PARA DIEGO CUMPIÁN EN SU 60 CUMPLEAÑOS

 

 PARA DIEGO CUMPIÁN EN SU 60 CUMPLEAÑOS

“Nada mejor que tener:  Vieja madera para arder, whisky viejo para beber,

viejos amigos en quien confiar y viejos libros que leer.”

 

Tengo la enorme fortuna de disponer a mi alrededor de numerosos amigos en diferentes grupos, que me hacen la vida más fácil y más dichosa. Amigos, que por eso del transcurrir del tiempo, se acercan más al grado de familia que al de compañeros. Amigos irrenunciables a los que yo, personalmente, aprecio muchísimo.  Con sus más y con sus menos, sus dimes y sus diretes, con réplicas y contrarréplicas. A todos los quiero sinceramente. A todos los distingo con mi más entregada amistad al margen de discusiones, comentarios y  diatribas que son condiciones innatas al roce, a la relación continuada y a la propia convivencia.

Pero siempre hay (en todos los grupos) almas nobles –excepciones se llaman–  que huyen y reniegan –con una innata bonhomía–de la confrontación y la rivalidad. Espíritus libres e íntegros que van a su aire, y vuelan por encima de cada uno de estos grupos haciendo que la convivencia sea más sana y más higiénica. Más merecedora de vivirla en paz y en armonía.

Diego, y a él me refiero, es una persona cabal, generosa y bienintencionada. Honesta y honrada con sus amigos.Alguien que vive su vida sin tamizarla por la de los demás. Aunque también, todo hay que decirlo, cuando va de gira por las Tierras Altas de Escocia, se mueve expertamente en el uso y manejo de la lengua eslava de la parte más oriental de la Chequia y se trastabilla con una cierta facilidad durante la disertación tranquila y serena en las horas postreras de los saraos culturales. Estas dos últimas apreciaciones –también esto hay que decirlo– lo hacen único, irrepetible y proclive a la anécdota brumosa y amnésica.

 

Ya estamos más viejos querido hermano. Bueno, a lo mejor no más viejos  pero sí más experimentados; más curtidos y fogueados en este periplo vital que los versados suelen llamar existencia.

Baqueteados estamos en mil situaciones que, en otras vidas más pacatas, con una sola de ellas, se justificarían su paso por la suya propia y les resultaría suficiente y aceptable. Tú, nosotros, mis otros amigos, ya te digo, las contamos por miles.

No te puedes quejar querido Diego, amigo mío, de la intensidad vivida.  Tampoco, de lo mucho que te queremos. Siempre juntos. Siempre amigos.

 

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LISTADO DE MERCADILLOS CALLEJEROS EN NUEVA YORK. OCTUBRE 2019

 

Tengo un especial y precioso recuerdo de los mercadillos callejeros del mes de Octubre en Nueva York. El otoño neoyorkino invita a pasear por sus preciosas calle y comprar multitud de regalos originales.

Estos son los mercadillos que podréis visitar:

Oct 5 – Woodside “Queens” Festival
Woodside Ave from 60th St to 65th St, Queens

Oct 5 – Upper Broadway Fall Festival
110th St to 116th St, east side of Broadway, Manhattan

Oct 6 – Fourth Avenue “East Village” Festival
4th Ave from 9th St to 14th St, Manhattan

Oct 12 – Jerome Avenue Festival
Jerome Ave from Moshulu to Gun Hill Road, Bronx

Oct 12 – 2nd Avenue “EV” Festival
2nd Ave from 4th St to 14th St, Manhattan

Oct 13 – Queens Blvd Forest Hills Festival
Queens Blvd from 70th Road to Yellowstone Blvd, Queens

Oct 13 – Upper Broadway Harvest Festival
96th to 106th St, west side of Broadway, Manhattan

Oct 14 – Greenpoint Ave “Sunnyside” Festival
Greenpoint Ave from 42nd to 48th St, Manhattan

Oct 20 – Islip Festival
Main Street from Route 111 to Smith Ave, LI

Oct 20 – Broadway Fall Festival
86th to 96th St, west side of Broadway, Manhattan

Oct 20 – 36th Ave “Astoria” Festival
36th Ave from 29th St to 35th St, Queens

LISTADO DE MERCADILLOS CALLEJEROS EN NUEVA YORK. SEPTIEMBRE 2019

LISTADO DE MERCADILLOS CALLEJEROS EN NUEVA YORK

 SEPTIEMBRE 2019

Resultado de imagen de STREET MARKETS NEW YORK CITY

Estos son los mercadillos callejeros de la ciudad de Nueva York durante el mes de Septiembre  de 2019. En ellos que podréis encontrar ese objeto que, saliéndose de los estereotipados souvenirs de la City, podréis enseñar a vuestras amistades -a la vuelta del viaje- como una adquisición única…

Sitios donde, al margen de los clásicos tenderetes, podréis degustar buena comida rápida que no sean las estándares que todos conocemos. En fin…

 

Estos son:

Sept 1 – Ronkonkoma “Long Island” Festival
Hawkins Ave from Portion Rd to Wittredge St, Long Island

Sept 2 – 30th Ave Labor Day Festival
30th Ave from Steinway to 29th St, Queens

Sept 7 – 37th Avenue Festival
37th Avenue from 83rd St to 89th St, Queens

Sept 7 – Bleecker Street Event
Bleecker St from 7th to 8th Ave, Manhattan

Sept 8 – Forest Hills Fall Festival
Austin St from 69th to 72nd St, Queens

Sept 8 – Broadway Astoria Festival
Broadway from Crescent to 47th St, Queens

Sept 12-22 – Feast of San Gennaro
Mulberry Street, Little Italy, Manhattan

Sept 14 – th Ave Midtown Festival
8th Ave from 42nd to 55th St, Manhattan

Sept 15 – 3rd Avenue Community Benefit Festival
3rd Ave from 66th St to 86th St, Manhattan

Sept 21 – 8th Avenue Chelsea Festival
8th Ave from 14th to 23rd St, Manhattan

Sept 21 – Jamaica Harvest Festival Part 1
Sutphin Blvd from, Jamaica Ave to 89th Ave, Queens

Sept 21 – Jamaica Harvest Festival Part 2
Sutphin Blvd from Hillside Ave to 88th Ave, Queens

Sept 22 – Myrtle Ave – Queens Fair
Myrtle Ave from Wyckoff Ave to Fresh Pond Road, Queens

Sept 22 – 92nd Street Y Festival
Lexington from 79th to 96th St, Manhattan

Sept 28 – Fordham Road Food Fest
Fordham Road from Crescent to Grand Concourse, Bronx

Sept 28 – Fordham Road Food Fest part 2
Fordham Road from Valentine to Tiebout Ave, Bronx

Sept 28 – LaGuardia Place Festival
LaGuardia Place from West Houston Street to Bleecker St, Manhattan

Sept 29 – 6th Ave Herald Square Fair
6th Ave from 23rd St to 32nd St, Manhattan

EDUARDO GUILLE. TRES PELDAÑOS PERO UN SOLO ESCALÓN

 

¿Quien no ha tenido en su pandilla de la niñez y adolescencia un lugar de reunión, fijo y especial, situado en algún tramo de escalera? No puedo imaginar, para los chiquillos, mejor sitio que sirva de atalaya, de  grada y atarazana que una porción escalonada que procure altura, confort y sombra en la calle. Unos escalones estratégicamente situados a tiro de vistazo de alguna casa que les provea de suministro e instrumentos musicales en los momentos más necesarios de la jornada.

Mi hijo, por poner algún ejemplo, tenía su “Escalerilla”. Mi mujer pasaba las tardes  de verano en una “Escalera” y yo, tenía una pandilla, cuyo ágora era el llamado “Escalón”. Tan importante era que la panda, no se llamaba por el nombre de la calle sino como “El Escalón”. Aunque este constase de tres peldaños.

Un grupo de amigos que constituíamos una cuadrilla experta en disfrutar una edad -la adolescencia- llena de descubrimientos y de experiencias vitales que conformarían una parte importantísima de nuestro carácter y comportamiento vital futuro. Mi pandilla de Conde Ureña: “El Escalón”.

Se preguntará el lector de este escrito… ¿Y a qué viene el rollo que nos ha lanzado el Father Gorgonzola acerca de escalinatas, peldaños y escalones?

Eduardo Guille lleva teniendo, desde hace un cierto tiempo, una prolija actividad en cuanto a su faceta de Urban Sketcher ( ya saben esa técnica del dibujo “boceteado” realizado a pie de calle) y cada día, su técnica en esta disciplina (es opinión generalizada entre los grandes de este método) va progresando y desarrollándose positivamente de una manera manifiesta e incontestable.

Eduardo Guille, mi gran amigo desde los tiempos del Reino de Conde Ureña, ha tenido a bien el regalarme un precioso dibujo donde, con la técnica Urban Sketcher, me devuelve a la memoria las preciosas  e inolvidables situaciones que viví, hace más de cuarenta años, en aquellos tres imperecederos peldaños. Aunque nosotros, injustamente, bajáramos de rango al tramo y le llamáramos simple y llanamente “EL ESCALÓN”

Una injusticia como otra cualquiera.

