ESPEJISMOS EN SU TINTA.

idigorasESPEJISMOS EN SU TINTA.


Uno, a pesar de esa apariencia de osadía y determinación que procuran lo no presencial, declara y jura ante juzgado competente y poniendo su mano sobre una primera edición de El Cetro de Ottokar, que es un tímido contumaz e impenitente. Un obligado e inexcusable retraído para determinados auditorios en los que no se goza ni se dispone de la tranquilizadora amistad del aforo completo. Por esa circunstancia, a uno que lo es, le aterra el ser el centro de atención en cualquier acto público y no estar protegido por el anonimato y lo desapercibido. Cierto es, que cuando en una representación artística sacan a algún incauto que sirva para la mejor ejecución del espectáculo, una vez que me quedo tranquilo por no haber sido el elegido, disfruto con un indisimulado placer sádico y cruel por de lo que me he librado y por lo que me estoy divirtiendo con la que le está cayendo al probo incauto ya referido.

603992_10202329416310100_1972668330_n
Ayer, por eso del cumplir con el axioma ese que dice que en teniendo amigos, qué falta hacen los enemigos, (o algo así) fui sometido al tormento de la mirada y la contemplación ajena al ser sacado inesperadamente al escenario por un Ángel Idígoras despiadado y felón. Un tipo sin alma. Lo que yo te diga.
Hagamos una aclaración: Anoche tuve el placer de asistir a un espectáculo de magia, monólogo y dibujo –en el Museo Interactivo de la Música de Málaga (MIMMA)– a cargo de los chispeantes Ángel Idígoras y el Mago Rubiales. Dos simpatiquísimos artistas que se metieron en el bolsillo a un público entregado (y engatusado) desde el principio hasta el final.

1535489_10202268989879477_1994539568_n
La perfecta conjunción de la magia con el dibujo y con la palabra; la música y el trato directísimo con el público, te regala una hora larga de risas y de sorpresas. De admiración y de asombro. La complicidad entre los dos artistas es extraordinaria; y esa pelea ficticia encima del escenario por el protagonismo, da un enorme y cómico juego. Y de eso, el público se beneficia y se congratula.
Había bastante público infantil, y puedo asegurarles que tratar con esa audiencia tan rigurosa cómo exigente; tan natural como sincera, es tremendamente difícil y arriesgado. Nunca se sabe la chavalería por donde va a salir, y entonces, el arma más útil y efectiva es la inmediata improvisación. Y ahí, tanto el Rubiales, como el Idígoras –maestros en esa disciplina– supieron no sólo salir airosos sino ganarse a todo el auditorio con sus ocurrencias.

11988475_10206447687184298_1819628606170581225_n
Sigamos… Vayamos a “mi” meollo.

***
En un momento dado, el dibujante solicita luz en la sala para merodear con amplitud de miras. Empieza a olisquear presa idónea. En ese mismo momento, también, Santa me susurra: Te va a sacar a ti!!! No ves que tu sobresales entre todos!!! Yo la miro entre aterrado y acojonado, y pido al Gran Houdini, disminuya mi enorme figura que tan chivata y delatora es. El de Bucarest, pasa olímpicamente de mi y cuando voy saliendo de mis desalentadoras sospechas, Oigo reclamar desde el escenario la presencia de “A ver … Aquel tipo grande, con gafas, el de la fila final. Sí tú! Acércate al escenario”
El público aplaude a la víctima propiciatoria. Los que son de su misma condición suspiran aliviados. Y en unos diez minutos, el Idígoras me hace una caricatura; el Rubiales me hace su partenaire en un truco de magia; y los dos me vacilan –al menos cuarenta veces cuarenta– me vacilan; eso sí –todo hay que reconocerlo– con una gracia, una simpatía y un respeto imponentes. Desde ese mismo minuto, me declaro también ferviente admirador del Mago Juan Luis Rubiales.

IMG-20150927-WA0015
En resumidas cuentas: Un espectáculo fresco y relajante. Una representación francamente campechana y cordial. Un lujo visual sorpresivo e impresionante absolutamente recomendable.

11999093_10206631196754069_282605384637484279_n***

retro-floral-ornamental-graphic-element_23-2147486721

 

SEBASTIAN KRUGËR. CARICATURAS.

Sebastian Kruger Self Portrait

SEBASTIAN KRUGËR.

CARICATURAS.

 Desde los tiempos en que mi admirada y querida Pepa Flores (llamada en aquellos años de los sesenta, Marisol) afirmaba que la vida en este país era una Tómbola–Tom–Tom–Tómbola y que además, para más inri, era de luz y de color –desde aquellos tiempos, continúo– a estos que ahora nos ocupan, no solo ha pasado un largo intervalo temporal que nos ha transformado en más que medio centenarios, sino que además, se ha estropeado –la vida, digo– de una manera enormemente deshonesta, descorazonadora y vertiginosa.

  Bruce Springsteen

La vida de luz y de color en este país que nos anunciaba la malagueña de pelo rubio y ojos turquesas, ha pasado –después de unas décadas de irrealidad, fantasía moruna y canalleo político– a ser una caricatura de sí misma. Y observamos –cómo en toda caricatura que se precie–  que las características y peculiaridades que nos distinguían y diferenciaban, están exageradamente distorsionadas y exageradas (para mal) tal si fuesen los rasgos de un retrato grotesco, esperpéntico y bochornoso. Lo que yo te diga: Una caricatura indeseada de nosotros mismos.

Bob-Dylan

Mi admiración más indiscutible en el arte de la caricatura, recae sobre los hombros de mi amigo Ángel Idígoras; un tipo bueno que, generosamente, reparte su tiempo y su arte entre segmentos de población que lo necesitan, cuando no lo regala –cómo es mi caso– haciéndonos a todos más felices –para nuestra sorpresa y satisfacción– que una bandada de pimpantes y orondas perdices.

 (Por cierto mi querido amigo expone en breve; el próximo Jueves… Bueno, copio literalmente:” Una de las cosas que van a pasar el 30 de enero es que hago una exposición en la Escuela de Arte San Telmo Málaga. La otra es que me acompañarán algunos amigos artistas haciendo sus cosas artísticas. Si no pasa nada vendrá Juan Luis Rubiales con sus prodigios mágicos y sonarán The Tiritos con la gran Virginia Nölting”.Y además, por eso de la heterogeneidad, nos tocará el ukelele.) Ya sabéis!!!

 bd_11_ae6161b42f

Pero me he desviado (adrede) del tema principal de este post: Las caricaturas. Ítem más: las caricaturas de otro maestro de dicho estilo: Sebastian Krugër.

 Dice la Wiki de él:

Biografía

“Tras estudiar pintura libre con el profesor Dörfler en la facultad de Bellas Artes de La Universidad de Braunschweig, se forjó una gran reputación como diseñador de numerosas portadas para la prensa alemana y del extranjero como ilustrador y diseñador de varias carátulas de discos. Posteriormente, renunció a los encargos comerciales para dedicarse por entero a la pintura. En los últimos años, se ha convertido en uno de los más destacados exponentes del Nuevo Realismo Pop.

Anteriormente, había sido definido como “caricaturista de celebrities”. Destacan sus retratos de The Rolling Stones, clientes de Krüger y con quienes mantiene amistad. En e–bay se han subastado retratos suyos de la banda de rock por más de 1,1 millones de euros. Durante sus veinticinco años de producción artística, ha permanecido fiel a los postulados del Nuevo Arte Pop. Sus obras se recrean de forma lúdica en el trampantojo, en la interacción entre las poses de las figuras y su identidad, entre ficción y autenticidad. Goza de gran popularidad y tiene numerosos seguidores. Vive entre Alemania, en las cercanías de Hanover y California.”

John Wayne

En esta muestra ,que vais a ver en la presentación de Power Point que he realizado, hay sobretodo, dos grupos principales: Los músicos y los actores; aunque algún otro personaje se ha deslizado entre ellos taimada y astutamente.

Entre los músicos: Un par de Bob Dylanes de mis entretelas, o las almas atrapadas (en ellos mismos) de Iggy Pop y de Frank Zappa. La vena irlandesa de Bono, las mandíbulas batientes de Chet Baker o del Boss. Las caras, desde abajo, de Jimi Hendrix o la falsa dulzura y seguridad de Janis Joplin. Lou Reed y Neil Young quejándose amargamente de las agujas y del daño ocasionado. Y Tina y Petty. Y Slash y Nick Cave y  Sid; más Vicious los tres que nunca. Y entre ellos, campando por sus respetos, un buen número de cantos rodados; mucho, mucho, mucho Rolling Stones.

Mick Jagger with microphone

Entre los actores: La guapísima Loren y una súper sexy y “hombruna “ –lo digo por los hombros y por la pinta– Jamie Lee Curtis. La mirada celeste inmortal de Paul  Newman, y el aire infantiloide y desvalido de Jacko. Oh! El culito de Marilyn!!! Y el mentón sólido de John “The Duke” Wayne. La risa  de bueno de otro John: Hurt y la de malo del Nicholson más malo que nunca; Bogart, Walken y Bronson, que como todos sabéis, nunca han sacado los pies de sus respectivos platos. Y dejo para el final a Bette Davis. Porque a esa no me atrevo ni a definirla. Hay que verla. De día y con luz preferiblemente.

Bette Davis

Espero que disfrutéis estos trabajos. Son buenísimos!!!

Aquí teneis la presentación, podéis guardarla o verla. Lo que os venga en gana.

Sebastian Krugër. Caricaturas

***

Marilyn Monroe

A %d blogueros les gusta esto: