano El chocolate es un verdadero asesino.

Big Gay Ice Cream Truck
http://www.biggayicecreamtruck.com
twitter.com / biggayicecream
El sabor suave sirven en realidad es sólo un vehículo de ingredientes exóticos como el wasabi en polvo de guisantes, aceite de oliva, y el cardamomo.

Yvonne Yvonne71ro

St. y la Avenida York.
Consumada anfitriona Yvonne hace un rabo de toro estofado perfecto ($ 6.50) y otros alimentos básicos como el de Jamaica de cabra al curry

Schnitzel & Things
http://www.schnitzelandthings.com
twitter.com / schnitzeltruck
Hay más alimentos con el plato (escalopes y dos lados, $ 10), pero el sandwich ($ mantiene el foco en el pollo, el cerdo, el bacalao, o de ternera.


Patacon Pisao
[url]PataconPisaonyc.com[/url]
202a San nr. Tenth Ave.
Pide el «completo» sandwich ($ 5.50), una gota de carne de vacuno marinado, cerdo y pollo y un cuadrado de queso frito relleno dentro de dos discos crujiente de plátano frito.

Mini Picanteria El Guayaquileño

37th St. at Sixth Ave. and Warren St. at Roosevelt Ave., Jackson Heights
Midtowners (en el almuerzo) y ecuatorianos (en el lugar nocturno de Queens) ir a la sopa de pescado encebollado ($ .

World’s Best Sandwich
St. 20 y Broadway
El nombre puede ser una exageración, pero el sándwich de ensalada de pollo ($ 4)-con más carne que las mayo-sin duda supera a ‘la mayoría de tiendas de delicatessen.


Berry Fro Yo
Union Square
Una solución barata de ácida, yogurt sin azúcar, con ingredientes que van desde los virtuosos (granola) a la descarada (malvaviscos Amuletos de la Suerte de estilo).

Y como complemento, aqui teneis los sitios en la City donde podréis degustar las mejores hamburgesas y perritos calientes:

HAMBURGUESAS

 1º.-Burger Joint $
Le Parker Meridien Hotel
119W 56 St. Entre la 6ª y la 7ª.
212-245-5000

 

2º.-Corner Bistro $
331 W. 4 St. Con Jane St. y la 8ª AV.
212-242-9502

3º.-Blue 9 Burger $
92 3ª Ave. Entre la 12 y la 13 St.
212-979-0053
4º.-Peter Luger Steak House‎ $$$$$
178 Broadway. Brooklyn, cerca del Puente de Williamsburg
(718) 387-7400
http://www.peterluger.com/
5º.-Donovan’s Pub $$
5724 Roosevelt Ave.
Woodside,
718-429-9339
6º.-Shake Shack $$
Madison Square Park. Entre Madison Av., la 5ª y la 23 St.
New York, NY 10010
212-889-6600
http://www.shakeshacknyc.com/
7º.-Island Burgers & Shakes $
766 9ª Ave. Entre la 51 y 52 St.
212-307-7934
8º.-Paul’s Palace‎ $$
131 2nd Ave, entre la calle 7 y St. Marks Pl.
(212)529-3033
9º.-JG Melon Bar& Restaurant $$$‎
1291 3rd Ave. Entre la 74th y la 75th.
(212)650-1310
10.-Spotted Pig‎ $$$$$
314 W 11th St , con Greenwich St
(212) 620-0393
http://www.thespottedpig.com/

Better Burguer NYC $$
Better Burguer Murray Hill
565 3ª Av. (con la 37t).
Better Burger Chelsea
178 8ª Av. (con la 19).
Better Burger Midtown West
587 9ª Av. (con la42).
http://www.betterburgernyc.com/home.html
Brooklyn Diner USA. $$$
212 W 57 st. (Entre Broadway y la 7ª).
155 W 43 st. (Entre Times Sq. y la 6ª)
http://www.brooklyndiner.com/
Fanelli’s. $$$
94 Prince St. (con Mercer st.).
F&B. $$
150 E 52 st. (Entre Lexington y la 3ª) .
269 W 23 st. (Entre la 7ª y 8ª).
http://www.gudtfood.com/index_content.html
Hard Rock. $$$
1501 Broadway. (Entre la 43 y 44).
221 W 57 st. (Entre 7ª y 8ª).
http://www.hardrock.com/
Heartland Brewery & Rotisserie. De Búfalo
127 W 43 st. (entre la 6ª y Broadway). $$$$
35 Union Square West. (con la 16). $$$1285 6ª Av. (con la 51). $$$
93 South st. (con Fulton). $$$
350 5ª AV. (con la 34, bajos Empire State). $$$
http://14935.williams.hostinglogin.com/ … ewery.html
Jackson Hole. $$
1611 2ª Av. (con la 84).
521 3ª Av. (con la 35).
232 E 64 st. (Entre la 2ª y 3ª).
1270 Madison Av. (con la 91).
http://www.jacksonholeburgers.com/
Junior’s $$
Grand Central Station.
Vestíbulo principal cerca de la vía 36.
Vestíbulo de restaurantes. Nivel inferior.Times Square. West 45th Street between Broadway & 8t
http://www.juniorscheesecake.com/junior … urants.php
JG Melon. $$$
1291 3ª Av. (con la 74).
Johnny Rockets. $
42 E 8 st. (con Greene).
http://www.johnnyrockets.com/
P.J. Clarke’s. $$$
915 3ª Av. (Con la 55).
44W 63 st. (con Broadway).
250 Vesey st. (4 World Financial Center).
http://www.pjclarkes.com/index2.htm
Pop Burguer. $
Fashion en Meatpaking District.
58-60 9th Ave. (Entre la 14 y 15).
http://www.popburger.com/

PERRITOS  

  

1º.- Nathan’s Famous.
901 Avenue of the Americas. (Entre la 32 y 33).
251 E 14th St. (Entre la 2ª y 3ª).
243 W 42nd St. (Entre la 7º y 8ª).
705 8th Avenue. (Entre la 44 y 45)
1 Penn Plz. (En la 34, entre 7ª y 8ª).

2º.- Gray’s Papaya.
539 8th Ave (con la 37).
402 Sixth Ave. (Con la 8 St.)
2090 Broadway.(Con Amsterdam Av.)

3º.- Dash Dogs. 127 Rivington St

4º.- Papaya King. 179 E. 86th St

5º.- Katz’s Delicatessen. 205 E Houston Street. (con Ludlow).

6º.- Yankee Stadium. 44 E 161st St.Bronx.

7º.- Crifdogs. $113 Saint Marks Pl. (Entre 1ª Av. y Av. A).

8º.- Shake Shack. 23rd Street and Madison Ave.

9º.- Sparky’s American Food. 135 N 5th StBrooklyn.

10º.- Schnack. 122 Union St.Brooklyn

JOAN MANUEL SERRAT. LETRAS Y ACORDES DE GUITARRA

Siendo como soy nada proclive a la admiración hacia el trabajo de los cantautores y cantantes solistas españoles, tengo que reconocer que hay algunas excepciones que confirman la regla.

Estas excepciones vienen dadas por la confluencia de varias circunstancias como son la innata calidad del interprete como compositor musical; la excepcional sensibilidad poética que demuestran en cada uno de sus trabajos, y también, por que no decirlo, la simpatía que me producen sus recorridos vitales. Sus ideas.

Eso me pasa con Joaquín Sabina. Al cual ya le he dedicado algunos posts con sus letras, con sus canciones y sus correspondietes acordes para guitarra.

Ahora hago lo propio con otro de mis favoritos. Joan Manuel Serrat. Un poeta reivindicador de poetas. Un gran compositor y una gran persona.

Desde aquí, podéis bajaros una buena selección de canciones con sus acordes para guitarra.

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/SERRAT.%20LETRAS%20Y%20SUS%20ACORDES%20PARA%20GUITARRA/Canciones%20de%20Joan%20Manuel%20Serrat%20^5letras%20y%20acordes%20para%20guitarra^6.pdf

 Y además un estupendo documento con todas las letras de sus poemas y unos comentarios de texto acerca de ellos.

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/SERRAT.%20LETRAS%20Y%20SUS%20ACORDES%20PARA%20GUITARRA/Cancionero%20-%20Joan%20Manuel%20Serrat.pdf

Espero que lo disfrutéis.

Mientras tanto…. Oíd al poeta:

JOAQUIN HIDALGO «QUINO». FOTOGRAFIAS

JOAQUIN HIDALGO «QUINO» FOTOGRAFIAS

Me he reencontrado con Joaquín Hidalgo “Quino” después de muchos años perdidos en la misma dirección. Y durante ese tiempo, fíjate tú, nunca habíamos coincidido a pesar de que los dos solemos frecuentar amigos comunes y a pesar, también, de la coincidencia que tenemos en cuanto a gustos y aficiones.

 

Por un hecho puntual, puntual y precioso como es la edición de los poemas del amigo común Jose María Alonso en este blog, nos hemos vuelto a ver últimamente.

Pero vamos a lo que vamos:

De Quino, sabía yo que era un gran músico y una gran voz. Porque lo había comprobado personalmente con sus interpretaciones a la flauta travesera y también cantando.

Sabía también que era una magnifica persona. No solo por lo que nos conocíamos, sino porque con el compartía la gran amistad del poeta antes nombrado. Y si alguien es intimo de mis queridos amigos…pues ya sabéis, adquiere esa categoría – la de querido amigo-  por simpatía. Nunca mejor dicho.

Pero ahora, me encuentro con una faceta nueva de este; de Quino. La fotografía.

Compruebo, gratamente, que es un magnifico fotógrafo. Con una gran habilidad para capturar el momento y  para elegir el leitmotiv de lo que le rodea. Ojo fotográfico se llama ?  Y también con una especial sensibilidad para los bodegones. Inertes siempre, pero vueltos a la vida gracias a la destreza del artista.

Ahora Quino, me da permiso para hacer un trabajo con una selección de sus fotos. Selección que he realizado yo con mi pobre parecer y pocas entenderas sobre el arte de la fotografía. Pero, aseguro, que no era difícil.

Y con las mismas, he hecho este trabajo en Power Point para que figure en mi Ateneo’s (Alas con Secuencias) que es donde debe de estar. y que he colgado aquí:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/QUINO%20HIDALGO.%20FOTOGRAFIAS/QUINO%20HIDALGO.%20FOTOGRAFIAS%201.pps

Para quien quiera bajárselo y poder ver la obra del artista.

Porque si se es  fotógrafo, se es  músico, y además se es un buen y fiel amigo.  Si se es todo eso, no hay forma más correcta que definirlo como artista. Y como buena persona.

Mientras se baja dicho trabajo, pódeis disfrutar con este tema que se que al amigo fotógrafo, le gustará.


Que lo disfrutéis.

LIBRERIAS DE NUEVA YORK

Una entrega informativa de mi buen amigo -residente en Manhattan- Roy Batty;  el cual, con  su generosidad habitual, realiza esta personal  relación de librerías de Nueva York.

 A el, a Roy, le fastidia que yo sea tan reiterativo en el tema de agradecerle sus aportaciones.

Pero no todo el mundo que se aprovecha de una información en Internet, es consciente del trabajo de investigación que hay detrás de cada entrega.

 También es un poco fastidioso (al menos a mi me lo parece) que mucha gente se aproveche  de estos trabajos y ni tan siquiera den las gracias.

 Por eso, aunque a el le fastidie, en cada información que el me provea, siempre, habrá una nota de agradecimiento para el amigo de Manhattan. Thanks!

 Estas son las…

 

LIBRERIAS DE NUEVA YORK

 

MANHATTAN

 

Las dos principales cadenas de librerías en New York, y rivales entre sí, son las de los grupos internacionales BARNES & NOBLE y BORDERS. Tanto una cadena como la otra tienen varias tiendas repartidas por toda la ciudad, pero quizá la más popular sea la que tiene Barnes & Noble en Union Square. Por su parte, los locales de Borders que más fácil te resultará encontrar son los que tiene en Columbus Circle (dentro del centro comercial de Time Warner) y en Penn Plaza, encima de Pen Station, en la 7ª Avenida con la calle 31st.

http://www.barnesandnoble.com/

http://www.bordersstores.com/

Del mismo tipo pero algo más modesta, y con un cierto aire intelectual, ST. MARK’S BOOKS, en la 3ª Avenida entre las calles 8th y 9th, también merece una visita.

http://www.stmarksbookshop.com/

Y también añadiría las tiendas de la cadena SHAKESPEARE & Co. Las más céntricas las encontraréis en el 137 East de la 23rd st., casi esquina con Lexington (en la zona de Gramercy, a escasas manzanas de Madison Square Park), y en el 716 de Broadway, a la altura de Washington Place.

http://www.shakeandco.com/

Si lo que buscas son librerías con más sabor y encanto, la librería por excelencia en New York es STRAND BOOKSTORE, cuyo local principal –repleto de saldos y libros de ocasión– se encuentra en Broadway esquina con la calle 12th (un par de manzanas más abajo de Union Square), aunque también tienen otro local en el 93 de la calle Fulton (muy cerca del Pier 17) e incluso un pequeño kiosco en Central Park, a la altura de la calle 60th con la 5ª Ave.

 Lamentablemente, también Strand ha sido presa de la desorbitada subida de los alquileres en Manhattan, y se ha visto obligada a cerrar su local secundario, el llamado Annex de Fulton st.

http://www.strandbooks.com/

Desde Strand, no te llevará mucho llegarte hasta Washington Square para visitar la pequeña y abigarrada librería de segunda mano MERCER ST. BOOKS, en la calle del mismo nombre, Mercer St., entre Bleecker y Houston.

http://www.mercerstreetbooks.com/

No muy lejos de allí, en el corazón del East Village, en el 34 de Carmine St., entre Bleecker y la Avenue of the Americas (que es el nombre que adopta la 6th Ave. en algunos de sus tramos), se esconde quizá uno de los secretos mejor guardados de NY en cuanto a librerías se refiere: UNOPPRESSIVE NON-IMPERIALIST BARGAIN BOOKS. Bajo tan curioso y militante nombre, encontrarás una buena selección de literatura de todo tipo (con acento en lo político e intelectual, pero también en las artes y las letras), aderezada con una atractiva oferta de saldos.

http://unoppressivebooks.blogspot.com/
(el blog es testimonial, en realidad; tan sólo cuenta con un corto puñado de entradas, y no se actualiza desde comienzos de 2009)

Ni tan espectacular como Strand, ni tan modesta como Mercer St. Books, WESTSIDER BOOKS, sita en el 2246 de Broadway, entre las calles 80th y 81st, es otra buena opción a tener en cuenta para el cazador de rarezas y saldos. Si te acercas por allí, no dejes de cruzar la calle para visitar el popular Zabars para probar cualquiera de sus delicatessen (yo te recomiendo sus strudel aflautados de manzana y queso). Pero no busques el local cercano de Kim’s Video, porque cerró hace ya tiempo.

http://westsiderbooks.com/

Así las cosas, quizá la librería más añeja que sobrevive en NYC sea ARGOSY BOOKS, un templo para los amantes del libro antiguo y de colección, en el 116 East de la calle 59th, entre Park Avenue y Lexington, a un paso de Central Park.

http://www.argosybooks.com/

BROOKLYN

Añado HEIGHTS BOOKS. Está en Brooklyn. En la zona de Brooklyn Heights, claro está, en el 120 de Smith St. Supongo que es un magnífico lugar para poner una librería, con la vida literaria que siempre ha tenido el barrio.

Es una librería de primeras ediciones, libros raros, libros firmados… Y están especializados en arte, diseño, fotografía, filosofía e historia, pero también tienen libros de ciencia, religión, viajes y literatura.

http://www.heightsbooks.com

JOSE MARÍA ALONSO. POEMARIO #01

A modo de introduccion. # 1

 

Desde hace mucho tiempo, venía rondándome en la cabeza la intención de realizar unas entregas para mi Ateneo’s (Alas con Secuencias) sobre la obra poética de Jose María Alonso. Una gran compositor, un gran poeta, un gran amigo.

 Aunque había una situación adversa probable que, al final, mira tu por donde, se cumplió. Tal y como me temía.

 Sospechaba, y a eso me refiero, que me acontecería la circunstancia de despertar el recuerdo doloroso por la muerte de un amigo. Del amigo.

 Nota del autor: La palabra “Amigo” va salir en estas entregas hasta la saciedad; pero no quiero sustituirla por sinónimo alguno…así que… eso es lo que hay. Reiteración afectiva que se llama.

 Estábamos, continúo, hace un par de semanas almorzando con un común de Chico (Jose María) y mío: Diego Guzmán. Hermano circunstancial de ambos.

Le comenté, envalentonado por las copas de sobremesa y por el anhelo de hacer este trabajo, mi intención oculta. Intención  que no era otra que la de publicar un poemario de Jose María Alonso y la necesidad ineludible de recabar la información que tuviesen su ex mujer o incluso su madre.

  Diego, porque no me extrañará, saltó como un resorte y me dijo….

 – Ni de Patricia, ni de Maruja!  Si alguien tiene material y mucho de la obra de Chico… ese es Quino. Y cogió el teléfono. Sin derecho a réplica.

 Ni soso no perezcorto (sé que le encantan estos juegos de palabras) llamó ipso- facto a Quino.

 Este, le contestó inmediatamente a la pregunta de si tenía algo de Chico para ponerlo a mi disposición. Contestó con un lacónico…Todo!!!

  Y como un perfecto caballero que es, pondría, afectuosamente, todo ese material a mi alcance.

 Nos puso, Diego, en contacto de nuevo -después de años de ausencia involuntaria – a Quino y a  mí.

 Y quedamos. Quedamos, por fin, en el palomar de Diego. Una magnifica y cordial velada llena de anécdotas que acabó con un cierto componente etílico y el corazón repleto de emociones contenidas.

 Y pasaron por mis manos manuscritos del poeta, y el libro de poemas publicado  igual al que se me había perdido a mí en una de esas mudanzas imposibles.  Y volví a ver las fotos que nunca se habían perdido, porque muchas de ellas estaban desde siempre, reveladas en mi memoria. Y volví a oír su voz. Y ahí, entonces, ahí si que me quebré.

 Se habían cumplido de forma precisa todos los malos augurios referente a lo penoso que podía ser el volver a leer (y oír) la palabra del amigo ausente. Muy doloroso.

A modo de agradecimiento.

 

Le expuse pues a Quino que lo que yo pretendía, no se trataba de realizar ningún panegírico ni trabajo rememorador acerca de Chico. Que para eso ya había un magnífico trabajo biográfico elaborado por el mismo. Su mejor músico. Su mejor amigo. El mas fiel del antes, el mas fiel durante el después.

Así que, para poder refrescar la memoria, me puse a leer la susodicha biografía….No se puede mejorar lo inmejorable, me dije: sobre todo cuando sale tan adornado de sentimientos.

Podéis leerla desde aquí: http://www.guateque.netfirms.com/biografiajosemariaalonso.htm

 Tampoco se trataba de relatar una sinopsis gráfica de la vida artística de Chico, pues de eso se había encargado otro gran amigo común. Común de todos: Rafael Díaz Portillo “Didi”.

 Didi en su página   http://www.guateque.net/josemariaalonso.htm   pone al alcance de todos una serie de fotografías y de palabras -emocionadas y preciosas palabras- que nos acercan más aún al artista y a la persona. Que tanto  monta.

 A MODO DE PRÓLOGO.

 

Así que les dije, que el trabajo al que me enfrentaría, sería – tal y como he hecho con otros amigos artistas- tan solo el transcribir su obra poética. Siguiendo la pauta habitual de un prolegómeno corto, una serie de imágenes ajustadas y precisas y, finalmente, una música cuidadosamente elegida que dieran el compás adecuado a la lectura.

Sin embargo, no quise- aunque al principio era lo que me pedía el cuerpo y además, era lo más fácil- hacer un trabajo atormentado. Con música pausada. Un relato oscuro.  

No. Esta vez quería hacer algo alegre; con color. Algo que contrarrestara el dolor y la pena producida por la ausencia irreparable.

 Y a ello me he puesto.

 Así que no habrá una sola foto de Chico en todas las entregas. Solo la que ahora encabeza esta primera. NO habrá más.

 Para ilustrar cada uno de los poemas, he elegido una serie de pinturas de Alfred Gockel que estoy convencido que a el le gustarían. Salvo las primeras que serán otras ilustraciones que ya están debidamente guardadas y registradas y que encabezarán los posteriores trabajos.

 En cuanto a la música…pretendo poner al principio de cada relación poética, algún video musical que nos hubiese intervenido a Jose María Alonso y a mi, personalmente. Este primero, será un tema de un grupo que nos fascinaba a todos: Gentle Giant, de la época en que compartíamos casamata Diego y yo en la Tierra  Media del Camino de los Ingleses del Soler.

 Muchas veces, acabábamos entonando a voces y dirigidos por Chico el On Reflections del citado grupo. Formará este video, parte de próxima entrega.

 Que tiempos!

  Una ultima reflexión. Todos tenemos amigos. Muchos amigos. Pero solo consideramos íntimos a unos pocos.  A Jose María le pasaría igual, supongo. El ejemplo mas claro es Quino.

 Pero sí había una tónica general en todos los amigos de Chico: Que todos lo considerábamos a él, nuestro íntimo. Era un honor ser su amigo Su querido amigo.

 Tralarí, tralaró.

Que grandes son mis amigos.

Tralarí, tralaró

Pan con manteca y Pipo.

 

 

JOSE MARÍA ALONSO. POEMARIO # 01

( Estos primeros poemas que a continuación se pueden leer,  figuran todos ellos en el libro editado en 1972   «Poemas y Canciones»  cuando Jose María contaba 19 años de edad.

En esta publicación, ya se observa, la enorme capacidad y sensibilidad poética de Chico Alonso. )

# 01

 

 

Pesado, lento, dormido.

Nada aparece con vida.

Todo es quietud y es olvido

mientras la injusticia anida

El plomo del sol oprime

los umbrales de la tarde

Tan solo la rueda del carro gime,

El terral quema… arde.

El silencio ofende, muere la tarde.

# 02

 

Tienen tus ojos sabor

a decepciones calladas,

a dolor oculto

a lágrimas

Tienen tus ojos color

de nube disuelta en agua

de soledades de amor

selladas

Tienen tus ojos

Mi ser, preso en su mirada

como una repetida oración

inacabada.

# 03

 

He arrancado mis ojos y los he puesto

sobre tus senos.

He clavado mis uñas en tus sienes

y he devorado tus cabellos.

Y la sangre que brotaba de mis labios

la he vertido en un vaso

y te he dado a beber la mitad.

Hoy he ganado la partida.

la noche huele a sabor caliente

y a hijo.

Después he bebido mil veces

de un botella llena de arena

hasta caer borracho

en un suelo de piel mojada.

Al despertar, te he visto

envuelta en mañana

y he asesinado al silencio en mi garganta

para gritar que he vencido

Tú reías debajo de un árbol

envuelta en escarcha.

# 04

 

Las cinco:

                 Mi alma espera…

Las seis:

                  Mi alma espera…

Las siete:

                  ¿Ya viene?

                                      mi alma cree.

Las ocho:

                    No es ella!

                                      mi fe se quiebra

# 05

 

Se llama como lo llamen,

tiene alma de poeta

y un pedazo de su vida

guardado en una carpeta.

Conoció viejo el amor

y tiene en sus ojos la huella

del alcohol y del dolor.

Amó una vez, solo una

-murió borracha de luna-

Y dicen que por las noches

acompañando a una vela

lee y relee los versos

que guarda en esa carpeta

y que llora como lloran

los niños que no juegan.

Tan solo quiso una vez

y no pasó de la puerta.

# 06

 

Con un puñado de tierra en la boca

borracho de soledad y recuerdos,

me iré sin quebrar silencios

Con un libro de hojas blancas

                                       sin tiempo

Y me miraré en las aguas

y me veré.

                  Como se ve a un extraño.

Los ojos cerraré al andar

y mis pies me llevarán despacio.

Y cuando empiece a recordar

y sienta huecas mis manos

ya me habré ido…Yo!

Sin mañanas blancas de cielo raso

sin besos fingidos,

                                    sin clavos.

Seré solo el hombre imperfecto

y suicidaré al hijo en un alto

para seguir caminando sin puerto

yo, solo, sin trabas.

Tendré entreabierto los labios

como en un perpetuo beso…

Con un puñado de tierra en la boca,

borracho de soledad y recuerdos,

me iré sin quebrar silencios

sin más morral que mi cuerpo.

 

Podéis oir la voz y la música del poeta bajándoos este Power Point que he creado desde aqui:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/JOSE%20MARIA%20ALONSO/JOSE%20MARIA%20ALONSO.%20NANA.pps

 

NUEVA YORK Y LA LITERATURA

NUEVA YORK Y LA LITERATURA

No pasa un día sin que se publique algún título que tenga a la ciudad de Nueva York como protagonista o como fondo. Así sigue siendo en 2010. La avalancha de libros deja claro el poder evocador de una ciudad que, más que un lugar, es un estado de ánimo. Estas páginas son una especie de GPS de lo mejor que ha dado.

  

1. En la vida de las ciudades hay siempre un momento en el que irrumpe con fuerza la figura de un gran escritor que logra encerrar entre las páginas de un libro la idiosincrasia del lugar y de sus gentes. Es el caso de James Joyce con Dublín, Alfred Döblin con Berlín, José Saramago con Lisboa, Orhan Pamuk con Estambul, Naguib Mahfouz con El Cairo, Salman Rushdie con Bombay. Otro tanto han hecho en el pasado León Tolstói y Fiodor Dostoievski con San Petersburgo y Moscú, Charles Dickens con Londres o Marcel Proust con París. Los grandes frisos narrativos de estos autores han dejado grabada de manera indeleble en la memoria colectiva el espíritu de las ciudades acerca de las que escribieron. Aunque cabe echar en falta algún nombre (¿Tokio, Sidney, Roma, Shanghái?), los aquí enunciados son lo bastante representativos como para poder afirmar que constituyen una suerte de mapa simbólico del mundo… con una excepción. Simbólico o no, ningún mapa del presente se puede considerar completo si no figura en él Nueva York. Metrópolis por antonomasia de nuestro tiempo, como lo fueron en otras épocas Roma o París, Nueva York es en cierto modo suma y resumen de las demás ciudades. ¿A qué obedece, entonces, su exclusión por mi parte? No es que no haya tenido su cronista. Su problema, si acaso, es el contrario: ha tenido demasiados. Sobre ninguna otra ciudad se han escrito tantos libros como sobre Nueva York, y sin embargo, ninguno ha conseguido por sí solo atrapar con suficiente precisión la esencia del lugar. Como símbolo, Nueva York plantea un reto extraordinariamente complejo. La ciudad encierra en sí un misterio que no resulta fácil desvelar. Tal enigma ha ejercido desde siempre una irresistible fascinación sobre miríadas de escritores. Según datos de la industria editorial, es raro que pase un día sin que vea la luz un nuevo título que tiene.

 

 

2. Se ha dicho muchas veces, y es verdad, que, más que un lugar, Nueva York es un estado de ánimo. La idea puede servir de punto de partida para intentar atrapar algún aspecto oculto de su personalidad. Conscientes del misterio en que está envuelta, los literatos neoyorquinos se vieron obligados a forjar una forma de escritura capaz de horadar el caparazón de la ciudad, extrayendo del fondo de la misma su más recóndita esencia. El género inventado se sitúa en algún lugar entre la literatura y el periodismo. Corría el año 1925 cuando se dio a conocer su primera cristalización. Fue entonces cuando salió a la luz The New Yorker, publicación para la que no hay equivalente en ningún otro lugar del mundo y sin la cual no es posible entender el espíritu de Nueva York y sus gentes. En las páginas de la recién nacida revista se gestó un género literario cuyo fin era ayudar a los neoyorquinos a entender y dar adecuada expresión a su entorno. Son muchas las singularidades que hacen irrepetible esta publicación: las viñetas, la inclusión de cuentos y poemas inéditos, una forma especial de entender casi cada aspecto, tanto del periodismo como de la literatura, y, por encima de todo, una forma de reportaje que ha pasado a ser conocido como perfil. El perfil es un retrato en profundidad de la forma de ser de un individuo o un lugar. La fórmula secreta que permite llegar a lo más hondo del asunto a tratar es un aspecto del estilo que hace de él un arma de una sutileza rayana en lo invisible. Los mejores escritores americanos, sin excepción, han velado sus armas escribiendo perfiles para The New Yorker, por cuyas páginas han desfilado y siguen haciéndolo hoy las mejores firmas de la literatura universal.

 

De entre los millares de perfiles escritos durante las décadas que han transcurrido desde la fundación de la revista hay dos, firmados por E. B. White y Truman Capote, que estuvieron a punto de alcanzar lo imposible: atrapar en unas decenas de páginas la esencia de lo que es Nueva York, o por lo menos, una mitad de la ciudad. El de White se titula simplemente Esto es Nueva York, y es cierto que logra fijar de manera indeleble lo que de permanente hay en algunos de los lugares más emblemáticos de Manhattan. A su vez, en Una casa en Brooklyn Heights, Capote aporta lo que le falta al medio Nueva York de White: el espacio que se abre al otro lado del Puente de Brooklyn. Compuestas con total independencia una de otra, las semblanzas neoyorquinas de estos dos autores trascienden las señas de identidad de la época en que fueron escritas, logrando entre las dos atrapar lo que hace a Nueva York acreedor del título que tuvo en su tiempo Roma: ser una ciudad eterna. El perfil de White es de 1948 y se publicó en forma de libro un año después. Muy distinta fue la suerte de Una casa en Brooklyn Heights, texto que permaneció sepultado entre los manuscritos que el autor de A sangre fría dejó inéditos tras su muerte y no llegaría a la imprenta hasta 2001. La unidad que constituyen estos dos reportajes es tal, que en las librerías neoyorquinas se suelen ofrecer conjuntamente al lector, cuidadosamente publicados por la misma editorial.

 

3. Cuenta Washington Irving en las páginas iniciales de su exquisita Historia de Nueva York, libro publicado en 1809, que, con anterioridad a la llegada de los primeros europeos, había en la punta meridional de la pequeña isla de Manhadoes un poblado indio cuyos habitantes se dedicaban al pacífico oficio de la pesca. Situada en la confluencia de dos ríos que desembocaban en una amplia bahía, en 1524 arribó a sus orillas el explorador italiano Giovanni da Verrazano, que andaba a la sazón buscando un paso que le permitiera proseguir viaje en dirección Noroeste. En 1609 llegó al mismo enclave el navegante inglés Henry Hudson, quien bautizó al río que bañaba la costa occidental de Manhadoes con su apellido. Un año después, los holandeses le compraron el poblado a los indios algonquinos por una cantidad irrisoria. La colonia se denominó Nueva Orange y Nuevo Ámsterdam antes de adquirir el nombre definitivo de Nueva York. Irving, de 26 años de edad, pone estas y otras historias en boca de Diedrich Knickerbocker, el idiosincrático narrador de la obra. El libro llegó a ser un best seller de proporciones extraordinarias y convirtió el apellido de Knickerbocker en sinónimo de neoyorquino. Al escribir la historia de los primeros tiempos de su ciudad natal, centrándose en el periodo neerlandés, Washington Irving se interesa exactamente por lo contrario que, andando el tiempo, procurarían captar Truman Capote y E. B. White, es decir, no lo que aspira a la condición de eterno, sino lo efímero. Son innumerables los libros que buscan dejar constancia de la grandeza perdida de la ciudad, y no solo arquitectónicamente. Irving publica su crónica del Nueva York perdido cuando la ciudad cumplió sus primeros dos siglos de existencia. Resulta conmovedor constatar que desde el primer momento Nueva York encerraba en su totalidad el germen de su futuro ser. Dice Knickerboker que en torno al año 1640, con una población que no llegaba al millar de habitantes, la inmensa mayoría de los cuales no habían nacido allí, se hablaban en la colonia 18 idiomas.

 

 

4. Acercarse a Nueva York a través de su literatura exige dejar en suspenso los prejuicios estéticos que podamos tener y adoptar una actitud abiertamente democrática. No en vano, el autor neoyorquino más emblemático es Walt Whitman, cuya proeza consistió en saber hacer llegar su formidable corpus poético a toda suerte de lectores. Es importante señalarlo: Cuando Nueva York recibe el homenaje de sus hijos se niega a distinguir entre alta y baja literatura. Si se quiere entender de manera cabal lo que sucede en sus calles y rincones, es imperativo aceptar por igual a los autores supuestamente cultos y a quienes viven de satisfacer el apetito de las masas. Los intelectuales podrán o no dar la espalda a los best sellers, es su problema, pero la ciudad en sí acepta con idéntica alegría libros como Sexo en Nueva York (1997) o El diablo viste de Prada (2003), así como novelas de la altura literaria de Great Jones Street (1973), de Don DeLillo. Entre unos y otros hay toda una zona intermedia que, según quién se pronuncie, puede o no ser literatura de verdad. En este grupo figuran títulos que, juicios de valor aparte, resultan imprescindibles si de lo que se trata es de hacerse con las claves de la ciudad. Entre ellos figuran Luces de Neón (1984), de Jay McInerney; Esclavos de Nueva York (1986), de Tama Janowitz; American Psycho (1991), de Bret Easton Ellis, y La hoguera de las vanidades (1987), de Tom Wolfe. Las cosas como son: por más dudas literarias que suscite, el best seller del populista Wolfe dice mucho más acerca de la ciudad que Cosmópolis (2003) o El hombre del salto (2007), dos novelas no del todo logradas de Don DeLillo.

El problema no es exactamente nuevo. Para algunos de sus contemporáneos, las historias de O. Henry (1862-1910) pecaban de sentimentalismo. Lo maravillosamente irónico de su caso es que un siglo después de la muerte de este autor, mientras que sus críticos han caído en el olvido, sus cuentos neoyorquinos siguen siendo tan deliciosos de leer hoy como lo fueron en su día. El gran O. Henry no estaba solo. Conforme a una ley comprobable, pero difícil de explicar, los mejores cronistas de la ciudad suelen tener un alma gemela en otro vértice del tiempo. Así como Capote lo fue de E. B. White, quien mejor complementa el retrato neoyorquino que nos ofrecen los cuentos de O. Henry es uno de los grandes colaboradores de The New Yorker. Se trata de Joseph Mitchell, el genial creador de Joe Gould, un vagabundo del Village que quiso registrar una historia oral del mundo que cupiera entre los límites de Nueva York. No lo consiguió, por supuesto, ni siquiera logró reducir a la ciudad en sí. Se le resistió, como a todos. Así las cosas, lo mejor es abandonarse a una lectura perfectamente desordenada, desde el punto de vista cronológico. Las disquisiciones de los detectives metafísicos de Paul Auster no están reñidas con las novelas de costumbres urbanas escritas por E. L. Doctorow, Isaac Bashevis Singer o Henry Roth, los tres grandes de la literatura judeo-neoyorquina. Una de las novelas más deliciosas que tienen como escenario Nueva York es Desayuno en Tiffany’s (1958), de Truman Capote. Y nadie ha conseguido aún llegar a las alturas alcanzadas por J. D. Salinger en El guardián entre el centeno (1951) o Francis Scott Fitzgerald en las escenas neoyorquinas de El Gran Gatsby (1925).

 

 

 

5. Si el tiempo no importa, menos aún el lugar. Uno de los rasgos más llamativos de la historia literaria de Nueva York es que los autores de algunas de sus páginas más inolvidables no nacieron aquí. Uno de los poemarios más sobrecogedores jamás escritos sobre la ciudad es Poeta en Nueva York (1929-30), de Federico García Lorca. En su recorrido, Lorca recoge los símbolos esenciales del paisaje urbano: Broadway, Harlem, Wall Street y, por supuesto, el Puente de Brooklyn, sobre el que convergen con avidez las miradas de innumerables poetas, uno de ellos, alguien tan inesperado como Vladímir Maiakovski. En algún caso, vinieron a morir aquí, como ocurrió con el galés Dylan Thomas, una de las víctimas más legendarias del legendario Hotel Chelsea. Y hablando de escritores malditos, casi nadie tiene presente las páginas que dedicó el francés Ferdinand Céline a Manhattan en su estremecedor Viaje al fin de la noche (1932), como tampoco es apenas conocido el impacto que tuvo la ciudad en Máximo Gorki, cuya ideología se tambaleó ante la grandeza inclasificable de Nueva York. Una de las más logradas semblanzas de la ciudad la llevó a cabo el poeta y diplomático francés Paul Morand en Nueva York (1929). Tanto por la profundidad de su visión como por la extraordinaria calidad de su prosa, hasta hoy, nadie que se exprese en español ha superado las crónicas neoyorquinas que escribió en nuestro idioma el héroe de la independencia cubana, José Martí, durante los años que vivió en la Gran Manzana a finales del siglo XIX.

 

 

6. Nueva York no olvida a los suyos, por supuesto, y los exhibe con orgullo. En cuanto a los escritores oriundos de la ciudad, la literatura norteamericana está en deuda con Nueva York por haber nacido en ella Herman Melville y Walt Whitman, autores, respectivamente, de la mejor novela (Moby Dick, 1851) y el mejor libro de poemas (Hojas de hierba, 1855-1892) de toda la historia de la literatura norteamericana. El primer capítulo de Moby Dick transcurre en Manhattan, pero es otra la obra de Melville que captó la alienación y el misterio de su ciudad natal, Bartleville el escribiente (1853), retrato sobrecogedor de la soledad existencial de un empleado de Wall Street. Natural de Long Island, la isla larga en cuya punta meridional se encuentra ubicado el condado de Brooklyn, Walt Whitman engloba a la raza humana con todas sus pasiones en un poemario que encierra en sus páginas la totalidad de lo real. Cantor de las multitudes que atestan las aceras de Manhattan, Whitman encarna los dos grandes valores asociados con el nacimiento de la joven nación americana: la democracia y la libertad, a los que hay que unir, de lo contrario la imagen quedaría desvirtuada, la fe en un capitalismo sin bridas, algo esencial en la concepción de la realidad neoyorquina y norteamericana.

 

 

7. ¿Cómo abarcar la ciudad con una sola mirada? Nueva York es la suma de cinco condados: Manhattan, Brooklyn, Queens, el Bronx, Staten Island. Dentro de cada uno de estos barrios infinitamente cambiantes hay un sinfín de enclaves urbanos, todos con una fuerte personalidad: Harlem, Wall Street, Washington Heights, Williamsburg, Forest Hills, Coney Island… Además de carácter, todos tienen su propia historia literaria, imposible de resumir. Los negros, los hispanos, los judíos, los polacos, los italianos, los irlandeses y los asiáticos, entre otros, tienen una larga nómina de autores que enriquecen de manera incesante la literatura que tiene por objeto la ciudad. Es fácil olvidar no ya lo importante, sino lo esencial. ¿Dónde está John dos Passos, autor de una portentosa cartografía móvil de Manhattan? ¿Dónde Brendan Behan, trágico prosista y bebedor, de estirpe irlandesa, autor de una estampa caóticamente fascinante de la ciudad? ¿Y los numerosos autores negros del Renacimiento de Harlem, como Zora Neal Hurston o Langston Hughes, que junto a muchos otros escribieron una de las páginas más brillantes de la historia literaria de Nueva York…?

 

 

8. Dando un salto brusco al presente: en medio de tan delirante melting pot, ¿a quién singularizar? Hay demasiados escritores, y sobre ellos aún no ha intervenido el filtro saludable del tiempo. Solo en Brooklyn son millares los autores en activo que han adquirido cierto relieve. En tanto el viento del olvido inicia su labor y pone las cosas en su sitio, me quedo con dos nombres: Colson Whitehead, novelista de origen africano autor de El coloso de Nueva York (2004), honda meditación literaria sobre el momento actual de la ciudad, y el irlandés Colum McCann, cuya última novela, Que el vasto mundo siga girando (2009), ganadora del Premio Pulitzer, lanza una mirada sobre Manhattan desde la cuerda que tendió entre las Torres Gemelas en 1974 el funámbulo francés Philippe Petit. La lectura de McCann nos permite, entre otras cosas, constatar que las cosas no han cambiado demasiado desde los tiempos de Washington Irving.

NUEVA YORK EN 25 TÍTULOS

 

1809 Washington Irving: Historia de Nueva York. Una mirada sobre el pasado holandés de la ciudad cuando esta cumple 200 años.

1853 Herman Melville: Bartleby el escribiente. El autor de Moby Dick disecciona el lado oscuro del sueño americano.

1855 Walt Whitman: Hojas de hierba. El gran poeta invoca a la ciudad en momentos clave de su obra.

1881 Henry James: Washington Square. Obra maestra del realismo decimonónico neoyorquino por un grande del género.

1920 Edith Wharton: La edad de la inocencia. Crónica de la clase alta neoyorquina que supuso la concesión del Premio Pulitzer a una mujer por primera vez.

1925 John dos Passos: Manhattan Transfer. Es un collage de la ciudad durante los felices años de la era del jazz.

1925 Francis Scott Fitzgerald. El Gran Gatsby. Grandiosa historia de amor, poder y riqueza.

1934 Henry Roth: Llámalo sueño. Visión de la ciudad a través de los ojos del hijo de una familia de inmigrantes judíos.

1943 Betty Smith: Un árbol crece en Brooklyn. Una adolescente descubre el mundo desde un rincón de Brooklyn.

1945 Los mejores relatos de O. Henry (1862-1910). Antología de cuentos que resume la vida de cuatro millones de neoyorquinos.

1948 E. B. White: Esto es Nueva York. Perfil de la ciudad realizado por uno de los grandes cronistas de The New Yorker.

1951 J. D. Salinger: El guardián entre el centeno. El misterio de la adolescencia con la ciudad como trasfondo.

1952 Ralph Ellison: El hombre invisible. Un novelista afroamericano obliga a la sociedad a mirar a un sector ignorado.

1984 Jay McInerney: Luces de neón. Drogas, sexo, dinero, parties y glamour en los despreocupados ochenta.

1985 E. L. Doctorow: La feria del mundo. La Feria Universal sitúa a la ciudad en el centro del mundo.

1985-1986 Paul Auster: Trilogía de Nueva York. Arranque narrativo de una obra dedicada a la poética del azar

1987 Tom Wolfe: La hoguera de las vanidades. El maestro del nuevo periodismo vela sus armas en la novela.

1989 Oscar Hijuelos: Los reyes del mambo tocan canciones de amor. Primer Pulitzer otorgado a un escritor hispano por su retrato musical de los años cincuenta.

1991 Bret Easton Ellis: American Psycho. Un psicópata de Wall Street se embarca en una orgía criminal sin fin.

1992 Joseph Mitchell: El secreto de Joe Gould y otras semblanzas del New Yorker (1938-1992). Recopilación de los perfiles de uno de los grandes cronistas de The New Yorker.

1992 Toni Morrison: Jazz. Novela sobre Harlem por la primera afroamericana galardonada con el Premio Nobel.

1997 Don DeLillo: Submundo. La obra maestra de uno de los mejores novelistas neoyorquinos, nacido en El Bronx.

2002 Truman Capote: Una Casa en Brooklyn Heights (póstumo). Inolvidable perfil sobre el barrio que se alza frente a la línea del cielo de Manhattan.

2008 Richard Price: La vida fácil. Retrato implacable del Lower East Side neoyorquino.

2009 Colum McCan: Que el vasto mundo siga girando. Cómo Nueva York sigue incólume tras los atentados del 11 de septiembre.

Fuente de la totalidad de este articulo: El País.com

Autor: Eduardo Lago.

 

DE VUELTA CON EDUARDO GUILLE

DE VUELTA CON EDUARDO GUILLE.

 Otra vez con el amigo Eduardo.

 Cuando hice la presentación pps de Beatriz Taillefer llamada Portraits (Retratos) sabía que habría una segunda entrega de las pinturas de Edu, pero solo de retratos. Estaba seguro de que así sucedería.

He esperado un cierto tiempo para poder tener acceso al determinado número de imágenes que me proporcionara la duración debida de dicha presentación.

 Ahora, afortunadamente, ese tiempo ha llegado. Y así lo he hecho: Recopilar el material necesario. Fantástico material, como podréis comprobar.

Los retratos de Edu, son de una belleza innegable, y ser poseedor, además, de uno de ellos es un orgullo y un privilegio. Y sé de lo que hablo amigos. Sé de lo que hablo.

 No solo me ha servido la elaboración de este trabajo, para observar muy mucho y detenidamente los antiguos y nuevos retratos de mi – en tiempos- compañero de viaje. También me ha servido para que Eduardo Guille, tenga sala  propia en el espacio  de mi blog llamado Ateneo’s (Alas con Secuencias) Me encanta, que quieres que te diga.

Me encanta tanto como que el autor de estos retratos, mi amigo el pintógrafo, haya decidido no solo desempolvar el ejercicio acústico con la guitarra, sino además, que vuelva a sus raíces con el toque de armónica. El fue mi maestro en este arte, ya lo dije en su día. Y todavía, estamos esperando esa dura lluvia que va a caer. It’s a hard rain gonna fall.

La próxima vez que nos veamos, juntos le daremos un nuevo repaso a Dylan, pero esta vez con dos voces armónicas.

 Para este trabajo, me he permitido el detalle de la soberbia. El detalle de poner como cabecera, el retrato que el – tan generosamente- tuvo a bien el regalarme tocando dicho instrumento: Playing Harmónica.

 Contentostói.

 Si queréis contemplar este trabajo, podéis hacerlo y guardarlo desde aquí:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/EDUARDO%20GUILLE.%20RETRATOS/EDUARDO%20GUILLE.%20RETRATOS.pps

 Que lo disfrutéis.

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