GUIA DE EDIMBURGO

GUIA DE EDIMBURGO

Hace ya algún tiempo, mi querida amiga Titi, me comentó su intención de viajar una semana a Edimburgo.

Me pidió, con esa cara dura que solo los buenos amigos nos dispensamos, que le preparara una guía para su visita a la ciudad.

Después de putearla un buen rato, como siempre, logró su propósito.

Así que me puse a investigar por todos los sitios con ánimo de prepararle una buena guía que incluyese todo lo que una digna guía debe de incluir.

Estas son: Unas breves reseñas de la historia de la ciudad para meterse en situación, datos de la ciudad referentes a….información de monedas, aeropuertos… transportes…. planos… etc.

Así como una lista pormenorizada de monumento indispensables, restaurantes…pubs… tiendas… y excursiones a lugares cercanos a la ciudad.

Un terrible trabajo para realizar en un tiempo mínimo ( una semana) del que disponía antes de que la amiga, la hija y la hermana, saliesen de viaje amparados solo por mi información.

Lo prometido se volvió un calvario y ya adivinaba yo el ímprobo trabajo que me esperaba para al final obtener no se cual resultado.

Pero de pronto, llegó -de forma inesperada- la solución.

Paco y Vero dos -ahora- amigos, tenían una maravilla elaborada y editada por ellos mismos. La Guía de Edimburgo.

Así que tomé información de ese sitio para resumirla y ponerla a disposición de mi amiga Titi.

Leí toda la guía de Paco y Vero (Echadle un vistazo a su impagable blog  de viajes:

http://www.pacoyverotravels.com/

Lo leí, decía, de cabo a rabo y me dije dos cosas: La primera era que debía de pedir permiso a esta amabilísima pareja para que me autorizaran a publicar en este blog su magnifica guía de Edimburgo.

La segunda era que mi amiga Titi, para imitar yo a Paco, debería tener la gentileza obligada e ineludible de traerme -como tributo por mis servicios- un Sporran típico escocés. (Ese bolsito que los escoceses llevan a la altura de los eggs)

Titi cumplió su palabra. Me trajo el Sporran solicitado y que estrenaré cuando vaya con ella a Granada esta Semana Santa. Aunque yo seré mas pudibundo y me lo colocaré en un costado.

Y ahora, Paco Y Vero; Vero y Paco, no solo me autorizan a colgar su magnifica guía, sino que además tienen la deferencia de enviármela por email en pdf con algunas correcciones.

Por esos motivos, es un placer para mí colgar esta magnifica y elaborada guía de Edimburgo para que la disfrutéis aquí:

Guía de Edimburgo

Un magnifico trabajo de dos magníficos viajeros. De dos generosos nuevos amigos.

Mientras se baja el archivo, distraeros con esto.


Que la disfrutéis.

MUELLES DE NUEVA YORK

MUELLES DE NUEVA YORK

 

Estamos acostumbrados a pasear por el mas famoso y mas bonito muelle de Nueva York: el Pier 17 en South Stret Seaport. Uno de mis sitios favoritos entre todos los lugares a visitar de la City.

Pero hay mas muelles; mas Piers.

Aquí tenéis una selección con su dirección por si os animáis a ir o, por si acaso os pilla alguno cerca o de paso:

Estos son algunos de ellos porque, ya os digo, haber más, los hay:

Pier 17

89 South St # 17
South Street Seaport

New York, NY

 

Pier 1 at Riverside Park
70th Street at Hudson River
West 70s
New York, NY

 
Pier 25
N. Moore Street and West Street
Tribeca
New York, NY

 
Pier 4 (58th Street Pier)
58th St at 1st Avenue
Sunset Park
Brooklyn, NY

 
Pier 40
West Houston St & West Side Highway
New York, NY


Pier 45
Christopher Street & Hudson River
Financial District
New York, NY

 
Pier 46
http://www.hudsonriverpark.org/Calendar/index.htm#

West Village
New York, NY

 
Pier 54
13th Street at West Street
West Village
New York, NY

 

Pier  57

Hudson River Park

Cross Street: 15th Street

New York,NY


Pier 62
22nd Street and West End Avenue
Chelsea
New York, NY

 
Pier 81
West 46th Street and 12th Ave
West 40s
New York, NY

 
Pier 90
12th Ave at 50th St (50th-55th Sts)
West 50s
New York, NY

 
Pier 96
Clinton Cove at 56th St and Hudson River
West 50s
New York, NY


Skyport Marina
23rd Street and FDR Drive
New York, NY

 

EL CEMENTERIO INGLES

Mucho me temo que este escrito va camino de ser un escrito dentro de otro. A post within a post…

… Llegan a mis manos una serie de fotografías realizadas, por mi gran amigo Joaquín Hidalgo “Quino”, en el transcurso de una quedada fotográfico-reivindicativa de aficionados a este arte en El Cementerio Inglés de esta ciudad de Málaga.

Le pedí permiso para usarlas en este post por un motivo puramente sentimental y personal; que no era otro que el mucho tiempo pasado allí jugando cuando era niño, mientras vivía algunas temporadas -y casi todos los fines de semana- en casa de mis tíos en la Cañada de los Ingleses.

Ya me gustan esas fotos al primer vistazo, porque reconozco ahora -aunque hace mas de cuarenta años que no lo visito- cada rincón de ese jardín romántico que es El Cementerio Inglés. El primero que fue de los Cementerios Anglicanos de España.

Así que, me pongo a verlas detenidamente por segunda y por tercera vez, y me doy cuenta de dos cosas: La primera es que se me están despertando recuerdos que creía perdidos en la memoria. La segunda es que apenas hay cambios. Que no se ha cuidado nada y que sigue siendo igual, pero con el enorme  deterioro añadido por el paso de los años. Y eso conlleva un inevitable futuro incierto para este lugar.

LA CAÑADA DE LOS INGLESES

Los recuerdos que me vienen, son de los mejores tiempos pasados cuando niño en casa de mis tíos. De tía Lourdes y  de tío Matías (Tioma)  en la Cañada.

Una Cañada de los Ingleses que aún no había padecido el maltrato urbanístico por la mano de especuladores, y de los posteriores promotores y constructores, que han terminado por hacerla casi irreconocible. Una absoluta pena para quien la conoció como yo la conocí.

Desde hace ya algunos años no me atrevo a subir por allí, porque no quiero que cambie definitivamente la imagen entrañable que guardo de ella.

Una Cañada de los Ingleses donde habitaban, en su inmensa mayoría,  tíos míos -los Huelin- entre ellos. Los más queridos entre todos: los citados Tía Lourdes Souvirón y Tío Matías Huelin García de Toledo.

Pasar tiempo en la Cañada, me aportó sobre todo el saber apreciar la vida sana. La vida al aire libre. El querer y el saber estar en un medio que no era el habitual, siendo como era- según Tioma- un señorito de piso. Un señorito de piso a pesar de haberme criado como una verdadera cabra entre el Monte de Gibralfaro y el Monte de las Tres Letras.

A pesar, decía, de haber recogido en la playa cientos de kilos de piedras blancas y negras que conformarían las artísticas losetas situadas en el camino de césped del Llano de la casa de Tía Lourdes.

A pesar de haber vaciado de mierda con mis propias manos -y una enorme ilusión, tengo que reconocerlo- el pozo negro de Tioma por el ignominioso salario de una onza de chocolate La Campana de Elgorriaga y dos galletas María. Aunque tenía el impagable extra de su cariño y de su sempiterno buen humor.

Un señorito de piso a pesar de haber recogido con una pala los excrementos de caballos y las vacas y meterlos en una espuerta durante nuestras excursiones a Cártama y Alhaurín para comprar pan cateto, mostachones y altramuces.

Excrementos estos que servirían como abono a las cientos de palmeras plantadas en latas por Tío Matías en su Alameda particular. Os podéis imaginar el olor en el coche a la vuelta con tan escatológico botín.

A pesar de todo eso, yo, seguía siendo un señorito de piso.

Pero todo eso, valió  la pena. Y volvería a hacerlo todo de cabo a rabo. Aunque no hubiese recompensa de la onza de chocolate por medio. Los días más felices de mis más felices tiempos.

Sigamos con lo que nos ocupa…

EL CEMENTERIO INGLÉS

(Foto: Antonio Ruiz-Molero)

Mas abajo de su casa- en mitad de la cuesta- estaba la casa de Tío Quique y Tía Lily;  justo al lado de la casa, había una especie de corredor- entre la casa y el monte- que te permitía el paso al Cementerio Inglés. Por allí era por donde nos colábamos.

Fueron muchas las horas muertas –mira tu que apropiado- jugando entre tumbas con mis primos… Carlitos y Javier Giménez Huelin y con Pascualón Bejarano. Sobretodo con ellos tres.

Horas entre tumbas que aunque parezca tétrico, no era nada de eso. Porque el Cementerio Ingles tenía una luz y una situación que lo hacían muy especial.

Las fotos de Quino me traen tantos recuerdos… porque, ya lo he dicho, apenas ha cambiado desde esos lejanos tiempos de juegos hasta hoy día, según veo en las fotos.

Y viendo esas fotos comprendo hoy día el porqué de las muchas tumbas sin nombre hechas de ladrillos y cubiertas de conchas marinas. Tumbas de los tiempos del Cólera.

También tumbas de los marinos muertos en el naufragio del  buque escuela Gneisenau.

(Foto: Antonio Ruiz-Molero)

Comprendo ahora que esas extrañas filigranas en algunas cruces raras son en realidad dibujos celtas. Comprendo también cual es el idioma de esos sepulcros altos y magníficos.

Supongo que el modernista Ángel de la Muerte, que tanto me atemorizaba cuando niño y dedicado a Anni (1911)  pueda ser el pariente cercano del otro Ángel asesino involuntario. Ese del  Ruiz Zafón.

Foto: Joaquin Hidalgo)

Pero las fotos de Joaquín Hidalgo, seleccionadas por mi para este trabajo, son extrañamente engañosas; porque distorsionan- con su belleza- una realidad de abandono y desgaste casi irreversible de un sitio que debiera- aunque nada más fuese por sus ilustres moradores- estar perfectamente conservado y ser lugar de visita para malagueños y foráneos. Porque el sitio merece la pena ser visitado. Y respetado.

Y siguen los algarrobos como antes, siguen los hinojos y los árboles de la pimienta dando olor. Todo está invadido por una vegetación desordenada y caótica, idéntica a la de la Cañada. Pero, repito, no os engañéis con la belleza de estas fotos.

Son fotos hechas con extraordinaria generosidad. Con ánimo de plasmar la belleza y no la denuncia y el abandono.

Queremos el compromiso de las autoridades municipales o de las que sean competentes para que se ponga freno a un deterioro implacable. Para honrar debidamente a los que allí descansan. Para que los cadetes y tripulantes puedan seguir navegando, más confortablemente, en un mar de tréboles verdes. Oyendo el viento silbar entre los desarbolados palos de los eucaliptos de la Cañada de los Ingleses.

(Foto: Antonio Ruiz-Molero)

Podéis leer la interesante historia de este cementerio jardín -fantasmas incluidos- aquí:

http://www.universidadlaboraldemalaga.es/datos/Ingles/El_Cementerio_Ingles_de_Malaga.pdf

Visitad su web!!! Esta es:

http://www.cementerioinglesmalaga.org/

Y desde aquí, podéis bajaros la presentación con las fotos de Quino:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/EL%20CEMENTERIO%20INGLES/EL%20CEMENTERIO%20INGLES/EL%20CEMENTERIO%20INGLES%20DE%20MALAGA.pps

 

Que lo disfrutéis.

UN INFAUSTO DIA DE PLAYA

Anoche, tuve el privilegio de estar rodeado de buenos amigos de todos las épocas en el Restaurante Elementus de mi amigo Salvi.

 

Aparcamos – como tantas veces- bajo los eucaliptos frente al Balneario del Carmen.

Y entonces , me asaltó un recuerdo familiar.  Debió de suceder sobre  el año 1966, cuando yo contaba 9 añitosde edad.

Este es el relato de aquel recuerdo. De lo que al final resultó …

 

UN INFAUSTO DIA DE PLAYA.

Sábado por la mañana. Los hermanos –por aquel entonces al completo- disfrutábamos del día libre. Mi madre se afanaba en la cocina para preparar el condumio del medio día sabatino. Chanquetes con pimientos y huevo; todo ello debidamente frito. De primero – como era casi habitual en esa época veraniega- Gazpacho andaluz fresquito.

Porque he dicho que era verano, verdad? Pues lo digo.

Diez de la mañana. El día se presenta caluroso. Un magnifico dia. Los hermanos mayores habían decidido, con  el valor añadido de Jose Luis -novio de mi hermana Lourdes- el pasar la mañana en los Baños del Carmen. El Balneario del Carmen.

No contaban con la presencia del chiquitillo de la camada, el que suscribe: Father Gorgonzola. No entraba en sus planes cargar con un tierno infante porculero.

Pero, mi madre, siempre atenta conmigo y ,para de camino, descansar de mi, les obligó a cargar con el indeseado equipaje y de esa manera, me uní gozoso al grupo para  pasar la mañana dándome chapuzones en la playita. Ay! Que rico madre!

Así que iniciamos el rito playero de la época.

Desplegábamos la toalla encima de la cama. La doblábamos longitudinalmente por la mitad. A lo largo; situábamos el bañador encima de ella y la enrollábamos hasta formar un cilindro. Una suerte de albondigones trufados de Meybas.

Salimos andando pues con la intención de coger el autobús de línea  Alameda Principal – El Palo. Era una época en la que no había sino un solo coche en la casa: el del Pater Familias. En los días en que sucedieron los hechos un Morris Authi 1100. Importado de Inglaterra.

Salimos, decía, los tres hermanos, la hermana y el novio de la inefable al que cariñosamente apodábamos en la familia “El Pella”

Nos trasladó al fin el autobús hasta la misma puerta del Balneario del Carmen. La parada estaba situada en una  gran arboleda de eucaliptos que daban sombra a los escasos coches que esperaban a la fresquita el regreso de los bañistas.

La entrada a los Baños del Carmen, pasaba por el ritual del pago pertinente en las taquillas. Pagabas lo estipulado y tenias derecho – entre otras cosas- a una especie de garita unipersonal que te servia de vestuario y de cabina para guardar la ropa y tus pertenencias.

Dos había que pagar; una en la zona de los hombres para la muchachada varonil. Y otra para la hermana. En aquella época todo estaba dividido por sexos. Incluso en la playa -y dentro del agua- como unos cincuenta metros había una cuerda que separaba una zona para hombre y otra para mujeres; aunque ya no eran las normas tan rígidas y cohabitaban los dos sexos en  toda la playa.

Nos cambiamos y llegamos en tropel a la playa ansiosos y deseosos de meternos inmediatamente en el agua. Pero Oh Desdicha! Una mancha enorme de alquitrán flotaba en toda la orilla y se extendía hasta casi el final de la cuerda. Unos cincuenta metros. Imposible bañarse en ese mar de betún.

La desilusión de Father fue absoluta. Todos los planes de chapoteo se habían transformado en chapapoteo. Aunque esa expresión aún no se conocía.

Nos tumbamos en la playa haciendo huecos en la arena para extender las toallas sin que estas se manchasen con el negro y peguntosísimo alquitrán que ardía al sol implacable del mes de Agosto malagueño

Nos sentamos. Nos tendimos y al sol. Que remedio.

Al cabo de una hora, al que suscribe, se lo llevaban –literalmente- los demonios (Siempre he sido un culillo de mal asiento) confinado en mi particular campo de concentración de apenas dos metros cuadrados. Los nervios me podían. Mecagontóloquesemenea.

No soportaba esa ausencia de agua fresquita y esos baños liberadores de adrenalina y de rebosante vitalidad como tierno infante que era.

De pronto la solución se puso a mi alcance en forma de barca varada en la playa.

En aquella época solían haber barcas dispuestas para el alquiler en la playa a disposición de los bañistas.

Amosalquilarunabarca!!!  Dije con alborozo sabiéndome poseedor de la solución perfecta del día de baño.

– Anda niño! Tú sabes lo que vale eso? Respondío mi hermana.

– Amosalquilarunabarca! Repetí.

– Que no!! Volvió a decir.

– Amosalquilarunabarca, Amosalquilarunabarca!

– Qhedishoquenó!! Y dehadápoolsaco!

– Amosalquilarunabarca, Amosalquilarunabarca! Amosalquilarunabarca,   Amosalquilarunabarca! Amosalquilarunabarca… Arf! Amosalquilarunabarca!

Lourdes!!! Dijo el Pella: Vamos a alquilar una barca para que se calle el oíoporculo niño!!!! A ver si se calla de una puta vez!!!

Nos levantamos los tres hermanos jubilosos y junto al Pella nos dirigimos al sitio, donde estaban las barcas, mirando con displicencia al resto de los bañistas -que sudaban la gota gorda- frente a un mar de ébano coronado con dos dedos de alquitrán a lo largo de toooda la costa que podíamos divisar.

Pagó Jose Luis al marinero que nos miraba de forma ciertamente rara. Botamos la barca. Apartamos el alquitrán como pudimos para adentrarnos en el mar y subimos afanosamente en la puta barca.

El hueco azul entre la negrura se volvió a tapar rápidamente y todo- de nuevo- se tornó negro brillante como el azabache.

Bogábamos pletóricos hacia el lejano mar azul. Father Gorgonzola iba delante, en proa, de pie, tal si fuese un enorme mascarón de proa. Ufano se le veía sabiéndose el autor de tan magna idea. Nosepúesermastontos!!!! Pensaba acerca de los acalorados bañistas, que sentados en la playa, observaban lo que sucedía en el mar.

Avanzaba la barca en ese apagado y tenebroso mar dejando una estela que –como sucedió en la botadura, se cerraba inmediatamente esfumando el rastro efímero de limpieza.

Miraba yo, otra vez, con un cierto deje de desprecio al resto de los bañistas – sin comprender-como eran incapaces de haber pergeñado plan de baño tan genial.

Llegamos por fin a la zona libre de betún y brea.

Lourdes nos hacía señales desde la orilla. Mirad!! Dije!! La niña!!!

Lourdes nos saludaba desde la playa. (Movía esta los brazos agitadamente como queriendo avisarnos de algo)

Correspondieron mis hermanos y el novio de la prójima con saludos efusivos sin enterarse, por supuesto, de lo que esta les decía.

El pequeño Father le propinaba sonoros cortes de manga sabiendo que había sido su principal adversaria en la consecución del fantástico y límpido baño que les esperaba. Nostonta!!!

Ahí te quéas tó zudoroza! Maharona!!!

Sin pensarlo dos veces, nos tiramos los cuatro al agua. Un agua transparente y cristalina como nunca la habíamos visto. Lejos de la orilla el agua azul tenía una frescura inusual y enormemente revitalizante.

Nadamos y chapoteamos durante un buen rato. Un rato muy muy largo.

Agotados por el esfuerzo de permanecer en un mar sin fondo donde apoyarse, decidimos subirnos de nuevo a la barca y volver a la playa donde, una sudorosa y mosqueada hermana, me haría pagar los cortes de manga,s ejecutados con una absoluta maestría, hacia algo así como una hora. Aunque para eso, tenía que cogerme.

Nadamos hacia la barca cuando de pronto -horrorizados- nos percatamos con estupor  de la enorme banda negra de un metro de altura y, al menos, tres dedos de espesor que circundaba la puta embarcación. Nos han jodío!

La rodeamos con la esperanza de hallar un paso libre de pez. Nunca mejor dicho.

Ningún paso se abría por estribor, ni por babor, ni -Oh My God- por proa. Lo único que yo tenía claro era la popa. La popa que es por donde nos iban a dar irremisiblemente a los cuatro avezados navegantes.

Así que se estudió la forma menos dramática de afrontar el suplicio del inevitable embetunado.

Trataron los hermanos mayores y el cuñado, intentar subir al Father a pulso para que, al menos, uno saliera indemne de la humillante situación. Pero al carecer de punto de apoyo, era materialmente imposible.

Así que no quedaba otra solución que la del inevitable restriegue.

El que alguna vez se haya subido a una barca desde el agua sin escalerilla, sabrá del titánico esfuerzo que se requiere. Podéis imaginar, si además – como adorno- tenéis que hacerlo por una superficie húmeda y pegajosa y resbaladiza a la vez?

Un dislate.

Subimos a durísimas penas a la barca. Al Father, al final lo arriaron con el casi descoyunte de brazos. Todos con la parte delantera del cuerpo que no era otra cosa que la verdadera imagen de Nat King Cole. Agravado el caso en mi cuñado Jose Luis, que al ser muy piloso, los pelos se le arremolinaban en el pecho y en las piernas conformando un enorme muestrario de caracolillos al estilo de Estrellita Castro.

Debidamente calafateados nos encaminamos horrorizados hacia la playa presuponiendo la vejación que sufriríamos al llegar a esta playa y contemplasen los bañistas descojonados, comos los Four Tops desembarcaban de su gira por allende los mares.

Cuando llegamos donde nos esperaba mi hermana, nos recibió con un lacónico: Gilipollas! Que fatiguita, Dioss mío, prosiguió. No se puede ser más gilipollas!!

Jose Luis, completamente embadurnado, le espetó –a modo de disculpa-  Luli… Y ella fulminándolo con la mirada  -como solo ella sabía hacerlo- le dijo: Y tu! Tú, eres el más gilipollas de todos!

Nos fuimos camino de la ducha sabiendo que la limpieza del alquitrán era una batalla imposible de ganar. Después… un humillante paseo en autobús.

Mientras en la casa, nuestra madre, preocupada por la tardanza, esperaba impaciente para freír de una vez los malditos huevos que acompañarían a los pimientos fritos y los chanquetes.

TONI MOLERO EN BLANCO Y NEGRO

TONI MOLERO

EN BLANCO Y NEGRO

 

Una nueva entrega de momentos robados a la realidad de mi buen amigo Toni Molero. Esta vez en Blanco y Negro. Para que el color no nos distraiga de lo que se contempla.

 Me hace llegar, tan generosamente como siempre y a requerimiento mío, una amplia y magnifica selección para que yo elija; Una tremenda putada después de todo.

 Porque me lo pone muy difícil. Me lo pone muy difícil porque tengo que desechar un determinado número de ellas y eso es un inasumible compromiso. ¡Pero que remedio!

 Algunas no son complicadas de elegir; al primer vistazo ya las has escogido. Son esas que entran por los ojos sin tan siquiera pedir permiso. Y la seleccionas. Porque son fotos que le atañen -yo lo intuyo-  sobremanera al autor, íntimamente, y por ende, a este seleccionador forzado de instantáneas.

 No tengo duda -por poner someros ejemplos- en incluir  algunos rostros femeninos. El y yo sabemos porqué. No tengo duda con una foto tomada de un edificio de la Plaza de  Basconia, porque me hace ilusión de que allí viviera la Señorita del Casco Cartaginés. Esa sensual vecina del Soler en el Camino de los Ingleses.

 

No tengo duda al escoger la foto donde aparece el amigo vestido de indiano. Inmaculadamente blanco y con la cara iluminada por el fogonazo que se produce al encender un cigarrillo. Porque no solo es una gran foto, sino porque el modelo que posa sin quererlo ni esperárselo, yo, sin ningún margen de error, sé quien es.

Tampoco tengo dudas de incluir fotos de algunas esculturas en las calles y plazas, ni de instantes de Alfombra Roja en el Cervantes. Ni tengo dudas con los cielos nubosos e inmensamente tristes porque aceptan obligadamente la ausencia del color que se les supone…

… Pero después de estas certezas, si que me surge la incertidumbre. Y ahí es donde viene lo del inasumible compromiso.

Porque queda una buena porción de la entrega primigenia. Y recae sobre mí, la enorme responsabilidad de discernir cuales son las que debiera de incluir en el trabajo y cuales no. Y eso, amigo Antonio, repito, es una putada. Una verdadera putada.

 

Porque el corazón me indica que las ponga todas. Pero la razón y la técnica, por otro lado, me obligan a descartar algunas bastantes. A descartar trozos de Málaga en blanco y negro que descansarán mas tristes aún si cabe, en una carpeta de mi ordenador, sabiendo que nunca  -por este medio- podrán ver la luz.

He puesto sin orden ni concierto todas estas fantásticas fotos de Antonio Ruiz- Molero. De Toni Molero. Todas menos una que va en su lugar correspondiente: el último; precisamente la única que el no tomó. Esa que el y yo sabemos; esa que fue tomada una noche de reencuentro, de música en directo y de brumas etílicas de cuarenta grados a la sombra de los focos. Y no de calor precisamente.

 Bueno… pensándolo bien… ¡Si!  Cuarenta grados de calor humano.

 Si queréis bajaros este trabajo, podéis hacerlo desde aquí:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/TONI%20MOLERO.%20LAS%20TRES%20COINCIDENCIAS/TONI%20MOLERO%20EN%20BLANCO%20Y%20NEGRO/TONI%20MOLERO.%20EN%20BLANCO%20Y%20NEGRO/TONI%20MOLERO%20EN%20BLANCO%20Y%20NEGRO.pps

  Mientras se descarga, distraeros con esto. Es tambien en Blanco y Negro: Espero que lo disfrutéis.

UNA SEMANA SANTA SIN JOSE LUIS

 

UNA SEMANA SANTA SIN JOSE LUIS

Tengo por costumbre, desde que se creó este blog, el hacer por Cuaresma, un post jocoso relacionado con la Semana Santa de Málaga.

 Ya hice el primer año uno llamado Manolo Vicente; Nazareno Penitente. Para un año mas tarde realizar otro llamado El Lunes Santo de Demetrio.

 El primero estaba basado en el desfile procesional de un nazareno de la Cofradía de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza. Trasladada la acción años atrás y con nombres inventados, pero que cualquier avezado cofrade -y no solo de esta Archicofradía-  podía fácilmente reconocer.

 https://fathergorgonzola.com/2009/05/09/manolo-vicente-nazareno-penitente/

 El segundo año, estaba basado en el procesionamiento del Cristo de los Gitanos; el Señor de la columna. El Lunes Santo de Demetrio. Donde se narraba en tono, ya te digo, jocoso- y siempre respetuoso- una situación imaginaria donde un gitano llamado Demetrio debía de suplir la talla del Cristo por habérsele roto un brazo, en un accidente, durante el traslado.

 https://fathergorgonzola.com/2010/03/22/el-lunes-santo-de-demetrio/

 Estos dos relatos estaban basados en dos chascarrillos que mi cuñado-hermano Jose Luis López- Harras me contaba casi todas las Semanas Santas en un mar de risas.

 Pero este año…Este año ese mar se ha secado. Jose Luis falleció el pasado mes de Septiembre y ahora este que nos ocupa- con su Semana Santa a punto de llegar- será el primer año en que el Nazareno del Paso se esté preguntado. ¿Donde estará Jose Luis?

 

Siempre reconocía a Jose Luis con la túnica puesta por ser uno de los pocos nazarenos que calzaba (elegantísimo, como siempre) el antiguo y formal zapato de charol con hebilla plateada. Aparte de su figura que la conocía de memoria o sus ojos claros que siempre me miraban con cariño a través de las dos ventanitas con forma de almendra del capirote.

 Ya lo dije en el post que escribí acerca de su viaje eterno…

 https://fathergorgonzola.com/2010/09/03/una-buena-persona/

 … que Jose Luis fue mi maestro en muchas cosas de mi vida., y un referente para mi futuro comportamiento.

 Así que este año, no está el ánimo para chascarrillos rememoradores. Pero se me pasó una cosa por la cabeza…

 … Por que no debía yo de seguir la tradición que empecé por su culpa? Por que no continuar con lo empezado? Así que decidí que sí; que sí debía de seguir. Como homenaje a la persona entrañable que era Jose Luis López-Harras. Mi querido hermano.

 Y entonces me propuse hacer algo distinto. Pero que? Algo que se saliera de los rígidos cánones cofrades. Algo peculiar. Algo que hiciera que Jose Luis se echase las manos asombrado a la cabeza y me dijera -como muchas veces hacía- Que has hecho cuñaillo?

 Así que acudí a los amigos. A los buenos amigos.

 Pacopaula me proporcionó una música (que fue el germen de todo esto) que cumplía los requisitos que yo quería: Una música atípica, para acompañar a las imágenes. Una música pelín rara, que pareciera que estuviese fuera de contexto, pero que -sin embargo- fuese inexcusablemente religiosa.

 Una música que se alejara de saetas y de marchas procesionales. Ni del Maestro Artola ni de la querida Diana Navarro. Y esa fue la que me llegó oportunamente. Antes de que esto empezara. De improviso.

 Rara música, aviso. Pero esa es la gracia, también aviso.

 Y que pasa con las imágenes? Yo quería también que las imágenes se salieran del marco habitual. Quería detalles inesperados, puestos de chucherías, momentos de fervor espontáneos, trozos de la Semana Santa malagueña pero que se salieran del tópico y de lo típico. Lejos de las mil y una veces vistas de los tronos, en su magnificencia, por la Alameda Principal o por calle Larios.

 

Y entonces… Que mejor que recurrir a uno de los mejores fotógrafos de esta tierra?

 Antonio Ruiz- Molero. Gracias Toni!!!

Toni Molero, se puso a mi disposición en el primer segundo de la petición. Que gran tío! Y a los pocos días tuve en mi poder una preciosísima selección de detalles semanasanteros que harían las delicias de cualquier malagueño. Fuese cofrade o no.

 Algunos días después –fíjate lo que son las cosas- una amiga intima de Jose Luis, Kika Garfia, casualmente, me envió un enlace a youtube, donde se apreciaba en directo el trono del Nazareno del Paso por la doble curva  del recorrido oficial.

 Así que junté todo lo proporcionado por el equipo. Elaboré una presentación en Power Point (cuyo link incluyo para que os la bajéis) con las fotos de Toni Molero, la música proporcionada por Pacopaula y para que estuvieseis distraídos mientras os la bajáis, las imágenes del Nazareno por las calles de Málaga que me envió Kika.

 

Y este es el resultado. Para mi hermano Jose Luis; para que, quien sea, siga sacando lustre a sus zapatos de charol. Y a su hebilla de plata.

 Post Scriptum:

Hoy, es Miércoles de Ceniza. 9 de Marzo de 2011. Primer dia de Cuaresma; primer día  de una época en la que todos los cofrades empiezan la tarea principal y a bullir por las calles de Málaga. Recitales de Saetas, conciertos, traslados, reuniones para afrontar lo que dentro de 40 días sucederá, si el tiempo lo permite, en la ciudad. 

 Una época en la que a Jose Luis -más que nunca- le gustaba pasear por su Centro de la ciudad. Es un buen dia para publicar esto.  Si, definitivamente, hoy es muy buen día para publicar esto.

 Si queréis bajaros este trabajo, podéis hacerlo desde aquí:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/UNA%20SEMANA%20SANTA%20SIN%20JOSE%20LUIS/TONI%20MOLERO%20SEMANA%20SANTA.pps

Y mientras lo hace, distraeros con esto:

Que lo disfrutéis.

EL DEBATE SOBRE LAS CORRIDAS DE TOROS

EL DEBATE SOBRE

LAS CORRIDAS DE  TOROS.

 Quede claro que no coincido siempre con las opiniones vertidas en este espacio de “Colaboraciones”. Y este, casualmente, es uno de ellos.

 Pero…Nobleza Obliga. E inserto una documentadísima información elaborada por mi buen amigo el escritor Jotapunto Rebuscá en la cual hace una finísima disección de la fiesta de los toros desde su historia primera, pasando por los toreros, los tercios, los abalorios, las artes, las suertes…  y un sinfín de motivos taurinos más.

 Todo ello desde el prisma del que es contrario a la Fiesta. Un antitaurino, para entendernos. Eso si, tratado desde una forma objetiva, como mandan los cánones de todo escritor veraz que se precie.

Como quiera que uno- Father Gorgonzola- no es que sea un enervado aficionado de dicho espectáculo, pero en absoluto está de acuerdo en su abolición y/o prohibición, hace constar en este mismo espacio su compromiso de que cuando los antitaurinos – como es el caso del autor de estos artículos- dejen de jamarse los chuletones de ternera “vuelta y vuelta”, el administrador de este blog, uséase: yo! Firmara manifiesto antitaurino que se le ponga por delante.

 

 Pooorrqeeeee…Siiii los firmantes de dichos manifiestos después de untarse en pintura roja, despelotarse en las plazas públicas de las ciudades y todas esas zarandajas, para después  posar para la posteridad como defensores a ultranza de la vida animal; si después de todo eso -continúo- van a tomarse unas cañas con unas alita de pollo estilo Búffalo, por poner un ejemplo -no digo ya unos pajaritos fritos-  sin tener en cuenta el calvario de vida que han llevado los susodichos pollos o los indefensos pajariglios…yo,  yo no tendré mas remedio que cagarme en la leshe que l’an dao a tós ellos.

 

Ítem más. En el improbable caso de que el Creador me hubiese dado la oportunidad de elegir entre:

  • Criarme y vivir en una dehesa al aire libre, corriendo todo el día y comiendo pienso seleccionado y sus  verdes hierbas; bebiendo agua fresca. Zascandileando con las vacas que se pusiesen a tiro, para al final de mis días, en una atormentada tarde, meterme en una plaza para – al fin y al cabo- tener la oportunidad de ser indultado para –si logro tener esa suerte por haber luchado brava y brevemente- terminar en la anterior dehesa follando como un toro loco con el único trabajo de fornicar e inmortalizar mi estirpe…Como pasa con los toros.

 

 

Ó

 

  • Vivir apiñado en jaulas inmundas e infectas, con 24 horas de luz artificial para aumentar la productividad. Pinchándome los ojos para dejarme ciego. Bebiendo agua llena de mierda y orines de mis congéneres etc. Con la única finalidad de esquilmarme la salud día tras otro. Para que no pare de poner huevos y después ser escaldado, desplumado vivo, y por fin triturado para terminar mi existencia en forma de cubito de caldo -o lo que es peor- en pienso para que se lo coman los toros señoritos… Como pasa con las gallinas.

 

Pues que quieres que te diga, prefiero ser un toro, aunque tenga cuernos, antes que una gallina, aunque sea la polla.

Desde aquí, podéis bajaros este estupendo y elaborado trabajo de Jotapunto, recordando al lector, que en ningún modo, estoy de acuerdo con las ideas antitaurinas que en este se reflejan.

Para desmentir y negar las posibles imputaciones como no defensor de los derechos de los animales, juro sobre la tumba de mi madre que JAMAS he comido voluntariamente  ni pollo ,ni gallina ni cualquier otro volátil.

Puede decir eso algún antitaurino? Es más: Puede decir eso algún defensor de los derechos de los animales?

 Si queréis, podéis bajaros estos artículos desde aquí:

 http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/EL%20DEBATE%20SOBRE%20LAS%20CORRIDAS%20DE%20TOROS/EL%20DEBATE%20SOBRE%20LAS%20CORRIDAS%20DE%20TOROS.pdf

 Os lo recomiendo…son muy interesantes.

Después vendrá el realizado acerca de los Vascongados y ahí si que me callaré!! Otra vez.

101 COSAS QUE HACER GRATIS EN LONDRES

101 Cosas gratis que hacer

en Londres

 

Para tiempos de crisis, soluciones baratas. Estos son algunos de los planes más recomendables para perderse por la capital inglesa sin gastar un solo euro. (*)

  1. Un día entero en el Museo Británico, el museo más antiguo del mundo.
    2. Entrar en la National Gallery, el principal museo de la capital, para contemplar obras maestras de la historia del arte occidental.
    3. Un descanso en Trafalgar Square. Presidida por la columna del almirante Nelson, es un espacio siempre animado para ver pasar a la gente.
    4. Pasear por Hyde Park, la zona verde más grande del centro de Londres.
    5. Explorar Covent Garden, una de las zonas más animadas de Londres.
    6. Dar una caminata por el Támesis.
    7. Una visita a la Tate Modern, no sólo para ver sus obras, también por el propio edificio en sí, una antigua central eléctrica reconvertida.
    8. Para entrar en la mayoría de las iglesias de Londres hay que pagar entrada, excepto si se hace a la hora de la oración vespertina.
    9. Cruzar el Tower Bridge.
    10. Contemplar la colección de barcos del National Maritime Museum.
    11. Pasear por el pie del túnel de Woolwich, uno de los más antiguos túneles bajo el Támesis.
    12. Regresar a la infancia en el Pollock’s Toy Museum.
    13. Profundizar en los conflictos bélicos del siglo XXI en el Imperial War Museum.
    14. Perderse en el Borough Market, uno de los mercados más cool de Londres.
    15. Entrar en el British Film Institute para profundizar en el patrimonio cinematográfico londinense.
    16. Deleitarse ante el exterior del nuevo palacio de Westmister, conocido como Houses of Parliament (Parlamento).
    17. Conocer la historia de la ciudad en el Museum of London.
    18. Poner rostro a los grandes personajes nacionales en la National Portrait Gallery.
    19. Perderse en el Natural History Museum.
    20. Entrar en el Victoria and Albert Museum.
    21. Disfrutar de la ciencia con los niños en el Science Museum.
    22. Contemplar obras de los mejores artistas contemporáneos en Serpentine Gallery.
    23. Observar la colección de arte británico más grande del mundo en la Tate Britain.
    24. Dar vueltas en la circular Temple Church, el templo de los templarios.
    25. Asombrarse con la Wallace Collection.
    26. Ir en busca de la Whitechapel Gallery para los que les guste el arte moderno.
    27. Echar un vistazo a la historia monetaria del mundo en el Bank of England Museum.
    28. Observar el cambio de guardia en un día soleado, todos los días en verano a las 11.30.
    29. Asistir a la ceremonia de las llaves. Hay que solicitar permiso para presenciar esta tradición que se celebra todas las tardes en la Tower of London.
    30. Conocer la colección ecléctica del Soane Museum, sobre el famoso arquitecto londinense.
    31. Visitar la preciosa Kenwood House, en Hampstead Heath.
    32. Entrar en el Geffrye Museum.
    33. Dejar volar la imaginación en el Royal Air Force Museum.
    34. Encontrar la inspiración en el Horniman Museum.
    35. Respirar en el Queen Mary Rose Garden, el mejor jardín de rosas de Londres.
    36. Pasear por St James’s Park, el más elegante de los parques londinenses.
    37. Admirar la fachada del Globe Theatre London, réplica del teatro de las obras de Shakespeare.
    38. Mostrar respeto a Lady Di en el Princess Diana Memorial.
    39. Acudir un domingo a Speakers’ Corner, en Hyde Park.
    40. Pasear o asistir al estreno de una película en la Leicester Square.
    41. Ver abrir y cerrar el levadizo Tower Bridge.
    42. Descubrir el Museum of London Docklands.
    43. Tomar un café en la cripta de St Martin in the Fields e incluso asistir a un concierto gratuito todos los días.
    44. Acudir a un concierto gratis en The National Theatre.
    45. Asistir a la grabación de un programa de la BBC.
    46. Ver Londres desde Primrose Hill.
    47. Completar la colección más grande del mundo de planta antigua en The London Silver Vaults.
    48. Ver los especímenes que guarda Hunterian Museum en frascos.
    49. Asistir a un juicio en el Tribunal Penal Central.
    50. Pasear un sábado por La City para echar un vistazo a su arquitectura y disfrutar de las tranquilas calles.
    51. Ir en busca de los músicos callejeros de Covent Garden.
    52. Echar un vistazo a los que acuden a los estrenos de cine en el teatro de Leicester Square.
    53. Pasear con niños por Coram’s Fields.
    54. Visitar la colección de arte del museo Foundling, la primera casa dedicada al cuidado de niños abandonados de Gran Bretaña.
    55. Visitar The Photographer’s Gallery.
    56. Buscar en los jardines de Kensington la estatua de Peter Pan.
    57. Visitar el Museum of Childhood.
    58. Ver The Stone of London, algo así como el kilómetro cero para los romanos.
    59. Tocar la muralla romana original.
    60. Echar un vistazo a Picadilly Circus.
    61. Oír tocar a los músicos que animan una comida en Covent Garden Apple Market.
    62. Admirar la arquitectura de Leadenhall Market.
    63. Caminar por Hampstead Heath.
    64. Visitar el Regent Park.
    65. Contemplar el Arco de Triunfo de Wellington.
    66. Y también el Marble Arch.
    67. Cruzar la plataforma 9 y 3 /4 para los amantes de Harry Potter.
    68. Ver llegar y salir a los trenes en St Pancras International.
    69. Disfrutar de la música en en el Notting Hill Arts Club.
    70. Coincidir con una degustación de la suntuosa comida en el hall de los almacenes Harrods.
    71. Caminar por South Bank, del puente de Waterloo a la Tate Modern.
    72. Pasear por el parque de Richmond.
    73. Asistir al cambio de guardia en Windsor.
    74. Pasear por el Bushy Park.
    75. Visitar 5th View Bar.
    76. Contemplar los canales de Maida Vale, una pequeña Venecia en este distrito residencial.
    77. Cruzar el paso de peatones de Abbey Road, que los Beatles convirtieron en mítico.
    78. Entrar en el Barbican, el mayor centro cultural de Europa.
    79. Buscar en Postman’s Park la plaza de la película Closer.
    80. Hacer una paseo guiado gratuito por Londres descargándote gratis una audioguía.
    81. Visitar la librería de viajes de la película Notting Hill.
    82. Pasar por el bullicioso Portobello Road Market.
    83. Ir en busca de las placas azules que se muestran en los edificios antiguos y que ofrecen un poco de historia de la historia de la ciudad a través de los personajes que vivieron en ellos.
    84. Escuchar a mediodía el sonido del Big Ben.
    85. Admirar el edificio de la embajada de Estados Unidos y la hermosa plaza que la rodea.
    86. Acercarse al Cenotafio que recuerda a los caídos en las dos guerras mundiales.
    87. Perderse por Camden Town y entrar en Camden Lock Market, mucho más grande que Portobello Road y con mucho más para ver.
    88. Echar un vistazo al moderno edificio del Ayuntamiento y contemplar un espectáculo gratuito en el exterior de Scoop.
    89. Pasar por delante del número 10 de Downing Street, residencia del Primer Ministro. Y si hay tiempo suficiente esperarle para entrar o salir.
    90. Hacer un picnic en Battersea Park, con vistas al Támesis.
    91. Cruzar el Golden Bridge Jubilee.
    92. Cruzar el Puente del Milenio para ir de la Tate Modern a St Paul o viceversa.
    93. Ver las estatuas de Churchill y Roosevelt en Bond Street.
    94. Contemplar la estatua de Churchill en la Plaza del Parlamento.
    95. Ver la estatua de Lincoln, el que fuera presidente de Estados Unidos en la Plaza del Parlamento. El único que tiene tal honor.
    96. Disfrutar de wi-fi gratis en las tiendas de Apple.
    97. Hacerse una fotografía en una típica cabina de color rojo.
    98. Descubrir la historia de las fuerzas armadas de Gran Bretaña en el National Army Museum.
    99. Disfrutar de la zona verde de Russell Square, en el centro de la bulliciosa ciudad.
    100. Mostrar los respetos en el Memorial 07.07, situado en Hyde Park, dedicado a aquellos que perdieron sus vidas en los ataques terroristas de julio de 2005.
    101. Alimentar a los patos en St James Park.

 

(*) Fuente: Público.es

UNA EDUCACION DE FABULA

 

Apacentando  un joven su ganado gritó desde la cima de un collado:

-¡Favor; que viene un lobo, labradores!
Estos, abandonando sus labores,

Acuden prontamente, y hallan que es una chanza solamente.
Vuelve a llamar, y temen la desgracia. Segunda vez los burla.

 

¡Linda gracia! Pero, ¿qué sucedió la vez tercera? Que vino en realidad la hambrienta fiera.


Entonces el Zagal se desgañita, y por más que patea, llora y grita,

No se mueve la gente escarmentada, y el Lobo le devora la manada.

 

 Me llamó mi amigo el poeta Miguel Ángel Cumpián completamente asombrado -que por cierto hace meses que me tiene sin trabajo como escriba-  pues el común, Antonio Abril, y no me dijo a cuenta de que, comenzó a recitarle de cabo a rabo una fábula de Esopo llamada El Pastor y el Lobo.

 Le pidió reiteradamente Miguel Ángel a Antonio que le repitiera la fábula para anotarla.

Este, Antonio, se la dictaba de memoria, sin sobrarle ni una coma, una y otra vez.

 La frase que mas le gustaba al ínclito poeta era la que decía…¡Linda gracia! Pero, ¿qué sucedió la vez tercera? Que vino en realidad la hambrienta fiera.

La moraleja de esta Fábula era:

 ¡Cuántas veces resulta de un engaño contra el engañador el mayor daño!

Recordaba esta fábula tal cual – y así lo confirmé con Antonio-  de haberla estudiado en los HHMM de Málaga. Recordaba incluso el dibujo del libro de Literatura de la Editorial Edelvives.

 Y me dio por pensar en los malos tiempos que vive la juventud hoy día en los  que no se presta la debida atención no solo a los relatos que en ese libro venían, sino –como es el caso en muchas de las fábulas-  a las moralejas finales que eran, al fin y al cabo, enseñanzas y consejos éticos.

 Sin saber que esta ausencia -la de hoy-  de obligación y afición lectora, hace que el joven deje de viajar y adquirir conocimientos a través de un libro. Y no saben lo que se pierden, creyendo en su ignorancia, que Esopo, Iriarte y Samaniego son jugadores del Atlhetic de Bilbao. En el mejor de los casos.

Ha sido un ejercicio de nostalgia el recordar no solo las lecturas aquellas, que no fueron sino el germen de lector que hoy soy, sino de un sistema educativo- que podía pasar como represor- y que no fue sino una suerte de aprendizaje al margen de Logses, Bups  y el que mejor define un sistema educativo: La ESO; que nombre más apropiado para  potenciar la cultura y el estudio!

 Aunque, realmente, a mí me gusta el compendio de todos ellos, el PTI : Perdida de Tiempo Irrecuperable. Que en breve- no os quepa la menor duda- será implantado por el gobierno imbécil de turno

Esta es una recopilación de fabulas con sus correspondientes moralejas. Leedlas. A algunos os traerán recuerdos de los tiempos, en los que pensábamos, que estar en un colegio de curas era lo peor que te podía pasar. Ahora sabemos que no.

 Estas son:

 FÁBULAS

 

 El ASNO Y EL LOBO

LAS GALLINAS GORDAS Y LAS FLACAS

EL ASNO VESTIDO CON PIEL DE LEÓN

LA CIGARRA Y LA HORMIGA

LA ZORRA, EL PERRO Y EL CORDERITO

EL CABRITO Y EL LOBO

El PERRO Y SU IMAGEN

LAS RANAS Y LOS TOROS

LA CABRA Y EL ASNO

LA VIEJA Y EL CURANDERO

LA TORTUGA Y LA LIEBRE

LA ABEJA Y LA PALOMA

EL LABRADOR Y SUS HIJOS

EL PAVO REAL Y LA GRULLA

EL LEÓN Y LA CABRA

LA ZORRA Y EL GALLO

EL HOMBRE Y EL LEÓN

EL JOVEN Y EL LADRÓN

LOS DOS AMIGOS

LA ZORRA Y EL MONO REY

LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO

LA MONA Y LA ZORRA

EL PASTOR MENTIROSO

LA SERPIENTE Y LA LIMA

EL LEÓN Y EL CIERVO

LA RANA Y EL RATÓN

LA TORTUGA Y EL AGUILA

LA LIEBRE Y LA ZORRA

LA GALLINA Y AL DIAMANTE

LA LIEBRE Y EL LEÓN

LA GATA Y EL HADA

EL LEÓN ENAMORADO

EL CIERVO Y EL BUEY

EL PERRO DEL HORTELANO

EL ASNO Y LA ESTATUA

EL ASNO, EL GALLO Y EL LEÓN

LA GALLINA Y LA ZORRA


 EL ASNO Y EL LOBO

 Un asno , al ver que se acercaba un lobo y no podía escapar de su enemigo temido, simulo estar cojo.
El lobo se acerco y le pregunto la causa de su cojera. El asno respondió que al saltar un cerco se había calvado una espina y que prefería morir antes que seguir soportando un dolor tan agudo.
-Quíteme, por favor, esta espina, señor Lobo, y devóreme cuando guste, sin miedo a lastimarse la boca.
El lobo se dejo convencer mansamente pero, al levantar la pata del borrico para examinarla recibió una coz tan fuerte que se quedo sin un solo diente.
El lobo, mal herido, dijo llorando su desventura.
-Bien merecido lo tengo porque, siendo mi oficio de carnicero, ¿Cómo se me ocurrió hacer de curandero?

 Hablemos con razón: no tiene juicio quien deja el propio por ajeno oficio.


 LAS GALLINAS GORDAS Y LAS FLACAS

 Vivían en un corral varias gallinas: unas bien cebadas y gordas; otras, por el contrario, flacas y desmedradas.
Las gallinas gordas, orgullosas de su buena facha, se burlaban de las flacas y las insultaban llamándolas huesudas, muertas de hambre, etc., etc.
Pero el cocinero, debiendo preparar algunos platos para el banquete de Año Nuevo, bajó al gallinero y eligió las mejores que allí había.
La elección no fue difícil. Entonces, viendo las gallinas gordas su fatal destino, envidiaron la mejor suerte de sus compañeras flacas y esqueléticas.

 No despreciemos jamás a los débiles, quizá tengan mejor suerte que nosotros.


 EL ASNO VESTIDO CON PIEL DE LEÓN

 Un jumento de Asnolandia, se vistió una vez con la piel de un león que encontró en el camino. Los animales se asustaron al verlo y huyeron de su presencia, de suerte que el espanto se apodero de toda la comarca.
Feliz de saberse temido y respetado, paseabase campante por los prados y montes. Su amo, echándole de menos, fue en su busca; mas al encontrar a león tan original se asusto sobremanera, y no le quedo otro recurso que correr.
Poco tiempo después, al ver al amo las descomunales orejas que asomaban por debajo de la piel del león, se dio cuenta de la farsa; se le acerco, le quito el disfraz y lo molió a palos.

 Si el ignorante intenta mostrarse sabio, pronto asoma las orejas de borrico.


 LA CIGARRA Y LA HORMIGA

 Una hormiga, llegado el verano, recogía afanosamente granos de trigo y cebada, guardándolos en su granero para alimentarse en el invierno.
La cigarra, que pasaba el día cantando, se sorprendió de verla tan trabajadora en época en que los animales, dejando sus faenas, se abandonan a la buena vida y a la diversión.
Calló la hormiga, pero cuando llegó el invierno y con él la escasez de provisiones, la cigarra, hambrienta, fue a pedirle a la hormiga unos cuantos granos para alimentarse.
Entonces la hormiga le replico:
– Ya ves, holgazana, si hubieras trabajado en el momento oportuno, hoy no carecerías de alimento. Canta pues ahora, mientras yo como.

 Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.


 LA ZORRA, EL PERRO Y EL CORDERITO

 Una zorra se introdujo disimuladamente en un rebaño de ovejas, y fingiendo amor maternal acerco a su pecho a un corderillo recién nacido, simulando acariciarlo.
Uno de los perros que cuidaba a los borregos, viendo a la indeseable en actitud tan ladina, se acerco rápidamente y la interrogó de esta manera:
– ¿Qué hace aquí doña Zorra, la embustera?
– Halago y juego con este corderillo, amigo mío.
– ¡Pues suéltelo de inmediato si no desea conocer el halago de mis dientes!

 QUIEN SE ACOSTUMBRA AL ENGAÑO, EL MISMO LABRA SU DAÑO.


 EL CABRITO Y EL LOBO

 Al salir la cabra de su establo encargo a su hijo el cuidado de la casa, advirtiéndole el peligro de los animales que rondaban por los alrededores con intención de entrar a los establos y devorar los ganados.
No tardo mucho en llegar el enemigo: ¡Un lobo horrible, amiguitos míos, un lobo!, que imitando la voz de la cabra llamo cortésmente a la puerta para entrar.
Al mirar el cabrito por una rendija vio al feroz carnicero y, sin intimidarse, le dirigió el siguiente discurso:
– Bien se que eres nuestro mayor adversario y que imitando la voz de mi madre, pretendes entrar para devorarme. Puedes marcharte, odiado animal, que no seré yo quien te abra la puerta.

 “SIGUE EL CONSEJO DE TUS PADRES Y VIVIRÁS FELIZ TODA LA VIDA”


 EL PERRO Y SU IMAGEN

 Cierto perro cogió entre sus dientes un gran pedazo de carne. ¡Que magnífico!, se dijo el incauto animal. Lo llevaré a casa y allí lo comeré a mi regalado gusto.
En el camino cruzó un arroyuelo, cuyas cristalinas aguas reflejaron su imagen, y le hicieron ver ingenuamente a otro perro con una presa más grande en el hocico.
Como el animal tenia hambre, abrió la boca y se zambullo en el agua para coger el pedazo del otro perro. Mas, ¡oh desencanto!, se sumergió hasta el fondo y no encontró a su rival.
Entonces se dio cuenta, aunque tarde, de que su gula le había costado la perdida de su propia presa.

 “MÁS VALE PÁJARO EN MANO QUE CIENTO VOLANDO”


 LAS RANAS Y LOS TOROS

 Una rana, posada al borde de un estanque, contemplaba dos toros que se embestían mutuamente en un prado cercano.
– ¡Mirad que riña tan tremenda! -dijo a una compañera-. ¿Qué seria de nosotras si animales tan corpulentos vinieran por aquí?
– No os asustéis –respondió la otra- . ¿Qué nos importan la riñas de esas bestias? Además, esos animales no son de nuestra clase.
– Cierto es –replicó la primera-, pero yo pienso que el vencedor buscará refugio por estos lugares, y entonces podría aplastarnos con su enorme peso si no tomamos las debidas precauciones. Ya ves, amiga mía, que no sin razón me preocupa la contienda.

 “Cuando los poderosos riñen entre sí, los débiles sufren las consecuencias


 LA CABRA Y EL ASNO

 Un campesino alimentaba al mismo tiempo a una cabra y a un asno. La cabra, envidiosa porque su compañero estaba me­jor atendido, le dio el siguiente consejo:
—La noria y la carga hacen de tu vida un tormento inter­minable; simula una enfermedad y déjate caer en un foso, pues así te dejaran reposar.
El asno, poniendo en práctica el consejo, se dejó caer y se hirió todo el cuerpo. El amo llamó entonces a un veterinario y le pidió un remedio que salvase al jumento.
El curandero, después de examinar al enfermo, dispuso que se le diera de comer un pulmón de cabra para devolverle las fuerzas.
Y sin titubear, el labriego sacrificó de inmediato a la envi­diosa cabra para curar a su asno.

 “No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo”


 LA VIEJA Y EL CURANDERO

 Una anciana, puntillosa y enferma de la vista, llamó a un curandero ofreciéndole pagar escrupulosamente sus servicios.
Vino el curandero a ver a la enferma y en cada curación, mientras la vieja tenía los ojos cerrados, el muy farsante le iba robando sus muebles uno por uno.
Cuando ya no tenía qué robar, declaró la curación termi­nada, reclamando la paga convenida.
Pero la vieja se negó a pagar, y el curandero, no satisfecho con la negativa, acudió a los tribunales. Entonces, la anciana declaró que si bien era cierto que había prometido pagar al cu­randero si le sanaba la vista, también era cierto que su estado, después de la curación, se había agravado.
– Antes – manifestó – veía todos los muebles de mi casa, y ahora, por más que me esfuerzo, no alcanzo a ver ninguno.

 “El avariento por un centavo pierde todo”


 LA TORTUGA Y LA LIEBRE

 La tortuga, al ver que la liebre se burlaba de sus torpes pa­tas y de su lento caminar, la desafió a correr para saber cuál de las dos llegaría primera a la meta señalada.
Dicho y hecho: eligieron por juez a la zorra, la más astuta. Pero sucedió que la liebre, confiando demasiado en su ligere­za, se puso a descansar un momento en medio del camino y se quedó dormida.
Entretanto, aprovechando inoportuno el descanso de su contrincante, la tortuga, con perseverancia y sin correr, llegó la primera al punto final.
En vano, momentos después, despierta la liebre, quiso al­canzar a su rival. Pero nada pudieron su deseo y velocidad.

 “Poco a poco se anda lejos”


 LA ABEJA Y LA PALOMA

 Cierto día muy caluroso, una paloma se detuvo a descansar sobre la rama de un árbol, al lado del cual discurría un límpido arroyuelo.
De repente, una abejita se acercó a beber, pero la pobrecita estuvo a punto de perecer arrastrada por la corriente. Al verla en tal aprieto la paloma, voló hacia ella y la sacó con el pico.
Más tarde, un cazador divisó a la paloma y se dispuso a darle muerte. En aquel mismo instante acudió presurosa la abeja y, para salvar a su bienhechora, clavó su aguijón en la mano del hombre.
El dolor hizo que el cazador sacudiese el brazo y fallara el tiro, con lo que se salvó la linda y blanca palomita.

 “Haz a los otros lo que quisieras que ellos también hiciesen por ti”


 EL LABRADOR Y SUS HIJOS

 Un anciano labrador que tenía varios hijos enemistados, se valió del siguiente medio para darles una lección.
Los llamó a todos y mandó traer una porción de varas atándolas a una sola gavilla. Luego pidió a cada uno la rom­piera, diciéndoles:
—Dejaré toda mi fortuna en herencia a aquel de vosotros que pueda quebrar esta gavilla.
En vano trataron uno tras otro de romper el mazo, apo­yando el haz sobre sus rodillas. Luego el padre, sacando una por una las varas, las quebró fácilmente.
Observáronle sus hijos:
—Así también podríamos haberlo hecho nosotros, padre.
Y el anciano, les replicó:
—Esta lección, hijos míos, es la mejor herencia que os de­jo. Pensad en ella: «Vosotros sois como esas varas. Si estáis unidos por el amor fraterno seréis fuertes e invencibles, pero si os separáis cualquiera os vencerá.

 “La unión hace la fuerza”


 EL PAVO REAL Y LA GRULLA

 Un pavo real convidó a una grulla a un festín suculento. Durante el banquete se puso a discutir con los comensales acerca de cuál de los dos poseía mejores dones personales.

Abriendo el pavo real su cola, decía que aquel abanico de finísimas plumas no tenía en el mundo otra cosa que le igualara en per­fección y hermosura.

— Ciertamente —respondió la grulla—, confieso que eres más hermo­so que yo, pero si tus plumas son más vistosas que las mías, en cambio no te sirven para volar.
—Yo, con mis alas —prosiguió la grulla—, puede elevarme hasta las nu­bes, contemplando bajo mis pies todas las maravillas de la tierra.

 Nadie tenga en menos a su vecino, que Dios a cada uno da su cualidad.


 EL LEÓN Y LA CABRA

 Un león hambriento, viendo que no le era fácil subir a los riscos en que pacía una cabra, se fue acercando poco a poco.
Pronto se dio cuenta de que no podría llegar hasta la cabri­ta y, entonces, le dirigió cariñosas frases invitándola a pastar juntos la fresca y aromática hierba de la pradera.
—¡Deja esas rocas estériles —le decía— y baja a los prados donde yo habito, amiga mía!
—Tienes razón —contestó la cabra—, así lo haré con mucho gusto, pero cuando estés muy lejos de estos lugares.

 Nunca escuches del enemigo el consejo,si no quieres sufrir amargos desengaños


 LA ZORRA Y EL GALLO

 Quería una zorra desayunarse con la pechuga de un gallo que lucía su corpulencia cantando en un árbol.
—Querido gallo, tengo una gran noticia que darte —le dijo la zorra.
—Amiga, ¿qué fresca noticia me traes? —preguntó el gallo.
—Pues que las zorras han firmado la paz con las aves de corral. Por lo tanto, ya no estamos en guerra. Baja presto, amigo, para darte un fuerte abrazo y celebrar así nuestra amis­tad.
—Debe ser cierto lo que me cuentas —contestó el gallo—, pues por allá veo dos perros venir a toda carrera, tal vez a dar­te la misma noticia.
Al oír esto la zorra, no digo corrió, sino voló, rabo entre las piernas a ocultarse, mientras el gallo le cantaba desde el ár­bol su burlón ¡quiquiriquí!, ¡cocorocó!, que quiere decir: de aquí no me muevo yo.
Quien no te conoce que te compre


 EL HOMBRE Y EL LEÓN

 En una ocasión, en que caminaban juntos un hombre y un león, cada cual abundando en razones, se elogiaba a sí mismo exagerando su fortaleza.
En un puesto del camino encontraron una estatua de piedra que representaba a un hombre estrangulando a un león. Entonces el hombre, mostrándola a la fiera, le dijo:
—Ya ves como los hombres somos más poderosos que vosotros—. A lo que el león, sonriente, respondió:
—Si los leones supiéramos hacer estatuas, ¡verías también a tus semejantes bajo las garras del león!

 Muchos se vanaglorian con palabras mas luego la experiencia los abochorna


 EL JOVEN Y EL LADRÓN

 Un muchacho, sentado en el brocal de un pozo, vio que un ladrón se le acercaba y, conociendo que el indeseable tenía in­tención de robarle, fingió llorar amargamente.
El ladrón le preguntó qué motivos tenía para afligirse de tal manera. El sagaz joven le explicó que había venido a sacar agua con un cántaro de plata, pero que desgraciadamente, ro­ta la soga, se le había caído hasta el fondo del pozo.
Tan pronto como el ladrón oyó la noticia, se quitó rápida­mente la ropa y, movido por la codicia, bajó a buscar el cánta­ro perdido. Inútiles esfuerzos los suyos: No pudo encontrar el inexistente cántaro.
Entretanto, el mozo cogió la ropa del ladrón y echó a correr con ella. De esta suerte, el amigo de lo ajeno recibió una lección: Fue por lana y salió trasquilado.

 Tanto ciega al perverso su propia malicia Que no ve los peligros a que se expone.


 LOS DOS AMIGOS

 Iban dos amigos caminando juntos, cuando de pronto se les presentó el oso. Uno de ellos subió con rapidez a un árbol y se escondió entre el follaje; el otro, a punto de ser cogido, se tendió en el suelo simulando estar muerto.
El oso se acercó a olerlo por todos lados y en particular la boca y los oídos. Mas el hombre, reprimiendo la respiración, hizo creer al oso que se trataba de un cadáver.
El animal, engañado, se alejó desapareciendo en el bosque. Bajó en ese momento el que estaba agazapado en las ramas y preguntó a su compañero qué le había dicho la fiera al oído.
—Me ha dado un buen consejo —contestó el amigo—: Que no ande en lo sucesivo con personas que abandonan al amigo ante el menor peligro.

 En la necesidad se conoce al verdadero amigo.


 LA ZORRA Y EL MONO REY

 Danzando el mono en una reunión de animales conquistó su voluntad, a tal extremo, que lo proclamaron rey.
La zorra, envidiosa, condujo al mono a un cepo, donde había visto un pedazo de carne, diciéndole que había hallado un tesoro; pero que en vez de tomarlo para sí lo había reserva­do para su majestad en respeto a su realeza.
La astuta zorra, indicando al rey mono que se lo llevara, lo condujo al lugar señalado; y el mono, al acercarse, quedó co­gido en la trampa.
Entonces la zorra, a la que el mono culpaba de su desgra­cia, repuso:
—¡Eres un tonto de capirote!, mi querido mono, ¿así pre­tendes reinar entre los animales?

 Quien intenta figurar sin merecerlo, no sólo fracasa sino que hace el ridículo.


 LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO

 En un corral había una gallina que ponía huevos de oro.
Su dueño, que todas las mañanas los vendía, y a buen pre­cio, se dijo:
—Si los huevos de la gallina son de oro, las tripas donde se forman deben contener oro en abundancia.
Mató a la gallina queriendo hacerse rico en poco tiempo, pero al ver que las entrañas eran como las de todas las gallinas comprendió que había cometido un error.

Cuántas veces nuestra ignorante curiosidad nos mata la felicidad.


 LA MONA Y LA ZORRA

 Cierta mona, descontenta con la diminuta cola que recibió de su madre, solicitó a una zorra, que lucía una descomunal cola, le diera parte de ella para alargar la suya.
—Mira, amiga —le dijo—, tienes demasiado rabo, mientras que yo soy infeliz con el mío, porque me es insufi­ciente.
Echándose a reír la zorra al oír tal razonamiento, contestó a su interlocutora:
—Aunque tuviese una cola cien veces más grande que la que llevo y la arrastrase siempre por entre el lodo y las espinas, no te cedería el pedazo que crees necesitar. Animo, pues, ami­ga y conténtate con lo que la naturaleza te regaló.

 Conformarse con su suerte es el secreto de la dicha.


 EL PASTOR MENTIROSO

 Queriendo divertirse a costa de los demás, un pastor se puso a gritar con todas sus fuerzas:
—¡El lobo! ¡El lobo!
Los campesinos, al oírle, corrieron en su auxilio, pero encontraron al pastor recostado y tranquilamente a la sombra de un árbol.
No contento con esta acción, al día siguiente volvió a llamar:
¡Socorro! ¡Socorro, que viene el lobo!
De nuevo, armados de hachas y palos, los vecinos acudieron; mas, no encontrando al lobo, regresaron disgustados a sus campos, mientras el pastorcillo, satisfecho, festejaba su mentira.
Poco después vino de verdad el lobo y, aunque el mentiroso gritaba con todas sus fuerzas, nadie acudió a salvarlo. Entonces, el lobo hizo presa del rebaño y terminó matando al mentiroso, que en vano pedía auxilio.

 En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.


 LA SERPIENTE Y LA LIMA

 Cierto día una serpiente entró furtivamente en el taller de un herrero y se puso a morder una lima de templado acero.
Al cabo de un rato, su lengua, despedazada por tan loco intento, sangraba que daba compasión. Mas la serpiente, creyendo que ‘conseguiría pulverizar al metal, seguía dando dentelladas.
Entonces la lima, compadeciéndose de la serpiente, le dijo:
—¡Insensata, el mal te lo haces a ti misma! ¿Cómo crees hacer daño a quien puede hacer polvos el metal?

 Quien pretende al más fuerte derribar no consigue sino su propia ruina.


 EL LEÓN Y EL CIERVO

 Un ciervo travieso y remolón, a quien perseguía un perro, al verse casi alcanzado por el can corrió hacia una caverna para esconderse.

Más apenas hubo entrado en ella, salió del fondo de la cueva un león que, abalanzandose sobre el desgraciado, lo despedazó con sus poderosas garras.

– ¡Pobre de mí! – exclamaba el ciervo al morir -, entré a esta caverna para huir de un perro y mantenerme a salvo y, sin imaginarlo, he venido a caer en las garras de esta fiera carnicera. Si viviera aún qué buena lección sacaría de este trance, pero ya es tarde: todo está perdido.

 Entre dos peligros graves escoge siempre el menor.


 LA RANA Y EL RATÓN

 Para su propia desgracia, un ratoncito se hizo amigo de una rana. Esta, que tenía unas malas intenciones, amarró una pata del ratón a la suya.

Los buenos amigos anduvieron así por la tierra en busca de alimentos, hasta que, siguiendo la rana su instinto, se acercó a un estanque.

Dando un brinco, arrastró consigo al pobre ratón hasta el fondo del charco. Ya en el agua, la rana se puso a cantar muy feliz, mientras el desdichado ratoncito pataleaba para mantenerse a flote.

Pero tragó tanta agua que al poco rato sucumbió, quedando a flote y siempre amarrado a la pata de su falsa compañera.

Un Gavilán que volaba por allí se lanzó para atrapar al infeliz ratón, arrastrando asimismo a la cruel rana, que le sirvió también de comida.
Lo que se hace se paga


 LA TORTUGA Y EL AGUILA

 Una tortuga, cansada de arrastrar siempre su concha por la tierra, suplicó al águila la levantase por los aires lo más alto que pudiera

Así lo hizo la reina de las aves, remontando a la tortuga por encima de las nubes. Al verse en tal altura la tortuga, exclamó:

— ¡Qué envidia me tendrán ahora los animales que por el suelo se mueven, al verme encumbrada entre las nubes!

Al oír esto el águila fue incapaz de soportar tanta vanidad y soltó a la ilusa que, al caer sobre los peñascos, se deshizo en mil pedazos.

 Amiguito: Nunca mires demasiado alto, que no hay brillantes en el cielo.


 LA LIEBRE Y LA ZORRA

 La liebre se dirigió en cierta ocasión a la zorra:

— ¿Podrías informarme si te aprovechan mucho tus correrías y por qué razón te llaman astuta?

— Ya que no lo sabes -respondió la zorra-, ven a mi modesta casa y cenaremos juntas.

La ingenua liebre aceptó la invitación, mas en casa de aquella embustera no había otra comida que la misma liebre. Entonces ésta, resignandose a morir, le dijo:

— Ahora sé, para mi mal, de donde te viene la fama; no es de tus ganancias, sino de tus embustes.

 La curiosidad pena y el curioso se condena.


 LA GALLINA Y EL DIAMANTE

 Una gallina, al hurgar con sus patas en un basural, encontró una piedra preciosa. Sorprendida de verla en aquel lugar inmundo, le dijo:

— ¿Cómo tú, la más codiciada de las riquezas, estás así humillada entre estiércol? Otra suerte habría sido la tuya si la mano de un joyero te hubiera encontrado en este sitio, sin duda indigno de ti.

El joyero, con su habilidad y su arte, hubiera dado mayor esplendor a tu brillo; en cambio yo, incapaz de hacerlo, no puedo remediar tu triste suerte. Te dejo donde estás, porque de nada me sirves.

 A curiosidad pena y el curioso se condena.


 LA LIEBRE Y EL LEÓN

 Un león avistó una liebre dormida y cuando se preparaba a cazarla vio pasar cerca de él a un ciervo. Al ver las ventajas que carne y volumen le ofrecían, abandonó a la liebre y corrió en persecución del ciervo.

En este mismo instante la liebre, despertada por el bullicio, emprendió rápida huida. Mientras tanto el león, cansado de perseguir al ciervo, volvió tras la liebre que, reposada de sus fatigas, pudo correr más que de prisa, poniéndose a salvo de sus dientes

—Me está bien empleado —se dijo— . ¿Por qué abandoné la presa que estaba en mis manos y corrí tras el bendito ciervo? Por ambicioso, me he quedado sin nada.

 Quién mucho abarca poco aprieta.


 LA GATA Y EL HADA

 Prendada una gata de un apuesto príncipe rogó a un hada que la convirtiera en mujer. El hada, apiadada de su pasión, en una bella adolescente la transformó, y el joven se enamoró, y se casó con ella.

Hallándose los recién casados en su palacio, el hada quiso saber si la gata, al mudar de cuerpo, había cambiado asimismo de instinto. Para ello, soltó a un ratoncito en el tranquilo salón.

Olvidando, la gata su nuevo estado, se levanto precipitadamente y corrió tras el asustado pericote.

El hada, enfadada contra su protegida, la devolvió a su primera condición.

 La cabra siempre tira al monte.


 EL LEÓN ENAMORADO

 Un león, prendado de la hija de un labriego, solicitó a la doncella en matrimonio. El campesino, no pudiendo resolverse a dar a su hija a fiera tan temida ni negársela tampoco, por el temor que le inspiraba, ideó la siguiente estratagema: El labriego le dijo que lo creía muy digno de ser el futuro esposo de su hija y gustoso se la concedería, pero con dos condiciones: que se arrancara los dientes y se cortara las uñas, porque eso amedrentaba a su hija. El león aceptó las duras condiciones, pues verdaderamente estaba enamorado. Pero el labriego, lleno de desprecio hacia la fiera y sin escuchar por última vez sus ruegos, lo puso de patitas en la calle.

 No te expongas al desprecio buscando lo que no te corresponde.


 EL CIERVO Y EL BUEY

 Un buey se encontraba descansando en su establo. De repente, un ciervo que huía de los cazadores entró asustado y rogó le permitiera ocultarse en él.
El buey, sin oponerse al deseo del cuitado, le advirtió que el lugar ofrecía poca seguridad, pues aquel establo era visitado tanto por el amo como por sus criados. Sin embargo, el ciervo respondió.
-Si tú no me denuncias me sentiré seguro.
En efecto, entraron los mozos y ninguno reparó en el animal. El boyero, asimismo, hizo su acostumbrada inspección sin percatarse del intruso.
Pero poco después entró el amo y comenzó a registrar minuciosamente los pesebres, para corregir los descuidos de sus servidores. Al ver debajo del heno los cuernos del ciervo llamó inmediatamente a su gente para hacerlo matar.

  Nadie cuida mejor sus cosas como su propio dueño.


 EL PERRO DEL HORTELANO

 Un labriego tenía un enorme perro como guardián de sus extensos cultivos. El animal era tan bravo que jamás ladrón alguno se atrevió a escalar la cerca de los sembríos.
El amo, cuidadoso de su can, lo alimentaba lo mejor que podía, y el perro, para mostrar su agradecimiento, redoblaba el cuidado de los campos.
Cierto día, el buey del establo quiso probar un bocado de la alfalfa que su amo le guardaba, pero el perro, poniendose furioso y enseñándole los dientes, trató de ahuyentarlo. El buey, reprochando su equivocada conducta, le dijo:
-Eres un tonto, perro envidioso. Ni comes ni dejas comer-. Y añadió: -Si el amo destina a cada cual lo que le aprovecha y la alfalfa es mi alimento, no veo que tengas razón para inmiscuirte en negocio ajeno.

 Agua que no has de beber amigo dejala correr.


 EL ASNO Y LA ESTATUA

 En los tiempos antiguos, un hombre cargó a su asno con la estatua de un dios y lo encaminó a la ciudad.
Los que pasaban, viendo la venerada imagen a los lomos de jumento, se arrodillaban reverentes a su paso; pero el asno pensó, equivocadamente, que era a él a quien las gentes adoraban. Inflandose de orgullo, comenzó a rebuznar rehusando proseguir la marcha.
El arriero adivinó su pensamiento y le dijo mientras lo golpeaba con su vara:
-¡Burro majadero! ¡No faltaba más: ver a un asno venerado por los hombres!

 Quien se envanece con los méritos ajenos se presta a la burla de quienes lo conocen.


 EL ASNO, EL GALLO Y EL LEÓN

 En cierta ocasión el asno y el gallo se encontraban juntos en unos pastizales; ambos animales se procuraban su alimento. En esta circunstancia, y cuando menos lo esperaban, el gallo advirtió la presencia de un león hambriento que, viendo al despreocupado asno, se disponía a devorarlo.
Entretanto, el gallo, al observar el peligro de su compañero, se puso a cacarear, y el león, al oír tan singular trompeteo, tomó espantado las de villadiego.
El asno, muy tonto, creyó que el león corría por haberlo visto, y no titubeó en perseguirlo. Mas cuando llegó a cierta distancia, en que ya no se escuchaba el canto del gallo, el león retrocedió y lo devoró sin mayores miramientos. Antes de morir, el asno exclamó:
-¡Qué torpe fuí! Si no tenía el temple del guerrero, ¿por qué me lancé a la contienda?

 Quien busca el peligro perece en el.


 LA GALLINA Y LA ZORRA

 En cierta ocasión, una hambrienta zorra se deslizó dentro de un gallinero en busca de alguna presa para satisfacer su apetito voraz.
Mirando a su alrededor vio una hermosa gallina que descansaba en un palo, pero le fue imposible alcanzarla, después de varios saltos. Pensó entonces poner en juego su astucia.
– Gallinita- le dijo-, me han dicho que estabas enferma y vengo a visitarte en señal de aprecio. Baja, te tomaré el pulso y así comprobaremos si estás mejor.
– Amiga mía – respondió la gallina -, es cierto que no me encuentro muy bien, pero es más cierto aún que enfermaría de muerte si me pusiese al alcance de tus dientes. Así que, déjame tranquila y sigue tu camino.

 El que te adula y lisonjea su bien y tu mal desea.

BARES EN ATICOS DE NUEVA YORK

A todo nuevo viajero que vaya a iniciar su viaje a Nueva York, siempre se le hacen distintas recomendaciones.

 Una de la mas frecuente es que no deje de tomarse una copa o cenar en un ático al aire libre con unas preciosas vistas al Empire State como el 230 Fifth en la zona del Flatiron. Ya sea verano  o invierno., porque en invierno, te proporcionan unos albornozes o unos chubasqueros por si hace frío o llueve. Todo un detalle!!

 Precisamente este, es el primero que figura en esta lista.

 Pero hay otros áticos. O Bares Terrazas. O Rooftops; como queráis llamarlos, que si podrían daros unas vistas distintas de la ciudad mientra tomáis unas copa o aperitivo o si lo preferís cenar en las nubes de New York City…

 Estos son:

 230 Fifth
230th Fifth Avenue
Flatiron District
New York, NY

 
Salon De Ning
Peninsula Hotel
East 50s
New York, NY

 

 Above Allen
190 Allen St
Lower East Side
New York, NY

 
Bed New York
530 West 27th Street
Chelsea
New York, NY

 
Gramercy Park Hotel Private Roof Club and Garden
2 Lexington Ave
Gramercy Park
New York, NY

 
Highbar
48th St at 8th Ave
West 40s
New York, NY

 
Local West
1 Penn Pl. (33rd St & 8th Ave)
West 30s
New York, NY


Pen-Top Bar & Terrace
55 Fifth Ave @ 55th St. (Peninsula Hotel)
East 50s
New York, NY

 
Rare View
152 W 26th St
Chelsea
New York, NY

 
The Pooldeck at the Empire Hotel
44 West 63rd St
West 60s
New York, NY

Plunge

Hotel Gasenvoort
18 9th Avenue,
 New York – (212) 660-6736
 

 

Cuando decidáis el lugar, tened en cuenta de que para algunas personas lo que es el suelo, para otras es el techo.

Espero que os sea de utilidad

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