ENRIQUE ALOT. ENDECASILABOS

ENRIQUE ALOT. ENDECASILABOS

En-ri-que-ä-lot-en-de-ca-si-la-bos… son once silabas. Como no podría  ser de otra manera viniendo lo que viene.

Alguna que otra vez, en las Reuniones en la Nubes que mantengo con mi muy querido amigo el Poeta Juan Miguel González del Pino, en los aledaños de la Plaza del Obispo, sale a relucir el nombre de Enrique Alot. Vezencuando, ya digo.

Uno, que siempre está “oreja avizor”, se preguntaba quien sería esta persona de la que hablaban elogiosamente tanto el Poeta JMGdP  como los demás cofrades de las nubosas reuniones: Los ilustrados Navidad, Salinas y Quesada.

“Nostálgico de versos con albahaca” dice de Alot la maravillosa Mariví Verdú.

A modo de disculpa, siempre alego en mi descargo, que nunca he sido un lector impenitente de poesía -debo de reconocerlo avergonzado- en parte porque mi primera poesía me llegaba en inglés de mano de las canciones de Cohen y Dylan. Y esa magia de la rima, se perdía en la traducción; Así que yo, me conformaba sin más remedio, con lo fonético y lo musical. Fueraparte -que diría el inefable Pocarropa- lo endemoniadamente raros que son estos ripios norteamericanos para el españolito de a pie.

Sigo haciendo acto de contrición y arrepentimiento:

Leyendo los seis tomos del Alatriste Revertiano, me propuse leer la obra (ímproba tarea) de Don Francisco de Quevedo: Borrachín impenitente y pendenciero, buen amigo de los suyos y peor enemigo de -entre otros- el atribulado y narilargudo Góngora, al que no bajaba al pobretico, de entre otras cosas de ludópata, sucio, indecente y marimoña. ¿Sería porque era cura?

¡Desdichados los enemigos de los ingeniosos! Porque tienen la batalla perdida.

Pero… Oh! mísero de mí ,oh infelice! que decía el afligido Segismundo, tampoco lograba yo entender lo suficiente los textos de Don Francisco como para que me engancharan. Vuelvo a avergonzarme. Aunque agradezco esta catarsis expiatoria y aclaratoria que evita malentendidos.

Debo de reconocer, que fue mi Maestro el Maestro de Maestros (y no es redundancia aunque lo parezca) Juan Miguel González, el culpable de que uno viese el camino claro y expedito hacia la mediana y pasable comprensión poética; quizás por esa cercanía que detentan sus trabajos. Y por simpatía (que no es palabra casual, sino puesta adrede) de Manolo Salinas, la Verdú y ahora, la del poeta Alot.

La prosa irreverente y de interminable ingenio de Paco López Navidad -afortunadamente y gracias al Altísimo- la entendía y entiendo perfectamente. Y sus buenos ratos me procura.

Sigo con Alot:

Después, a través de estos nuevos medios, descubrí algún otro soneto que me impresionó por su descomunal belleza. Así que sin pensar en la negativa- esa que se me regala muy pocas veces- me dirigí a Alicia, la hija de Enrique Alot para que -si a ella le parecía bien- me proporcionara una muestra del trabajo de su padre.

Pronto tuve en mis manos un precioso botín de letras. Letras ordenadas debidamente que conformaban, cada  lote de versos agrupados en cuatro-cuatro-tres-tres-, una magnifica y espléndida colección de sonetos de los cuales, he tenido a bien el recopilar estos diez que ahora tengo el inmenso placer de insertar y presentaros en este post. Ya veréis que buenos son!

Al final, pongo un entrañable documento donde podemos apreciar a Juan Gómez, cantando un poema musicado por él de Enrique Alot y éste -aprovechando el momento- se arranca y anima, vestido de pijama (aunque sin orinal) a la Don Camilo manera, a interpretar junto al cantautor.

Si queréis leer más sobre la persona de Enrique Alot, os remito a este enlace donde en su Web, Mariví Verdú, hace una preciosa semblanza:

http://www.flamencoenmalaga.es/malaga-articulo.php?pag=&id_articulo=35

Y estos son los sonetos de Enrique Alot Montes, lamentando muy mucho no pode hacer la separación debida entre estrofas, pues este maldito y fascista cibernético que es el programa, me lo impide.

Que los disfrutéis.

# 01

Por culpa de la artrosis que galopa

estoy plantado aquí como una mata.

Debido a otro defecto que no mata

me encuentro condenado a caldo y sopa.

Por la confusa niebla que me arropa

sólo queda ceniza en mi fogata.

Por algo que no añade ni arrebata

se mantiene una brisa casi a popa.

La musa no me apaga ni me aviva

tan sólo me conserva en este medio.

La mente que por suerte no me esquiva

despierta y acuciada por el tedio,

se mece igual que un corcho a la deriva

buscando entre lo absurdo algún remedio.

# 02

El incordio que suelta mi verso

y se aleja prendido a la brisa,

sólo lleva mi amago de risa

y el fracaso marcado al reverso.

A desgana conmigo converso

animando a la mente imprecisa,

y la mente me engaña, me sisa

y me deja plantado en lo adverso.

Frente al mar y en su orilla me huelo

que me falto a conciencia el respeto

cuando amaso a lo incierto y al ripio.

Que mi llanto no tiene consuelo

pues termino con este soneto

y me encuentro peor que al principio.

# 03

Su maltrecha apariencia me señala,

que el hacha no le aviva en absoluto,

que a veces, por costumbre, da algún fruto,

que sólo a falta está de olvido y tala.

Seguro de que antaño tuvo a gala,

haber sido el más fuerte y el más bruto,

y puede que sirviera al disoluto

borracho de refugio, alcoba o sala…

Mas por lo que endurece y que deshoja,

falta la sombra en que penara un chivo

 y al mochuelo su copa ya no aloja.

Con furia y arrastrando a lo erosivo,

insiste el huracán que me despoja

como el paso del tiempo hizo al olivo.

# 04

Aceite de ricino en la tetera.

Veneno de una cobra en la marmita.

La medusa, el rosal, la dinamita.

La ortiga, el aguijón, la esparraguera.

La sed, la indigestión, la vomitera.

El hombre sudoroso, el que tirita.

La pena inaceptable, la infinita.

La electoral campaña dominguera.

La horca, el pelotón, la guillotina.

La canción de un borracho en la mañana.

El aullido de un lobo solitario.

La lepra, el sarampión, la tos ferina.

O el virus que atraviesa una ventana.

No tienen parangón con mi calvario.

# 05

Se tropezó mi orgullo con tu orgullo

de sopetón, y un canto de sirena

me arrojó, convertido en alma en pena,

al banquillo primero y luego al trullo.

Un verso y un arrullo y otro arrullo,

forjaron poco a poco una cadena

y me encontré cumpliendo la condena,

ligando tu silencio a mi barullo.

Una década, un lustro, un mes y un día,

dibujando tu rostro sobre el muro

y pateando el reducto igual que un oso.

Con una cama dura, exigua y fría,

con agua no potable y con pan duro,

disfruté el pestilente calabozo.

# 06

Viva esta capital, la pandereta,

la castañuela, la guitarra, el cante.

Su feria y su jolgorio trepidante.

La bailaora, el vino y la peineta.

El trono, el estandarte, la saeta,

nuestra Semana Santa y su talante.

La guapa en su revuelo, en su desplante,

y El Palo, El Perchel, y La Caleta.

Y viva su castillo fortaleza.

Su gente a la que admiro y la respeto.

La biznaga, el sombrajo, la cerveza.

Y la extranjera rubia y el espeto.

Mas su mucho abandono y su pobreza

ponen broche de luto a mi soneto.

# 07

Porque es amante fiel  que lame terca

tu herida, bajo el cielo mientras nieva.

El genio amable que un manjar te lleva

cuando el potaje sabe a barro y tuerca.

La mensajera que su paz te acerca

y al yermo lo florece y lo renueva.

El soplo que te empuja y que te eleva

cuando el mundo te atrapa en una cerca.

Es un pájaro que anida en cierta nave

que avanza sobre un mar de fuego y quejas

con rumbo siempre fijo  hacia tu enclave.

Y aunque entre el barco y tú coloquen rejas,

verás que por un hueco pasa el ave

para ocupar un puesto entre tus cejas.

# 08

Y al perder tu ilusión, puede que el hielo

no cumpla su objetivo y te acalore.

Que acaso ante tu vista se evapore

el agua mansa que hizo de espejuelo.

Puede que sobre ti descanse el cielo

que la vida te aplaste o te devore

que tu venero exista y nunca aflore,

mas si eres como yo, de fiesta y duelo,

disfrutarás del tiempo que amanece,

con una suave brisa que te lava

la brecha que te mata o que te escuece.

Y acusarás el viento que a la brava,

destroza la esperanza y sólo ofrece,

la punta de una esquirla y te la clava.

# 09

Carne para aguantar, alma abatida.

Osamenta de alambre, pelo escaso.

Arrastro mi infortunio en el ocaso

por un barullo al que otros llaman vida.

El uno que hace trampa en la partida

El dos que me gobierna con retraso

El tres que me involucra en su mal paso

Y el cuatro que envenena mi comida

El rayo, el huracán, la lluvia helada

la humillación, el juicio, la condena

el cánido guardián, la zarpa, el cuerno

Sumiso y obediente a tu llamada

como un fantasma unido a la cadena

voy con mi cruz, camino de otro infierno.

# 10

No me vale el que enmienden bien la plana

ni cambien torbellino en suaves giros,

si ponen en mi alcoba unos vampiros

o nitroglicerina en mi campana.

No me sirve el que orquesten la pavana

ni embellezcan con gaitas los suspiros,

si después de pegarme cuatro tiros

me avivan con cianuro en la tisana.

No olvides que es mi mundo un vertedero

donde yace la risa con la pena.

“Prémiale por su esfuerzo al jornalero,

aleja del cadalso a la sirena

y ponle al pobre humano en el mortero,

un poco más de cal, menos de arena”.

 …///…

Y ahora, el vídeo prometido

…///…

MARIVÍ VERDÚ. QUERENCIAS Y PASIONES

MARIVÍ VERDÚ.

 QUERENCIAS Y PASIONES

“Entre cañaverales
crecidos y tristeza
ha quedado el paisaje
de la fuente perdida.”

Decir Mariví Verdú, es decir eficacia y predisposición. Actitud y aptitud. Decir Mariví Verdú es hacer referencia a la energía -siempre positiva- que emana de ella en todas las tareas a las que -sin pensárselo demasiado- se entrega en cuerpo y alma. Tareas de las que responsabiliza hasta el limite soportable; a pesar de que, me da la impresión, tanto compromiso – voluntario, aclarémoslo- a veces le produzca un cierto desazón en la fortaleza de ánimo. Yo, desde luego, si tuviese que llevar para adelante -como ella hace- tantísimas actividades, ya estaría internado en un frenopático. O de cura de reposo en el Balneario de Carratraca, pongamos por caso.

Es administradora de no se cuantas páginas web; lleva para adelante programas de televisión, foros y blogs. Se responsabliza de asociaciones de flamenco y revistas literarias, acude a todo tipo de actividades culturales….Hay que decir mas? Porque si queréis…más hay.

Mariví Verdú es inagotable; una mujer de una capacidad excepcional. Si fuese un generador eléctrico- que lo es- sería el ánodo. Polo Positivo.

Detenta también del don de la ubicuidad y la omnipresencia. No sé como lo hace. Bueno, sé que es a base de derrochar generosamente ese dinamismo y esa animosidad de la que dispone.

Mariví es Poeta Avalada – me gusta mucho mas poeta que poetisa- por nuestro incuestionable y más que admirado estructurador de palabras que es Juan Miguel González del Pino: Nuestro querido JMGdP.

Pensaba, porque así me lo habían dicho, que la Verdú era muy ducha en diversas materias y disciplinas artísticas. Ahora, que lo he comprobado personalmente, estoy asombradamente seguro. Ya me lo advirtió JMGdP… que sus poemas eran superiores a los de los más insignes; y ahora, una vez leído lo que tengo de ella, lo compruebo y quedo aturdido y conmovido ante tanta excelencia. Encantado.

Hemos coincidido unas cuantas veces; y hablado por teléfono muchas más. Y ese nexo de unión que mantenemos, gracias a la enorme corriente de simpatía que emana del cariño prorrateado con el poeta amigo, hace que entre nosotros exista una entrañable y desinteresada relación de amistad

Esta amistad nació cuando compartimos camerino en la Sala París 15 ante la presencia de Kiko Veneno, de Luz Casal, Javier Ojeda y los siempre amigos Tabletom. Y se afianzó en la mesa-coloquio para las Jornadas Rockertianas en el Albergue de la música de Torremolinos, de la que ambos fuimos intervinientes. El Poeta amigo común era parte principal e imprescindible de estos dos actos.

Ahora, estoy admirado y aturdido, porque he descubierto cuanta verdad había en lo que ya me habían advertido: Que la poesía de Mariví Verdú estaba bañada en belleza. Me he dado cuenta, porque ella, ha tenido la esplendidez de remitirme -a petición mía- una remesa de preciosos poemas y de letras flamencas. El flamenco: otras de sus querencias, otra de sus pasiones.

Aquí, expongo públicamente estas letras, para vuestra contemplación y deleite.

Regalados a este blog con esa humildad que solo tienen los grandes, también me remite alguna obra pictórica suya (Si! También pinta!!!) para que adorne este texto introductorio. Cosa que hago con absoluto placer.

Disfrutad a la Verdú! Artista heterogénea y polifacética. Insigne poeta.Y además…amiga avalada.

# 01

DOLLY PARTON

Jeroglífico es muerte y es nascencia.
Pirámide de amor donde se guarda
el gavilán volcado sobre el loto.
Es pan mordido la creciente luna.

Vengan los siete sabios de la Grecia
a ver los tristes ojos de una Dolly
que desconoce el verde, el apareo,
y que luego nos cuenten de una virgen.

Son billones los ojos para el llanto
creados… ¡0h, intemperada ciencia!,
un clónico vacío nos aguarda,
una lluvia de miedo por los vientres.

…Vellón de la tristeza remullida
que rellenas, insomne, la almohada.

Por el techo yo cuento locos ceros.

# 02

CORAZÓN ABIERTO

Pude ser no nacido,
ser metal,
cualquier cosa.

Una herida de amor:
Beso u olvido.

Una cala quería.

O una rosa.

Pero soy lo que veis:
Un corazón abierto.

# 03

ECCE HOMO

Homo sapiens que llora
su cóccix recortado.
Inventores de dioses
y de las ortopedias.

Humus del paraíso
que amaneció forjado
en careta de risa
que masca la tragedia.

Adeene de dudas:
Grillete de vía láctea.
…Espárrago cogido
en el Monte de Venus.

Cristal donde buscamos
un perfil sin medida.
…Una masa de agua
que sin forma se muere.

Logopeda del aire
que rompió los silencios
con el grito absoluto
de ombligo convergente.

¡Capitán de bandada
de palomas heridas:
Desátanos las manos
y crucifícanos!.

# 04

BESO DE JUDAS

Judas es el perdón.
¿Es Dios la vida?

El beso de la vida es traicionero,
es nuestra muerte misma.

Dios es un beso, su beso.
Judas es la tristeza.

# 05

MONÓLOGOS CON EL PAJARILLO, DIALOGOS DE TRINOS.

I.- He cortado las hojas secas del culantrillo que no quiso morirse. Todo un acto solemne cantado y proclamado por la música pura del canario tenor y de Ahmed Larinouna. Tar, piano y violón en el chams de Aachia mientras caen las hojas que un día fueron agua; verdor que dejo al viento, memoria de mi sangre.

V.- Con Juan Sebastian Bach
mi pájaro, en silencio,
-o si acaso un piar
como un beso robado-
reposa en los violines,
al filo de las notas,
¡oh, soles sostenidos!
y, me mira, asombrado.

VII.- Für Elise.
Y mi pájaro se vuelve de espaldas, medio ronco, alocado, baja al suelo y se esconde. Se ha perdido en la jaula. Ni un sonido ha salido de su garganta pura. Sordo, asustado, hundido en un abismo, se alimenta, vencido.

# 06

LETRAS FLAMENCAS

Soleares.

Quedó en mi recuerdo preso
aquel amor que no fue
areja, abrazo ni beso.

Cuando de tí me despido
envez de decirte adiós,
a Dios, que vuelvas, le pido.

Otros palos.

Málaga tiene colores
que no están en la paleta
de los mejores pintores,
de los más grandes poetas.

No quiero herencia ninguna
porque ya tengo bastante
siendo Málaga mi cuna.

No quiero besar tu boca
enfrente las Carmelitas,
porque se enritan las monjas,
porque las monjas se enritan.

Por La Marina, la acera;
por el Parque, las palomas;
por La Marina, la acera;
por el Puerto, la Farola
y por las barcas la brea
la mar azul y las olas.

Ha pasao un año
que no está mi pare
y el corazoncito no se me acostumbra
a falta tan grande.

Nota. Las pinturas que aparecen en este artículo son obras de Mariví Verdú. La fotografía que lo encabeza, está tomada por  Frank Ramos; y los libros “recortados” son obras de  Su Blackwell.

POSTURITAS DE CIEN DUROS. LETRAS DE TABLETOM

POSTURITAS DE CIEN DUROS

LETRAS DE TABLETOM

Este es un extracto de la “chuleta” que me preparé para la mesa coloquio en la que participé junto a Mariví Verdú y Juan Miguel González durante la celebracion de las Jornadas Rockbertianas el pasado 18 de Febrero.

Sirva este extracto como prolegómeno a las letras de Tabletom que ahora vienen.

Gracias a Paco Roji, por haberme permitido su uso desde la página www.rockberto.com

Este es:

Cuando Paco Roji, tuvo el detalle- no se si bien meditado y ponderado- de solicitar mi colaboración en estas jornadas Rockbertianas, me intervinieron dos sensaciones muy encontradas y, a la vez, envidiables.

Por un lado la sensación de responsabilidad, cuasi inasumible, que es la que representa el tener que sentarse ante un auditorio experto y fiel a la persona y la obra del querido amigo Rockberto y por ende de Tabletom. Eso, imponía muy mucho de miedo escénico y un no se que de cosquilleo nervioso en el estómago.

Por otro lado, la posibilidad de compartir con Mariví Verdú y con Juan Miguel González, representaba tal privilegio, que hubiese sido del género imbécil el rechazar una oportunidad como esta; teniendo en cuenta la enorme y absoluta admiración que siento hacia mí amigo el insigne e inigualable letrista de Tabletom y hacia la poetisa.

Ha sido este, un recorrido  por los temas de Tabletom y por mi vida propia. Porque al situar en esa memoria tan desvirtuada, que los excesos me han dejado, he recordado año a año, época a época,  no solo mi vida -ya te digo, ni la vida de ellos -sino la historia de esta Málaga tan injusta, tan ingrata y tan descastada que ha pagado tanto amor y tanta entrega – incluso la creación de un Himno- con una miserable dádiva que no es sino una calle en el Real de la Feria.

¡¡¡Calle en el mismísimo centro de la ciudad para Tabletom ya!!! Y Monumento para Rockberto ya!!!! En la Plaza de San Pedro de Álcantara. Para que, entre otras cosas, renazca el espíritu del Bar Alaska y le dé aire renovado al Anchoíta.

De entrada, me encontré con un enorme problema, no se trataba de relatar alguna anécdota acontecida con Rockberto;  no es difícil dilucidar  que todos los que leen esto, habrán tenido muchas con él que contar. Las mías, algunas de ellas, forman ya parte de mi anecdotario particular. Otras muchas que he vivido y compartido con el, afortunadamente también, no son aptas para compartirlas en este escenario. Solo en la intimidad que te proporciona el petit comité.

Después se presentaba otro enorme problema: Toda la vida, toda mi vida, he seguido la historia de Tabletom.  Empezando por los conciertos que daban en los colegios de la capital. Recuerdo los del Colegio Salesianos donde seguía a Pepillo –absolutamente absorto-  al ritmo de la flauta. Y yo, honrando sus solos (era mi época de Jethro Tull), a base de humo y chupitos de ginebra. Una maravilla!

Mas o menos y cambiando tiempos e ingestas, las cosas siguieron igual. Ellos tocando de maravilla -y haciendo un sonido tan compacto como inimitable- en esta ciudad que les profesa un enorme cariño cercano a la devoción y que alucina con el directo de la banda.

Pero concurría una circunstancia adversa: que en estos treinta años de vida del conjunto músico vocal – que le gustaría esto al Rober- entre el humo embriagador de arriba del escenario- y al cantante que no se le entendía la letra- y por el mismo humo embriagador del patio- sea de butacas o no-  que no se le entendía tampoco nada, cuando Paco  me propone hablar de las letras de Tabletom, la primera pregunta que se me viene a la cabeza es…¿Qué letras?

Los conciertos a los que yo  asistía, se reducían, para mí, a una enorme fiesta musical y visual y a un ronco acompañar las letras del grupo -fonéticamente- en el mejor de los casos.

Una circunstancia esta, que al fin y al cabo, no había considerado que pudiese representar  problema  alguno  cuando le dije a Paco Roji que si! Que para mi supondría un verdadero honor y un enorme privilegio. Que bonito es todo en caliente.

Así que me dije…Bueno…pués no hay por que preocuparse! Tan fácil será como buscar las letras del grupo- que las de Juan Miguel ya se ocupará el- y sabiendo como me sé los temas, pues comentar los textos y ya está .No debe de ser nada complicado, me dije otra vez.

Gracia a la página de www.rockberto.com,  pude conseguir la casi totalidad de las letras y como dispongo de la discografía completa, en vinilos, (las cintas descansan el sueño eterno en el trastero de mi casa) en CD y en DVD, volví a decirme que solo sería un trabajo de algunas horas y algunas reflexiones acerca de las dichosas letras.

No fue asi! Pero se hizo.

La primera sensación después de haberle echado un vistazo pormenorizado a las letras de Tabletom., es que contienen un profundísimo cariño a nuestra ciudad. Destilan Málaga en muchísimas de sus composiciones. Porque de Málaga son los maimones y el pescaíto frito con pan o la torta Ramos de nuestro desayuno.La Victoria que es enana o el Río Guadalmedina…El Monte Coronao…y hasta la cabra es de Álora.

De la cazuela de Rock al cateto en La Campana. Pasando por las coronas de boquerones fritos en Casa Guardia y por los canutos y las almencinas del pasillo Natera. Los Luki Trikis de calle Cotrina. Del Café de Chinitas del Piyayo; de la Trinidad o del Perchel

Aquí no hago distinción entre la frescura de Rockberto y adláteres, con el bellísimo academicismo de Juan Miguel González, porque a ambos letristas le intervienen  un, vuelvo a decir, malagueñismo desmesurado.

Hay quien escribe letras para el grupo desde el Pasillo de Santa Isabel o desde Alarcón Luján; y hay quien escribe letras para canciones sentado en una pensión de Salamanca o desde la madrugada más insomne. De doce a seis de la mañana , concretamente. Noches de vino tinto son al fin y al cabo.

Las letras de Tabletom, de Rockberto y los demás Tabletones, gozan -en casos- de una aparente anarquía en sus  textos. Que no en sus medidas. Indefectiblemente, deberán de cuadrar en las melodías. Otra cosa es que Rockberto haga caso de esta exigencia.

Ese es uno de mis motivos de admiración hacia los hermanos Ramírez y hacia los demás músicos: El atenazar y acompasar el ritmo al disparate lírico – y casi siempre improvisado-  de Rockberto. Reconocer que para eso el barbas era un genio.

Somo´s duro´s y aunque

Un poco inmaduro´s

Estamos seguros que no

Queremos a un guru.

 

Sin sospechar que ellos mismos y a su pesar eran -como dice el amigo Javier Martín Aguilar- los máximos exponentes como gurús contraculturales de la gente del rollo de la ciudad de Málaga que tanto los quiere.

Las reminiscencias musicales de Gong ( en Ininteligible) se mezclan hábilmente con palabras que son gotas de sabiduría:

Solo te quiero pedir

Que tenga´s fuerza

Y que intente´s comprender

Mi ininteligible, yo

 

Con Rayya, viene uno de mis temas favoritos: El Vampiro.

Que a mi  me parece una canción de amor pasión y de … ¡¡Celos!!! Fíjate hasta donde llego.

A tu retrato miro

Me siento un gran vampiro

No lo puedo evitar

No me puedo controlar

Esta es la incomprensible historia de celos:

“Sales con un tío

Y es que hace mucho frío

Y pienso que a este

Lo tendré que estrangular”

La magnífica combinación y colaboración  de los dos letristas de Tabletom se da en determinadas canciones; integrando:

De una parte Rockberto con su verbo claro y directo. Con su impagable surrealismo y su propósito de decir las cosas muy muy  claras; aunque pareciendo muchas veces no decir nada trascendente. A veces también, improvisando la letra momentos antes de grabarlas. Que de todo se entera uno.Y de otra parte la sutileza y la calidad poética de Juan Miguel González.

Sirvan como ejemplos de esta combinación de autores, uno de mis favoritos que es un precioso reggae llamado El Reggae del amor. La entrañable Orange y Gaseosa o la maravilla que es Guadalmedina.

¿En qué vieja pantalla, en qué cuaderno

se estrellará tu párvula avioneta?

Orange y gaseosa, una peseta

Programa doble. Fin. Cine Moderno.

O en el Blues del Ozono

Cuando tenga once meses el verano

y agosto sea por fin cada semana,

toda playa será parrilla humana.

 

La Parrilla Humana, una de las pesadillas de Juan Miguel y que yo, cada vez comparto más con el.

Decía Juan Miguel González en su precioso texto In Memoriam hacia nuestro querido Antonio Abril: que la timidez (que ellos dos compartían) viene acompañada siempre por sus inseparables hermanas : la hipocondría y la introversión. Yo, estoy de acuerdo con el, añado que el bagaje de cumplir años se complementa con el rechazo hacia los tumultos, hacia el bullicio:La Parrilla Humana.

 

La Cazuela de Rock es un plato fuerte del grupo. Me pregunto si esta letra no será una transcripción de una  prescripción médica viendo los diversos estados físicos por los que pasó Rockberto:

Te va a matar el Rock and Roll.

Cómete un puchero o dos.

Después de cada puchero,

Una cazuela de rock.

 

Parecerá inevitable – ahora que estoy haciendo una personal retrospectiva de la obra completa de Tabletom- el decantarme hacia un trabajo concreto del grupo

Podría decir que Mezclalina por ser el primero. El más esperado, fue el más impactante. Para mí casi. Pero digo casi, porque para mi La Parte Chunga, tiene un lugar muy especial en mi corazón. Dejando a un lado los incunables Recuerdos del Futuro (El Vampiro, Paco; Reggae las Macetas y Mama)  y Rayya.

Inoxidable tiene la cosa de presentar “Algo así como un tango” de Juan Miguel González y ahí es donde se me ablanda otra vez el corazón. Otro trabajo enorme.

Vivitos y Coleando tiene el recuerdo especial de haberlo presenciado en La Discoteca Luna Pincho y debiera de ser una premonición porque en durante todo ese concierto empezábamos todos ya a estar en la nubes.

La Parte Chunga….Ya con Juan Miguel trabajando a destajo…Ese aviso de precaución ante el tropiezo que es El Escalón con reminiscencias a Talking Heads al igual que el No tengo ná.

… La ciudad de Málaga, ya lo decía al principio ,tiene una deuda contraída impagable con ese himno que le hacen Tabletom. Decía Roberto que por – precisamente haber viajado mucho, quería tanto a Málaga.  Una ciudad que le es incondicional y que nunca le han fallado.

El Barrio de la Victoria

ese pedazo de mujer enana

Barrio de la Trinidad, que no se puede aguantar

Ay, Barrio del Perchel con sus gitanitas también.

7.000 Kilos con esa maravilla de Guadalmedina o ese canto onanista de Alemanita. Esa fantástico tema No tengo ná  (Compendio Flamenco de JMG) en el que se junta dos pasiones: los fantásticos vientos de Agustín y Pepillo y el solo impecable de Perico (grabado en TVE)

Lo más peorEl concierto del 30 aniversario… Directos de su discografía. Con o sin invitados especiales.

Y por fin… Sigamos en las nubes… Un fantástico disco que tiene el valor añadido de poseer la carátula realizada por nuestro queridísimo Antonio Abril.( Sabéis que tengo un vinilo doble regalado y firmado por mi querido amigo Perico?) Y que tiene la especial característica de ser cantado mas que nunca por los Ramírez Bros.

Río Guadalmedina

donde jugué de chavea,

eso sí que eran pedreas

y canutos, y almencinas.

Vendía en calle Cotrina

los “Lucky triki” el “Boquera”;

treinta Caunys de pulsera

se sacaba del abrigo.

Infancia de pan de higo

frente al cuartel de Natera.

 

La colaboración entre JMG y Tabletom es un precioso y necesario matrimonio de conveniencia donde  la música mas elaborada, casa con la más deliciosa y cuidada  letra.

Complementos directos, nada circunstanciales; porque a la estrofa antes reseñada de JMG, se complementa con esta:

 

Y a la Plaza de la O

volvieron las golondrinas

a fumarse en las esquinas

posturitas de cien duros

y así me puse maduro,

floreciendo en las aceras,

a ver si te enteras ya;

en las aceras.

 

En fin….he tenido que  -por problemas de espacio y del tiempo que se requiere- acortar todo el texto que en su día preparé. Ahora,  el que quiera, puede tener acceso a las letras de este entrañable grupo malagueño.

Las letras de Juan Miguel Gonzalez para Tabletom, ya tuvieron en su dia entrada propia aquí:

https://fathergorgonzola.com/2011/11/15/de-juan-miguel-gonzalez-y-tabletom/

Por si queréis volver a leerlas y /o guardarlas.

Y aquí tenéis las del grupo. Un magnífico documento.

Este es:

Letras de Tabletom

Que las difrutéis

Lo grande y lo verdadero

no tiene patria ni dueño.

Yo soy libre cuando sueño

porque desprecio el dinero

y solo en soñar me empeño

PARA PACO ROJI

PARA PACO ROJI!

Querido Paco: Quiero darte las gracias. Las gracias por tu empeño, por tu trabajo, por tu afán. En estos tiempos tan malditos en que todo se mueve por la miseria del dinero, es muy loable que personas como tu mantengan cruzadas -muchas veces onerosas- tan valientes y arriesgadas.

Las jornadas han resultado un éxito; porque reunir tanto material y tanta buena gente a tu alrededor y a la figura de Rockberto, debe de haber sido un trabajo ímprobo y a veces –supongo- engorroso.

Compartir mesa coloquio contigo, con Mariví Verdú y con el POETA Juan Miguel González, fue un honor inmerecido que te agradezco profusamente.

Para rizar el rizo, poder saludar y conocer a un mito viviente de la música como Ricardo Pachón, fue otro de los honores, tan espontáneo, como inesperado.

Estrechar la mano de la persona que produjo “La Leyenda del Tiempo” de Camarón, “Veneno” del grupo Veneno, “Imán” de Imán Califato Independiente, “Como el agua” de Paco de Lucía… “Los Managers” y “El Blues de la Frontera” de Pata Negra y, por fin, “Mezclalina” “Inoxidable” y “La parte chunga” de mis amigos Tabletom -y solo cito los álbumes que están viviendo a plazo fijo conmigo en mi discoteca particular- representó una mezcla de regocijo, orgullo y sentimiento de privilegio.

Te vuelvo a dar las gracias por este día que permanecerá, indeleblemente, en mi memoria.

También quiero dar las gracias a los que nos acompañaron en esta charla. A los esperados, por eso, porque los esperaba; y a los inesperados: Carlos Gil, Jesús Prieto y Frank Ramos, doblemente. Gracias!!

Un fortísimo abrazo!

P.S.

En la foto del encabezamiento de este post, figuran de izquierda a derecha: Willy (Webmaster de www.rockberto.com) Paco Roji (Organizador y comisario de las Jornadas Rockbertianas) Juan Miguel González (excelso Poeta y letrista de Tabletom), Mariví Verdú (Poetisa y Moderadora de la mesa coloquio) Álvaro Souvirón ( Bloguero y Webmaster de http:///fathergorgonzola.com) y Por fin, Ricardo Pachón, reconocidísimo productor musical)

MAYTINES DEL NACIMIENTO

MAYTINES DEL NACIMIENTO

Me comunica mi amiga Mariví Verdú que el próximo día 20 de Diciembre en el Centro Cultural “Vicente Aleixandre” de Alhaurín de la Torre, a las 20,30 horas, y el 23 de Diciembre a las 19,30 en el Ateneo de Málaga, se presenta un libro de villancicos titulado “Maytines del Nacimiento” . El libro muestra villancicos escritos por la propia Mariví, Pilar Bugella y Juan Miguel González con ilustraciones de Ayuso, Ángel Idígoras y Pachi.

El Blog de Father Gorgonzola, tiene el enorme privilegio de publicar en este post un adelanto que consiste en el bellísimo prologo de Laure Quesada y el no menos bello epílogo del también amigo Manuel Salinas.

Entre ambos, y como anticipo de lo que ha de llegar, inserto -como primicia- una preciosa canción de Diciembre escrita por mi buen amigo Juan Miguel González.

Disfrutadlo, pues merece la pena. Muy mucho.

PROEMA

Laure Quesada

La pátina, mugre purísima que ensucia y ennoblece los lienzos, se posa, también, en las palabras. No deja de ser una ironía que villano, palabra inmaculada en su origen latino-medieval (de villanus = aldeano), y que más tarde, en el Renacimiento, dará villancico, hubiese ya perdido, aún no bien entrado el Medievo tardío, su prístino candor y pasado, de un golpe, a designar lo abyecto. Que, en cambio, sea hoy sinónimo de ruin y villancico de frescura es uno de esos raros, mágicos milagros que sólo le debemos al lenguaje y su arbitrario aluvión de sentidos.

En ese delta caprichoso (del lenguaje) trabajan, rarísimas hormigas, los poetas. Son ellos, arqueólogos del tiempo, quienes, visionarios, le devuelven su genuina frescura, su atávico, mítico fulgor. Porque lenguaje es mito (reliquia de mito) en tanto último eslabón de esa cadena que nos une a lo que fuimos, allá en la primavera de los tiempos. Son ellos, comadres del olvido, quienes, nostálgicos, velan su integridad revelando, bajo una nueva luz, su cadáver. Y esa luz, redentora, no es otra que la música. La música que danza su vals entre sus versos. La música, sí. ¿Quién no ha subido nunca esa escala de Jacob…? ¿Quién no luchó jamás (qué poeta, qué ser) contra el ángel del ritmo y después, extenuado, durmió en su silencio…?

Este libro, lector, es un canto al silencio. Un canto al silencio escrito por poetas que saben que la música es su llanto vertebral, su risa más pura. ¿Y qué más puro canto, sencillo y popular, que el villancico, reliquia que nos queda del villano cuando éste, todavía, era sólo un campesino…?

 

A mis hijos Daniela y Teseo y
a mi nieto David

 

A CANDELA DEL MONTE…

Juan Miguel González

A candela del monte
huele el ganado;
a leña verde y paja,
Niño, tu establo.

A rebaño mojado,
a encina, a brezo,
a divinos pañales
huele, y a heno.

¿Quiénes bajan cantando?,
¿qué flauta es ésa,
en tan oscura noche,
con lo que hiela?

A huerto soleado
huele el pesebre,
porque ha nacido Mayo,
con tanta nieve.

 

NIEVE QUE LA NOCHE ALUMBRA

Manuel salinas

Cada niño trae un milagro bajo del brazo: la encarnación del verbo, la posibilidad del habla de la tribu en la que haya nacido, el don del lenguaje.

Así cada nacimiento va unido a la alegría, al bullicio, al jaleo, al festejo, al estar despierto.

El villancico es el signo, la manera del que vela, del que para espabilarse en medio de la noche coge el almirez, hace bulla y canta.

Pero la palabra no sólo nombra la realidad o la construye, sino que al mismo tiempo se rebela contra ella y la desmiente; esto es la sueña. Y ese juego de la palabra nos desnuda de lo sabido, del quienes somos, y nos reúne ,y nos da vida, y nos hace –váyase lo ganado por lo perdido-, niños de nuevo, porque todo es infancia.

En efecto, esta música de oro que habla del amor sólo tiene una patria: la infancia, porque no hay más paraísos que los perdidos.

En fin, ése es el misterio. Éste es el milagro que no se razona y se impone como el amor o como el idioma. Éste es el estado de desvelo que encontramos desde mucho más allá del cancionero de Upsala, del siglo XVI, donde se nos recuerda que no debemos dormir la noche santa, hasta estas otras “canciones de vela”, villancicos que han escrito en este hermosísimo libro Pilar Bugella, María Victoria Verdú y Juan Miguel González.

Puñado de notas o de sílabas que se preguntan, por ejemplo, “¿En qué estaba yo,/ bello pastorcillo,/ que ni oí tus pasos/ ni escuché tus silbos?”, o que tararean, “silenciosa, rezando,/ casi sin voz,/ una nana te canta/ mi corazón”.

Villancicos, exactos y medidos, como los pasos de una danza, son este “estar atento”, este “estar despierto”, de esos poemas de la Presencia, poemas de la Llamada, del Nacimiento, que nos traen o nos llevan por dos largos ríos recién brotados de una estrella, una voz que narra el suceso, la gloria que es la encarnación de la palabra que de la Historia escapa.

Desde lo popular a lo culto llegan para cantarnos que la Nochebuena no es noche de dormir, sino de avivar la inocencia, de poner donosura en papel de regalo y palabras a un tiempo todavía no domesticado, a un tiempo que salvaguarda el misterio, nuevo y antiguo, del hacer versos.

El villancico o la “canción de diciembre”, “canción del desvelo” es una maña de la lengua que hace, gozosa y navegable, la luz, el ardor que pone a la par Poesía y Verdad: Canto; del que de amores muere, el dulce canto.

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