Esta es una selección de los últimos trabajos de Eduardo. Me encanta ser su heraldo en esto de las redes sociales. Me encanta y me enorgullece notablemente.

 

 

MALAGACUARELA. SUMA Y SIGUE…

(Eduardo Guille por Beatriz Taillefer)

Ayer, me volví a encontrar con mi viejo amigo Eduardo Guille en los pasillos del feudo de las ancianas flemáticas y cachazudas que es el Mercadona de la Avenida Juan Sebastián Elcano. Lo digo, porque como te toque en suerte una de esas provectas compradoras -que piensan que el pasillo es suyo y de nadie más- echas la mañana detrás de una de ellas en penosa procesión. Pues bien, en esa situación doméstica nos hallamos de vez en cuando  mi querido amigo y yo,  pues los dos somos diligentes amos de casa y apañados marmitones.

Ayer, no se dio el caso; pues sólo rubicundas y pizpiretas guiris, estudiantes de español, transitaban por las dependencias del súper aprovisionándose de brócolis, ensaladas de soja texturizada, queso tofu y alguna que otra botella de licor de detestable sabor y fatales consecuencias en forma de resaca. Que lo Cortés no quita lo Pizarro.

Le comenté a Edu la enorme aceptación que tenía su ultima hornada de dibujos Urban Sketchers.  La admiración que levantaba en extraños y conocidos. La enorme dificultad de elegir uno de ellos como favorito porque todos poseen la virtud del paisaje vivo y su  perfecta interpretación pictórica.

Cuando llegué a casa, volví a echarle un vistazo al último artículo que sobre sus trabajos callejeros hice a finales del año pasado en este blog. Y me di cuenta, que la técnica de Edu había mejorado notabilísimamente. Sus dibujos eran ahora -siendo excelentes los anteriores- muchísimo mas prolijos en detalles y también más precisos. Mucho más detallistas y delicados; dotados de un color y un manejo de la acuarela que realmente fascina al que se para tranquila y detenidamente a observar cada uno de estos rincones de Málaga.

Ya lo sabéis e insisto: No son trabajos para verlos apresuradamente.  Son para gozarlos .Disfrutando pausadamente de cada detalle y de cómo, con unos trazos aparentemente fáciles, se dota de vida y movimiento a la ciudad dibujada.

Nos dimos un abrazo, nos despedimos y quedamos a la espera de otra ocasión para vernos mientras deambulamos, diligentemente, por los dominios de las señoras insolentes y las vivarachas mocitas sonrosadas.

Estos son:

 

 

VIAJAR EN PAPEL

 

No tengo la menor duda de que los lectores –en su niñez y adolescencia– de las aventuras de Tintín, son hoy avezados y habituales lectores de libros.  Agradecidos debemos de estar por haber adquirido –con esas lecturas– el hábito de la observación de las reglas gramaticales y ortográficas; el ser admiradores de dibujos basados minuciosamente en la realidad. Aprendedores de nuevas palabras y, sobretodo, dotados de una impaciente y dolorosa  capacidad de espera para poder adquirir y leer, una vez tras otra, cada nueva aventura del periodista que, tan sólo una vez por cierto, se le vio escribiendo un artículo periodístico. Y si digo Tintín, también meto en el mismo saco al galo Astérix. a Hergé, a Uderzo y a Goscinny.

 

Ambos nos han proporcionado gracias a sus viajes, no pocos conocimientos acerca de lugares remotos que, en nuestra mocedad, se nos antojaban imposibles de visitar. Pero ya se sabe que los aviones, los trenes, los autos y los barcos de papel, tienen la capacidad inagotable y eterna de poder trasladarnos allá donde el autor desee y nosotros, voluntaria y gustosamente, nos dejemos llevar.

Yo con Astérix y sus compañeros he ido repetidas veces a Córcega y a Helvecia. He dado la vuelta a la Galia y he admirado la naricilla de Cleopatra en Egipto. He visitado Londres y Escocia. Bélgica y la India. Incluso América después de una Larga Travesía. Italia, Alemania, Noruega. He ido a Jordania y a Palestina…  A multitud de lugares en multitud de aventuras.

Con Tintín, gracias a más modernos medios de locomoción, he estado en lugares muchísimos más lejanos que los galos. Por poner un lugar inexcusable, con Tintín he podido visitar La Luna mucho antes y mil veces más que cualquier astronauta de la NASA. Ese afán aventurero y esa curiosidad adquirida a base de esas lecturas, me han llevado a ser en mi edad adulta un aficionado incondicional a eso de meterme en un avión y conocer destinos que, afortunadamente, la vida, ha puesto a mi alcance.

Miren ustedes a continuación, un mapa donde figuran los países visitados por Tintín (en azul) por Astérix ( en amarillo) y por ambos dos (rayado).

Pero miren ustedes también –lo que hace la vanidad y la petulancia de quien esto escribe– que incluso pongo otro mapa con los lugares que yo he visitado. Muchos me quedan aún. Espero.

En cuanto a Tintín – y basándome en datos publicados en el Diario Ara por Eduard Forroll– he elaborado una tabla donde figuran todos los álbumes publicados por Hergé, los países visitados en cada uno de ellos y ¡una gran curiosidad! los kilómetros recorridos en dichos periplos.

Para terminar –podéis comprobar que igualmente a mi me encanta también viajar por la Red– una serie de portadas de aventuras apócrifas  de Tintín.¡Qué me hubiese encantado que Hergé hubiese vivido cien años mas al menos, para que las hubiese podido desarrollar!

Disfrutadlas.  Merecen la pena aunque sólo sea por imaginarse que podría haber sucedido en cada una de esas aventura imaginarias.

 

 

 

 

LA SONRISA DEL GATO ALBERT

“Larga vida en la vida de los demás”

Paco Bernal

La sonrisa del Gato de Cheshire flotaba en el ambiente de la sala de butacas del Echegaray en estos días de buen teatro en la ciudad de Málaga. La sonrisa del Gato de Cheshire. Una sonrisa  eterna, amplia, resplandeciente, que, miren ustedes qué cosas! no se vería engastada en el rostro de su verdadero dueño hasta el minuto final de la representación. En la figura del autor del texto. La sonrisa del Gato de Cheshire. La sonrisa del Gato Albert.

Mi querida Mori, es una obra escrita hace ya muchos años por el citado Albert y representada de nuevo como homenaje –o eso al menos me pareció a mí– al amigo, al poeta, al escritor, director y, resumámoslo, al prolijo creador y artista que fue Nacho Albert Bordallo.

Cómo no podía ser de otra manera, fueron sus más mejores los que se ocuparon de encoger el corazón a los espectadores (aún hoy lo siguen haciendo) que –sin poder apartar su pensamiento del fugitivo involuntario– disfrutamos durante algo más de una hora del intenso y profundo lenguaje del autor. Un lenguaje culto e ilustrado, no fácil de memorizar para los actores, y tremendamente efectivo para eso del transmitir emociones y del provocar el pensamiento y la reflexión.

Acabo de terminar Seda de Alessandro Baricco. Y no he podido evitar establecer una comparación entre ambos textos por cuanto hay de roles comunes. En los protagonistas principales: Mr. Diamond con Hervé Joncour .  La ubicación local de la historia: Japón. El paisaje belicoso que rodea dicha historia. El amor intensísimo que ambos sienten por sus parejas. La pasión irremisible e inevitable que les asalta hacia una tercera persona.

La representación de Mi querida Mori, es una exhibición de buen gusto. De buen gusto por lo literario. De magnifica interpretación y dirección. De una música tan sugerente como apropiada. De una escenografía, atrezzo y vestuario pertinentes y adecuados. Un placer para los sentidos que –gracias a esta conjunción de capacidades– nos lleva a los espectadores a desear un rato más de función para disfrutar, a pesar de ser una obra intensa y pesarosa (todas las historias de amores fallidos o rotos lo son), por el enorme potencial interpretativo desarrollado por los dos únicos actores que se suben a las tablas y que nos encogen el corazón con sus personajes espléndidamente dibujados: Luis Centeno y Sofía Barco. Magníficos ambos.

Al final, miren ustedes cómo son las cosas, en el último minuto, el Gato de Cheshire, el Gato Albert, va y se hace visible. Y una sonrisa hermosa, franca, cordial y generosa se hace carne en la figura del llorado amigo que observa –algo avergonzado y azorado–  a todo el mundo en pie aplaudiéndole emocionadamente.

Antes del ágape, que lo hubo, los asistentes tuvimos la oportunidad de salir al exterior: Unos para fumar. Otros para charlar. Todos para reír. Para reír, sí. Porque no teníamos otra forma de echar fuera la enorme aflicción que habíamos experimentado y el rencor que sentíamos hacia las muertes injustas, irrazonables e inaceptables.

Larga vida en los demás que decía el atribulado director. Imperecedera vida añado yo, en el recuerdo de sus amigos. Que al fin y al cabo, viene a ser lo mismo.

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