Nunca deja de sorprenderme Internet. Nunca. Vas buceando en la red buscando alguna imagen o video que complemente y adorne un post que quieres crear y… de pronto! Te encuentras con una maravilla inesperada. Súbita y repentinamente.
Estas que ahora os presento- no sé si las conoceréis, yo desde luego no- puedo aseguraros que me han fascinado.
Y fascinado es pobre palabra para expresar lo que he sentido al ver y oír estas creaciones de Animusic. Animusic, no lo olvidéis.
No he podido resistirme ha elaborar un post dedicado solo a estos trabajos. Son doce. Y cada uno de ellos dura alrededor de 4-5 minutos.
Así que os aconsejo que os pongáis cómodos, y os dispongáis a disfrutar de estas maravillas.
A mi me han fascinado, ya lo he dicho. Me han encantado, me ha han hipnotizado.
Dejaros seducir por estas sobredosis de música e imágenes animadas. No lo lamentaréis.
TRIBULACIONES IMPERDIBLES CON PALILLITOS DE LA ROPA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL.
(Único Arcángel verdadero)
PARA ALVARITO…PATRÓN DE LOS IMPOSIBLES.
¿Tendría celos y pelusilla el poeta -aún siendo Comandante en Jefe de los Ejércitos Celestiales y ser además, el destinado, Oh! Horreur!! a tocar la trompeta el día del arrebatamiento según indican sus colegas de Tesalia- por el momentáneo abandono (según el) de este su escriba?
¿Celos y pelusilla, insisto, por el afán demostrado, por el que suscribe, hacia la obra de otros vates, no menos merecedores de atención y disposición, que el dedicado hacia él, su Arcángel preferido?
Parece ser que si. Que tenía celos y pelusilla, pues así se lo insinuó días pasados cuando, veladamente, amenazó a este su escriba, con privarlo de nuevos manuscritos poéticos.
No obstante, el referido escriba le indicó que no había sido abducido por ningún otro coordinador de palabras. Puesto que él, el autentico Miguel Arcángel, era el que le había dado finalidad a su vida con el otorgamiento del oficio de copista-corrector.
Oficio, debo de reconocer, me está reportando no pocas satisfacciones y complacencias.
Así que una vez convencido el vate de mi buena disposición, pone -menos mal- otra serie de escritos que yo tengo a bien leer una y otra vez, corregir lo corregible y publicar aquí el resultado debidamente aderezado con música e imágenes. Como a él le gusta.
Aunque esta vez, ha tenido el honroso detalle de habérmelos proporcionado debidamente ordenados, numerados y cogidos – para asombro del que suscribe- con unos clips de colores.
Para mí, que se está amariconando. Que quieres que te diga.
Esta es una nueva entrega poética de Miguel Ángel Cumpian “El Pelúo” alter ego de San Miguel Arcángel. Tocador de trompeta arrebatada que es. Tesalonicenses (1° 4, 16),
(Deja que el video se cargue unos minutos y lee)
Escarnio y befa soy
Para mis semejantes.
Entre ellos paso agitando
Mi campanilla de leproso.
Juan Miguel González
# 01
DEL AMOR Y OTRAS COSAS
Sabes mi amor?
Conozco tu mirada hasta de espaldas
La conozco.
El abrazo que me das como si no quisieras
Y el suspiro que vendrá después.
Ya se que no es fácil a estas alturas,
Nada es fácil
Ve donde quieras ir
Tan solo una mirada.
Un abrazo, un suspiro,
Te quiero tanto,
Que con tan solo eso me conformo
Y eso es más de lo que merezco
Pero tu mirada, tu abrazo y tu suspiro,
Serán siempre tuyos y míos.
Aunque luego las cosa no salgan bien
Pero te quiero tanto
Que con tan solo eso me conformo
Y eso es mas de lo yo, y ojala,
Todo el mundo, pudiera desear.
Y esa mirada de soslayo
Dibuja en mis labios
Una sonrisa inmensa.
# 02
COSAS PARA PERDONAR
De las mentiras sin necesidad,
Como si al que le mientes fuera estúpido
Son como un boomerang
Porque te mientes a ti mismo
Y aun sabiéndolo, la lanzas.
Y estiras el cuello.
Con la frente amplia
Esperas tranquilo el testarazo
Que sin remedio
Sabes que llegará
Como somos, verdad, mi amor?
Podías haberme preguntado
Que de testarazos entiendo mucho
Pero no me acuerdo de la mentira que dije.
Y creo, que nunca he lanzado un boomerang (contraproducente)
Y te aseguro que daño hace,
Supongo que estaría borracho
Se que soy un estúpido
Pero no miento casi nunca
Y ni tú ni yo somos australianos.
Deberías acordarte
A la derecha de mi cama
Estas tú en una foto
Y a la izquierda, en la mesita de noche,
Tengo un Pinocho con una nariz enorme.
# 03
LIBROS DE SEPTIEMBRE
Y septiembre se acabó
Como se acaba todo
Su corazón se quedó
Blanco y quieto
Se podía leer en sus pupilas
La muerte.
(Fernando Merlo /Javier Espinosa)
Curiosidades:
Merlo Espinoso: Tipo de arbusto que solo sale en el corazón de los hombres.
# 04
Cuando fui a acostarme
La cama estaba tan bien hecha,
Que me dio cosa.
Estuve toda la noche mirándola
No fui capaz de acostarme.
La próxima vez, le diré
Que sea la última vez
Que me la hagas tan bien.
Que yo ya no estoy pa eso.
# 05
COSAS DEL TIEMPO
El medico oculista
Muy caro por cierto
Me puso la linterna en el ojo
Muy bien cosido, pero absolutamente roto
Me pregunto: Ves algo? Alguna luz?
Yo le dije: Si! Me parece que veo una luz
Bien, dijo. Y ahora?
Veo como un punto de luz
El medico miró a mi padre
Tenía la linterna apagada
Menudo espejismo!
Bajamos en el ascensor en silencio
Me acuerdo que esa vez,
Fue la vez que mas cerca había estado de el
No digo que no hubiera estado antes
Otras veces cerca de el
Los tres pisos del ascensor
-en el dolor de la incomprensión, cada uno en la suya-
Me encontré casualmente con Jose María Alonso un 30 de Septiembre de 1996. Me acuerdo exactamente del día, pues era el cumpleaños de mi hijo. Y del año, porque estaba en el comienzo del Diccionario de las Pequeñas Cosas. Y si! Yo lo vi, lo tuve en mis manos y lo leí (en parte).
Sigo.
Me encontré casualmente con Chico por los alrededores de mi casa -yo salía del trabajo- y la de sus padres: Maruja y Don Jose María. Nos dimos un montón de abrazos y de besos, pues hacia ya algún tiempo que no nos veíamos.
Así que, nos fuimos a un bar de la zona, al Drago, y tras una par de copas y mil recuerdos empezados a trompicones, decidimos irnos a mi casa y bebernos una botella de whisky a la salud y por la larga vida de quien nos viniese en gana, que eso era lo de menos.
Al final, no fue lo de menos; y poco después supe por quien debíamos de haber brindado.
Llegamos a casa. Santa se abalanzó a sus brazos. Y los niños salieron corriendo a saludarlo. Cristina más, porque más lo había conocido. Y después Alvarito. Comenzó la fiesta.
Llevaba Chico una bandolera colgada al hombro con sus cosas.
En ella portaba la cartera…el móvil….un sintetizador pequeño con teclado y con un grabador de cinta incorporado y una bonita libreta de pastas duras en la cual –con letra preciosa- Chico estaba dándole forma a su Diccionario de las Pequeñas Cosas.
Empezamos a beber copas, muchas copas, y a recordar momentos entrañables que nos habían acontecido en los años felices. Años de mil vivencias y de experiencias inolvidables.
Vino, otra vez, mi hijo al salón y salió a colación que era el día de su cumpleaños. Siete cumplía ese día.
Sin pensárselo ni una vez, abrió Chico la bandolera y cogió el sintonizador para hacerle un regalo musical a mi hijo. (Cómo siento no conservarlo!!)
Oh! Desengaño! No tenía el cable para oír el teclado. No podrá ser, pensé.
No hay problema, dijo mi amigo. No hay problema. A ver que podemos hacer!
Y empezó a pulsar el teclado -mudo- en un baile de dedos que a mi me parecía desordenado y caótico. Huérfano de sonido.
Así estuvo unos minutos. Oyéndose tan solo una suerte de clacs-clacs, que no llevaban a ningún sitio. Clac-clac. Clac- clac. Clac clac.
Al cabo de ese tiempo, sacó la cinta del sintetizador y se la dio a mi hijo. Felicidades! Le dijo.
Pusimos de inmediato en el reproductor del salón la susodicha cinta para oír que podría haber salido del teclado afónico.
Lo que salió fue una preciosa versión del “Cumpleaños feliz”. Una versión absolutamente original y sobretodo perfectamente medida y afinada.
Así era Jose María Alonso. No voy a reseñar más adjetivos. Así era Jose María Alonso.
Continuamos bebiendo y brindando. Yo feliz porque para mi no sólo era un placer el volver a tener en mi casa al músico, al poeta, al compositor. Volvía a tener en mi casa al amigo. Sin saber -ni nosotros, ni el- que se trataba de una despedida.
Y así, llegamos al momento en el que me enseñó su precioso bloc del Diccionario. Me leyó unos poemas primeros. De la A a la D. A la F…no recuerdo. Después leí algunos más. Y desde aquel mismo momento, anhelé el poder tenerlo -ya completo- otra vez en mis manos. Para conservarlo con la consideración debida, en mi biblioteca.
Una noche, no muy lejana de esos días, Jose María perdió la bandolera. Y el maldito imbécil que la encontró- que podía haberse quedado con el dinero, el móvil, la cartera…todo lo que de “valor” llevase Chico- no tuvo la decencia y el tino de tirar ese cuaderno con el DNI dentro en un buzón de correos. A este, le hubiese dado igual; a nosotros nos hubiese dado mucho.
Pues sabes lo que le deseo a ese mal nacido hijoputa?….Pues que le den muchísimo por el culo. O que no le den, según sea el caso. Gilipollas!!!!
Menos de un año mas tarde, Jose María Alonso, tuvo la desfachatez de dejar ese trabajo inconcluso. Para siempre.
Ahora su biógrafo y amigo Joaquín Hidalgo “Quino” me ha hecho llegar catorce acepciones de tantas palabras recogidas en este espléndido diccionario. Una parte sólo, desafortunadamente.
Aconsejo- como siempre- que pinchéis al link musical que viene a continuación para acompañar el texto del maestro con música. Música de un artista que tanto a el como a mi, nos emocionaba.
Nunca pudo oír este trabajo. No le dio tiempo.
# 01
MUERTE
Muerte viene conmigo
Desnudo. Pero vestido de ti.
Contigo vine y cuando tu quieras me iré.
Me iré fiel como el mejor de los amigos
Muerte: Tú nunca me abandonas
A veces te atiendo entre la multitud
Y a veces me murmuras, a solas
Siempre conmigo
Muerte… Oye! No me abandones nunca
Si lo hicieras, perdería el camino
Y olvidaría tu música…
La música que, en la noche,
Casi nadie escucha.
#02
CELOS:
(Interés ardiente y activo por una causa o persona)
¡Tú!
Si te extraña mi mudanza…
Que hoy roble y mañana brizna de hierba seca…
Que hoy cordero y león mañana…
Ya seguro, ya incierto…
A veces osado y otras cobarde…
Igual que hay luna, sol, día y noche;
¿Como puedes sentir que
Ni tan siquiera un instante me entendiste?
Si en cambio comprendiste
Mi vehemente sed de tí.
Y como una hermana amorosa mansamente me calmaste.
Me deseaste un momento. Admito que me has querido;
Y querer es un deber que dignifica a quien lo cumple.
Me dices que no has sentido cuando la locura reclama
Ser la dueña y anfitriona de las mentes todas.
Me cuentas que no has sentido el pavor de que otros labios,
Me he reencontrado con Joaquín Hidalgo “Quino” después de muchos años perdidos en la misma dirección. Y durante ese tiempo, fíjate tú, nunca habíamos coincidido a pesar de que los dos solemos frecuentar amigos comunes y a pesar, también, de la coincidencia que tenemos en cuanto a gustos y aficiones.
Por un hecho puntual, puntual y precioso como es la edición de los poemas del amigo común Jose María Alonso en este blog, nos hemos vuelto a ver últimamente.
Pero vamos a lo que vamos:
De Quino, sabía yo que era un gran músico y una gran voz. Porque lo había comprobado personalmente con sus interpretaciones a la flauta travesera y también cantando.
Sabía también que era una magnifica persona. No solo por lo que nos conocíamos, sino porque con el compartía la gran amistad del poeta antes nombrado. Y si alguien es intimo de mis queridos amigos…pues ya sabéis, adquiere esa categoría – la de querido amigo- por simpatía. Nunca mejor dicho.
Pero ahora, me encuentro con una faceta nueva de este; de Quino. La fotografía.
Compruebo, gratamente, que es un magnifico fotógrafo. Con una gran habilidad para capturar el momento y para elegir el leitmotiv de lo que le rodea. Ojo fotográfico se llama ? Y también con una especial sensibilidad para los bodegones. Inertes siempre, pero vueltos a la vida gracias a la destreza del artista.
Ahora Quino, me da permiso para hacer un trabajo con una selección de sus fotos. Selección que he realizado yo con mi pobre parecer y pocas entenderas sobre el arte de la fotografía. Pero, aseguro, que no era difícil.
Y con las mismas, he hecho este trabajo en Power Point para que figure en mi Ateneo’s (Alas con Secuencias) que es donde debe de estar. y que he colgado aquí:
Para quien quiera bajárselo y poder ver la obra del artista.
Porque si se es fotógrafo, se es músico, y además se es un buen y fiel amigo. Si se es todo eso, no hay forma más correcta que definirlo como artista. Y como buena persona.
Mientras se baja dicho trabajo, pódeis disfrutar con este tema que se que al amigo fotógrafo, le gustará.
Desde hace mucho tiempo, venía rondándome en la cabeza la intención de realizar unas entregas para mi Ateneo’s (Alas con Secuencias) sobre la obra poética de Jose María Alonso. Una gran compositor, un gran poeta, un gran amigo.
Aunque había una situación adversa probable que, al final, mira tu por donde, se cumplió. Tal y como me temía.
Sospechaba, y a eso me refiero, que me acontecería la circunstancia de despertar el recuerdo doloroso por la muerte de un amigo. Del amigo.
Nota del autor: La palabra “Amigo” va salir en estas entregas hasta la saciedad; pero no quiero sustituirla por sinónimo alguno…así que… eso es lo que hay. Reiteración afectiva que se llama.
Estábamos, continúo, hace un par de semanas almorzando con un común de Chico (Jose María) y mío: Diego Guzmán. Hermano circunstancial de ambos.
Le comenté, envalentonado por las copas de sobremesa y por el anhelo de hacer este trabajo, mi intención oculta. Intención que no era otra que la de publicar un poemario de Jose María Alonso y la necesidad ineludible de recabar la información que tuviesen su ex mujer o incluso su madre.
Diego, porque no me extrañará, saltó como un resorte y me dijo….
– Ni de Patricia, ni de Maruja! Si alguien tiene material y mucho de la obra de Chico… ese es Quino. Y cogió el teléfono. Sin derecho a réplica.
Ni soso no perezcorto (sé que le encantan estos juegos de palabras) llamó ipso- facto a Quino.
Este, le contestó inmediatamente a la pregunta de si tenía algo de Chico para ponerlo a mi disposición. Contestó con un lacónico…Todo!!!
Y como un perfecto caballero que es, pondría, afectuosamente, todo ese material a mi alcance.
Nos puso, Diego, en contacto de nuevo -después de años de ausencia involuntaria – a Quino y a mí.
Y quedamos. Quedamos, por fin, en el palomar de Diego. Una magnifica y cordial velada llena de anécdotas que acabó con un cierto componente etílico y el corazón repleto de emociones contenidas.
Y pasaron por mis manos manuscritos del poeta, y el libro de poemas publicado igual al que se me había perdido a mí en una de esas mudanzas imposibles. Y volví a ver las fotos que nunca se habían perdido, porque muchas de ellas estaban desde siempre, reveladas en mi memoria. Y volví a oír su voz. Y ahí, entonces, ahí si que me quebré.
Se habían cumplido de forma precisa todos los malos augurios referente a lo penoso que podía ser el volver a leer (y oír) la palabra del amigo ausente. Muy doloroso.
A modo de agradecimiento.
Le expuse pues a Quino que lo que yo pretendía, no se trataba de realizar ningún panegírico ni trabajo rememorador acerca de Chico. Que para eso ya había un magnífico trabajo biográfico elaborado por el mismo. Su mejor músico. Su mejor amigo. El mas fiel del antes, el mas fiel durante el después.
Así que, para poder refrescar la memoria, me puse a leer la susodicha biografía….No se puede mejorar lo inmejorable, me dije: sobre todo cuando sale tan adornado de sentimientos.
Tampoco se trataba de relatar una sinopsis gráfica de la vida artística de Chico, pues de eso se había encargado otro gran amigo común. Común de todos: Rafael Díaz Portillo “Didi”.
Didi en su página http://www.guateque.net/josemariaalonso.htm pone al alcance de todos una serie de fotografías y de palabras -emocionadas y preciosas palabras- que nos acercan más aún al artista y a la persona. Que tanto monta.
A MODO DE PRÓLOGO.
Así que les dije, que el trabajo al que me enfrentaría, sería – tal y como he hecho con otros amigos artistas- tan solo el transcribir su obra poética. Siguiendo la pauta habitual de un prolegómeno corto, una serie de imágenes ajustadas y precisas y, finalmente, una música cuidadosamente elegida que dieran el compás adecuado a la lectura.
Sin embargo, no quise- aunque al principio era lo que me pedía el cuerpo y además, era lo más fácil- hacer un trabajo atormentado. Con música pausada. Un relato oscuro.
No. Esta vez quería hacer algo alegre; con color. Algo que contrarrestara el dolor y la pena producida por la ausencia irreparable.
Y a ello me he puesto.
Así que no habrá una sola foto de Chico en todas las entregas. Solo la que ahora encabeza esta primera. NO habrá más.
Para ilustrar cada uno de los poemas, he elegido una serie de pinturas de Alfred Gockel que estoy convencido que a el le gustarían. Salvo las primeras que serán otras ilustraciones que ya están debidamente guardadas y registradas y que encabezarán los posteriores trabajos.
En cuanto a la música…pretendo poner al principio de cada relación poética, algún video musical que nos hubiese intervenido a Jose María Alonso y a mi, personalmente. Este primero, será un tema de un grupo que nos fascinaba a todos: Gentle Giant, de la época en que compartíamos casamata Diego y yo en la Tierra Media del Camino de los Ingleses del Soler.
Muchas veces, acabábamos entonando a voces y dirigidos por Chico el On Reflections del citado grupo. Formará este video, parte de próxima entrega.
Que tiempos!
Una ultima reflexión. Todos tenemos amigos. Muchos amigos. Pero solo consideramos íntimos a unos pocos. A Jose María le pasaría igual, supongo. El ejemplo mas claro es Quino.
Pero sí había una tónica general en todos los amigos de Chico: Que todos lo considerábamos a él, nuestro íntimo. Era un honor ser su amigo Su querido amigo.
Tralarí, tralaró.
Que grandes son mis amigos.
Tralarí, tralaró
Pan con manteca y Pipo.
JOSE MARÍA ALONSO. POEMARIO # 01
( Estos primeros poemas que a continuación se pueden leer, figuran todos ellos en el libro editado en 1972 «Poemas y Canciones» cuando Jose María contaba 19 años de edad.
En esta publicación, ya se observa, la enorme capacidad y sensibilidad poética de Chico Alonso. )
# 01
Pesado, lento, dormido.
Nada aparece con vida.
Todo es quietud y es olvido
mientras la injusticia anida
El plomo del sol oprime
los umbrales de la tarde
Tan solo la rueda del carro gime,
El terral quema… arde.
El silencio ofende, muere la tarde.
# 02
Tienen tus ojos sabor
a decepciones calladas,
a dolor oculto
a lágrimas
Tienen tus ojos color
de nube disuelta en agua
de soledades de amor
selladas
Tienen tus ojos
Mi ser, preso en su mirada
como una repetida oración
inacabada.
# 03
He arrancado mis ojos y los he puesto
sobre tus senos.
He clavado mis uñas en tus sienes
y he devorado tus cabellos.
Y la sangre que brotaba de mis labios
la he vertido en un vaso
y te he dado a beber la mitad.
Hoy he ganado la partida.
la noche huele a sabor caliente
y a hijo.
Después he bebido mil veces
de un botella llena de arena
hasta caer borracho
en un suelo de piel mojada.
Al despertar, te he visto
envuelta en mañana
y he asesinado al silencio en mi garganta
para gritar que he vencido
Tú reías debajo de un árbol
envuelta en escarcha.
# 04
Las cinco:
Mi alma espera…
Las seis:
Mi alma espera…
Las siete:
¿Ya viene?
mi alma cree.
Las ocho:
No es ella!
mi fe se quiebra
# 05
Se llama como lo llamen,
tiene alma de poeta
y un pedazo de su vida
guardado en una carpeta.
Conoció viejo el amor
y tiene en sus ojos la huella
del alcohol y del dolor.
Amó una vez, solo una
-murió borracha de luna-
Y dicen que por las noches
acompañando a una vela
lee y relee los versos
que guarda en esa carpeta
y que llora como lloran
los niños que no juegan.
Tan solo quiso una vez
y no pasó de la puerta.
# 06
Con un puñado de tierra en la boca
borracho de soledad y recuerdos,
me iré sin quebrar silencios
Con un libro de hojas blancas
sin tiempo
Y me miraré en las aguas
y me veré.
Como se ve a un extraño.
Los ojos cerraré al andar
y mis pies me llevarán despacio.
Y cuando empiece a recordar
y sienta huecas mis manos
ya me habré ido…Yo!
Sin mañanas blancas de cielo raso
sin besos fingidos,
sin clavos.
Seré solo el hombre imperfecto
y suicidaré al hijo en un alto
para seguir caminando sin puerto
yo, solo, sin trabas.
Tendré entreabierto los labios
como en un perpetuo beso…
Con un puñado de tierra en la boca,
borracho de soledad y recuerdos,
me iré sin quebrar silencios
sin más morral que mi cuerpo.
Podéis oir la voz y la música del poeta bajándoos este Power Point que he creado desde aqui:
Cuando hice la presentación pps de Beatriz Taillefer llamada Portraits (Retratos) sabía que habría una segunda entrega de las pinturas de Edu, pero solo de retratos. Estaba seguro de que así sucedería.
He esperado un cierto tiempo para poder tener acceso al determinado número de imágenes que me proporcionara la duración debida de dicha presentación.
Ahora, afortunadamente, ese tiempo ha llegado. Y así lo he hecho: Recopilar el material necesario. Fantástico material, como podréis comprobar.
Los retratos de Edu, son de una belleza innegable, y ser poseedor, además, de uno de ellos es un orgullo y un privilegio. Y sé de lo que hablo amigos. Sé de lo que hablo.
No solo me ha servido la elaboración de este trabajo, para observar muy mucho y detenidamente los antiguos y nuevos retratos de mi – en tiempos- compañero de viaje. También me ha servido para que Eduardo Guille, tenga sala propia en el espacio de mi blog llamado Ateneo’s (Alas con Secuencias) Me encanta, que quieres que te diga.
Me encanta tanto como que el autor de estos retratos, mi amigo el pintógrafo, haya decidido no solo desempolvar el ejercicio acústico con la guitarra, sino además, que vuelva a sus raíces con el toque de armónica. El fue mi maestro en este arte, ya lo dije en su día. Y todavía, estamos esperando esa dura lluvia que va a caer. It’s a hard rain gonna fall.
La próxima vez que nos veamos, juntos le daremos un nuevo repaso a Dylan, pero esta vez con dos voces armónicas.
Para este trabajo, me he permitido el detalle de la soberbia. El detalle de poner como cabecera, el retrato que el – tan generosamente- tuvo a bien el regalarme tocando dicho instrumento: Playing Harmónica.
Contentostói.
Si queréis contemplar este trabajo, podéis hacerlo y guardarlo desde aquí:
Me manda mi buen amigo MAF un listado con los monumentos de la Capital del Reino. Si pinchas en cada uno de los nombre de estos monumentos, este, te lleva a un link donde se puede apreciar tanto la foto como la historia de este.También, al final del listado, aparece una denominación: Rótulos de las calles de Madrid. Pincha ahí y te saldrán todas las calles de la capita relacionadas. Pincha en cualquiera de ellas y podrás observar los rótulos con el nombre de la susodicha
Buenoooo….. Esto ya se ha acabado. Seis entregas de poemas y una historia de soldados. Que no es poco.
Hemos llegado al final. Por lo menos del material que yo poseo y que me fue entregado con la reticencia de las lobas centenéreas. Ya solo me queda la recepción de material nuevo.
Algo que me apetece mucho, pues es esta última época de Luis la que, escribiendo, más me gusta.
Agradecería muy mucho lo de recibir nuevo material; puesto que, leer toda la producción poética anterior del vate culé desde que era un zangolotino adolescente, hasta estos días, como que me ha resultado un trabajo inconmensurable a la par que gratificante. Todo hay que decirlo
Muy gratificante digo, pues me queda el honor de ser uno de los pocos (él y yo) que se ha leído toda su producción. El, poco a poco; yo del tirón. Que tiene su aquel.
Han sido muchas playas y muchas escaleras. Muchos sentimientos destapados para al fin lograr llegar a la estación término. Aquella donde acaban todos los trenes de largo recorrido que tanto le gustan a mi otro querido amigo poeta.
Y me ha fascinado el hacer este poemario a Luis Centeno. De verdad. Porque ha sido el volver a recordar mi propia vida a través de la de él. De la de su familia.
Porque he vuelto a ver a Titalín, acechar por la puerta y he vuelto a dar la tabarra al padre Carras. Y he vuelto a pisar montañas de nácar en la Isla de Arosa cuando aun había que llegar a ella por medio de una barca. A beber Albariño –hasta la saciedad- con los pescadores a golpe de canción.
He vuelto a oír regañar a las vecinas gruñonas al desaparecido “Petre”. Y he vuelto a ver la sonrisa perennemente cariñosa de mi Mamaluisa.
He visto ascender a los cielos a Cristóbal por medio de un andamio adosado a la fachada del edificio y entrar por el balcón del tercero (Nunca me perdonaré, el que no se me hubiese ocurrido a mi semejante genialidad)
Y he vuelto a ver los atardeceres desde la Residencia Militar haciendo esfuerzos por no besar a Mammota. Se dejaría?…No se dejaría? Nunca lo sabré.
También he vuelto a sufrir el martirio de dormir muchas veces en la Plaza del Obispo despertándome a fuerza de campanadas cada cuarto de hora. Cada media hora. Cada en punto. Desventajas del huesped no habituado.
Y he vuelto a cantar los poemas musicados de Luis. Como nadie más sabe hacerlo.
He vuelto a gritar: Centenooo! desde la calle, otro par de miles de veces. A todas horas. Y a darle al motor para encenderlo cuando subo. Apagarlo cuando bajo.
Y todavía… Todavía disfrutando de la amistad, del hermanamiento, de todos ellos. De Luis, que es mas hermano que ninguno, y fíjate tú que todos lo son mucho.
De Josefito, mi consejero y modelo en muchas cosas. Y amigo muy querido por encima de todo. Porque siempre está ahí.
Y de Nano, el chiquitillo de los tres hermanos, que les pegaba unas palizas tremendas al ajedrez a los doctos amigos de sus hermanas mayores con siete años. Con él, tengo la risa asegurada. Y el cariño, que es mutuo.
Tres amigos. Tres caballeros.
Ha sido, en fin, una recapitulación preciosa de sentimientos esta que ahora finaliza. Un compendio de circunstancias comunes. De vidas paralelas.
Y ahora, como en todo relato que se precie, llega la hora de los agradecimientos. De darle las gracias a quien me ha ayudado a realizar esta labor. Y eso es lo que voy a hacer, dárselas…
A nadie!
A nadie! Pues nadie me ha hecho falta para apuntar un solo registro de esta nómina de afectos que he desarrollado hacia la familia Centeno. Porque ni ha hecho falta, ni la hará.
Porque yo mismo he sido protagonista y la he vivido con ellos intensamente durante 37 años. Y de que forma!
A nadie. Y tiene gracia que, al final del periplo familiar, me quede casi sin palabras. Pero era eso, justo lo que quería. Quedarme sin palabras; porque quería emplearlas todas en reafirmar el cariño que siento hacia todos en general. Hacia cada uno en particular.
Porque sé, que a fuerza de insistencia y de apego, de tiempo, de viajes y de vivencias compartidas, he logrado, por fin, hacerme un hueco en el clan. En la Familia.
Como no podía se de otra manera, amigos. Porque ahora… ahora ya sé el secreto del Corazón de la Alcachofa. Como no podía ser de otra manera, amigos. Como no podía ser de otra manera.
LUIS CENTENO. POEMARIO VI. EL FINAL
# 01
Cinco minutos contigo, es un instante,
es un soplo de aire, es un momento,
es un todo, en una nada, y era antes,
una ilusión perdida, un tormento.
Cinco minutos contigo, son los besos,
la acaricia interminable, son el cielo,
cinco minutos contigo, es sólo eso,
el poder acariciar tu «rubio» pelo.
Cinco minutos contigo, es la esencia.
Es el momento exacto de la vida,
es el mágico fin de la inconsciencia,
de quien no te tuvo nunca por perdida.
Pero cinco minutos sin ti, remueve el alma,
y me estuvo escondido entre las sombras,
de quien quiso llorar desde la calma,
de la ausencia que dejaste a quien te nombra.
Cinco minutos sin ti, es el vacío,
es la ausencia interminable de tu cara,
es el no querer hacer nada, es el hastío,
de no volver jamás al agua clara.
Lo del agua, te acuerdas?, es por los peces,
que mordían nuestras piernas primerizas.
Ya te lo dije, es, que a veces,
los rizos de las olas, se nos rizan.
Cinco minutos sin ti, no es el olvido.
Ni es llorar con indolencia en las esquinas.
Es querer, como acaso no has querido,
y no aceptar, que todo se termina.
# 02
Y no había más que música
En los oídos del hombre!
Apenas luz
Una llama peregrina volaba alrededor de un cenicero.
Y no logró apagarse. Conocía cada rincón de la plaza, mucho mas que a el mismo; y, sin embargo, jamás la había visto tan serena y silenciosa, tan tremendamente llena de si misma.
Nunca había contemplado aquella fuente como ese día, ni había contemplado las luces que vio pasando silenciosas.
# 03
Sentir tus manos
Sentir tu pelo
Sentir tu risa
Sentir tu aliento
Sentir tu brisa
Sentir tu cielo
Sentir tu viento
Sentir tu lluvia
Sentir tus dedos
Sentir tu boca
Sentir tu cuerpo
Sentir tu nube
Sentir tu nieve
Sentir tu tiempo
Sentir tu noche
Sentir tus días
Sentir las flores
Que florecían
Sentir el alba
Que despuntaba
Sentir tu vida
Sentir tu rostro
Y tus miradas
Sentir tus labios
Y tus palabras
Sentir tu vientre
Sentir tu espalda
Y tú esperanza
Sentir tu olor
Sentir tu piel
Sentir tus pies
Sentir tus pasos
Sentir tu cara
Y tus abrazos
Sentirte se
Sentir tus pechos
Sentir tu lecho
Tu vino rojo
Sentir que siento
Sentir que quiero
Ser tu rastrojo.
# 04
La quiero porque me atormenta
La quiero porque es dulce y es cruel
La quiero porque es sincera y mentirosa
La quiero, básicamente,
Porque es mía.
Igual que yo soy suyo.
Pero…
Porque ella es mía y yo soy suyo?
Quien es de quien?
Quien puede erigirse en dueño de alguien?
Yo soy dueño tuyo?
Soy tu dueño?
No lo creo,
No eres de nadie
Eres tuya, solo tuya
No perteneces a nadie
Solo a ti
Quizás por eso te quiero,
Porque no podré encontrar
Otro ser tan libre como tu.
Eres libre.
Vete si quieres,
Y si no quieres irte,
Dime porque te quedas.
Es que acaso puedo pensar que me quieres?
No soy nadie
Es que,
Acaso,
Puedo pensar que me quieres?
A mi?
Tal como soy yo?
Si es así,
Estoy en un paraíso,
Allá donde solo me encuentro contigo.
Te quiero.
# 05
Supiste hacer crecer la hierba fresca,
Los árboles, las flores y los trigos
Y ahora se ha secado todo el campo;
El viento te lo has llevado contigo.
Has dejado tu mundo seco y frío
Sombría tu habitación y tu ventana
Y ha parado de crecer aquella rama
Que supo hacer contigo, todo mío.
Ya las rosas solo saben dar espinas
Y un olor amargo, frío y severo,
Será que tú paraste de regarlas
Al llevarte la lluvia con Enero
Y has dejado mi cuerpo en una tierra
Donde no existe lluvia, sol, ni viento,
Solo días oscuros, solo guerras,
Solo horas vacías, solo tiempo.
Que lejos ha quedado ya aquel día
Que bebimos una copa en la taberna,
Que regamos cada día con nuestras bromas
Y ese vino de improvisadas juergas.
Pero ya ves, no lloro por tu muerte,
He pensado palmo a palmo, codo a codo
Que no eres tú quien muere, ni tu cuerpo,
Sino yo, mi esperanza, y mi todo.
(A MANOLO LUQUE.)
# 06
Será casualidad, yo no lo dudo
La vida ya se sabe,
Está llena de estas cosas.
Hablas de alguien que parece
Que se fugó de la tierra y de la vida
Pero de pronto, que sorpresa
Al volver la esquina se aparece
Cuando ya la habíamos dado por perdida.
Ayer me dijo alguien que vio una moto
Aparcada bajo la sombra de un puente
Hoy me ha contado otra gente
Que el hijo de un amigo, corrió la misma suerte.
Se apartó, con un balazo, de la vida
Y al cabo de un momento, ya te digo,
Me entero que el del puente es un suicida
Igual hora, el mismo día.
Que casualidad, coño! Que historia!
Pero ni aún así se altera la memoria,
Ves la casualidad como armonía
Mi historia, es así, mas peregrina:
Hicieron hombre a mi hijo adolescente
Y están haciendo al otro, justo al mes
Que si, casualidad, es evidente
No le busques mas `palabras a la rima
Uno y otro me dejó el MP3
Para matar el tiempo con Sabina.
Nota del biógrafo:
La tónica general en estas seis + 1 entregas ha sido la inserción de imágenes de grabados de Gustave Doré con una predilección especial hacia los basados en los cuentos de Perrault.
También- y lo mejor- la sempiterna presencia de uno de mis poetas y músicos preferidos: Leonard Cohen.
Pero no debían de ser sino temas de su último concierto en vivo en Londres. Por que así lo he decidido. Sin más. Y no ha sido fácil.
Pero he querido terminar esta última entrega con un tema diferente. También, es cierto, íntimamente vinculado a Leonard Cohen: Las chicas de su coro: The Webb Sisters y además el clip, está realizado por su hijo: Lorca Cohen.
Words that Mobilize: Palabras que movilizan; como las de los poetas.
Justo es reconocer, antes de nada, la enorme generosidad desplegada por el propietario: Juan Fernando Damas. Mi amigo el espadachín.
Por ser el poseedor de la colección (casi quinientos) y por haberse dado la tripotera de escanear (de cuatro en cuatro) la totalidad de los prospectos antiguos de cine y habérmelos remitido a mi atención.
Asimismo, es justo decir, que también me obligó a cuadriplicar su trabajo al tener que dividir cada imagen de cuatro en imágenes únicas. Un infierno.
Volvamos a Fernando.
No lo había vuelto a ver desde hacía 30 años. Ahora gracias a la informática y a los grupos de amigo comunes, he vuelto a habituarlo. Muchísimo.
Y ha resultado ser un lujo, porque he descubierto en el a un buen amigo. Correcto, ecuánime, generoso y con un enorme sentido del humor. Una gran persona.
Sigamos…
Todo empezó durante la fiesta anual de Los Fuegos Artificiales en casa de nuestro íntimo amigo: el Cónsul de Portugal. Que bien reciben Rafa (el sabe cuanto nos apreciamos) y Julia!!
Hablábamos de este blog y de la inserción de colecciones antiguas proporcionadas por generosos amigos como la de los cromos. Sabía Fernando que estaba a punto de darme una sorpresa .Y así lo hizo. Sin pensárselo ni un segundo.
Me comentó la colección que tenía en Madrid de los referidos prospectos de cine; e inmediatamente – ya te digo- los puso a mi disposición. No solo me los entregaría en mano -si así yo lo deseaba- sino que si a mi me corría una cierta prisa, (el sabe lo vehemente e impaciente que soy) sacaría algo de su poco tiempo libre y el mismo me los enviaría escaneados por email.
Así lo hizo y así los tengo ya en mi poder. Todos. Y todos ellos voy a colgarlos en mi blog; en dos entregas.
Gracias a ellos, he vuelto a pasea por los circuitos de salas de cine de la Málaga antigua.
El de calle Mármoles (Avenida, Capitol, Plus Ultra, Royal y Cayri… me dejo algunos… el Carranque y Coliseum). El de la Plaza de Uncibay y aledaños (Málaga Cinema, Goya, Teatro Cervantes, Teatro Principal, Alameda, Alcázar….) o por la zona de la Victoria (Echegaray, Astoria, Victoria, Andalucía, Moderno…más lejos el Atlántida y el Duque). Lope de Vega, Los Galanes…. En Pedregalejo.
No cito los de verano.
He vuelto, sin haberlo pretendido, a mi época primera en recuerdos. Y he vuelto a oler las salas de estos cines , la mayoría desaparecidos, y casi a presenciar de nuevo -en mi mente- el reparto a la salida de la sesión, o en Calle Nueva, de los preciosos prospectos, que hoy, ha puesto a mi disposición Juan Fernando Damas. Tan generosamente; y para el que no tengo, sino palabras de agradecimiento.
No solo me ha dado las hojas de papel impresas… también me ha despertado las imágenes perdidas de una infancia entrañable y cada vez mas lejana.
Mi más sincero agradecimiento otra vez, no me canso de hacerlo. Por este detalle y por tu amistad desinteresada.
N.B. Estuve meditando acerca de la forma de la presentación…. Un Power Point con las películas que yo había visto y una carpeta con el resto? …Organizarlos por géneros?…. Horizontales y verticales?…. Españolas e internacionales?…
Al final he resuelto que lo mejor es incluirlos (esta primera entrega de casi trecientos) en una carpeta comprimida y colgarlo en mi sitio de Internet. Para una vez descargada esta, poderlos visualizar dedicándole todo el tiempo que se quiera, a golpe de ratón, a los que mas os interese.
O pasarlos automáticamente.
Siempre – recomiendo- con música de fondo, una bolsa de palomitas y un Orange Crush. Como mandaban los cánones de la época. No olvidar tampoco un chicle Bazooka Joe.