TARDE CON IDÍGORAS

TARDE CON IDÍGORAS.

 Entre mis defectos, que son todos, brilla –en el horizonte lejano de las virtudes– una cualidad perdida entre tanta tacha y tanta descompostura: la puntualidad. Tengo y presumo, de una impenitente puntualidad. Tanta, tanta, que a veces caigo en la infame e indeseada falta de exactitud horaria, pues llego –la mayoría de las veces– cinco o diez minutos antes a la cita acordada. Y llegar antes, cómo que tampoco es puntualidad en el sentido estricto de la palabra. No se si me explico.

P1190659

 Lo de anoche –el llegar tarde a la exposición de mi amigo Ángel Idígoras– fue un imponderable provocado por personas a las que tanto quiero, que por esa misma circunstancia, no puedo ni tan siquiera regañarles. Llegué pues a la sala de exposiciones, y me tuve que tragar ese sentimiento de desconsuelo por haberme perdido al mago Rubiales y a la Nölting cantando; a mis cada día más queridos y admirados Tiritos ( Los elegantísimos Javier Martín y Jesús Durán) me perdí –Oh desdicha!– al Idígoras rascando acompasadamente el Ukelele. Y, también, a más magos haciendo improvisadas Magic–Sessions. Me perdí todo eso y más; me perdí la Vernissage que dicen los pedantes y asiduos a los cócteles de apertura.

 Tarde con Idígoras.

 1545599_564587493631478_1593999387_n

Y me pregunté, atribulado… ¿Que diantres escribo yo ahora cómo crónica del evento? Sería, si la escribiese –pensaba yo– una crónica  parcial e incompleta?; sin situaciones vividas en primera persona del mascular singulino?.

 Pero no! Después, recapacitando y dándole la vuelta a la tortilla de los disgustos, me dije que no!  Que había que escribirla sin complejos. Que ese retraso me había proporcionado no desconsuelo, sino el suficiente espacio físico y mental como –para no distrayendo mi atención con los actos de amistad de los mencionados– prestarle el pausado interés y la detenida observación a las obras de Ángel que allí estaban colgadas en su presidio de cristal. Todas ellas, aclaro, magníficas.

 P1190652

Verán Uds.: Me considero un capacitado y tenaz seguidor de este artista y amigo. Tengo guardada a buen recaudo la casi totalidad de su producción –le he dedicado algunos artículos y presentaciones en Power Point en este lugar– y creía saberlo y visto todo. Pero me faltaba– ahora gracias al retraso lo sé– el poder contemplar sin prisas el verdadero alcance de su trabajo. Porque la perspectiva y el detalle que te da la obra en vivo, no es para nada comparable a lo visualizado a través de una pantalla de ordenador.

1660748_564587596964801_504557534_n

 Pensaba uno –en su limitada capacidad– que la mayoría de los trabajos de Idígoras se manifestaba en un soporte “dinacuatrense”. Equivocado estaba. Poder ver algunos de mis cuadros favoritos en gran formato, supuso para mi una agradable e inesperada sorpresa. Yo, humildemente aconsejo que cuando vayáis a dicha exposición –porque insisto una vez más en que no os la podéis perder– os dirijáis a la esquina donde Harold Lloyd cuelga suspendido del reloj de la única torre de la Catedral de Málaga, que sigáis junto a  un Hitchcock rodeado de palomas en la esquina del Parque, o a Marilyn o a Oliver Hardy  y a Stan Laurel  “El Gordo y al Menuíllo” de nuestra infancia;  e incluso –ya casi al final– a los Beatles preparados para actuar en el Recinto Eduardo Ocón.

 P1190661

 Pero seguid caminando entre retratos, observad cómo te miran Charles Bukowsky o Walt Whitman. Cómo Modigliani se asoma a la ventana entre tejados;  A Toro Sentado junto a Kafka; a Nube Roja con otro rojo: Van Gogh. Y sus músicos: Inconmensurables estampas de B.B. King, Scott Joplin y Howlin Wolf. Tom Waits, Muddy Waters o Johnny Winter. Nina Simone y muchos más. Muchos más.

 Una exposición interesantísima y amena. Cautivadora y atrayente. Distinguida por sus célebres personajes que si no son conocidos –en muy pocos casos–  después de haber pasado por el lápiz de Idígoras, tiene el derecho adquirido de gloria e inmortalidad, de perdurabilidad; y si me apuran… de pernada.

 1013745_564587320298162_1941901798_n

Por último, un consejo gratuito que le doy al dibujante; ya se que los consejos no pedidos no suelen gustar, pero mi responsabilidad de amigo me obliga a ello: Te recomiendo que tengas cuidado, Ángel. Mucho. Porque anoche, cuando yo ponderaba tu arte y tu siempre disposición hacia los demás, salía a colación un tal Pablo Rodríguez que –amenazante cual lince de cinta adhesiva– te acecha y acorrala echándote la pata encima cual eximio concursante de Gran Hermano. Ten cuidadín. Que el que avisa no es traidor, y a ti, te encontré en la calle, maifrén.

 Los datos de la exposición:

 Autor. Ángel Idígoras.

Título. ‘Kakfa, Toro Sentado, Van Gogh y compañía’.

Lugar. Escuela de Arte San Telmo. C/ El Ejido, 3.

Fecha y horario. Hasta el 3 de marzo. La sala abre de lunes a viernes de 10.30 a 13.30 y de 17.00 a 20.30 horas.

P1190663

 

Anuncios

EL BUSTO DE TABLETOM

P1190235

EL BUSTO DE TABLETOM

 No piense, el que lee esto, que aún abrumado por la fiesta de anoche, me equivoco en la denominación del busto que ayer se inauguró en una céntrica plaza de la capital malagueña. Si sé que el busto es la imagen de Rockberto; pero también sé, que esa escultura es la representación -justa y necesaria- de todo el grupo Tabletom.

 Vayamos primero a la fiesta:

P1190249 (Father Gorgonzola con el actor Juanma Lara)

 Anoche, viajé inopinadamente en el tiempo. Viajé al hoy cerrado a cal y canto Bar Alaska de mi juventud. Volví a comerme unos imaginarios platos de caracola cocida con sal, pimienta y limón; y mordí -hasta el dolor más punzante de mandíbulas- unas cuantas tiras de mojama de pintarroja asadas al carbón. Calamaritos y pimientos fritos. Me bebí -cómo en los buenos tiempos- un par de litronas de Cerveza Victoria de tres cuarto, tocada la cabeza con una larga melena que ya nunca volverá y embriagado por unos humos que ya hace mucho tiempo que no me acompañan con la carcajada y el mareo feliz. Me reencontré con amigos más que barrigudos y rollizos; más canos, mondos y lirondos. Cómo todos; pero también me dí cuenta de que el espíritu, el alma, la sustancia -esa que es siempre indomable, indisciplinada y rebelde- seguía intacta en la plaza que ahora preside con honores El Busto de Tabletom.

 P1190260 (El insigne Laporte)

Anoche, disfruté como antaño, de la compañía y del cariño; del abrazo y de la evocación optimista de amigos poetas y escritores; directores de teatro y actores. De músicos en activo y otros que permanecen, resignados, descansando en la poltrona de la excedencia obligada. Pintores y dibujantes y escultores. Editores y flamencólogos. Fotógrafos y Técnicos de sonido. Mil eruditos de lo más “leídos y escribidos” que estuvieron anoche arropando a un Rockberto, que por mucho que los dioses se empeñen en arrebatárnoslo de esta su tierra, todavía vive entre nosotros. Muchos artistas por metro cuadrado, muchos; todos poblaban esa plaza porque ninguno quería perderse la ocasión. Una ocasión irrepetible que volveremos a recordar cada vez que pasemos por ella, porque queremos poder decir: Yo, aquel día, estuve allí!

 P1190237(Father con Rockberto)

Y se estará más de uno preguntado…. Porque llamo al busto con el careto de Rockberto, Busto de Tabletom si éste sólo representa a la persona más querida y representativa del grupo? Si a quien representa es a Rockberto: personificación de la empatía con el público; de la simpatía hacia sus amigos. Del ingenio, la perspicacia y la chispa desbordante; el de la palabra siempre en su justo lugar y momento… el gran amigo y colega de toda una generación libre y libertaria de esta ciudad de Málaga…

 ¿Por qué llamo al busto, El Busto de Tabletom?  Porque me parece justo! Simple y llanamente porque me parece justo, honesto y equitativo.

 P1190286(The Tiritos in Live)

Ahora, ya no puedo criticar al Alcalde; pues concedió en su día calle en el Real al grupo: Calle Tabletom; y ahora, pone plaza a Rockberto y lo nombra Sereno de esta ( Sereno, que palabra más inapropiada para el Barbas, pordiós) lo hace encargado vigilante sempiterno en la susodicha; esa que se llama ahora de San Pedro de Alcántara, que siempre fue llamada Plaza del Alaska y que  posteriormente -al desaparecer dicha taberna- terminó con la escatológica denominación de Plaza de la Mierda.

 Podría, este que os escribe, reivindicar desde este ágora (es lo fácil) el nombre de Plaza de Rockberto. Pero -haciendo ejercicio de justicia, de objetividad y de conciencia- creo que este reconocimiento ciudadano debe de ser extendido a los Hermanos Ramírez y excelsa compañía.

 P1190291  (The Tiritos)

Desde aquí, reivindico -asumo que alguna crítica recibiré de los fundamentalistas de turno- el nuevo nombre de Plaza de Tabletom para la Plaza de San Pedro de Alcántara, perdón! Para la Plaza del Alaska, perdón! Para La Plaza de la Mierda, perdón!…

 Reivindico desde aquí, una Plaza de Tabletom siempre presidida, por el busto de su cantante y frontman más carismático: Rockberto. El más querido por su público: el más representativo que se pudiera tener. Pero afrontemos la realidad, Tabletom sigue y de eso nos tenemos que congratular y felicitar; Felicitarnos de que nos sigan deleitando en este presente y en el próximo futuro.

 P1190298 (Father  con Rafa Insausti de Dry Martina)

Así que Sr. Alcalde de Málaga, Don PacodelaTorre, aplíquese la sugerencia; no es mala idea si quiere Ud. tener de su lado a una parte muy importante de población malagueña; un segmento de ciudadanos que somos los que conformamos la legión de admiradores y seguidores del grupo más emblemático, más querido y de mayor calidad  que ha dado esta ciudad. Y eso que, haberlos haylos muchos y muy buenos.

 Así lo pienso, y así lo he escrito. Y que el Sereno de la plaza me coja confesado.

 P1190271 ( Father con Santa y el actor Luis Centeno)

A %d blogueros les gusta esto: