PLAZA DE TABLETOM

PLAZA DE TABLETOM

(Sirva este articulo de reivindicación y exigencia)

Me quejé un día que acudí a casa del guitarra de Tabletom y de su Santa: Perico y Gloria, acerca de lo inoportuno que había sido el Excelentísimo Ayuntamiento de Málaga por la inadecuada ubicación de la Calle Tabletom en el Real de la Feria de nuestra ciudad en Teatinos.

No pretendo denostar  en absoluto ni el susodicho Real ni a los que prestan sus nombres a dichas calles. Por supuesto que no, quede claro. Tampoco puedo negar que el grupo Tabletom, ha sido un asiduo y prestigioso referente de las actuaciones en la Caseta de la Juventud, año tras año y de ahí la ubicación de la calle.

No! No iban por ahí mis críticas.

Mi efusiva contrariedad, iba encaminada a que Tabletom debería figurar como huésped con plaza fija, como inquilino de honor, en el callejero del centro de la ciudad. En una calle que fuese paseada y transitada durante todo el año. No tan sólo una semana que es lo que dura la feria.

Del modo que es ahora, la Calle Tabletom es un erial -al igual que las restantes- durante 53 semanas al año.

La dificultad radicaba  -me decían Gloria y Perico, ante mi sugerencia del cambio de ubicación- en que sería, muy complicado para el Ayuntamiento y para los vecinos, el cambiar la dirección en el centro de la ciudad. Por las molestias que le ocasionarían, sobretodo, a estos últimos.

Pero Gloria sabía la ubicación apropiada. Precisa y adecuada por diferentes motivos.

Dicha Ubicación era esta: La Plaza de San Pedro de Alcántara (Nadie la conoce por ese nombre, todo el mundo conoce esa zona con un apelativo un tanto escatológico). Esa plazuela, que está situada al final de calle Carreterias, y junto a la plaza del Teatro; esa misma donde se ubicaba el entrañable y ya cerrado Bar Alaska que tanto frecuentaban ellos mismos. Que tanto frecuentábamos nosotros.

Al tener muy pocos vecinos, los problemas, las molestias para los que viven allí, serían irrelevantes.

Pocos días después, nos encaminábamos Juan Miguel González (Poeta y letrista de Tabletom) hacia Torremolinos para participar en una mesa coloquio sobre Rockberto; cantante que fue de la banda. Le comenté la conversación que había mantenido con Perico y Gloria sobre este tema, y se ofreció –con esa generosidad que siempre me dispensa- a escribir unas letras reivindicativas sobre el cambio de nombre de la actual plaza.

El hombre al que le atormentan los álamos sin aire, cumplió -como es habitual en él- su palabra; y estas son. Las que ahora vienen.

Letras del hombre al que castigan a reclusión los largos terrales. Ese mismo que habla con Montaigne en la parada del 15: Juan Miguel González del Pino. Magistrales letras como siempre. Magistrales como es usual en él. Malacostumbrado me tiene.

PLAZA DE TABLETOM

 

(ANTIGUA PLAZA DEL ALASKA)

Los jóvenes artistas inclasificables de los 70, sentíamos aversión, como una alergia incurable, al hormigón, la formica y el acero inoxidable, que se nos impuso como prestigiosos símbolos de modernidad, desarrollo y progreso, con tan febril y agresiva avidez transformadora, que en pocos años nada quedó en pie de aquella Málaga decimonónica y cosmopolita, singularmente sencilla y popular, portuaria y burguesa. Y no se paró hasta convertirla en un pastiche bastardo de la codicia especuladora, en un lamentable engendro de ciudad desnaturalizada y sin alma, en nombre de esa arrogancia supersticiosa y mostrenca que llamaron así: modernidad.

Y era por eso, que aquellos jóvenes frecuentáramos los últimos reductos de las pocas tabernas que escaparon a la piqueta; porque en ellas aún alentaba el espíritu de lo verdadero, el vestigio honrado y menestral de nuestros orígenes, la alegría vital y celebrante de nuestro ser andaluz.

Recuerdo los botines y el atuendo de dandy, y los libros de poesía y de pensamiento con que asistíamos, cada atardecer, al encuentro de nuestros amigos, en aquellas salvadoras tabernas. En ellas recitábamos y cantábamos. En ellas nos enamoramos. En ellas nos perdimos y encontramos, con lluvia o con terral, con esposa y con nietos, con dolor y lealtad, con la noble esperanza de no olvidarnos nunca y perdonarnos siempre. Durante más de tres décadas muchos jóvenes y veteranos celebramos lo mejor de nuestras vidas en aquella Plaza del Alaska. Abrían, a media mañana, las mesas de tijera, y disponían las sillas taurinas bajo las frescas sombras bisabuelas de los árboles grandes, y bien arremangado y ceñido en su blanco mandil, el marisquero repetía el ritual oferente diario: los “gúsanos”, el blanco y el pintao, las cañaíllas y la Victoria de tres cuarto, el mostrador de adobo y camarones, la caracola grande que mi novia pedía, y todo, acompasado por la música alegre del trajín de los vasos, y por la luna grande que nos acompañaba de taberna en taberna.

Justicia poética sería que este ahora percudido y nostálgico rincón recobrara su antigua dignidad, y se le llamara Plaza de Tabletom, porque esta banda “permanece y dura” como el Guadalmedina, como el Monte Coronao, como nuestra Málaga viva e intemporal cantada homéricamente en las viejas tabernas.

POSTURITAS DE CIEN DUROS. LETRAS DE TABLETOM

POSTURITAS DE CIEN DUROS

LETRAS DE TABLETOM

Este es un extracto de la “chuleta” que me preparé para la mesa coloquio en la que participé junto a Mariví Verdú y Juan Miguel González durante la celebracion de las Jornadas Rockbertianas el pasado 18 de Febrero.

Sirva este extracto como prolegómeno a las letras de Tabletom que ahora vienen.

Gracias a Paco Roji, por haberme permitido su uso desde la página www.rockberto.com

Este es:

Cuando Paco Roji, tuvo el detalle- no se si bien meditado y ponderado- de solicitar mi colaboración en estas jornadas Rockbertianas, me intervinieron dos sensaciones muy encontradas y, a la vez, envidiables.

Por un lado la sensación de responsabilidad, cuasi inasumible, que es la que representa el tener que sentarse ante un auditorio experto y fiel a la persona y la obra del querido amigo Rockberto y por ende de Tabletom. Eso, imponía muy mucho de miedo escénico y un no se que de cosquilleo nervioso en el estómago.

Por otro lado, la posibilidad de compartir con Mariví Verdú y con Juan Miguel González, representaba tal privilegio, que hubiese sido del género imbécil el rechazar una oportunidad como esta; teniendo en cuenta la enorme y absoluta admiración que siento hacia mí amigo el insigne e inigualable letrista de Tabletom y hacia la poetisa.

Ha sido este, un recorrido  por los temas de Tabletom y por mi vida propia. Porque al situar en esa memoria tan desvirtuada, que los excesos me han dejado, he recordado año a año, época a época,  no solo mi vida -ya te digo, ni la vida de ellos -sino la historia de esta Málaga tan injusta, tan ingrata y tan descastada que ha pagado tanto amor y tanta entrega – incluso la creación de un Himno- con una miserable dádiva que no es sino una calle en el Real de la Feria.

¡¡¡Calle en el mismísimo centro de la ciudad para Tabletom ya!!! Y Monumento para Rockberto ya!!!! En la Plaza de San Pedro de Álcantara. Para que, entre otras cosas, renazca el espíritu del Bar Alaska y le dé aire renovado al Anchoíta.

De entrada, me encontré con un enorme problema, no se trataba de relatar alguna anécdota acontecida con Rockberto;  no es difícil dilucidar  que todos los que leen esto, habrán tenido muchas con él que contar. Las mías, algunas de ellas, forman ya parte de mi anecdotario particular. Otras muchas que he vivido y compartido con el, afortunadamente también, no son aptas para compartirlas en este escenario. Solo en la intimidad que te proporciona el petit comité.

Después se presentaba otro enorme problema: Toda la vida, toda mi vida, he seguido la historia de Tabletom.  Empezando por los conciertos que daban en los colegios de la capital. Recuerdo los del Colegio Salesianos donde seguía a Pepillo –absolutamente absorto-  al ritmo de la flauta. Y yo, honrando sus solos (era mi época de Jethro Tull), a base de humo y chupitos de ginebra. Una maravilla!

Mas o menos y cambiando tiempos e ingestas, las cosas siguieron igual. Ellos tocando de maravilla -y haciendo un sonido tan compacto como inimitable- en esta ciudad que les profesa un enorme cariño cercano a la devoción y que alucina con el directo de la banda.

Pero concurría una circunstancia adversa: que en estos treinta años de vida del conjunto músico vocal – que le gustaría esto al Rober- entre el humo embriagador de arriba del escenario- y al cantante que no se le entendía la letra- y por el mismo humo embriagador del patio- sea de butacas o no-  que no se le entendía tampoco nada, cuando Paco  me propone hablar de las letras de Tabletom, la primera pregunta que se me viene a la cabeza es…¿Qué letras?

Los conciertos a los que yo  asistía, se reducían, para mí, a una enorme fiesta musical y visual y a un ronco acompañar las letras del grupo -fonéticamente- en el mejor de los casos.

Una circunstancia esta, que al fin y al cabo, no había considerado que pudiese representar  problema  alguno  cuando le dije a Paco Roji que si! Que para mi supondría un verdadero honor y un enorme privilegio. Que bonito es todo en caliente.

Así que me dije…Bueno…pués no hay por que preocuparse! Tan fácil será como buscar las letras del grupo- que las de Juan Miguel ya se ocupará el- y sabiendo como me sé los temas, pues comentar los textos y ya está .No debe de ser nada complicado, me dije otra vez.

Gracia a la página de www.rockberto.com,  pude conseguir la casi totalidad de las letras y como dispongo de la discografía completa, en vinilos, (las cintas descansan el sueño eterno en el trastero de mi casa) en CD y en DVD, volví a decirme que solo sería un trabajo de algunas horas y algunas reflexiones acerca de las dichosas letras.

No fue asi! Pero se hizo.

La primera sensación después de haberle echado un vistazo pormenorizado a las letras de Tabletom., es que contienen un profundísimo cariño a nuestra ciudad. Destilan Málaga en muchísimas de sus composiciones. Porque de Málaga son los maimones y el pescaíto frito con pan o la torta Ramos de nuestro desayuno.La Victoria que es enana o el Río Guadalmedina…El Monte Coronao…y hasta la cabra es de Álora.

De la cazuela de Rock al cateto en La Campana. Pasando por las coronas de boquerones fritos en Casa Guardia y por los canutos y las almencinas del pasillo Natera. Los Luki Trikis de calle Cotrina. Del Café de Chinitas del Piyayo; de la Trinidad o del Perchel

Aquí no hago distinción entre la frescura de Rockberto y adláteres, con el bellísimo academicismo de Juan Miguel González, porque a ambos letristas le intervienen  un, vuelvo a decir, malagueñismo desmesurado.

Hay quien escribe letras para el grupo desde el Pasillo de Santa Isabel o desde Alarcón Luján; y hay quien escribe letras para canciones sentado en una pensión de Salamanca o desde la madrugada más insomne. De doce a seis de la mañana , concretamente. Noches de vino tinto son al fin y al cabo.

Las letras de Tabletom, de Rockberto y los demás Tabletones, gozan -en casos- de una aparente anarquía en sus  textos. Que no en sus medidas. Indefectiblemente, deberán de cuadrar en las melodías. Otra cosa es que Rockberto haga caso de esta exigencia.

Ese es uno de mis motivos de admiración hacia los hermanos Ramírez y hacia los demás músicos: El atenazar y acompasar el ritmo al disparate lírico – y casi siempre improvisado-  de Rockberto. Reconocer que para eso el barbas era un genio.

Somo´s duro´s y aunque

Un poco inmaduro´s

Estamos seguros que no

Queremos a un guru.

 

Sin sospechar que ellos mismos y a su pesar eran -como dice el amigo Javier Martín Aguilar- los máximos exponentes como gurús contraculturales de la gente del rollo de la ciudad de Málaga que tanto los quiere.

Las reminiscencias musicales de Gong ( en Ininteligible) se mezclan hábilmente con palabras que son gotas de sabiduría:

Solo te quiero pedir

Que tenga´s fuerza

Y que intente´s comprender

Mi ininteligible, yo

 

Con Rayya, viene uno de mis temas favoritos: El Vampiro.

Que a mi  me parece una canción de amor pasión y de … ¡¡Celos!!! Fíjate hasta donde llego.

A tu retrato miro

Me siento un gran vampiro

No lo puedo evitar

No me puedo controlar

Esta es la incomprensible historia de celos:

“Sales con un tío

Y es que hace mucho frío

Y pienso que a este

Lo tendré que estrangular”

La magnífica combinación y colaboración  de los dos letristas de Tabletom se da en determinadas canciones; integrando:

De una parte Rockberto con su verbo claro y directo. Con su impagable surrealismo y su propósito de decir las cosas muy muy  claras; aunque pareciendo muchas veces no decir nada trascendente. A veces también, improvisando la letra momentos antes de grabarlas. Que de todo se entera uno.Y de otra parte la sutileza y la calidad poética de Juan Miguel González.

Sirvan como ejemplos de esta combinación de autores, uno de mis favoritos que es un precioso reggae llamado El Reggae del amor. La entrañable Orange y Gaseosa o la maravilla que es Guadalmedina.

¿En qué vieja pantalla, en qué cuaderno

se estrellará tu párvula avioneta?

Orange y gaseosa, una peseta

Programa doble. Fin. Cine Moderno.

O en el Blues del Ozono

Cuando tenga once meses el verano

y agosto sea por fin cada semana,

toda playa será parrilla humana.

 

La Parrilla Humana, una de las pesadillas de Juan Miguel y que yo, cada vez comparto más con el.

Decía Juan Miguel González en su precioso texto In Memoriam hacia nuestro querido Antonio Abril: que la timidez (que ellos dos compartían) viene acompañada siempre por sus inseparables hermanas : la hipocondría y la introversión. Yo, estoy de acuerdo con el, añado que el bagaje de cumplir años se complementa con el rechazo hacia los tumultos, hacia el bullicio:La Parrilla Humana.

 

La Cazuela de Rock es un plato fuerte del grupo. Me pregunto si esta letra no será una transcripción de una  prescripción médica viendo los diversos estados físicos por los que pasó Rockberto:

Te va a matar el Rock and Roll.

Cómete un puchero o dos.

Después de cada puchero,

Una cazuela de rock.

 

Parecerá inevitable – ahora que estoy haciendo una personal retrospectiva de la obra completa de Tabletom- el decantarme hacia un trabajo concreto del grupo

Podría decir que Mezclalina por ser el primero. El más esperado, fue el más impactante. Para mí casi. Pero digo casi, porque para mi La Parte Chunga, tiene un lugar muy especial en mi corazón. Dejando a un lado los incunables Recuerdos del Futuro (El Vampiro, Paco; Reggae las Macetas y Mama)  y Rayya.

Inoxidable tiene la cosa de presentar “Algo así como un tango” de Juan Miguel González y ahí es donde se me ablanda otra vez el corazón. Otro trabajo enorme.

Vivitos y Coleando tiene el recuerdo especial de haberlo presenciado en La Discoteca Luna Pincho y debiera de ser una premonición porque en durante todo ese concierto empezábamos todos ya a estar en la nubes.

La Parte Chunga….Ya con Juan Miguel trabajando a destajo…Ese aviso de precaución ante el tropiezo que es El Escalón con reminiscencias a Talking Heads al igual que el No tengo ná.

… La ciudad de Málaga, ya lo decía al principio ,tiene una deuda contraída impagable con ese himno que le hacen Tabletom. Decía Roberto que por – precisamente haber viajado mucho, quería tanto a Málaga.  Una ciudad que le es incondicional y que nunca le han fallado.

El Barrio de la Victoria

ese pedazo de mujer enana

Barrio de la Trinidad, que no se puede aguantar

Ay, Barrio del Perchel con sus gitanitas también.

7.000 Kilos con esa maravilla de Guadalmedina o ese canto onanista de Alemanita. Esa fantástico tema No tengo ná  (Compendio Flamenco de JMG) en el que se junta dos pasiones: los fantásticos vientos de Agustín y Pepillo y el solo impecable de Perico (grabado en TVE)

Lo más peorEl concierto del 30 aniversario… Directos de su discografía. Con o sin invitados especiales.

Y por fin… Sigamos en las nubes… Un fantástico disco que tiene el valor añadido de poseer la carátula realizada por nuestro queridísimo Antonio Abril.( Sabéis que tengo un vinilo doble regalado y firmado por mi querido amigo Perico?) Y que tiene la especial característica de ser cantado mas que nunca por los Ramírez Bros.

Río Guadalmedina

donde jugué de chavea,

eso sí que eran pedreas

y canutos, y almencinas.

Vendía en calle Cotrina

los “Lucky triki” el “Boquera”;

treinta Caunys de pulsera

se sacaba del abrigo.

Infancia de pan de higo

frente al cuartel de Natera.

 

La colaboración entre JMG y Tabletom es un precioso y necesario matrimonio de conveniencia donde  la música mas elaborada, casa con la más deliciosa y cuidada  letra.

Complementos directos, nada circunstanciales; porque a la estrofa antes reseñada de JMG, se complementa con esta:

 

Y a la Plaza de la O

volvieron las golondrinas

a fumarse en las esquinas

posturitas de cien duros

y así me puse maduro,

floreciendo en las aceras,

a ver si te enteras ya;

en las aceras.

 

En fin….he tenido que  -por problemas de espacio y del tiempo que se requiere- acortar todo el texto que en su día preparé. Ahora,  el que quiera, puede tener acceso a las letras de este entrañable grupo malagueño.

Las letras de Juan Miguel Gonzalez para Tabletom, ya tuvieron en su dia entrada propia aquí:

https://fathergorgonzola.com/2011/11/15/de-juan-miguel-gonzalez-y-tabletom/

Por si queréis volver a leerlas y /o guardarlas.

Y aquí tenéis las del grupo. Un magnífico documento.

Este es:

Letras de Tabletom

Que las difrutéis

Lo grande y lo verdadero

no tiene patria ni dueño.

Yo soy libre cuando sueño

porque desprecio el dinero

y solo en soñar me empeño

CONCIERTO HOMENAJE A ROCKBERTO. DESPEDIDA DE TABLETOM

CONCIERTO HOMENAJE A

ROCKBERTO.

DESPEDIDA DE TABLETOM.

 

 

Escribir hoy acerca de Rockberto González -y por ende- de Tabletom, no es nada fácil. Porque ya está casi todo escrito y, además, está -casi todo- referenciado en fotos.

El primer sábado de este Octubre, tuvo lugar el tan esperado concierto homenaje a Rockberto y la anunciada despedida de Tabletom.

Ni el insoportable calor que hacía dentro del recinto, ni el caótico servicio de bar, mermó en absoluto no solo la innegable y mítica calidad del grupo malagueño, sino tampoco esa atmosfera de colegueo, empatía y cariño que destilaba cada poro de la piel, de cada uno de los presentes, acompañando a la gota de sudor inclemente.

Mi querido amigo el Poeta y letrista de Tabletom Juan Miguel González -el cuarto miembro del grupo- tuvo la delicadeza de invitarme a pasar (con pulserita amarilla reglamentaria incluida) a la zona de camerinos donde pude saludar a Perico, a Pepillo y al resto del grupo; a Javier Ojeda… Y a mi ídolo Kiko Veneno. Tambien vi a Lamari, pero no me atreví a asaltarla y decirle lo que me gusta su música y lo que me acompaña cuando se transforma en banda sonora de mi estancia en las playas de Bolonia.

También -para rizar el rizo- pude estrechar entre mis brazos y besar castamente a Esperanza y a Mariví Verdú. Dos encantos de personas, como no podía ser de otra manera, habida cuenta de con quien se juegan los cuartos.

Tuve la precaución (y la poca verguenza) de pedirle dos cosas a Perico en los camerinos para mi Muro de los Afectos. Uno: la púa del Concierto. Dos: una partitura, escrita por él, de cualquiera de sus temas  y firmada debidamente. A las dos cosas me dijo que sí. Así que  cada vez que lo vea se lo recordaré. Y que tenga cuidado y no me dé gato por liebre; pués el mismo me enseñó la púa (blanca, nacarada y bastante gastada) y no se le vaya a pasar por la cabeza endiñarme una Gibson negra incólume y sin Curriculum Conciertae. Menos mal que las Artison ya no existen.

Tan tremendo era el calor que estuve muchas veces tentado de abandonar a Santa a su suerte y volver a entrar en camerinos (gracias a mi pulserita amarilla) para situarme detrás del escenario con la compañía del letrista, su Santa y la poetisa Verdú.

Pero ni podía dejar abandonada a mi costilla, ni tampoco yo era merecedor de tal privilegio por mucha pulserita que vistiera.

Una especie de síncope clautrofóbico, calorífero y sudoríparo (¡Que viejo está ya uno!) me obligó a trasladarme a la parte trasera de la Sala Paris 15 -Que Alá confunda- a fuerza de traspasar trabajosa y afanosamente la “Parrilla Humana” para  poder después seguir el concierto desde atrás e intentar, infructuosamente, acceder a una copa en esa mezcla de tortura y sufrimiento que llamaban bar.

Pero, al margen de esas circunstancias, hay algunas reflexiones que quiero decir, porque eso fue lo que me llevé:

No se puede permitir que Tabletom abandone los escenarios. ¡No lo podemos permitir! Porque esa decisión tan drástica, debieran, al menos, consultarla con sus seguidores; que somos legión.

Aunque, creo, que no lo van a hacer; el ¡Hasta otro día! de Pepillo en la despedida asi lo indica.

Si! Ya se que vienen de reemplazo (como grupo) los Ramirez Brothers y que ellos son – sin ninguna duda- la esencia de Tabletom. Pero resignémosnos ante la injusta realidad aunque sea una putada: Rockberto ya está en las nubes. Sigue en las nubes. El Rey (NO) ha muerto! ¡Viva el Rey!

No podemos dejar que este concierto sea una despedida real; porque la marca Tabletom está grabada a fuego en la memoria y el corazón de todos los malagueños. Es un orgullo para Málaga. Será una honra tener una calle con su nombre para pasear por ella. Será un placer tomarse un cateto a la buena sombra de la estatua de Rockberto. Que menos que un busto.

Para mí, es una enorme satisfacción compartir veladas con los Ramirez ; ser su amigo. Y, además, es un verdadero placer disfrutar su música. En directo o en Petit Comité.

Tambien me emociono, cuando veo el video -que ahora al final pongo- y observo la inmensa humildad del Poeta  letrista, que materialmente obligado (y empujado) sale a saludar con un improvisado ademán caballeresco al público que lo vitorea. Gracias, Mariví, por darle ese empujón. Gracias Maestro por tanto venidero.

Es impresionante ver como Perico -cada vez mejor- toca la guitarra. Es absolutamente brillante además de enormemente técnico. Inigualable Pepillo! Todos!!! Todos!! Son fantásticos músicos.

Viene a continuacion un Power Point donde figuran muchas fotos del concierto que me han sido proporcionadas amablemente por Gonzalo Martínez Lozano y Eduardo G. Magaña. No puedo sino agradecer la generosidad de estos dos magníficos fotógrafos que me han brindado altruistamente su trabajo. Gonzalo: en Blanco y Negro. Eduardo en Color. Ya saben que tienen un sitio reservado por aquí. Para ellos.

Tambien decir que algunas de las fotos que ilustran este texto, casi todas, son de Frank Ramos. De otros tambien; Juan Carlos Lastre y Mariví.

Ha sido un placer realizar este trabajo. Y como colofón a estas letras, recomendaros una direccion a una página que me envía Paco Roji dedicada al Maestro Ausente. Una verdadera Gozada. Pasaos por ella, la disfrutaréis como yo lo he hecho. Hasta la emoción.

Esta es la página:

http://www.rockberto.com/

Ay río Guadalmedina

donde jugué de chavea,

eso sí que eran pedreas

y canutos, y almencinas.

Vendía en calle Cotrina

los “Lucky triki” el “Boquera”;

treinta Caunys de pulsera

se sacaba del abrigo.

Infancia de pan de higo

frente al cuartel de Natera.

 

Una nota de última hora:

Me acaba de llamar Perico para decirme que me estuvo buscando al final del concierto para darme la púa yla partitura firmada; que me las tiene guardadas.

 

Pues bien: Noticia que doy, pero como si no la diera: Perico y Pepillo – como no podía ser de otra manera- dejan la puerta abierta.  Me ha dicho esto: Dí que… “Tabletom, se está quitando.. que solo se van a meter de vez en cuando”

 

Yo le he dicho que ellos son Tabletom pero que nosotros –toda Málaga- Tambien!!!

 

Dos sílabas: Empieza por Gi y termina por RA. No me permiten decir nada más. El que quiera entenderlo, que lo entienda.

 

Y desde este enlace, podéis descargaros este  Power Point:

 https://skydrive.live.com/?cid=9b5ad4b7dbd9e872#cid=9B5AD4B7DBD9E872&id=9B5AD4B7DBD9E872%212377

Disfrutadlos! Son una leyenda viva de Málaga! Los cuatro.

 

 Mientras se baja, distraeros con el final del concierto:

TABLETOM

TABLETOM

 

Parece ser que por fin, esta Málaga va dejando, poco a poco, de ser madrastra con sus hijos.

Por fin hace honor a su lema y se demuestra a si misma noble y hospitalaria. Por fin hace justicia con los suyos poniendo el nombre de un  grupo reverenciado en la ciudad a una de sus calles. Vivitos y coleando, que es la manera correcta de hacerlo.

Ya lo hizo, en su día, con el actor Antonio Banderas o con el entrañable poeta Manolo Alcántara. En vida. Y ahora lo hace con el grupo mejor y mas querido por el público malagueño: Tabletom. El más querido, repito, el mejor.

Al actor y al poeta los admiro profundamente. No hay duda de eso, pero a los músicos, además de admirarlos, les tengo un gran cariño, porque además de ser amigos, han sido compañeros de viaje musical desde que mi memoria tiene uso de razón.

Y ahora, por fin va Málaga, y deja de ser cainita con los suyos y pone en su sitio a estos hijos de la gran provincia. Situando a Tabletom con justicia en la posteridad del callejero. Calle Tabletom; suena bien. Sabe a chocolate.

 

He seguido a los Tabletones desde esos comienzos en los que daban recitales en sitios tan poco apropiados para la acústica como los salones de actos de los colegios. Recuerdo -y ya hace años- los conciertos de los Salesianos y del colegio de los Olivos, por poner dos ejemplos. Donde a golpe de chupitos de ginebra en vasos de plástico, y humo estancado, flipaba con los solos de flauta de Pepillo; con los tremendos riffs de Perico, las escalas imposibles de Jesús el bajo, los redobles de Nono y por supuesto, con ese chorro de voz rota del amigo Rockberto.

Mas tarde, llegaron muchos más conciertos y componentes. Aunque siempre permanecia el alma del grupo; los grandes: Rockberto, Pepillo y Perico.

Recuerdo con cariño dos anécdotas de Rockberto. Una de ellas eran las disertaciones acerca de Lindsay Kemp- creo recordar que dio unas clase magistrales de teatro o algo así con el  Maestro, y  nos explicaba a base de mímica lo que aprendió de el. Eso era en casa de Salvi -el Artista de la vida-

 

Otra vez  – entre muchas más que, por prudencia, no cuento- nos encontramos con él en la Plaza de La Merced. Mi mujer, mi hijo pequeño  y yo; Roberto se abalanzó sobre el chiquillo y se lo comió a besos mientas el infante era engullido literalmente  y desaparecía entre las barbas del cantante amigo.

 

Otra más:

No hace mucho, un intimo amigo, Quino, antiguo flautista, me contaba que yendo por la calle- impecablemente vestido de trabajo- se encontró también a Roberto  sentado en la misma Plaza de la Merced y le pregunto… Rockbertooo!!! Te acuerdas de mí???

Rockberto levantó la mirada. Vio al músico- ya te digo impecablemente vestido de traje y corbata- le hizo un ademán con la cabeza y meneó los dedos como si tocase la flauta en señal de que si! Que lo recordaba. Entonces, antes de que Quino dijese una sola palabra, le espetó:

Oyeee, y a ti… que te ha pasao?????  Genio y figura.  Quino no supo que contestarle.

Para los Hermanos Ramírez solo tengo palabras de admiración hacia su técnica y elegancia tocando saxo, flauta y guitarra. Impecables. Maestros que son.

Perico es, si acaso, más cercano a mí, pues nos frecuentamos de vez en cuando en casas de comunes. Aún recuerdo cuando no hace mucho, en una fiesta en mi casa, tocó unos preciosos estudios clásicos en una de mis guitarras. Una Ramón Marín del 72. Después se pasó a la Ovation y ahí, vencida mi verguenza gracias al alcohol,  nos tocamos un blues.

 

No he tenido en ningún momento la tentación de elaborar una mini biografía del grupo porque ya las hay por ahí a montones. Tan solo con este trabajo -que a continuación expongo- quiero manifestar mi alegría por el reconocimiento hacia ellos, de unos políticos que, desgraciadamente, suelen dar la espalda a grupos como el que nos ocupa a los que dejan huérfanos muchas veces. La mayoría de las veces.

Este ya no es el caso afortunadamente.

Porque el cariño especial que a todos los malagueños nos inspira Tabletom, no ha podido pasar desapercibido a este Ayuntamiento muchas veces ciego y lo que es peor sordo a los deseos de sus vecinos. Esta vez han acertado. En pleno.

Es un privilegio ser amigo de tan ilustres ciudadanos. Fíjate si son ilustres que ya tienen calle. Espero que se la den en un lugar céntrico y transitado para que yo pueda pasar a menudo por ella y así poder presumir de haber estado allí alguna vez con ellos.

 

Bella contradicción, enigma amado,

la rosa se eterniza en las tabernas.

Lesbiana juventud, muestra las piernas

para que el viejo Dios viva endiablado.

 

A fuerza de ternura y de botellas

logramos que también Dios tangueara,

era normal de Dios que se endiosara

y llamase Señor de las estrellas.

 

Pero que emperador fuera del todo

y vitalicia majestad del uno,

que fuera el éter y que habitara el lodo

y la torta ramos de mi desayuno…

 

Venga, por Dios, un poco de respeto,

y aquel día perdimos la paciencia,

y en lugar de la cruz, el amuleto

al cuello nos colgamos de la ciencia.

 

Aquel fisgón abstracto y timorato,

aquel glorificado absolutista,

no lo mato el materialismo chato

ni la bomba infantil del anarquista.

 

Y es que Dios no es la espiga ni el minuto,

ni la azarosa Historia y sus abismos.

Dios es la copa, el chute y el canuto :

Los martes trece de nosotros mismos.

 Si queréis ver este trabajo, podéis descargároslo desde aquí:

http://cid-9b5ad4b7dbd9e872.office.live.com/self.aspx/TABLETOM/TABLETOM.pps

Y mientras lo hace, oíd al grupo:


  Que lo disfrutéis.

A %d blogueros les gusta esto: