LA LLUVIA PROMETIDA. EL DESCANSO DEL LEEDOR Y UN TANGO PARA BAUDELAIRE.

Tenemos mi querido amigo Diego Cumpián y yo, de vez en cuando, la sana costumbre  de intercambiarnos regalos en forma de libros de tinta impresa en papel. Es una sana costumbre que mantenemos a pesar de haber caído los dos en esa trampa cruel y sin alma que es el libro electrónico que sólo entiende de formatos y porcentajes de lectura.

Su ultimo regalo, el de mi querido Diego, consistió en el nuevo libro de Juan Miguel González del Pino: “La Lluvia Prometida“: Un fantástico recopilatorio de la poesía de Juan Miguel que puede usarse (yo lo hago) cómo libro de cabecera y descanso del leedor.

© Antonio Hidalgo Ayuso

Entre tanto Dicker y McGuire; Kirk y D’Andrea; Sáenz de Urturi y Aramburu. Víctor del Árbol, García Sáenz o Aurora Redondo. Entre tanto Zweig y Pérez Reverte –todos habitantes del averno electrónico– me gusta, por la noche que es cuando leo, entremezclar algún poema de Juan Miguel para sentir el tacto del papel y oír el sonido de su voz que tan bien conozco. Para, una vez leídos, alcanzar el descanso del leedor que antes decía.

Esta preciosidad de libro – la introducción corre a cargo del enorme intelectual y filósofo Julio Quesada– está publicado este 2017 en la Colección Puerta del Mar por el Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga. Delegación de Cultura.

Dicha presentación –que tendrá lugar el próximo día 13 de Diciembre en el “Francmesón” (se me permita la broma) Restaurante Huesca sito en la Calle Virgen de la Esperanza, 21 de la malagueña Barriada de Carranque– y correrá  ésta a cargo del Doctor y Catedrático de Literatura Manuel Salinas. A la postre, director de la Colección Puerta del Mar y autor también del anexo de “La lluvia prometida”.

© Antonio Hidalgo Ayuso

Acudan a la presentación; háganse con un ejemplar firmado por el autor y estaciónenlo junto a su cama; pues no pocas noches, recurrirán a cualquiera de sus inmensas composiciones y ellas, les acompañarán, les harán cavilar y les prepararán –con su singular belleza– para el plácido, reparador  y anhelado sueño.

Tendrán también el privilegio –si acuden a esa fiesta literaria– de oír en directo algunas composiciones del autor –y publicadas por el grupo Tabletom– interpretadas por Perico Ramírez y Salva Marina; guitarrista y cantante que son del citado grupo.

Una buena y enriquecedora cita navideña que se une al elenco de eventos y actividades  lúdico-culturales que en estos días se presentan en la ciudad de Málaga.  Acudan a la presentación, insisto. Sin duda, me lo agradecerán.

Y ahora…

Para apaciguar un poco ese orgullo desmedido que me produce la generosidad que despliega Juan Miguel González para conmigo; para darle alimento a esa parcela de ego vanidoso y engreído que todos tenemos, os voy a regalar una de las  perlas que el Poeta (siempre  pongo “Poeta” en mayúsculas cuando me refiero a él; y así, siempre lo indico sin temor a la recurrencia) os voy a regalar una de la perlas decía, que Juan Miguel González del Pino, tiene a bien dedicarme en su libro.

Un tango. Un tango abrumadoramente triste y despiadado. Un tango, de una inexcusable belleza. Un tango para Baudelaire que nos cure del dios de las tabernas y nos devuelva al aire de las cruces proscritas (sic):

TANGO PARA BAUDELAIRE

                                                        Para Álvaro Souvirón

 

Escribamos un tango, Horacio, amigo mío

que eche a andar por los campos a los cojos violines,

y un regusto en la boca deje a revólver frío,

y un desprecio incurable por el sol de los cines.

 

Un tango para nadie, de música imposible,

atroz y bellamente nacido derrotado,

tan sincero y piadoso, tango tan irrisible

que no se cante nunca y siempre sea llorado.

 

Un tango que nos cure del dios de las tabernas,

y nos devuelva al aire de las cruces proscritas,

de versos reaccionarios y enfermedades tiernas,

menstruado de lunas y esperanzas marchitas.

 

Moradas buganvillas, crisantemos llovidos…

Tras de las blancas tapias, qué dulce hablé a la muerte.

A la vida pedí sólo otoño y olvido,

y al amor la inconstante y amada mala suerte.

 

Salgamos a la calle a bailar este tango,

a llorar por la flor de pasado mañana,

a besar los pulmones de la musa del fango

y celebrar la misa de la bella desgana.

 

Se ha subido la niña

a la pierna cortada

del ángel que no sabe

que ya fue gorrión;

en ángel amarillo,

de espalda de cebada,

que el reloj atrasaba

de la vieja estación.

 

En la boca lunfarda

de la luna judía,

creció la madreselva

lluviosa del burdel,

y aún recuerdan los pastos

cómo, roja, se abría

la rosa del esputo

de Carlitos Gardel.

la lluvia prometida

***

 

ANTONIO HIDALGO AYUSO. UN HOMBRE BUENO.

(Todas las imágenes que ilustran esta introducción, son antiguas fotografías del Arroyo de los Ángeles. Lugar donde sigue viviendo el artista-pintor Antonio Hidalgo Ayuso)

 

“Sueño mis pinturas y luego pinto un sueño”.

Vincent Van Gogh

Tengo yo –y se me perdone la inoportuna soberbia de empezar hablando de mí mismo– la merecidísima fama de ser impaciente hasta la más enorme exageración. Impetuoso hasta lo irreflexivo. Inquieto y apasionado hasta lo más irritable. Lo reconozco. Cuando algo me apetece hacer, se me antoja apremiante e inmediato; de modo y manera, que me entran las llamadas “siete cosas” hasta que no consigo ver plasmado el resultado –que sin cesar, y sin descanso– se ha pergeñado en mi cabeza.

Así ha sido hasta hoy.

Digo todo esto –volviendo a pedir perdón por la inoportuna soberbia de seguir hablando de mí mismo– porque contra toda costumbre y un poco “anti-natura” he dilatado, más tiempo de lo que la buena educación y la pretensión permiten, la  publicación de este artículo sobre mi querido amigo el pintor Antonio Hidalgo Ayuso.

No crean que ha sido por falta de ganas. Tampoco por la falta de colaboraciones externas. Ha sido –tengo que admitirlo sin vergüenza alguna– por un inadmisible “pánico escénico” provocado por la “presencia” en este artículo, de personalidades tan prominentes y consideradas como son los escritores Francisco Javier López Navidad, el insigne Poeta (siempre lo pongo con mayúsculas) Juan Miguel González y el mismo pintor Antonio Hidalgo Ayuso, que es el leitmotiv de la entrada de hoy en este blog que a todos os pertenece.

Rememoremos. Hace un cierto tiempo, tuve el honor y la inmensa satisfacción de organizar una tertulia en mi casa con tres insignes integrantes del ilustre Centro de Estudios del Talento. La finalidad de dicha reunión no era otra que la que el pintor me entregase una selección de sus trabajos para incluirla en la reseña que ahora estáis leyendo. Una ardua tarea, pues su obra –pródiga obra– está repartida por multitud de colecciones privadas de Málaga y guardadas con celo por sus propietarios, sabiéndose afortunados por ser poseedores de los tesoros que cuelgan de sus paredes.

Antonio, me entregó esa recopilación. Juan Miguel González un poema dedicado al pintor, al escritor y a este bloguero. Y Paco Navidad, un texto –Un amigo mío– del cual insertaré un fragmento. Entre todos, generosamente, me regalaron una velada inolvidable llena de diversión, amistad y sabiduría. Una noche imborrable en la memoria.

¿Pero qué me pasó? ¿De dónde venía ese miedo? ¿Qué me atenazaba la disposición? Pues pasó qué, teniendo en mi mano tanta genialidad en forma de letras y de trazos; tanta ocurrencia, ingenio y gracia (la reunión –de forma inesperada– se alargó hasta la madrugada) y recordando a posteriori tanta agudeza e inteligencia,  mi predisposición natural hacia la inmediatez y mi cualidad de “fuguilla”, se transformó, sin yo quererlo, en una mezcla de miedo y responsabilidad. De horror a mi propia incompetencia (porque soy consciente de mis limitaciones) a mi incapacidad y torpeza en esto del reflejar adecuadamente la enorme admiración que siento por Ayuso y por la compaña.

Me abrumaba la enorme responsabilidad que se me había venido encima –sin haberlo yo previsto– por el privilegio de tener a mi alcance, y poder publicar en exclusiva, una somera parte de la obra de este gran maestro malagueño.

Y así, cómo quien no quiere la cosa, pasaron casi seis meses. Medio año con un atisbo de opresión en el pecho producida por el incumplimiento de la palabra dada. Imaginando que cada día que pasaba, era un peldaño más hacia la decepción y hacia la contrariedad de mi amigo. ¿Qué pensaría de mí?.

Así que tiré por la calle de en medio y delegué las responsabilidades. Me apoderé de las opiniones de personalidades y jugué a ser un mero coordinador de apreciaciones y análisis de personas muchísimo más dotadas que yo para enaltecer a Antonio Hidalgo Ayuso como pintor. Para que se ensalzara y elogiara debidamente a Ayuso como creador. Como persona buena y sensible que es. Un ser, francamente bondadoso, servicial, amable y cariñoso como pocos. Tan grande como artista, tan humilde e íntegro como individuo. La perfecta definición de UN HOMBRE BUENO.

Esta, que ahora viene, es una pequeña selección de su obra pictórica. Disfrutada; observadla con atención. Pararos en cada una de ellas y saboreadlas; y, si queréis honrar alguna de vuestras paredes, adquirid una obra suya; está en un momento de creatividad innegable. Es una oportunidad que os brindo porque, manifiesta e incontestablemente, estamos ante uno de los más grandes artistas que ha dado esta tierra.

(*)Nota al final del artículo.

 

“Estamos seguros de que Ayuso es de los elegidos; uno de los que se levantan de la visión usual hasta la visión transcendida, a fin de que los de vista más débil alcancemos un pleno disfrutar de este sentido.

Si Ayuso hubiese sido torero, se hubiese semejado más al Manolete de la mirada al tendido que al Cordobés exageradamente trágico. Porque Ayuso, que vive junto al Arroyo de los Ángeles, se nos aparece como más propicio a la lucha de Jacob con el Ángel que a la pugna sangrienta”.

Alfonso Canales

Académico correspondiente a la Real Academia Española.

*

*

*

*

*

“La pintura de Hidalgo Ayuso, siempre habrá de tenerse en cuenta como una de las mejores dentro del panorama de la década de los sesenta en Málaga. En la actualidad, parece renacer con nuevos bríos, enmarcada dentro de una nueva conceptualización estética”

Carlos Ros.

 Gran Enciclopedia de Andalucía.

*

*

*

 “Ningún pintor en Málaga se ha acercado tanto al realismo mágico de Antonio López García, como lo hace Ayuso. Es también un pintor que recibe lo mejor del clasicismo, unido a un perfecto entendimiento de la lección moderna de Cézanne especialmente. Que ha comprendido perfectamente la mas difícil lección de la historia de pintura; la lección del maestro de Aix- en- Provence”.

Enrique Castaños Alés. Crítico de arte

 (Historia del arte de Málaga. Tomo 23)

*

*

*

*

*

“Antonio Hidalgo Ayuso (Málaga, 1945). Pintor. Presentó por primera vez su obra en Málaga en 1962,llevandoa cabo numerosas exposiciones entre 1967 y 1973, en las que su moderno sentido figurativo alcanzó un reiterado éxito. Participó en muestras colectivas y certámenes, obteniendo importantes galardones y siendo considerado como uno de los más destacados pintores andaluces de los años sesenta. Tras una etapa de búsqueda y de concentración, su pintura ha vuelto a renacer con una nueva fuerza y un cambio de concepto”.

 Diccionario de Pintores y Escultores Españoles del Siglo XX.

Forum Artis S.A.

*

* *

Perros y gatos conviven en silenciosa armonía en la noble casa de los Hidalgo. Unas veces duermen sobre la cama del pintor, otras, juegan entre aceites y pinturas dejando un rastro de babas y pelos en mangos y virolas de los pinceles desperdigados por la sala estudio y que no provocan queja alguna en el maestro, más preocupado por el trabajo que le entretiene que por los humores y juegos de sus animalitos. La bonhomía del artista se refleja en el carácter acogedor de sus perros y gatos que reciben al visitante mansamente y lo acompañan por las diferentes estancias de la casa. Casa ligera de equipaje, de amplios espacios y livianos, pero acertados, ornamentos, que relajan al visitante cuando camina sobre una solería de mediados del siglo XX con aroma de esencia depino o trementina. A la entrada, en la pared de nuestra izquierda, cuelga el cuadro de su madre; retrato maravilloso de la mujer que más ha amado, donde la ternura y el alma limpia se manifiestan contundentemente. Tendría el pintor dieciséis años cuando plasmó el rostro amable de esta Madonna sixtina malagueña”.

 “UN AMIGO MÍO”

Francisco Javier López Navidad. Escritor y Profesor.

* *
* *

A veces, cuando le viene en gana, Ayuso aplica con tanta delicadeza y amor su sabiduría pictórica, que los resultados no pueden ser otra cosa que verdaderas obras maestras.

Pocos han pintado con mayor gusto y conocimiento del color que este pintor. Aunque su obra la realizara –precocidad asombrosa– de los quince a los veinticuatro años, no hay cuadro posterior a su dramática y firme decisión de apartarse de los círculos profesionales, que no contenga bellas reminiscencias y destellos de aquella época genial.

Muy pocos asumieron con tanta vocación el oficio de pintor, que para algunos no fue sino entrega apasionada a los dictados  de su quebrantada sensibilidad, esa misma que, todavía acopia con humanidad y sencillez, con lealtad y fervor, su limpio corazón de niño”.

“UN PINTOR: ANTONIO HIDALGO AYUSO”

Juan Miguel González del Pino. Poeta.

*

*

*

*

*

*

*

Mi hijo, Álvaro Souvirón Jr. con Antonio Hidalgo Ayuso

 

  • PRECIOS ESTIMADOS, SEGUN EL TAMAÑO, DE 500 A 6.000 EUROS

 

 

 

ESTE TIEMPO DE NECESARIO DESCANSO

El aburrimiento significa que la mente tiene hambre de nuevos estímulos, de más alimento para el pensamiento, y que su hambre no está siendo satisfecha.

Heckhart Tolle

Tengo que reconocer que padezco, estos últimos tiempos, un estado de pereza escritora y comunicativa. Una nula disposición para eso de las relaciones epistolares por estos parajes virtuales que tanto usé y abusé hasta no hace mucho.

No se crean que en otros ámbitos no me muevo. Claro que lo hago! Y me divierto y me distraigo muchísimo. Enriquecedoramente. Gracias a la multitud de amigos y familia que me acompañan y de los cuales disfruto y dispongo.

Pero es cierto también, que por estos lugares intangibles sentía  una irreprimible sensación de hartazgo, de empacho informativo y de fastidio; una percepción que me estaba impidiendo codearme con la frescura y la viveza de antaño; y por esa eventualidad, me resultaba demasiado afanoso eso del juntar palabras para compartir pensamientos y vivencias a través de este blog y de redes sociales cómo Facebook o Twitter.

Las mil opiniones que se vierten  –casi todas iguales– en temas generales. La poquísima empatía y generosidad que se demuestra con ese alguien que hasta hace un momento estaba en lo más alto de la popularidad del grupo y que ahora, se encuentra en horas bajas (el caso de mi querida y admirada amiga Mery Torres es intolerable). Esa ola de buenismo fingido, cansino y mal entendido; y por fin, esos manifestaciones  y puntos álgidos de amistad –tan inquebrantables como irreflexivas– que se sienten hacia personas a las que apenas conoces y que, más pronto que tarde, pagarán nuestras muestras de cariño con la más total indiferencia .

Toda esa amalgama de circunstancias, sigo diciendo, me ha procurado este estado de pereza y desgana hacia las redes sociales y demás medios de comunicación. Ni siquiera, me lo ha quitado el que mi blog haya cumplido tres millones de visitas estos días pasados. Ni siquiera, el precioso y pendiente compromiso adquirido con mi apreciado y respetado amigo el excelso pintor Antonio Ayuso con la publicación de su excepcional obra pictórica (que ya obra en mi poder) me ha animado a abandonar la desidia. Tampoco la extraordinaria y preciosa reseña del concierto del grupo Sólo un Momento realizada por el genial poeta malagueño Juan Miguel González –que también obra en mi poder–  me ha convencido a levantar el culo del acomodo de la indolencia; y lo que es peor, la añoranza por esa nómina de grandes y buenos amigos que pueblan estos espacios, han podido impedir este estado de abulia, displicencia y apatía que ahora me interviene en eso del publicar y manifestarme. Tan solo me permito la cortesía del “buenos días” mañanero y poco más, ya lo saben algunos de los más fieles.

Así que, recapacitando, he decidido –ahora que he dejado atrás exitosamente, malas e indeseadas situaciones provocadas por una mala suerte de miserables– he decidido decía, que a primeros de Septiembre, después de mi cumpleaños y ya habiéndome jubilado, disponer obligatoriamente un tiempo semanal que ahora no dedico a seguir alimentando mi  blog. Relacionándome de nuevo con las personas que me merecen la pena en las redes sociales por las que me muevo; publicando esos avenates rápidos y fugaces que de pronto me estallan en la cabeza. Obviando, eso sí, al mequetrefe metemierda y al opinador de todo y de todos, para seguir con el firme propósito de continuar siendo feliz cómo lo estoy siendo ahora. Finalizando ya, esta etapa de desconexión y aislamiento voluntario. Agradeciendo a los dioses verdaderos, el haberme regalado este tiempo de necesario descanso.

LA PLUMA Y EL PINCEL

LA PLUMA Y EL PINCEL

20_years_later
A ver, cojan ustedes una de esas hormigoneras abandonadas en alguna obra inconclusa que sufra el despido por causas objetivas. En una de esas obras, que la crisis obligó al anquilosamiento; al descanso indeseado; al olvido eterno.
Metan en su interior –una vez limpio, cómo los chorreones del oro–  en el vaso que le llaman, un buen puñado de gracejo, otro de agudeza y otro de ocurrencia. Denle vueltas a modo de preámbulo. Paren. Añádanle ahora un buen chorreón de cómica y chispeante perspicacia. Sigan removiendo. Sin parar. A la primera resultante, mezclarle –no agitar– unas “mihillas” de sutilidad y algunas más de corrección; una muy buena parte de listeza. Vuelta a la vuelta. No olviden, por favor, la imprescindible inteligencia y las inevitables dosis de pasión y de entendimiento. Seguimos con lo mismo: Más vueltas, no lo dejen. Más vueltas. Ah! se me olvidaba! Una pizca de sal, unas gotas de salsa Worcestershire –ya saben, la Perrins de toda la vida– y otra de pimienta recién molida. La rama de apio, esta vez no es necesaria, aunque aportaría aroma.

alter_ego_l
Cuando ya por fin, y después de un buen rato dándole a la matraca, observen al fondo una masa viscosa, espesa y mucilaginosa –primera (y última) vez que empleo esta palabra en mi vida y en mi vocabulario– observen una pella, decía –dotada de gafas, bigote y perilla– en el fondo del citado vaso. Recójanla.

Depositen el plastón final en el suelo con mucho cuidado de no romperle la cadera (es proclive a ello) y se encontrarán ustedes de frente con mi amigo el poeta, escritor y profesor el insigne Francisco Javier López Navidad. Compañero académico que es del Centro de Estudios del Talento de esta Comunidad Autónoma de la Imaginación, y amigo refinado, notable y exquisito.

12631297_1155312511170295_1822394676947678098_n
Paco Navidad, que es cómo le llamamos los de la logia de la cuchufleta, me regala tres escritos suyos para que los aloje en este blog. Un honor al que me tiene muy, pero que muy, malacostumbrado; y que inserto, con todas las ganas y el gusto del mundo, para regocijo propio y para congratulación (que diría Sir Cliff Richard) de conocidos y extraños.
Estos son; disfrútenlos. Son únicos y transferibles!!!

alter_ego_r
Otra cosilla!
Las imágenes, pertenecientes a la corriente del realismo fantástico, que ilustran esta entrada, son obra del artista ruso Boris Indrikov. Así que aprovecho para poner una muestra de la obra de este pintor al final del artículo que estáis leyendo. Ya sabéis; para darle sentido al título de esta entrada: La Pluma y el Pincel.

fishka
POEMA ETÍLICO EN ALEJANDRINOS DE COLORES
FOTOMATÓN EQUINOCCIAL

*
Mi infancia son recuerdos: garbanzos y lentejas,
pan blanco con aceite, torreznos con café.
Las manos de mi abuela limpiando cacerolas,
de cobre muy bruñido. Sartenes de pared.

*
Mi juventud, treinta años, en Tierras de Mudanza,
pegándole al alpiste, mostrando el paladar.
Y ahora así me veo: marchito como teja,
tocado de halitosis y a punto de cascar.

*
El bazo ya me sobra, ocupa mucho sitio,
los huesos ya se fueron, del hígado, ni hablar.
Las Isis no me soplan, las Osis se me engríen,
ni cargos ni quinielas ni frito calamar.

*
La escápula se rinde y al aire el esternón;
mi cuerpo está a jirones, falanges por doquier.
Del dulce de la sangre los ojos no responden.
y sigo siendo hombre, ustedes pueden ver.
angel-net

*
LISTO DE PAPELES

Junto al mar de Ulises flotan condones suizos,
desconocía que los griegos usaran cacerolas
y abusaran en noviembre de los huesos de santo
y de las dulces tibias de san Peroné de Olot.

*
Pero visto es que la tarde no anochece ya
y que los relojes están sepultados junto
a las vallas de adoquines de las cartillas del paro.
Una rubia de espléndido descapotable le enseña
las tetas a un mendigo negro en el semáforo
y este se muerde sus uñas nazarenas, se crece y berrea.
Y entonces…
Sólo entonces me acuerdo del Atlas y sus leones,
de Casablanca, de Cártama y Bobadilla…
de niñas tapadas por tupidos sacos
dejando escapar su sonrisa junto al marinero
desnudo que come boniatos sin pelar.

*
Y me pregunto: ¿Dónde está el 7º de Custer,
y sus floridos morriones de alas de pato degollado?
Duermen… callad. Están en la muela picada
de un sonriente monje budista de Coín.

***

call
Poema raro para tres o cuatro personas de talento a justificar. El poeta se pierde por los Cerros de Cártama pastoreando el sol entre los naranjos. El poema tiene cuarenta años y no dura ni un solsticio más.
***

LA FLOR QUE OCULTA EL ESPUTO

*
Yo me haré azafato un día de estos
para cobrar la prima del sol que nos alumbra.
Azafato de norias y barquillas de feria,
que es asunto interesante.

*
Estoy perdiendo los pelillos de las piernas
y la delantera me ha crecido con los últimos fichajes.
La retaguardia, aún virgen, espera el decreto que la libere de ataduras,
y como la moral es cosa para reírse…jajajajaja
ni contaros puedo lo que haré con el cuerpo que me viste:
Será donado al árbol de la ciencia, a la facultad del abuso somero,
al rancio tronco donde se muere el amor
de ese amor velado entre las verdes vinagretas,
junto a la rosa más púrpura
y la boñiga de la vaca Pelusa.

*
Y cuando San Pedro se afeite y nos meta en cintura de barbero,
cuando la navaja certera amenace segarnos de un tajo
el talento y las mititillas, entonces,
será entonces, no antes, cuando me cague en el Dios que me hizo estúpido
y engreído ilimitado.
En el Dios que duerme acompañado de las dulces voces de monjitas de clausura,
de negros con el corazón de esparto
y de ricos con el hígado visado por Mastercard.
Y alguien preguntará: ¿Dónde están los niños?
¿Dónde se esconde la sal de la tierra?
¿Dónde fueron los garridos amadores y
la bella Dulcinea del loco del espanto?
Y todo será baño de mierda con Worderbrá
y kétchup, y patatas de los cementerios.

*
¡Venid… Venid engreídos de mi Padre, porque vuestra es la pocilga!

commander

conversion

dancing_party

drama_still-life

elegy

natalie

exchange

ex-terier

family

in_waiting

lepidoptera

natalie

not_possible

rape_of_europa

sub-marina
*
diseno-floral-retro_23-2147486730

¡QUÉ MAL SUEÑO, COÑO!

¡QUÉ MAL SUEÑO, COÑO!

4PDxYzyx
Indico, lo primero de todo, que las imágenes que ilustran este escrito son trabajos que, en algún momento entre los años 1603 y 1868, un artista japonés desconocido, pintó en un lienzo de 10 metros de longitud donde se describe la (imaginaria) batalla de “Los gases intestinales”.

5aq7c5cH

La universidad Waseda de Tokio, ha escaneado esas piezas de tela y las ha publicado para compartirlas con el mundo.

Habitualmente, estamos viendo muchas imágenes de situaciones bastante extrañas que normalmente ocurre en Japón. A juzgar por estas pinturas que datan de varios siglos atrás, lo que nos queda claro es que el arte del cuesco, de la flatulencia plena de ardor guerrero, si no es una invención japonesa, por lo menos es una tradición muy arraigada.

6aS76TTT
Empecemos…
Tiene a bien mi muy querido amigo Javier López Navidad –Paco para sus más íntimos colaboradores en la logia del Centro de Estudios del Talento– el permitirme publicar dos escritos suyos.
El primero es un romance a un notable maharón malagueño –reminiscencia de aquella Málaga pródiga en personajes callejeros y mentecatos ilustrados– llamado «El Pocarropa»
Una delicia que dice así:
A mi amigo Antonio Ayuso, Mester de Geometría

Romance a «El Pocarropa»
Con su camiseta Ferrys
y blandiendo gallardía
saca pecho el Pocarropa
por calle Carretería.

***
Sandalias de pie quebrado
de monje de santería,
que son monjes que se guardan
de pompas y sastrería.

***
Sube cantando la calle
y con tanta algarabía
que un tropel de treinta mozos
le acosaban a porfía.

***
La que le dieron, me callo,
– sensato de bizarría –.
Mas recibió tantos palos
que acabó de enfermería.

***
Obstinado por el vicio,
como pertinaz sequía,
al claro de Puerta Oscura
iba a cagar cada día.

***
Daba de cuerpo de lado
rezando un Avemaría,
para guardarse de guardias
que le guardaban manía.

***
Aparenta a buena vista
modelo de asimetría:
que adonde habita la pena
ya no se da la alegría.

***
Ya no canta el Pocarropa
coplas de marinería.
Salva las horas rezando
y en laudes de siquiatría.

***
Javier López Navidad

70BDBSav

El segundo escrito, ignorando yo el estilo literario apropiado en donde encuadrarlo, pido al autor que me lo defina él mismo y así lo hace. Prologándolo tan somera cómo perspicazmente. Una delicia titulada ¡Qué mal sueño, coño!
Dice de lo que viene:

Lírico–jocoso postmoderno o de juglaría urbanista.

Te adjunto los previos: Las cabezas juegan malas pasadas. A veces, fray Dióxido de Amberes, conocido alquimista ucraniano que guarda amistad con mi compadre, el celebrado poeta Juan Miguel González, se rebela y llena de bicarbonato muy sódico las mentes de los profetas, plenas de frugal empatía con el sarraceno y arma la que no está escrita en un inentendible lirismo jocoso, propio de un mentecato miembro de la urbana juglaría. ¡Vaya noche que me ha dado! Fin de la conversación (O de la cita, que diría el maltrecho y vapuleado Rajoy)

iWb2dRLq

¡Qué mal sueño, coño!
Cuando pase ese Duero por Pizarra,
y Castejón fusile a sus pupilos,
pediré a los reyes un tranvía
donde montarnos a solas cada tarde.

***
Iglesias marchará con añafiles
silbando dos canciones de albañiles:
un Reprietas las filas comunistas
y un Montañas Nevadas si podemos. (Si se dejan)

***
Cada martes se irá a Campanillas,
con las claras y brillantes fiambreras
plagadas de tortillas de cebolla
con algún higo chumbo de estandarte.

***
Ya muy tarde, con la noche en banda,
por barlovento y desdén zascandil,
entre las duras sombras de la noche,
dos nubes: ¡Alto!, la Guardia Civil.

***
Se acabará como siempre en Natera,
sin uñas en los dedos que contarnos.
Y por bajini dirá el falangista:
ya te lo avisé, querido hermano.

***
Javier López Navidad

K1JE3ATx

Ya para terminar, quiero volver a decir –ya lo he dicho antes muchas veces– que tener alojado, en régimen de medio pensionista, en este blog a Javier López Navidad (Christmas), no sólo es un privilegio; es todo una regalía que el destino –generoso que ha sido conmigo– me ha proporcionado.

KUEKE16t
***

RfDxKQHo
***

SW4EiiWf
***

TKJkSW4T
***

UeR3HGPQ
***

uxM621kQ
***

uzdP4s83
***

WVtM3CWp
***

81

LAS BUENAS COSTUMBRES / CUANDO JÓVENES FUIMOS.

Salvation2

LAS BUENAS COSTUMBRES.

Conserva las buenas costumbres y las buenas formas, caballero de los de antes, mi muy querido amigo el Poeta Juan Miguel González del Pino. Mi querido amigo, mantiene y cuida arquetipos de otras épocas más cálidas en el trato personal cuasi desaparecidos hoy en día. Actitudes y disposiciones tales como son la cortesía y la educación; la gentileza y la elegancia; la corrección sin empalago y la generosidad sin espera de retribución compensatoria. Lleva Juan Miguel González del Pino —compadre que es (nobody’s perfect) del ínclito Javier L. Navidad— lleva, digo, por guión y estandarte la fidelidad, la honestidad y la nobleza.

juan-miguel
El Poeta, el querido amigo, conserva las buenas costumbres y siempre pregunta por la familia, por la salud; nunca por el dinero que, ya se sabe, en demasía es una ordinariez. Se interesa el amigo Poeta por tus cuitas, por tus aflicciones y tus tristezas. Inquietudes y zozobras. Y eso señores, es muy de agradecer en este mundo actual —lleno de amigos de barra y copa pagada— que adolece del mínimo protocolo y de la exigible y pertinente buena educación. Créanme Uds. es muy, muy de agradecer.
Esta es una nueva entrega del trabajo de mi amigo. Sin más preámbulo y exordio, aquí tenéis una muestra de su última producción poética. Que la disfrutéis!

 

***CUANDO JÓVENES FUIMOS.

titulo CUANDO JOVENES FUIMOS-page-001

***

CITA ANTONIO MACHADO-page-001***

Abstract-Art-Gerard-Stricher-4-1024x797

***

1º Aquellos veranos-page-001

***

Abstract-Art-Painting

***

Aquellos 1

***

Aquellos 2

***

abstract-oil-painted-wallpaper-1024x640

***

CEMENTERIO EN EL VALLE-page-001

***

CEMENTERIO EN EL VALLE-page-002

***

Flower-abstarct-paintign-1024x805

***

Document-page-001

***

Document-page-002

***

astonishing-abstract-artists-pictures-free-download-wallpapers-hd-artistic-excellent-abstract-art-hd-wallpaper-wallpapers-for-walls-home-free-download-iphone-mobile-mac-desktop-1024x576

***

diseno-floral-retro_23-2147486730

EL MORITO JUAN

36_7_marruecos

EL MORITO JUAN.

“Amigo Álvaro, te envío este trabajo sobre Juan Goytisolo con motivo de su premio y en recuerdo a El Piyayo. Espero que sea de tu gusto y lo coloques en tu estimado blog.”

Me solicita epistolarmente mi querido amigo y congregante en el Centro de Estudios del Talento (CET) Francisco Javier López Navidad el que –si así lo estimaba yo oportuno– incluyese en este blog un artículo de opinión escrito por él en el que hace referencia a la concesión del último Premio Cervantes a Juan Goytisolo.

Como quiera que este blog tiene a disposición del insigne profesor, poeta y escritor, barra libre literaria, en este momento –y sin pensármelo ni tan siquiera un segundo– inserto dicho texto, que me fue entregado en formato .pdf y que yo he pasado a .jpg para su más fácil lectura directa en este sitio.

La docta opinión del amigo se complementa adecuadamente con unos tangos de El Piyayo y unos remates que fueron hechos en homenaje a Manolillo “El Herraor” (sic) íntimo amigo que fue del citado Piyayo aún llevándose ambos más de cuarenta años.

Este es; disfrutadlo!

Que lo difrutéis!

***

image-0001

***image-0002

***

image-0003

***

image-0004

***

pacoEl autor: Fco. Javier L. Navidad.

***

81


A %d blogueros les gusta esto: