LA TABERNA DEL CULPABLE

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LA TABERNA DEL CULPABLE

“La amistad es un comercio desinteresado entre semejantes”

(Oliver Goldsmith)

Siempre he sido más Botero que Sílfide. De satélite más que de estrella. Más humano que sujeto. Más copulativo que predicativo. Mas izquierdo que derecho (nunca viceversa)  y si la Tierra Media habitase, mejor ser Montaraz del Norte que Elfo de Rivendel. Antes lobo que Caperuza. Gigante malvado antes que guisante hervido.

 Siempre, siempre he sido, en fin, mucho más hombre tabernario que petimetre de restaurante.

 Mucho más de mesa basta de madera desmantelada que de otras cubiertas de lienzos y de paños; porque éstas últimas, las vestidas, suelen ir con guarnición incluida de servilismo decantado y falsedad marinada. Con eneldo, claro está. He adorado -y sigo adorando- esos locales decadentes donde todavía se sirven medias botellas de Cerveza Victoria vestidas de escarcha; con raciones de boquerones – también victorianos- agrupados en manojitos de a cinco. De a cinco, como las buenas bandas de Rock’roll.

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Hombre de las tabernas sigo siendo. Tabernas… Locales singulares esos donde se te dispensa del miremeusté y de la falsa apariencia. De  lo afectado y la obligada complacencia. Las tabernas, esas que te llevan de la mano hacia la conversación fraternal y a la francachela; del… Ponme otra, Manolo!  Al…  Corre por mi cuenta!

 Bodegas y tabernas; antros destartalados donde aun se pueden comer costillas fritas metidas en orzas de manteca y chorizos al infierno requemados por el sol que más calienta. Callos con garbanzos y estofadillo de carne de Babieca. Ensalada malagueña abacalá y caldito picante de pintarroja. Sopa de tomate y pan migao, con  aroma de hierbabuena. Siempre he sido, ya lo he dicho, menos de restaurantes; y más amigo de bares y tabernas.

 Mi querido amigo el poeta Miguel Ángel Cumpián, me remite un trabajo llamado La Taberna del Culpable. De ahí esta sarta inconexa de confesiones subjetivas.

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Mí querido amigo El Pelúo… Me doy cuenta, y quiero pensar bien, para ayudarme, solicita puntualmente servicios de escribiente que reduzca el ímprobo trabajo que acostumbradamente realizo en cuanto a traducción, limpieza y la siempre enojosa tarea, de dar más brillo a sus -últimamente escasos- trabajos literarios.

 Pues bien; como quiera que ahora me ha hecho llegar uno nuevo -llamado La Taberna del Culpable- con una inusitada limpieza en el texto;  buena y bonita letra, y con una parquedad exquisita de tachones- sólo los justos que le reportan la viveza y naturalidad propia de la impronta peludiana- he decidido colgar este trabajo tal cual. A pelo.

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Con imágenes escaneadas para que se aprecie meridianamente, el apego y el cariño de su dedicatoria hacia éste que os escribe -esta sí manuscrita- y la belleza singular de las palabras que me dedica.

 Esto es.

 Disfrutadlo. Es obra de un querido amigo, a pesar de él.

  MIGUEL CUMPIAN

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EL RESTO DE LA MEMORIA Y LA IMPRESENTABLE.

El Resto de la Memoria

 y La Impresentable.

 

EL RESTO DE LA MEMORIA.

“Uno de Enero. Dos de Febrero. Tres de Marzo. Cuatro de Abril.

Cinco de Mayo. Seis de Junio. Siete de Blowin’ in the Wind.”

 

Uno de Enero.

Ni la más minima duda tenía yo de que el equipo encabezado por Anita Iglesias Cumpián, iba a poner todo su arte, todo su empeño y corazón  en el trabajo escénico llamado: “El Resto de la Memoria”.

Lo sabía, porque llevo meses siguiendo con interés el Making Of de esta obra de teatro. Sabía pues de la complicidad intima y personal de los implicados en dicha historia. Sabía también de la pasión que demostraban en cada una de las  actuaciones financieras para tratar de capitalizar la puesta en marcha de este espectáculo teatral. También de los frustrantes resultados.

 

Dos de Febrero.

El espectáculo resultante es una perfecta amalgama de artes escénicas donde se reúnen  una música muy cuidada en directo (precioso el primer tema) con unos audiovisuales efectistas realmente conseguidos y absolutamente acordes con los momentos de la trama. Unas meritorias actuaciones dignas de elogios. Acreedoras de aplausos, como así fue.

 

Tres de Marzo.

Tenía yo mis reservas -siempre las tengo- de que la representación, pudiese resultar tediosa y consecuentemente aburrida. Un pardillazo que se le dice. Mis temores se acrecentaron cuando el principio de la obra se desarrolla con una lentitud exasperante. Algo absolutamente insoportable para alguien – que como yo- es el paradigma de la inquietud, la impaciencia y lo inmediato. Esa lentitud exasperante -necesaria, por supuesto, para la puesta en situación- duró apenas dos minutos. A partir de ese momento, la trama, el desarrollo de la obra, se volvió de los más interesante y ameno. Muy corta.

Cuatro de Abril.

La versatilidad de Anita Iglesias Cumpián -la principal actriz- nos dispuso durante todo el espectáculo a la sorpresa. Pasando en un mismo fragmento de la obra por situaciones dramáticas y de una seriedad patente, para al segundo -y alternando – ofrecernos una bis cómica que el público agradecía con sus risas y con alivio.

Cinco de Mayo.

No se puede dejar de citar el magnifico trabajo de Alex “Zurdo” Menéndez. Porque , además toca todos los palos muy resuelta y dignamente.  Toca las guitarras, canta, recita, actúa, tramoyea, y por fin…se echa un baile descarnado con Anita que a todos nos toca el corazón. Magnífica esa parte. Solventando con humor situaciones imprevistas como el desafine de la guitarra flamenca o la rotura de una cuerda de ese mismo instrumento. ¿Se la habría proporcionado la competencia?

Seis de Junio.

La realización audiovisual de Francis Valero, resulto tan impecable como efectista. La voz en Off. Fantásticas las tomas primeras de la playa. La elección e las imágenes. Conmovedora la saeta del chavalito con síndrome de Down acompañado por los “tambores” de Salvi Laporte. De lo mejor ese trabalenguas imposible (casi lo que más me gustó) del tutú y el yoyó de mi peludo amigo Miguel A. Cumpián. El combate de Boxeo. La hilarante y a la vez dramática escena de las rosquillas. El baile, la danza, el manejo del cuerpo y las manos. Esas manos que Anita mueve con tal maestría y delicadeza que hablan por si solas. Sería una elegantísima traductora para sordos.

Siete  de Blowin’ in the Wind.

El resultante final, fue una pieza teatral que te atrapa desde los primeros momentos. Una obra que no te deja indiferente no solo por la trama argumental, sino por el producto del empeño de las personas que se han implicado en este proyecto.

Un proyecto que me imagino difícil, cuando no rozando lo imposible Porque en esta ciudad de putas y camareros -que todo se soslaya con el turista que nos llega de donde fuese- hacer realidad un propósito artístico, es un tarea ímproba y extenuante. Para nada rentable además.

La falta de financiación, es patente a menos que sirvan a intereses partidistas y a amiguetes afectos. Por eso, es muy loable el tremendo esfuerzo que han realizado estos artistas para financiar -muy parcamente- un trabajo que va dirigido a una minoría intelectual en este miserable país de Sálvames de Mierda y cotillas maldicientes.

Y además, lo peor de todo, es que en esto, no se ve arreglo. Porque no se ve la intención de las autoridades pertinentes a potenciar entre la ciudadanía los espectáculos útiles para el cerebro. Indispensables para el corazón. Sigamos financiando macro botellones, y conciertos con resultados funestos. Pero déjennos disfrutar a los  aficionados  asistentes a los pequeños locales. No nos den  (que sí!) el Estadio de la Rosaleda. Pero se nos proporcione –y facilite- el Echegaray y el Cervantes, para que la familia cultural malagueña pueda disponer de espacios y recaudaciones dignas y decentes, para financiar nuevos proyectos. Que no les cuesten dinero.

***

La Impresentable.

Abundando en el Siete de Julio, las trabas administrativas que se les pone a los artistas con pocos recursos, son innobles e ignominiosas. Inasumibles por estos para garantizar el resultado que pretenden. Todavía recuerdo, las trabas que les pusieron a un grupo de amigos músicos para actuar en el Teatro Echegaray. Trabas que pasaban por IVA, IRPF, altas como empresarios y como trabajadores, un sinfín de legalidades que hicieron, como era de prever, que desistieran de repetir la experiencia en este tipo de locales municipales.

La Impresentable, se presentó anoche a las puertas del local donde se representaba “ El Resto de la Memoria” Lo que se creía que era una entrevistadora de un medio de comunicación. (Ay infelice!!!) resultó ser una inspectora de trabajo con la pretensión de realizar no se que papeleo para un representación en un local con un aforo ridículo y realizado, con  enorme esfuerzo, por un reducidísimo número de personas.

Anda y que le den!!! O peor aun…que no le den!!!

Pero como terminar con la presencia de esta indigna, no es de recibo, termino esta crónica con la recomendación ferviente de que se acuda  a los espectáculos menores. Teniendo en cuenta que son menores en cuanto a presupuestos y facilidades de la administración. Porque en cuanto a ganas y resultado, no dejan nada que desear. Nada absolutamente que desear.

Gracias, por fin, por haberme hecho partícipe de este trabajo. Gracias de verdad.

Sostiene ElPelúo.

Sostiene ElPelúo.

(Que no Pereira)

***

Sostiene ElPelúo -que no Pereira- que la intangibilidad del libro electrónico mata el hechizo del tacto y del olor a papel y a tinta. La mágica posesión de la biblioteca habitada y vivida. Sostiene ElPelúo, que las macetas de albahaca pueden volar por sí solas -mediante su propio perfume- hacia la casa del amigo para que sirvan de oloroso regalo de cumpleaños. Sostiene ElPelúo además, que Confucio inventó la confusión y que Dios -que parece ser que inventó todo lo demás- nos puede coger confesados.

Sostiene ElPelúo -que no Pereira- que en su casa el váter dispone de habitación privada que identifica la prueba material (el cuerpo del detrito) y asume el papel higiénico de planta de reciclaje. Sostiene ElPelúo, que la habitación donde está ese váter situado, tiene luna llena particular. Sostiene e insiste ElPelúo, (más tarde) que la luna llena no es sino el reflejo de la bombilla en la ventana, lo que le quita bastante de poesía a la estancia. Sostiene ElPelúo -que no Pereira- que cuando no se oye nada en su casa, el silencio suena y le habla.

Sostiene ElPelúo -que no Pereira- que hay veces que se cree Alicia y que puede atravesar el espejo sin romperlo. Sin romperse ni tan siquiera él. Sostiene ElPelúo que después de un block azul, siempre viene, invariablemente, otro rojo. Sostiene ElPelúo, que cada uno debiera de comérselo con su pan; que cada uno en su casa, y Dios -si puede ser- en la de todos. Termina sosteniendo ElPelúo, que a otra cosa, mariposa.

Sostiene ElPelúo –como sostiene El Piyayo- que si tienes una mosca en el arroz… No se lo digas a naide ¡¡Que no hay patós!!.

Sostiene ElPelúo… Sostiene ElPelúo…

Sostiene ElPelúo –que no Pereira- que la empleada de la tintorería sonríe tan abiertamente porque tiene el huerto bien regado (Será por eso que las Hermanas Adoratrices tienen, perennemente, el ce(co)ño fruncido?) Sostiene ElPelúo, que aunque no llueva, él abre el paraguas siempre; por si acaso, por lo que le pueda venir encima. Sostiene ElPelúo, que las lenguas muertas no se mueven porque están muertas. Y que las vivas, como están vivas, son difíciles de coger por huidizas, húmedas y escurridizas. Sostiene ElPelúo, que nacer con 58 años no es tan bonito como nacer recién nacido. Por razones de seguridad hacia la madre, supongo.

Sostiene ElPelúo -que no Pereira- también, que nunca se olvidan las clases de balde; que sólo se olvidan las clases de pago. Sostiene ElPelúo -y vamos terminando de sostener- que cuando muera y lo incineren, Antonio Machín le cantará, sólo para él, Miguelangelitos negros. Sostiene ElPelúo -y doy por terminada la retahíla- que las cajas de condones no incluyen fecha de caducidad (Pero… ¿Y las pollas? ¿Son ellas (y la edad) las que le ponen la fecha de caducidad al látex?)

Sostiene El Escriba, que ElPelúo se sostiene bastante bien a pesar de los pesares y de los avatares de su vida.Y eso, a este escriba -y que quiere Ud. que yo le diga- como que le parece muy Pereira. O muy perita, como se prefiera.

…///…

DENTRO DEL LABERINTO AZUL

DENTRO DEL LABERINTO AZUL

 


El significado del color azul


“El azul es un color fresco, tranquilizante  y se le asocia con la mente, a la parte más intelectual de la mente.  El azul representa la noche. El azul marino, nos hace sentir relajados y tranquilos, como el inmenso y oscuro mar durante la noche

 

El azul claro y el azul cielo, nos hacen sentir tranquilos y protegidos de todo el alboroto y las actividades del día; también es aconsejable contra el insomnio. El oscuro azul de medianoche, ejerce como un fuerte sedante sobre la mente, permitiéndonos conectar con nuestra parte femenina e intuitiva. Demasiado azul oscuro, puede producirnos depresión.

El azul ayuda a controlar la mente, a tener claridad de ideas y a ser creativos. .

Palabras claves del color azul: estabilidad, profundidad, lealtad, confianza, sabiduría, inteligencia, fe, verdad, eternidad. Azul marino: conocimiento, lo mental, integridad, poder, seriedad., salud, curación, frescor, entendimiento, tranquilidad.”(sic)

 …

 

Es mi querido patrón literario -y sin embargo amigo- Miguel Ángel Cumpián, muy recurrente con el color azul. Le encanta, para que vamos a negarlo

 Lo afirmo contundentemente porque de color azul es su pueblo de cabecera Chefchaouen. De color azul, son las cuartillas donde escribe para disgusto del escriba, empleado fiel y nada oneroso que es; de color azul es su Teletubby favorito: Tinky Winky; si, el moña. Es más, sabiendo como es dialécticamente de apretao, si tuviese un gato, este sería invariablemente, triste y azul.

 

Ahora por fin, y para procurarme confort y comodidad (eso se cree él) en cuanto a orden y concierto, ha decidido escribir sus dimes y diretes en un cuaderno, por supuesto también azul. Cartapacio que me ha sido entregado con esa determinación que solo dispensan, en ocasiones, los autores a su escriba de confianza“Generalmente ganamos la confianza de aquellos en quienes ponemos la nuestra”. Dijo Tito Livio; que por cierto, todavía no me he enterado quien era su sobrino.

 Es muy recurrente mi amigo Miguel Ángel Cumpián, con el color azul, repito. Tanto, tanto que daría algo por tener junto a su ojo marrón, otro azu lado.

 Figuran dentro de este laberinto azul -en un tropel anárquico y caótico- una serie de escritos que yo debo de ordenar, traducir y transcribir, con un pellizco de mi propia cosecha. Porque, al fin y al cabo, es la tarea que me tiene asignada. Porque forma parte de mi cometido en este empleo  -por ahora, que ya hablaremos- no remunerado.

 

 

¡Porque vive Dios! Que no es tarea fácil y si ciertamente enojosa; pero que realizo -es verdad- con sumo agrado, entrega y complacencia.

 

Azul…Todo en este articulo es azul. La letra …es azul, las imágenes…azules son……incluso la música -que, a modo de despedida y refresco, inserto al final de este articulo- también dispone de la misma tonalidad.

 

Disfrutad con la palabra del Vate Cumpián; dicho esto (lo de Vate) sin ánimo de pulla o retintín. Y no me refiero con lo de retintín, al perro del Cabo Rusty.

 

CRÓNICAS CUMPIANAS

 DENTRO DEL LABERINTO AZUL

 

# 01 VACACIONES EN FRANTZIA. Daban vueltas y vueltas los buitres buscando la carroña. Pero sólo era frontera en Nafarroa. La frontera que divide  a los vivos y a los muertos; la delgada línea roja. Bidarray, preciosa. Mis gracias a Patricia que nos acogió en su casa de verano para huir ella de sus cosas y yo de las mias. Y en esa huida, la huida nos unió. Yo espero que esa unión no la perdamos nunca y que sea, hasta que la muerte nos separe.

 

 

 #02 LAS OVEJAS VECINAS. Sin previo aviso para nosotros, las ovejas invadieron los pastos. A una señal de baja frecuencia ovejuna, nos miraron y delimitaron su lugar con una altivez tan admirable como nuestra perplejidad. Nosotros, las mirábamos y ellas a nosotros. Ellas no dejaban de comer y nosotros de beber. En perfecta armonía. Parecía que todas las cosas estaban en su sitio; compartíamos el calor y la música. A veces, parecía que ellas bebían y nosotros pastábamos.

 

 

#03 EL RECREO. Ansioso espero la hora del recreo para salir al patio del colegio y comerme el bocadillo de pan con chocolate que mi madre me había preparado y darle bocados mirando a mis compañeros. Yo, aún, no sabía del amargor del chocolate negro ni de los compañeros que iban desapareciendo; y con una avidez recreativa, daba bocado tras bocado. Aún espero la hora del recreo para mirar a mis compañeros y para comerme, el bocadillo de chocolate amargo que me había preparado mi madre con todo el amor del mundo.

 

 

 # 04 LA HUÍDA – EL INTENTO (A Mikel) Diez minutos en silencio en la parada del tranvía, diez. Un pitido… nueve; otro… ocho; otro… Mirando a la pared de enfrente -Atxuri- sin decir nada; tal vez porque  había nada que decir o porque no había que decir nada. Diez minutos en silencio dicen muchas cosas; es un tiempo perdido o quizás, un tiempo ganado. Ahora ya no recuerdo que pensamos durante esos diez minutos. Pero me acuerdo de que fueron diez minutos justos. Cualquiera sabe lo que estaríamos pensando en ese tiempo tan justo. En silencio.

 

 

 # 05 LOS ALEGRES RIOS. Los contrafuertes aguantaron miles de años las iglesias románicas.¿Cuanto aguantarán los contrafuertes que nos mantienen vivos antes de rodar colina abajo, y convertirnos en arena de riberas de los alegres ríos?

 

 

 

 

 Hala!!!

 

 

TARDES DE ABRIL

 

Esta vez, y faltando a mi costumbre, no habrá prolegómeno alguno. Porque hay veces que las palabras del escriba, no vienen a cuento. Y esta, es una de esas veces. Esta es una de las veces que debemos dejar que nos inunde la paz,como si fuese un río. Peace Like a River.

 

 

 

TARDES DE ABRIL

 

Que se hace con los pinceles de tu amigo el pintor.

Con la ropa y con la maquinilla de afeitar. Con el cepillo de dientes.

Ya se que estas cosas no se preguntan. Ya se que no es cosa mía.

Pero es que resulta que, al fin y al cabo, esas cosas han estado contigo.

Las chaquetas, las camisas, las sábanas, los silencios…

Que harán con ellas?

Porque resulta que yo las he vivido, y algo mías si que son.

 

Que se hace con las sonrisas, con las canciones de los Beatles,

con lo partidos de futbol. Con los zapatazos en el salón de mi casa.

Con el medio tono que siempre le faltaba, con tantas tardes de Stela, Antonio y yo.

Que se hará con lo que no se puede olvidar?

 

Y ahora, nos miramos intentando no perder su presencia.

Y a menos que la fiesta cambie por un rato, luego vuelve la calma.

Y que harán con sus pinceles y sus otras cosas?

Aunque no son cosas mías, sí que lo son.

 

Yo pienso que sus pinceles pintan. Que el medio tono que le faltaba está.

Que su sonrisa sigue. Y aunque no son cosas nuestras, Stela y yo nos miramos,

Y eso, si que es nuestro. Absolutamente nuestro; y a la vez, de todos.

 

No decimos nada porque nos conocemos y no sabemos que hacer.

Entonces, nos hacemos el tonto como los tontos hacen.

Y cuando llegue la feria, temprano, antes de que anochezca,

nos montaremos en el carrusel de los caballitos.

Y daremos vueltas y más vueltas.

Y el viento, a esa hora, dejará los pelos detrás de nosotros.

Cogidos para no caernos; y alguien nos dirá adiós en tierra firme.

Con la sonrisa que conocemos.

Y diremos…adiós …adiós…adiós….

                                                                  Miguel Ángel Cumpián

 


 

 

CRONICAS CUMPIANAS: BAR TERMINO MEDIO

 

Ahora a mi peludo amigo, le ha dado por modernizarse. Nuevas tecnologías que se llaman. Así que ha decidido que a partir de esta entrega, todos los textos los entregará a su nuevo Secretario el ínclito Tomé (Qué le gusta de disponer de servicio libre de pago: Escriba y Secretario Técnico)  para que este (con lo que eso supone de tiempo) escanee los pertinentes documentos y en formato .jpg, me los remita. Así; como quien no quiere la cosa. 

 

 Eso conlleva el tratar dichas imágenes para corregir los colores, cortarlas y redimensionarlas para después imprimirlas (con lo que  eso supone de gasto en tinta) y, por fin, hacer lo que se viene haciendo asiduamente, es decir corregirlas de manera adecuada y transcribirlas para insertar el texto en el post de turno.

 

 A shit for you! …Une merde pour toi! …Un mojón patí!

 

 Sigamos con el método antiguo estimado amigo, o de lo contrario, tendré que ir pensando en reclamar, como no puede ser de otra manera, emolumentos que compensen económicamente este sufrimiento que, desde hace tiempo, padezco.

 

 Tengo que reconocer, que este muchacho, no tiene término medio.

 

 Al margen de la reivindicación laboral: Una nueva entrega de escritos de Miguel Ángel Cumpian. Adornados con unos bocetos (bocetos de un minuto) de nuestro querido amigo Antonio Abril.

 

 

Estos son:

 

CRONICAS CUMPIANAS

BAR TERMINO MEDIO.

# 01

Santísimo Cristo del Dolor en la Columna

Lo que va de la razón a la locura,

O viceversa.

Así hago yo con mi escriba,

O viceversa.

Con un cariño extraño o extremo,

O viceversa…

# 02

 

Había una vez un hombre que, ni tenía ni conocía la frase que muchas veces decían de el:

¡Este hombre no tiene término medio!

El, ahondaba en el significado, pero siempre, cuando no tenía no conocía.

 De la palabra “Término” , no se acordaba nunca. Pero de la palabra “Medio” sí.

Y en su afán, se ponía enmedio de todo.

En medio de la calle,

En medio de las aceras,

En medio de dos personas;

Incluso fue a la calle de en medio. También a los caminos de en medio; carriles que hay en las entradas y salidas de los pueblos.

 Y nada.

 Al final, cansado de sus caminos tortuosos, decidió tirar por la calle de enmedio  a su bar favorito: “Bar Término Medio”

 El camarero le dice, conociéndolo: ¿ Te pongo medio, no? Y el pensaba… Y luego me dicen que no tengo término medio!

 # 03

 

La tarde silenciosa espera entre nubes y soles a que me dé cuenta de que existo.

Un trombón ensaya en el Teatro Cervantes. Se repite del Do al Si. Del Si al Do.

Una mosca no para de darse testarazos de un espejo a otro.

Un sol grandísimo está a punto de esconderse detrás de los tejados.

De las casas de enfrente, solo el trombón se oye. Y algunos coches.

La mosca ya se ha ido. Hoy aún es Abril, mañana Mayo.

Me levanto del sofá, me miro en el espejo más cercano.

A mis espaldas me reconozco, o eso creo.

Hoy, según mi reloj de pared, son las doce en punto.

Pero hace ya tiempo que siempre son las doce en punto.

A veces -de madrugada- me despierto, voy a salón y miro la hora.

A sabiendas, de que serán las doce. En punto.

El mismo día, a la misma hora, el trombón se ha callado.

Agito mis alas y en mi salón alzo el vuelo.

Y sigo dándome testarazos de un espejo a otro.

P.D.

Llama Antonio Abril

En el último día de su propio mes

Le pido que me pinte de mosca entre un espejo y otro.

# 04

 

EL EXAMEN.

De la dificultad de sonreír de nuevo

Y de la facilidad de hacerlo.

Porque lo hemos aprendido,

Aunque, a veces, sea tan difícil

Una palmadita en la espalda es más que suficiente

Mas que un aprobado. Mas que un sobresaliente

Es una matricula de honor

Solo hay que horizontalizar los labios

Y seguir respirando. Solo es una cuestión de practica

Y eso, si que lo tenemos aprendido.

# 05

LOS ANUNCIOS EXTRAÑOS

El anuncio decía:

Se ofrece hombre para Mascarón de Proa. Servicios cortos en verano. Buenas referencias. Amarraderas propias. Con los brazos abiertos. Impertérrito. Gafas y tubos propios. Silencioso y tenaz, buen conocedor de las marcas de whisky.

Derechos del Mascarón:

Con anclas echadas, camarote y manta. Toalla y comida. Botella de whisky diaria de marca durante la travesía; cada botella acabada, será sustituida por otra de la misma marca. Para evitar engaños, según distancia, el dinero por delante. Seguro propio para accidente por cualquier despiste, circunstancia imprevista, o borracheras propias de los hombres de la mar.

A menos que se haga un depósito, que ascenderá al triple de las millas que se quieran recorrer multiplicado por la velocidad en nudos que por una u otra causa se desplace el barco en cuestión.

Y una vez en puerto, una puta que valga cuarenta veces mas que la longitud tenga el pene del  Mascarón, una vez ponga pie en tierra y a salvo de mariconerismos propios de la marinería.

Las potas echadas por cualquier circunstancia por la proa, incrementará el precio y según en que parte le caiga al Mascarón. Será la mitad si son tuertos y según de que ojo lo sea.

En caso de ahogo del Mascarón, bien por mala maniobra, falta de practica o descuido, el dueño del barco pagará una indemnización o pondrá un estanco a la viuda, lo cual decidirá, imparcialmente, el Práctico del Puerto.

Interesados myp@hotmail.com.

# 06

 

DE PERROS,  DE AMOR Y DE MUSICA

A lametazos vivo la vida que me queda.

Soy el maldito perro que sin querer

Muerde la mano que le da de comer.

Aúllo a todas horas

Por si algún Val de Omar me escucha

Y me escondo en la cueva mas oscura  de Granada

Alguna clave espero

Que salga de tu música

Mi corazón afina los latidos

Marca los tiempos

Por si algún día, veo

La hermosa partitura de tu rostro

Donde aullaremos juntos.

Y demos un concierto de amor que nos una

Y que no se olvide nunca.

 (*) Bocetos de Antonio Abril

MIGUEL ANGEL CUMPIAN.POESIA HILVANADA

La anterior vez que Miguel Ángel Cumpian me hizo entrega del ultimo  pliego de poemas, este venía agrupado de una forma peculiar: Cogidos con diminutas pincitas de la ropa; de ahí el nombre de aquella Crónica Cumpiana: Tribulaciones Imperdibles.

Y cuando hablábamos –pocos días después- del original empaquetado, me dijo: La próxima vez, te la haré llegar hilvanada.

Días después, Pepa- mi hermana shica- cumplió años. Y lo celebró. Y de que forma!! Miguel Ángel, me hizo entrega del hilvanado cartapacio y, a pesar de la enorme fiesta en la que se transformó la celebracion, no lo perdí. No se cómo, pero no lo perdí.

En este figuraba la siguiente leyenda:

Hilvanado por Estellere (una gran amiga común, guitarrista de blues consorte que es) Camarera principal del Reino – seguía el texto-  y amiga especial en su propia desesperación y en la misma nuestra, que es la de todos.

En el citado cartapacio figuraban algunas letras del poeta así como dos entregas  y un requerimiento. Los dos textos –invitados- correspondían a un cuento sufí de Goytisolo uno y el otro era un precioso poema del argentino  Daniel Adrián Madeiro.

El Requerimiento era una condición sine qua non : debería de leerse el poema de Madeiro acompañado de música de Händel. Y además no podía ser otra composición que su Sarabande.

Uno que es escriba autónomo, pero que no puede controvertir las órdenes del autor, así lo hace.

Y siguiendo sus instrucciones y poniendo, como notas de color, unas imágenes de obras de Leonid Afremov ofrece lo que a continuación podéis ver. Y oír.

MIGUEL ÁNGEL CUMPIAN
-POESIA HILVANADA-

(Con Música e invitados)

SOLO

(Absolutamente imprescindible de leer con la Sarabande de Haendel)


Solo, muy solo

Así me siento desterrado de tus manos

Vacío de la esperanza por la cual soñaba

Triste hasta lo más profundo

Privado de una luz que me ayude a sentir

Que la vida vale la pena.

Solo, muy solo

Así me encuentro en esta hora de ausencia

Preso de la lejanía de los buenos tiempos

Desdeñado de tu amor

Ajeno a la alegría de tus labios

Moribundo como las ultimas ascuas de la tarde.

D. Adrián  Madeiro.

Para que nadie olvide que lo que ahora escribo – sea bueno o malo- alguien nos lo enseñó alguien antes. Casi siempre bueno. Y ya que se atreve, practique la humildad para la osadía del próximo.

 

LA MEMORIA

A sabiendas de los difícil que el camino podía ser, que ya desde lejos se venia venir, me amarré los cordones de los zapatos, cogí la mochila y eché a andar. Total…Que otra cosa podía hacer?

La nada era nada, y esto por lo menos era un camino. Al rato de entrar en el, vi que el sol se estaba ocultando; yo no sabía que era el sol.

Pero en mi interior, algo me dijo que era hora de dormir; yo no sabía que era dormir, pero sin pensar nada más, me dormí.

Mientras dormía, aparecieron los sueños; yo no sabía lo que era un sueño, pero soñé que de la nada apareció un camino que fácil no era. Pero… ¿Qué otra cosa podía hacer? Y entré. Y eso es de lo único que me acuerdo. La Memoria.

Yo no sabía lo que era la memoria. Pero ahora que me acuerdo, creo que la perdí. Yo, aún no sabía lo que era perder algo; pero el camino parecía muy interesante. Total… ¿Qué otra cosa podía hacer?

CUENTO SUFÍ

 

Un día, un pobre llamó a la puerta de un rico para pedir limosna. La empujó y la abrió; Pero nadie respondía. De pronto muchos perros se lanzaron hacia el. Intentó coger una piedra, pero la piedra estaba muy sujeta al suelo.

Y pensó…

Extraños tiempos estos que suelta a los perros y sujeta a las piedras.

-Alquibla-

Goytisolo

MUERDE EL LAPIZ

 

 

Un lápiz mordido, tiene muchos significados. Y para alguien que intenta escribir, da mucho de si.

Por ejemplo:

¿Quién mordió este lápiz?

¿Por qué mordió este lápiz?

¿Era guapo quien mordió este lápiz?

¿Lo mordió por un triunfo?

¿O por una desilusión?

Un lápiz se muerde por algo. Porque un lápiz por si mismo, no se puede morder. Y si alguien ve a un lápiz de morderse a el mismo, lo único que puede decir es: Muerde el lápiz!!!

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